para tener vida
QUIÉNES SOMOS
PASCUA DE RESURRECCIÓN
Oración mañana
Zona Joven
Santos Mártires de Córdoba
Nuestra vida cristiana
pascua, centro de la fe
Formación Pascua-Símbolos 1
Manual Cabecillas Revolución
Formación Pascua-Símbolos-2
APARICIONES Resucitado
Convivencia Pascual Símbolos ESO
Convivencia Apariciones para profesores
Convivencia Pascual Símbolos EPO
Convivencia Pascual Símbolos INFANTIL
LA REVOLUCIÓN DE LA PASCUA-Fundamento-
+ 2025
+ convivencias
dejando huella
Liturgia
Rutas alumnos
Biografías
Día de San Acisclo y Santa VictoriaPatronos-17N
Documentos
Material Didáctico
Rutas personal 26 Octubre
documentos
SAN ACISCLO Y SANTA VICTORIA
España Sagrada 1753
Sánchez de Feria
Teatro SXVII-Antonio de Castro-
MonasteriosSierra
Reliquias errantes
dejando huella
Biografías
NIÑOS
ADULTOS
PRESENTACIÓN
CARTA DE PELAGIO A LOS NIÑOS
ÉPOCA ROMANA
ÉPOCA ROMANA
MOZÁRABE
MOZÁRABE
SIGLO XX
SIGLO XX
dejando huella
Iglesias Fernandinas
Tu Catedral
De los Testigos
Córdoba Romana
Mozárabes
Los Patronos
Yincana
Virgen Linares
Somos parte de una gran familia, la Iglesia, un equipo internacional formado por todos los países, con todos los colores de piel y con todas las lenguas del mundo. Eso es lo que significa católico: universal, de todos y para todos.
No importa de donde vengamos. Cristo nos llama a ser de su Iglesia y a que seamos responsables en el mundo: siendo delegado de clase, político, cuidando enfermos, profesor, policía…
Además, debemos aportar nuestro talento a nuestra comunidad cristiana del colegio y de la parroquia: participar en zona joven, catequesis, misa del domingo…
Todos debemos dedicarnos con todas nuestras fuerzas a construir un mundo mejor.
Eres parte de otra familia, la Fundación Santos Mártires, que es otro equipo que lo forman 11 colegios y 6 escuelas infantiles. De distintos cursos, etapas y lugares. Y todos queremos ser familia, para ello ponemos todo lo que está de nuestra parte.
Lo más importante de ser Fundación es que eres parte indispensable y necesaria de esta familia de familias: la Fundación.
dejando huella
Liturgia y Oraciones
Oración a Mártires
Calendario Litúrgico
Oración Mártires, del Obispo
Misa S. Acislo y Santa Victoria
Lecturas Misa S.Acisclo y Santa Victoria
Liturgia y Oraciones
Oración Mártires Obispo
Oración Mártires
Misa S. Acislo y Santa Victoria
Lecturas San Acisclo y Santa Victoria
Material Didáctico
EPO GENERAL
INFANTIL
EPO 1º
EPO 3º
EPO 2º
EPO 4
EPO 6º
EPO 5º
ESO 1º
ESO 3º
ESO 2º
ESO 4º
CICLOS-BACHILLERATO
JUEGOS GENIALLY
Curso: 4º Primaria
Objetivo: acercar y dar a conocer a todos la vida y obras de nuestros Santos Mártires de Córdoba. Fundamentación. Lo fundamental en esta convivencia es que los niños tengan una primera toma de contacto con lo que es un mártir. Debemos empezar diciendo que el primer Mártir es Cristo. Después le hablaremos de los mártires de nuestra ciudad.
Iniciamos nuestra ruta en la ermita de San Zoilo. Después hornacina de San Acisclo y Santa Victoria del puente romano. A continuación, descansamos y reponemos fuerzas en el parque recreativo (junto a Calahorra) y finalizamos en la ermita de los Santos Mártires, celebrando la Eucaristía con el capellán de nuestro colegio.
