Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Reuse this genially

Vamos a leer guiones de teatro

karitopullaguari18

Created on July 17, 2022

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Akihabara Microsite

Essential Microsite

Essential CV

Practical Microsite

Akihabara Resume

Tourism Guide Microsite

Online Product Catalog

Transcript

Guion del Chavo del 8: Don Ramón en la Escuela

¡Esperamos que te diviertas!

EMPEZAR

Siguiente

Escena 1

Prof. Jirafales: vamos a ver si recuerdan lo que vimos en la clase del año pasado a cerca de una materia que es fundamental en la carrera que ustedes vayan a elegir en el futuro, se trata de la aritmética, ¡a ver Godínez! Godínez: yo no fui maestro Prof. Jirafales: pero si no te estoy acusando de nada Godínez: entonces Prof. Jirafales: te quiero poner un pequeño problema de aritmética. Godínez: pues a mí porque si yo no hice nada. Prof. Jirafales: mira, olvidalo ehh, mejor siéntate. Chilindrina vamos a suponer que tu papá gana veinte pesos diarios. Don Ramón: no hombre, ganar yo veinte miserables pesos diarios. Chilindrina: ummm, si con dificulta llega a quince.

Siguiente

Escena 1

Don Ramón: ¡claro! ¿Cómo que quince?, cuando te he dado menos de veinticinco pesos al día. Chilindrina: ¡ay papá! Prof. Jirafales: quietos, quietos, les recuerdo que esto es solo una suposición. Chilindrina: ahh, bueno, así pues sí. Prof. Jirafales: si tu papá gana veinte pesos diarios, ¿Cuántos gana al mes? Chilindrina: entre mil quinientos y mil seiscientos pesos más o menos. Prof. Jirafales: veinte pesos diarios por treinta días son seiscientos pesos mensuales, ¡pero claro tú no conoces la multiplicación! Chilindrina: y usted no conoce las movidas de mi papá. Don Ramón: que paso, que paso, vamos ay, ¡cállese! Prof. Jirafales: quietos, vamos a continuar, Quico. Quico: presente querido profesor Prof. Jirafales: un problema muy sencillo ehh. Quico: ummmmju.

Siguiente

Escena 1

Prof. Jirafales: supongamos que yo tengo cuatro naranjas. Chavo: ¡me regala una! Prof. Jirafales: dije que era solo una suposición, las naranjas en realidad no existen. Chavo: ahhhh Quico: ehhhhh Prof. Jirafales: bien Quico, supongamos que yo tengo cuatro naranjas Quico: aja Prof. Jirafales: y me como una, ¿Cuántas me quedan? Quico: ayhhhh que fácil, no póngame un problema más difícil Prof. Jirafales: bueno pero primero resuélveme este. Quico: ay no, pues este esta re fácil, tiene cuatro naranjas, se come una, cuantas quedan, pues ay, póngame uno más difícil, venga.

Siguiente

Escena 1

Prof. Jirafales: pero primero resuélveme este problema. Quico: pues está muy fácil, tengo cuatro naranjas, me como una, cuantas quedan, pushhh, jejejey, pues que fácil, tiene cuatro naranjas, se come una, pues, jiji, cuantas me quedan, cinco, ¡no yo me lo sabía con manzanas! Chavo: profesor, profesor yo le digo Prof. Jirafales: ¡a ver Chavo cuantas quedan! Chavo: no queda ninguna, porque son de supositorio. Prof. Jirafales: ¡de suposición!

Fin de la primera escena

Siguiente

Escena 2

Continua, el chavo está castigado de pie en la esquina

lProf. Jirafales: hoy quiero hablarles de una clase que tiene vital importancia en el futuro para ustedes, una clase que indudablemente va a ser la base —– don Ramón quiere por favor encargarse un momentico de la clase, mientras que voy a encargarme de un asunto muy urgente. Don Ramón: por supuesto que si maestro, yo también fui maestro. Prof. Jirafales: ¿usted? Don Ramón: maestro de obras Prof. Jirafales: mire solo quiero que los entretenga un momentico. Don ramón: no no tenga cuidado, que además voy a provechar para darles una leccioncita. Prof. Jirafales: no don Ramón yo solo quiero que. Don Ramón: no váyase sin descuido. Prof. Jirafales: pero por favor no vaya usted a. Don Ramón: ya ya. Sale en profesor Jirafales y hablan y se desordenan todos

