Bielsa
Valle de Gistaín
Tella-Sin
Boltaña
Boltaña
A 55 min
Tella-Sin
A 50 min
Valle de Gistaín
A 45 min
Valle de Gistaín
A 45 min
Folclore
Carnaval
El valle de Gistaín no tuvo acceso por carretera hasta mediados del siglo pasado, lo que favoreció la conservación de riquezas culturales propias como el chistabino –una variante del aragonés–, los bailes tradicionales o el carnaval. Este último se celebra durante tres fines de semana y lo más característico es la ronda, que recorre las casas de los pueblos durante dos días para recoger alimentos y bebida con las que los más jóvenes prepararán comidas comunitarias.
FOTO: Archivo Fotográfico de la Comarca de Sobrarbe. Autor: Jon Izeta.
Valle de Gistaín
A 45 min
Gastronomía
Cordero del Bal de Chistau
A la ganadería, recurso económico principal del Bal de Chistau (valle de Gistaín), la complementan el turismo y la artesanía tradicional. Por el valle pastan vacas de la raza pirenaica, de pelo cárdeno, y ovejas, que crían el cordero del Bal de Chistau, muy apreciado en la mesa. Esta actividad primaria moldea el paisaje, pues el hombre ha procurado pastos al ganado con la tala de árboles y la creación de bancales, y el entorno se ha ido modificando con el único fin de la subsistencia. Se trata de una transformación natural y endógena.
FOTO: © Istock/Getty Images
Valle de Gistaín
A 45 min
Cultura
Museo Etnológico
La vida tradicional de San Juan de Plan –a cinco minutos en coche de Gistaín– aparece representada a lo largo de cuatro pisos, en un recorrido que se completa en media hora y que tiene un precio de dos euros. Existe una amplia colección de aperos agrícolas, que muestran cómo se trabajaba la tierra; indumentaria, que incluye trajes de faena, de fiesta, de boda y de carnaval; y una recreación de las estancias del hogar de entonces. Una forma de conocer la antigua cotidianidad de uno de los valles más agrestes del Pirineo.
FOTO: Archivo Fotográfico de la Comarca de Sobrarbe. Autor: Jon Izeta.
Valle de Gistaín
A 45 min
Arquitectura
Casas pirenaicas
Casas fuertes es el término que se utiliza en el Pirineo para designar las viviendas de las familias nobles. La mayor parte de ellas se construyeron en los siglos XVI y XVII, lucen escudos de piedra en la fachada y cuentan con elementos de defensa como torres de grandes dimensiones. En Gistaín destaca la casa del Rin y Tardán, cuya torre es Bien de Interés Cultural; y en Plan, casa Turmo y la de Ballarín. Son construcciones de piedra con el tejado formado por losas de pizarra.
FOTO: © Istock/Getty Images
Valle de Gistaín
A 45 min
Naturaleza
Mirador de La Cruz de Puyadase
Ubicado a 1,5 kilómetros (5 minutos en coche o 20 a pie) de Gistaín, ofrece unas vistas espectaculares a la ribera del Cinqueta y el macizo de Cotiella: al valle de Gistaín en todo su esplendor. Cuenta con un banco, un merendero, aparcamiento para coches y una mesa con un panel interpretativo. Existe otro mirador, el de la Cruz de Grao (en la foto), desde donde contemplar la grandeza del valle de Gistaín.
FOTO: Mirador de la Cruz del Grao /RGV
Tella-Sin
A 50 min
Con niños
Cueva del oso cavernario
El oso desapareció del Pirineo hace 9.000 años y en Tella aún lo recuerdan. El Museo del Oso de las Cavernas de Tella se encuentra en la planta superior de la Casa del Molino y supone un buen punto de partida para la visita a la cueva, una actividad ideal para realizar con niños. Se trata de un yacimiento de osos cavernarios que cuenta con 4.000 restos óseos de 36 de estos plantígrados de mayor tamaño que el oso pardo. Dentro de la cueva se observan estalactitas y estalagmitas propias de las formaciones calizas con diferentes formas y colores.
FOTO: © Eduardo Rivas
Tella-Sin
A 50 min
Historia
Dolmen de Tella
Se trata de un sepulcro megalítico formado por seis losas verticales y una séptima, más grande, a modo de cubierta. Ubicado a 750 metros de Tella, a una altitud de 1.250 metros, el dolmen se utilizaba para guardar los aperos de labranza hasta que se realizaron excavaciones arqueológicas en los años 50 y 70, en las que hallaron huesos descompuestos y un punzón de hueso. Este símbolo funerario del Neolítico, al que se llega por un sendero señalizado, se conoce también como Losa la Campa o Piedra Vasar.