Organización ideal
Punto de salida desde la parroquia de San Miguel y terminamos en la ermita de los Mártires. Si se contrata bus, en la ida pueden dejar en Ronda de Tejares con C/Cruz Conde y pueden recoger pasando la ermita en dirección al centro comercial el Arcángel.
En la Ermita celebramos la misa.
Curso: 5º Primaria
Objetivo: Acercar y dar a conocer las iglesias fernandinas, mandadas a construir por San Fernando tras la reconquista de nuestra ciudad.
Fundamentación
Visitaremos 4 iglesias fernandinas y conoceremos sus características, como se construyeron, etc... También cómo fue la reconquista de nuestra ciudad por parte de Fernando III.
Todo ello se realizará de forma dinámica y divertida con una yincana que se realizará por todo el recorrido.
Organización ideal
Punto de salida desde la parroquia de San Francisco y terminamos en la parroquia de San Lorenzo.
Visitamos las iglesias fernandinas de San Francisco, San Pedro, San Andrés y San Lorenzo.
Curso: 6º de Primaria
Es una ruta que iniciamos en el puente romano, frente a la hornacina de S. Acisclo y Santa Victoria, Nuestros Patronos. Desde aquí ponemos rumbo a S. Pedro, donde visitamos y explicamos cómo han llegado las reliquias de los santos mártires hasta la cripta de plata. Finalmente rezamos ante esta, todos juntos. Seguimos la ruta hasta la Parroquia de Santiago donde hablamos desde una iglesia fernandina, como nuestros hermanos los cristianos mozárabes, se enriquecían de la Buena Nueva (El Evangelio) que el apóstol Santiago trajo a España. También se les muestra el camino de Santiago. Ponemos fin a la convivencia en el santuario de la co-patrona “Ntra. Sra. De la Fuensanta”. Conoceremos la devoción e historia de esta advocación de la Virgen. Y terminamos con una Eucaristía final en torno a las 12:30/12:45 en el Santuario de la Virgen de la Fuensanta.
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RUTA DE LOS PATRONOS
Curso: 1º de ESO.
Proponemos esta convivencia en la que hacemos un recorrido por lugares emblemáticos de los primeros siglos del cristianismo, donde vivieron muchos cristianos. Algunos de estos lugares tienen relación con nuestros primeros Mártires cordobeses de la época romana a los que haremos referencia. Comenzaremos visitando el Baptisterio romano que se encuentra en la Diputación de Córdoba, contemplando cómo eran las primeras fuentes bautismales donde se los cristianos entraban a formar parte de la Iglesia.
También visitamos los mausoleos de Puerta de Gallegos, donde daban sepultura a ciudadanos romanos ¿Y cómo daban sepultura a los cristianos de la época romana? Eso lo vamos a aprender gracias al guía, que nos acompañará durante toda la visita para ilustrarnos.
Visitamos el Anfiteatro romano, lugar donde se derramó sangre de mártires cristianos, el sarcófago paleocristiano del museo arqueológico y el teatro romano. Finalmente visitamos la basílica de San Vicente en la Santa Iglesia Catedral, donde descubrimos cómo, antes de la construcción de la mezquita del S. VIII, existía una Basílica visigoda cristiana. La Catedral será el final del recorrido.
A mitad de recorrido, haremos una parada para descansar y coger fuerzas con algún tentempié que los chicos hayan traído de casa.
Curso 2 º ESO: Con esta actividad recorremos las historias y lugares de la época Mozárabe en Córdoba. En esta época tenemos muchísimos testimonios de los mártires cordobeses.