Siguiente

Escena 2

lDon Ramón: ¡silencio! Ñoño: óigale don Ramón, yo quisiera… Don Ramón: ningún Don ramón, ¡señor profesor! ¿Qué querías? Ñoño: ay nada Chilindrina: oye papi, jijiji. Don Ramón: ningún papi, ¡señor profesor! Quico: debe estar borracho, ja, señor profesor, ja. Don Ramón: ¿Qué dijiste? Quico: ¡ay nada! Don Ramón: Chavo vete a tu lugar, ——, a ver Popis. Popis: presente, señor profesor. Don Ramón: ¿Qué vale más un kilo de jitomates o un kilo de cebollas? Popis: ¡no se!

Siguiente

Escena 2

Don Ramón: ¡reprobada!, —–, a ver Ñoño. Ñoño: Presente señor profesor. Don ramón: ¿Qué vale más un gol de campo o un dols yaun? Ñoño: ¡ay no se! Don Ramón: ¡reprobado!, —-, Godínez. Godínez: Presente señor profesor. Don Ramón: ¿Qué vale más una corrida o una tercia? Godínez: en abierto o en cerrado Don Ramón: Ummm, tienes seis, ¡digo no!

Siguiente

El Asalto

Escena 1

(Mientras se encuentran haciendo sus cosas rutinarias en el banco, dos personas con máscara entran y gritan) – El Pillo: ¡¡¡Esto es un asalto!!! ¡¡¡Arriba los monos!!! (La clienta y la Cajera se miran extrañados. Él pone la punta de la pistola en su cabeza y se queda algo pensativo) No, esperen. – El Gandaya: (Le dice en el oído y en voz baja) Se dice, “Arriba las manos” – El Pillo: ¡Ah, chuma verdad! ¡¡¡Arriba las manos!!! (Las dos reaccionan y recién comienzan a asustarse) – El Pillo: ¡Quiero que me den todo el dinero que tienen! ¡Para hoy! – La Cajera: Muy bien. ¿Me dan el número de su cuenta, por favor? – El Pillo: Sí, anote es el… (El Gandaya golpea la cabeza de su compañero) – El Gandaya: ¡No seas tonto, oe! (Mira a la encargada) Mételo todo en estas bolsas ¡Y rápido! – La encargada: ¡Sí, en seguida! (Va a colocar el dinero en las bolsas que les dio).

Siguiente

El Asalto

(– La Clienta: ¿¡Pero dónde está la policía cuando se le necesita!? (En eso, sale del baño el oficial; flojo y totalmente indiferente ante la situación) – El Policía: ¡Ay, qué rico! (Voltea y ve a la Cajera y a la Clienta tiradas en el suelo boca abajo) ¿Qué está haciendo ahí? ¿Qué, está calientito el piso o qué? (Ella le señala con el dedo a los asaltantes) ¿Qué pasa? (Voltea y ve la punta de las pistolas en su cara) (Se asusta y comienza a gritar) ¡¡¡Mamaaaaaaaa!!!! (Al instante se arrodilla y junta sus manos) ¡Por favor, no me maten tengo esposa con dos hijos y otros tal vez por ahí!… ¡Yo que sé pero por favor no me maten por su madrecita linda! – La Clienta: ¡Oiga! ¿¡Pero qué clase de policía es usted, que no cumple su deber aprehendiendo a esos rufianes!? – El Policía: (Le quita la pistola al Pillo y se la muestra a la Clienta) ¿¡Y qué, no ha visto el tamañote de arma que tienen!? (Se la devuelve al asaltante) – La Clienta: (Se coge la cabeza) ¿Y para esto pago mis impuestos? – El Gandaya: ¡Al suelo usted también! ¡¡¡Rápido!!!