FOTO: © Istock/Getty Images
Tella-Sin
A 50 min
Arquitectura
Tres ermitas protectoras
La ermita de los Santos Juan y Pablo (siglo XI), la de la Virgen de Fajanillas (siglo XII) y la de la Virgen de la Peña (siglo XVI) se encuentran en medio de la montaña, a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Se pueden visitar en un paseo circular, que comienza en Tella, en la iglesia del pueblo –un cuarto templo–. Al ser un itinerario de corta duración y poco desnivel se puede realizar en familia. Todo el recorrido se completa en una hora a pie.
FOTO: © Eduardo Rivas
Tella-Sin
A 50 min
Gastronomía
Chiretas
Del cordero, también hasta los andares. La chireta se elabora con los despojos de este animal. La tripa se rellena del hígado, el corazón, los pulmones y se completa con arroz, panceta picada o tocino, jamón, perejil, ajo, canela, sal y pimienta. El relleno, bien embutido, se cuece y se sirve caliente como plato principal. También se ofrece en los bares como tapa. Para ello se corta en rodajas, se reboza en huevo y harina y se fríe.
FOTO: © El Mono Español/CC BY-SA 4.0
Tella-Sin
A 50 min
Cultura
Museo de las Brujas
La danza d’as bruxas todavía se baila en Tella, un pueblo escogido por las brujas para celebrar sus aquelarres y hechizos. El museo se ubica en la antigua Casa de la Maestra y recoge historias relacionadas con la presencia de estas mujeres en la zona. Adentra al visitante en el mundo mágico del Pirineo y la etnobotánica del Alto Aragón a través de paneles explicativos que detallan las leyendas sobre la formación de montañas como el Monte Perdido y la Brecha de Rolando.
FOTO: Archivo Fotográfico de la Comarca de Sobrarbe. Autor: Jon Izeta.
Boltaña
A 55 min
Historia
Casco viejo
El casco antiguo de Boltaña se ubica en un altozano a orillas del río Ara. La población nueva, fruto del desarrollo del pueblo en los últimos años, se extiende en el llano. La parte más vieja cuenta con viviendas de piedra centenarias, la colegiata de San Pedro, construida en el siglo XIV en estilo gótico sobre una iglesia románica, y los restos de un castillo del siglo XI. Calles estrechas, plazuelas, escudos heráldicos y las típicas chimeneas troncocónicas completan la fotografía.
FOTO: © Turismo de Boltaña
Boltaña
A 55 min
Folclore
Pirenostrum, Feria Pirenaica Luthiers
A mediados de julio se celebra este acontecimiento que reúne a fabricantes de instrumentos con amantes de la música y el folclore. Los lutieres exponen sus obras en las viviendas tradicionales del casco antiguo de Boltaña. Los vecinos abren sus casas y acogen en la planta baja a los fabricantes, como si de huéspedes se tratara. Los visitantes acceden a los patios, las bodegas, los pajares… Fuera, en la calle y dentro de la colegiata, actuaciones musicales durante todo el fin de semana.
FOTO: © Turismo de Boltaña
Boltaña
A 55 min
Cultura
Muestra de Cine de Ascaso
En Ascaso, a siete kilómetros de Boltaña, se celebra a finales de agosto “la muestra de cine más pequeña del mundo”: proyectan películas, cortos y celebran coloquios con actores y directores en un pueblo que cuenta con siete habitantes censados. Siempre a la fresca, como describen, a la luz de la luna y las estrellas, a la muestra acuden 250 espectadores. El resto del año, algunos curiosos se acercan en busca de tres relojes de sol pintados sobre la pared de una fragua antigua, la torre de la iglesia y una casa.
FOTO: © Turismo de Boltaña
Boltaña
A 55 min
Gastronomía
Crespillos de borraja
Postre típico de Huesca que se elabora con borraja, una planta que crece sola en zonas húmedas. Los crespillos surgen en el mundo rural como forma de aprovechar las partes menos nobles de esta verdura. Las hojas se sumergen en una pasta ligera obtenida a partir de huevos batidos, harina, leche y azúcar y se fríen en aceite muy caliente. Existen variantes elaboradas con acelgas o espinacas.
FOTO: © Semontanes CC BY SA 3.0
Boltaña
A 55 min
Deporte
Paseo Boltaña–Aínsa
La ruta consta de 8,7 kilómetros y transcurre por caminos y pistas sin asfaltar, menos los tramos de vía que van por dentro de los pueblos. Es una salida donde resulta sencillo encontrarse a aficionados a la bicicleta de montaña BTT o paseantes. Se circula en paralelo al río Ara y se atraviesa el casco urbano de Margudgued. En Aínsa, que comparte la capitalidad de la comarca de Sobrarbe con Boltaña, espera un centro histórico medieval muy bien conservado.