El recorrido será el siguiente: Visitaremos la cripta de la Beata Victoria Díez en la Institución Teresiana. Ella, mujer valiente con celo por llevar a todo el mundo a Dios, y en concreto en su labor como docente en Hornachuelos (Córdoba), entregó su vida en la guerra civil española por creer y hablar de Jesucristo. En la casa de la plaza de la Concha se nos dará una pequeña charla sobre el valor del martirio. Después iremos a la plaza de la Parroquia de S. Francisco y S. Eulogio, donde conoceremos la figura y escritos de S. Eulogio quien alentó ardientemente a los cristianos a dar la vida por Jesús y que nadie renegara de Él. Este santo escribió la vida de mártires romanos y mozárabes.
Se entrará a rezar ante los Santos Mártires en S. Pedro.
Finalmente nos acercamos a la iglesia del Juramento de S. Rafael, donde veremos las exposiciones del “hombre de la sábana santa” y la de los “Santos Mártires de Córdoba” y su relación con el padre Roelas, y de este con el Arcángel S. Rafael.
Y terminamos con una Eucaristía final en torno a las 12:30/12:45 en la Iglesia del Juramento de San Rafael.
Curso: 3º de ESO.
Descubrir con mayor profundidad la historia de nuestros Mártires. Además, queremos aumentar el espíritu de familia y grupo entre los miembros de cada clase y entre la Fundación.
La yincana responde a: ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué murieron nuestros mártires? Se trata de establecer un recorrido con pruebas. Los alumnos salen desde su colegio y pasan por casas, plazas o iglesias que tuvieron relación con nuestros mártires.
Curso: 4º de ESO.
Mostraremos a los alumnos la historia y el arte de la Catedral de Córdoba. Haremos un recorrido desde la celebración de la primera misa en 1236 y la consagración posterior como Catedral, hasta las diferentes fases constructivas del templo y las capillas que alberga. Conoceremos la impresionante presencia de los mártires en el templo y sus representaciones iconográficas, así como la primitiva presencia cristiana a través de las excavaciones arqueológicas que se están desarrollando.
RUTACONOCE TU CATEDRAL
Rutas de los Mártires para el personal de la FDSM 26 Octubre 2024
Desde su creación, la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires de Córdoba, está trabajando para recuperar la memoria de los Santos Mártires, especialmente de San Acisclo y Santa Victoria: potenciar su conocimiento, promover su culto y devoción en la ciudad. Estas rutas de los Mártires nos adentran en la historia de aquellos que murieron defendiendo su fe y dejaron huella de la misma ante nosotros.
Rutas de los Mártires
Inscripción
cancionero
audio
Programa
letra
17 Noviembre
horario
planos
MISA SIC 12:00 H
recorrido
Salida 13:15 H
patio de los naranjos
CALLE AMADOR DE LOS RIOS( CALLE DEL SEMINARIO MAYOR SAN PELAGIO)
llegada SEMINARIO mAYOR SAN PELAGIO 14:30 H
Recorrido
Detalle del recorrido: SIC, Salida puerta de santa Catalina
Calle magistral González Francés
Calle cardenal González
Plaza del Triunfo
Puerta del puente Ronda de Isasa
Avenida del Alcázar
Pasaje Santa Teresa de Jornet
Calle Amador de los Rios.
PLANOS
Patio Naranjos
PLANOS
C/Amador de los rios( Seminario Mayor San Pelagio)
PLANOS
escape room
Juegos Santos Mártires
mes martires
trivial
puzzle
DESDE SAN RAFAEL
adivina
Época romana
Contexto
Biografía
Acisclo y Victoria
Biografía
Biografía
Fausto, Genaro y Marcial
Zoilo
Época romana
Contexto
Vida Infantil
Acisclo y Victoria
Vida Infantil
Vida Infantil
Fausto, Genaro y Marcial
Zoilo
Mozárabe
Contexto
Biografía
Biografía
Biografía
Columba y Pomposa
Adolfo y Juan
Perfecto
Biografía
Biografía
Biografía
Pelagio
Eulogio
Flora y María
Mozárabe
Contexto
Vida Infantil
Vida Infantil
Vida Infantil
Columba y Pomposa
Adolfo y Juan
Perfecto
Vida Infantil
Vida Infantil
Vida Infantil
Pelagio
Eulogio
Flora y María
Siglo XX
Biografía
Biografía
Biografía
Bartolomé Blanco
Victoria Diéz
José Mª Peris
Todas las biografías
hallazgo reliquias
Siglo XX
Vida Infantil
Vida Infantil
Vida Infantil
Bartolomé Blanco
José Mª Peris
Victoria Diéz
todas las biografías infantiles
hallazgo reliquias
San Acisclo y Santa Victoria
San Acisclo sufrió el martirio durante la persecución del emperador Diocleciano. Este publicó varios edictos contra los cristianos, afectando a San Acisclo el cuarto, en el que directamente se dictó pena de muerte a quienes no dieran culto a los dioses paganos.