Siguiente

El Asalto

– El Policía: ¡Ya voy! ¡Ya voy! (Se echa al suelo, al costado de la Clienta y ella le dice) – La Clienta: (Dice con sarcasmo) “¡Ahora que usted está a mi lado, me siento más tranquila!” – El Policía: ¿Ah sí? ¿Y qué cree? ¿Qué yo soy superman, que las balas me chocan y rebotan? – La Clienta: ¡Ya mejor…cállese la boca! (Llega la Cajera con las bolsas de dinero) – La Cajera: (Le da toda atemorizada) Acá está. – El Gandaya: Espero que esté todo. – La Cajera: Si desea, lo puede contar. – El Pillo: A ver… (Abre la bolsa y sacando el dinero, comienza a contar) 100, 200, 300… (El Gandaya toma la mano de su compañero y lo mira con ojos furiosos) ¡Pero compañero! Hay que estar seguros que no nos falte nada…

Siguiente

El Asalto

(– El Gandaya: Guarda… eso… ahora… ¿Ok? – El Pillo: Muy bien, pero luego no vengas a reclamar que te han robado, ah. – El Gandaya: Si no te callas ahora, vas a estar con ellos en suelo. – El Pillo: No te quejes después, no más… – El Gandaya: ¡¡¡Ya!!! (Mira a la Clienta y a la Cajera) Bueno bueno, estos caballeros, se retiran. Muchas gracias por su colaboración. – El Pillo: Sí, y para cualquier asalto o secuestro, acá está nuestra tarjeta (Se las entrega mientras lo quedan mirando con extrañeza) – El Gandaya: Este… (Extiende su mano hacia la tarjeta) ¿Me lo prestas un momento? – El Pillo: Sí, las acabo de mandar a hacer, ¿Te gusta? (Comienza a leerlo y mientras lo hace, la expresión en su rostro comienza a cambiar) – El Policía: ¡Inaudito!, ¡Ahora hasta los asaltantes hacen su “cherry”! ¡Qué tal raza! – La Clienta: ¡Usted cállese, que para policía es un completo inútil! – El Policía: ¡Oiga no le permito que me insulte! ¡A la policía, se le respeta!

Siguiente

El Asalto

– La Clienta: ¡Qué “a la policía se le respeta”! ¡Si usted para lo único que sirve, es para comer e ir al baño! (Los asaltantes discutían en silencio sobre la tarjeta) – El Gandaya: ¿¡Pero has gastado la plata en esto!? ¿¡Qué tenías en la cabeza!? – El Policía: Una pierna de pollo. Sí, eso es lo único que pude comer. Me va a perdonar ¿Pero, sabe usted a qué se parece? – El Pillo: A la “Tía Camote”, a ella le encargué las tarjetas. – El Gandaya: Mira ya olvídalo y vámonos (Ve a las personas) Bueno fue un gusto hacer trato con ustedes, nos vamos (Los dos se retiran apuntándoles con sus armas mientras que los otros se quedan en el suelo asustados, hasta que se fueron. A los pocos segundos, entra El Pillo rápidamente y les deja la tarjeta) – El Pillo: (Habla en voz baja) Acá abajito está el número, llámenos (Al instante de dejarles la tarjeta, se va. Todos se quedan mirándolo muy sorprendidos y extrañados. Luego, se levantan). – El Policía: (Todo cursi, toma la palabra) Tuvieron suerte esta vez (La Clienta lo mira con indignación).

El Asalto

– La Clienta: Mire, mejor cállese antes que me amargue (Va donde la Cajera y la encuentra maquillándose) ¿¡Y usted, qué está haciendo? – La Cajera: ¡Ay pues con todo esto, se me cayó todo el maquillaje! – El Policía: Bueno lo que es por mí, esta pelea me ha dado hambre. ¡Ya regreso, voy a comer! – La Clienta: ¡Oiga! ¿¡Y usted a dónde cree que va!? – El Policía: ¿Qué? ¿También quiere un sanguchito? Hay de pollo, de chancho de… – La Clienta: ¡Qué sanguchito, ni que “ocho cuartos”! ¡Lo que debe hacer es investigar este asalto para atrapar a los asaltantes! – La Cajera: Este lo único que atrapa es una papa rellena con ensalada. – El Policía: Y un poco de ají. – La Clienta: ¡Esto es el colmo de la desfachatez! ¡Me voy de aquí! (Se retira totalmente molesta) – El Policía: Bueno, yo sí me voy a comer. Ya vengo (Se va todo despreocupado) – La Cajera: Y aprovechando que no hay clientela, voy al baño a maquillarme. (Se va caminando como si fuera una modelo de pasarela)

Fin