FOTO: © Istock/Getty Images
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Boltaña
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Tella-Sin
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Valle de Gistaín
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Valle de Gistaín
A 45 min
Folclore
Carnaval
El valle de Gistaín no tuvo acceso por carretera hasta mediados del siglo pasado, lo que favoreció la conservación de riquezas culturales propias como el chistabino –una variante del aragonés–, los bailes tradicionales o el carnaval. Este último se celebra durante tres fines de semana y lo más característico es la ronda, que recorre las casas de los pueblos durante dos días para recoger alimentos y bebida con las que los más jóvenes prepararán comidas comunitarias.
FOTO: Archivo Fotográfico de la Comarca de Sobrarbe. Autor: Jon Izeta.
Valle de Gistaín
A 45 min
Gastronomía
Cordero del Bal de Chistau
A la ganadería, recurso económico principal del Bal de Chistau (valle de Gistaín), la complementan el turismo y la artesanía tradicional. Por el valle pastan vacas de la raza pirenaica, de pelo cárdeno, y ovejas, que crían el cordero del Bal de Chistau, muy apreciado en la mesa. Esta actividad primaria moldea el paisaje, pues el hombre ha procurado pastos al ganado con la tala de árboles y la creación de bancales, y el entorno se ha ido modificando con el único fin de la subsistencia. Se trata de una transformación natural y endógena.
FOTO: © Istock/Getty Images
Valle de Gistaín
A 45 min
Cultura
Museo Etnológico
La vida tradicional de San Juan de Plan –a cinco minutos en coche de Gistaín– aparece representada a lo largo de cuatro pisos, en un recorrido que se completa en media hora y que tiene un precio de dos euros. Existe una amplia colección de aperos agrícolas, que muestran cómo se trabajaba la tierra; indumentaria, que incluye trajes de faena, de fiesta, de boda y de carnaval; y una recreación de las estancias del hogar de entonces. Una forma de conocer la antigua cotidianidad de uno de los valles más agrestes del Pirineo.
FOTO: Archivo Fotográfico de la Comarca de Sobrarbe. Autor: Jon Izeta.
Valle de Gistaín
A 45 min
Arquitectura
Casas pirenaicas
Casas fuertes es el término que se utiliza en el Pirineo para designar las viviendas de las familias nobles. La mayor parte de ellas se construyeron en los siglos XVI y XVII, lucen escudos de piedra en la fachada y cuentan con elementos de defensa como torres de grandes dimensiones. En Gistaín destaca la casa del Rin y Tardán, cuya torre es Bien de Interés Cultural; y en Plan, casa Turmo y la de Ballarín. Son construcciones de piedra con el tejado formado por losas de pizarra.
FOTO: © Istock/Getty Images
Valle de Gistaín
A 45 min
Naturaleza
Mirador de La Cruz de Puyadase
Ubicado a 1,5 kilómetros (5 minutos en coche o 20 a pie) de Gistaín, ofrece unas vistas espectaculares a la ribera del Cinqueta y el macizo de Cotiella: al valle de Gistaín en todo su esplendor. Cuenta con un banco, un merendero, aparcamiento para coches y una mesa con un panel interpretativo. Existe otro mirador, el de la Cruz de Grao (en la foto), desde donde contemplar la grandeza del valle de Gistaín.
FOTO: Mirador de la Cruz del Grao /RGV
Tella-Sin
A 50 min
Con niños
Cueva del oso cavernario
El oso desapareció del Pirineo hace 9.000 años y en Tella aún lo recuerdan. El Museo del Oso de las Cavernas de Tella se encuentra en la planta superior de la Casa del Molino y supone un buen punto de partida para la visita a la cueva, una actividad ideal para realizar con niños. Se trata de un yacimiento de osos cavernarios que cuenta con 4.000 restos óseos de 36 de estos plantígrados de mayor tamaño que el oso pardo. Dentro de la cueva se observan estalactitas y estalagmitas propias de las formaciones calizas con diferentes formas y colores.
FOTO: © Eduardo Rivas
Tella-Sin
A 50 min
Historia
Dolmen de Tella
Se trata de un sepulcro megalítico formado por seis losas verticales y una séptima, más grande, a modo de cubierta. Ubicado a 750 metros de Tella, a una altitud de 1.250 metros, el dolmen se utilizaba para guardar los aperos de labranza hasta que se realizaron excavaciones arqueológicas en los años 50 y 70, en las que hallaron huesos descompuestos y un punzón de hueso. Este símbolo funerario del Neolítico, al que se llega por un sendero señalizado, se conoce también como Losa la Campa o Piedra Vasar.