Tras sufrir el martirio en esta persecución, San Acisclo se convirtió pronto en motivo de gloria para la Iglesia en Córdoba. El poeta Aurelio Prudencio, en el Himno IV del Peristéphanon (Libro de las coronas de los mártires), cita a los mártires de Córdoba, incluyéndolos en esta célebre colección de catorce hermosos himnos martiriales: “Córdoba presentará ante Cristo a Acisclo, Zoilo y Tres Coronas”. A este testimonio se une en antigüedad el de su memoria en la inscripción encontrada en la iglesia parroquial de San Pedro de Córdoba: “De los santos mártires de Jesucristo Fausto, Jenaro y Marcial, Zoilo y Acisclo...”. A estos hay que añadir los testimonios de los martirologios, los calendarios mozárabes y los libros litúrgicos. La dedicación de una basílica en su honor en tiempos antiguos, como indican San Isidoro y San Eulogio, son una prueba más del culto tributado.
Se asocia a San Acisclo la mártir santa Victoria y la diócesis de Córdoba venera ambos como patronos.
Hoy podemos honrarlo en la célebre ermita del Colodro, alzada en el solar donde, según la tradición, se apunta que estuvo su casa. Igualmente, en los presbiterios de la Catedral y del Juramento de San Rafael lo hallamos representado, lo que denota su importancia, y en San Pedro, en la capilla de los Mártires, podemos venerar sus restos.
San Zoilo
Sue un noble cordobés al que por esta condición, la de gozar de cierta reputación entre los locales, se atormentó con un fin ejemplarizante. El poeta Aurelio Prudencio, en el Himno IV del Peristéphanon (Libro de las coronas de los mártires), cita a los mártires de Córdoba, incluyéndolos en esta célebre colección de catorce hermosos himnos martiriales: “Córdoba presentará ante Cristo a Acisclo, Zoilo y Tres Coronas”. Además de esta referencia, en el martirologio jeronimiano y en el calendario mozárabe se cita el martirio de Zoilo y se le asigna la fecha de su fiesta, que solía coincidir con la de su martirio, el día 27 de junio, en la persecución de Diocleciano, el año 304.
Esta persecución de Diocleciano fue la que más fuertemente se dejó sentir en las provincias romanas de la península Ibérica.
Hay noticias de distintos mártires de esta época a los que se dio culto, aunque, en la mayoría de los casos, sólo se conoce su nombre, como sucede con san Secundino y san Sandalio.
San Zoilo gozó de numeroso culto en Córdoba; tanto, que en su honor se erigió una ermita en el barrio de San Miguel que podemos encontrar en la calle que tiene su nombre. Sus restos fueron llevados en época musulmana a tierra cristiana, para evitar su destrucción, y desde entonces, en la localidad palentina de Carrión de los Condes se les da culto, teniendo un monasterio dedicado y decenas de vecinos que llevan su nombre.
Santos Fausto, Genaro y Marcial
La "Pasión" apócrifa de los Santos Fausto, Jenaro y Marcial (siglo VIII) y una historia tardía los considera hermanos, soldados de la VII legión e hijos del centurión san Marcelo. Según la tradición, estos jóvenes fueron condenados al potro y a otros tormentos, y arrojados finalmente a la hoguera, durante la persecución de Diocleciano, probablemente el año 304.
El poeta Aurelio Prudencia, en el Himno IV del Peristéphanon (Libro de las coronas de los mártires), cita a los mártires de Córdoba, incluyéndolos en esta célebre colección de catorce hermosos himnos martiriales: «Córdoba presentará ante Cristo a Acisclo, Zoilo y Tres Coronas». Las "Tres Coronas", por la inscripción conservada en la Basílica Parroquial de San Pedro, de Córdoba, sabemos que son los mártires Fausto, Jenaro
y Marcial. Quedan inscripciones antiguas en la Bética con sus nombres y lugares donde se conservan sus reliquias.
En época islámica, la hoy basílica de San Pedro albergó, como queda dicho, la iglesia de las “Tres coronas: Fausto, Jenaro y Marcial”. Esta iglesia era la preeminente en la ajerquía de la ciudad, la zona donde vivían la mayoría de los cristianos, pues la medina, la parte alta, estaba habitada mayoritariamente por los dirigentes y nobles musulmanes. Gozaba por tanto ese templo del cariño y la predilección de los cristianos cordobeses, por lo que muchos de ellos en los siglos XI y XII llevaron el nombre de estos mártires. Sus reliquias podemos venerarlas en la capilla de los Mártires de San Pedro.
San Eulogio
Nació en Córdoba a comienzos del siglo IX. Ordenado sacerdote, repartió su vida entre la contemplación dentro de los monasterios próximos a la ciudad y la cura pastoral. Un viaje por el centro y norte de la península le sirvió para conocer la experiencia y mentalidad de los cristianos que se habían liberado del yugo musulmán, además de para enriquecer las escuelas de Córdoba con libros latinos que le ayudaron en su empeño por restaurar los estudios de la lengua y literatura latinas. San Eulogio puede ser conocido por sus propios escritos y por la biografía que de él escribió su amigo Álvaro Paulo.
El malestar en que vivía la Iglesia cordobesa por causa de su situación religiosa y social se agudizó con la muerte del presbítero Perfecto en el año 850. Aunque tolerada, la Iglesia se sentía amenazada de extinción, si 1 no reaccionaba contra el ambiente musulmán que la envolvía. La represión violenta llevó a la jerarquía y a muchos cristianos a la cárcel y, a no pocos, al martirio. A causa de esta defensa del movimiento martirial mozárabe, Eulogio padeció prisión hasta noviembre del 851, junto con el obispo Saulo. Allí escribió parte del Memorial de los Santos, una larga carta al obispo de Pamplona y el Documento martirial, dedicado a las santas Flora y María, también encarceladas como él. A partir del 852 vivió vigilado, viéndose obligado a cambiar constantemente de morada. San Eulogio supo mantenerse firme en la defensa de la fe. Su nivel cultural y su santidad de vida, así como su actitud valiente y clara, le granjearon un alto prestigio en la Iglesia de su tiempo. Su elección como arzobispo de Toledo indica el crédito que su figura tuvo más allá de su propia ciudad.
CONTINÚA
San Eulogio
Fue el historiador de los mártires y su apologeta y gracias a él conocemos las dificultades y los logros de los cristianos mozárabes cordobeses. Fue siempre alivio y estímulo, luz y esperanza para la comunidad cristiana. San Eulogio, que alentó a todos sus hijos en la hora del martirio, hubo de morir a su vez, reo de haber ocultado y catequizado a una joven conversa, llamada Leocricia. El prestigio personal de Eulogio y su dignidad de arzobispo electo de Toledo hicieron que lo juzgara el emir, ante el cual hizo una defensa ardiente del cristianismo.