FOTO: © Istock/Getty Images
Tella-Sin
A 50 min
Arquitectura
Tres ermitas protectoras
La ermita de los Santos Juan y Pablo (siglo XI), la de la Virgen de Fajanillas (siglo XII) y la de la Virgen de la Peña (siglo XVI) se encuentran en medio de la montaña, a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Se pueden visitar en un paseo circular, que comienza en Tella, en la iglesia del pueblo –un cuarto templo–. Al ser un itinerario de corta duración y poco desnivel se puede realizar en familia. Todo el recorrido se completa en una hora a pie.
FOTO: © Eduardo Rivas
Tella-Sin
A 50 min
Gastronomía
Chiretas
Del cordero, también hasta los andares. La chireta se elabora con los despojos de este animal. La tripa se rellena del hígado, el corazón, los pulmones y se completa con arroz, panceta picada o tocino, jamón, perejil, ajo, canela, sal y pimienta. El relleno, bien embutido, se cuece y se sirve caliente como plato principal. También se ofrece en los bares como tapa. Para ello se corta en rodajas, se reboza en huevo y harina y se fríe.
FOTO: © El Mono Español/CC BY-SA 4.0
Tella-Sin
A 50 min
Cultura
Museo de las Brujas
La danza d’as bruxas todavía se baila en Tella, un pueblo escogido por las brujas para celebrar sus aquelarres y hechizos. El museo se ubica en la antigua Casa de la Maestra y recoge historias relacionadas con la presencia de estas mujeres en la zona. Adentra al visitante en el mundo mágico del Pirineo y la etnobotánica del Alto Aragón a través de paneles explicativos que detallan las leyendas sobre la formación de montañas como el Monte Perdido y la Brecha de Rolando.
FOTO: Archivo Fotográfico de la Comarca de Sobrarbe. Autor: Jon Izeta.
Boltaña
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Historia
Casco viejo
El casco antiguo de Boltaña se ubica en un altozano a orillas del río Ara. La población nueva, fruto del desarrollo del pueblo en los últimos años, se extiende en el llano. La parte más vieja cuenta con viviendas de piedra centenarias, la colegiata de San Pedro, construida en el siglo XIV en estilo gótico sobre una iglesia románica, y los restos de un castillo del siglo XI. Calles estrechas, plazuelas, escudos heráldicos y las típicas chimeneas troncocónicas completan la fotografía.
FOTO: © Turismo de Boltaña
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A 55 min
Folclore
Pirenostrum, Feria Pirenaica Luthiers
A mediados de julio se celebra este acontecimiento que reúne a fabricantes de instrumentos con amantes de la música y el folclore. Los lutieres exponen sus obras en las viviendas tradicionales del casco antiguo de Boltaña. Los vecinos abren sus casas y acogen en la planta baja a los fabricantes, como si de huéspedes se tratara. Los visitantes acceden a los patios, las bodegas, los pajares… Fuera, en la calle y dentro de la colegiata, actuaciones musicales durante todo el fin de semana.
FOTO: © Turismo de Boltaña
Boltaña
A 55 min
Cultura
Muestra de Cine de Ascaso
En Ascaso, a siete kilómetros de Boltaña, se celebra a finales de agosto “la muestra de cine más pequeña del mundo”: proyectan películas, cortos y celebran coloquios con actores y directores en un pueblo que cuenta con siete habitantes censados. Siempre a la fresca, como describen, a la luz de la luna y las estrellas, a la muestra acuden 250 espectadores. El resto del año, algunos curiosos se acercan en busca de tres relojes de sol pintados sobre la pared de una fragua antigua, la torre de la iglesia y una casa.
FOTO: © Turismo de Boltaña
Boltaña
A 55 min
Gastronomía
Crespillos de borraja
Postre típico de Huesca que se elabora con borraja, una planta que crece sola en zonas húmedas. Los crespillos surgen en el mundo rural como forma de aprovechar las partes menos nobles de esta verdura. Las hojas se sumergen en una pasta ligera obtenida a partir de huevos batidos, harina, leche y azúcar y se fríen en aceite muy caliente. Existen variantes elaboradas con acelgas o espinacas.
FOTO: © Semontanes CC BY SA 3.0
Boltaña
A 55 min
Deporte
Paseo Boltaña–Aínsa
La ruta consta de 8,7 kilómetros y transcurre por caminos y pistas sin asfaltar, menos los tramos de vía que van por dentro de los pueblos. Es una salida donde resulta sencillo encontrarse a aficionados a la bicicleta de montaña BTT o paseantes. Se circula en paralelo al río Ara y se atraviesa el casco urbano de Margudgued. En Aínsa, que comparte la capitalidad de la comarca de Sobrarbe con Boltaña, espera un centro histórico medieval muy bien conservado.
FOTO: © Istock/Getty Images