Sufrió el martirio el 11 de marzo del año 859. Murió decapitado y su cuerpo fue sepultado en la basílica de San Zoilo que se hallaba en el solar donde hoy se erige la parroquia de San Pedro.
Ante el peligro de destrucción de sus restos, estos fueron trasladados a los reinos cristianos del norte en el año 883, desde entonces pueden venerarse en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo.
Los cordobeses podemos venerar a San Eulogio en multitud de templos. La parroquia de San Francisco y San Eulogio conserva imagen y reliquia suya y el templo del Juramento, a los pies de San Rafael, dispone un relicario con una costilla de San Eulogio, uno de los mártires por excelencia de nuestra Diócesis.
Santa Columba y Pomposa
La familia de Columba era de origen cordobés y pudiente. Al sentirse Columba atraída a la vida consagrada, su madre intentó disuadirla y se dispuso a desposarla. Pero al morir la madre, se retiró al monasterio de Tábanos donde “la santa virgen -escribe San Eulogio- se despojó de lo terrenal y se apegó a lo celestial, concentró su mente en el estudio de las Escrituras y se hizo muy versada en el estudio y la exposición de pasajes ocultos”. San Eulogio cuenta extensamente la vida de Santa Columba en el cap. X del Libro III del Memorial de los Santos, donde concluye el relato del martirio con una ardiente oración a la virgen y mártir.
El 17 de septiembre del año 853, después de haber profesado su fe ante el magistrado musulmán y la asamblea de dignatarios en el alcázar emir al, “en cuanto todos los notables -cuenta San Eulogio- advirtieron la fortísima constancia de la doncella y vieron que no eran capaces de hacer vacilar a quien estaba instruida en tales palabras, ni podían tolerar su exhortación y declaraciones, ordenaron matarla a las puertas del alcázar”.
Con el martirio de Perfecto, presbítero, el año 850, se inicia la década martirial en la que derramaron su sangre muchos mozárabes cordobeses y en la que, como indica San Eulogio, se produjo “el abandono de las iglesias, el encarcelamiento de los sacerdotes, la dispersión de los ministros de Dios y el que en estos días no tengamos sacrificios”. Por todo ello, muchos cristianos, llevados del pánico, prefirieron apostatar de su fe, renegar de su religión y rechazar al Crucificado. Con el acceso al trono de Mohammad I (852-886)
Santa Columba y Pomposa
la situación de los mozárabes empeoró todavía más, ya que, como indica el mismo San Eulogio, “estalló contra nosotros un odio abierto” que condujo de nuevo a muchos cristianos a la apostasía y a otros, por el contrario, al martirio. Desde el año 851 hasta el 937 sufrieron el martirio los siguientes mozárabes que se conmemoran litúrgicamente en este día: Isaac, Pedro, Gumersindo, Anastasio, y Elías, presbíteros; Walabonso, Sisenando y Pablo, y Emila, diáconos; Digna, Benilde, Pomposa, Áurea, y Argéntea, vírgenes; Sabiniano, Wistremundo, Habencio y Jeremías, Teodomiro, Servideo, Cristóbal y Leovigildo, Jorge, Rogelio, Fándila, Pablo e Isidoro, y Argimiro, monjes; Sancho, Jeremías, Servideo, Witesindo, Félix, Salomón, y Vulfura, laicos; y los matrimonios Aurelio y Sabigoto (Natalia), Félix y Liliosa.
La memoria de muchos de estos mártires perduró, a duras pena, en la conciencia de los cordobeses. Muchos de ellos, ante el recrudecimiento de la situación, huyeron al norte, llevando consigo la memoria de sus hermanos ajusticiados y, en el mejor de los casos, sus propios restos. No es extraño, por tanto, que cuando viajamos por el norte peninsular hallemos ermitas, capillas e iglesias dedicadas a mártires cordobeses o que sus nombres presidan localidades. Así ocurre con Santa Columba, que en el norte se convirtió en Coloma , y como sabemos dio nombre a varias poblaciones.
Los restos de Santa Columba terminaron en el monasterio benedictino de Nájera, en la Rioja, y estos frailes extendieron su devoción allá donde fueron.
San Perfecto
Nacido en Córdoba, pasó casi toda su juventud en el cenobio de la basílica de San Acisclo en la que fue formado con sólida erudición teológica por los maestros que allí enseñaban. Fue presbítero de la iglesia de san Acisclo y conocedor de la lengua árabe. A comienzos del año 850 Perfecto fue abordado por algunos musulmanes que le preguntaron confidencialmente qué opinaba de Cristo y de Mahoma. Perfecto hizo profesión de fe en la divinidad de Jesucristo y mostró su opinión acerca del Profeta. Posteriormente, estos mismos musulmanes, llenos de furia le acusaron de blasfemo y le condujeron ante el tribunal del cadí. Después de haber permanecido encarcelado, en la fiesta de la Ruptura del ayuno del Ramadán, el 18 de abril de 850, ante las puertas del alcázar fue muerto con la espada. Con el martirio de este sacerdote se inicia una década martirial en la que derramaron su sangre otros muchos mozárabes cordobeses.
Sus reliquias fueron llevadas a la basílica de San Acisclo, donde se formó, y posteriormente trasladadas al arca que se venera en la capilla de los Mártires, en la Basílica de San Pedro.
San Pelagio
Pelagio es el mártir de la fe y de la castidad en el umbral de la juventud. Nacido en Galicia, fue llevado a la cárcel de Córdoba con su tío Hermigio (o Ermogio), obispo de Tuy. El califa Abd al-Rahmán III se sintió atraído por su figura pero no pudo doblegar la virtud de Pelagio. Ante las reiteradas negativas a los deseos del Califa, Pelagio sufrió un largo y terrible martirio, siendo finalmente despedazado y sus restos lanzados a las orillas del Guadalquivir. Era el 26 de junio del año 925 y Pelagio tenía catorce años de edad. Su cuerpo, trasladado inicialmente a León, fue llevado más tarde a Oviedo, donde se venera actualmente en el monasterio benedictino de San Pelayo.
Desde su fundación en 1583, el Seminario Conciliar de la Diócesis lo tiene como Titular y Patrón, venerando los seminaristas a San Pelagio como norte y .guía de su formación. Asimismo, los sacerdotes que en él se formaron aclaman al niño mártir como modelo de pureza, de heroísmo y de fe.
Los miembros de la Fundación Santos Mártires tenemos la fortuna de poder reunirnos y compartir la Eucaristía en el seminario, junto a una reliquia del Niño mártir. Como muchos de los de sus compañeros, los restos de Pelagio se veneran en el norte, en Oviedo, donde son muchos quienes se llaman Pelayo o Payo, en honor a él. El monasterio ovetense de las Pelayas, benedictinas, sigue custodiando con gran cariño los restos y allí podemos venerarlos, aunque algunas reliquias, como la del seminario, reciben culto en Córdoba.
San Adolfo y San Juan
Adolfo y Juan eran hermanos e hijos de Artemia y de un árabe, aunque nacidos y educados en Córdoba, al igual que su hermana santa Áurea. Su madre Artemia, “mujer de suma santidad”, como afirma San Eulogio, estuvo casada con un noble de estirpe árabe de origen sevillano y, tras enviudar, ingresó en la vida monacal, llegando a ser abadesa del monasterio de Santa María de Cuteclara. Según la legislación islámica, los hijos de musulmán casado con cristiana debían ser musulmanes. El no cumplimiento de este estatuto legal pudo ser el motivo principal de sus muertes.
Fueron martirizados un poco después que Abd al-Rahman III subiera al trono, es decir, después del año 822. La fijación del mes y día de sus muertes consta en el siglo X en el "Calendario de Córdoba" del obispo Recemundo.
Santa Flora
Flora era hija de madre cordobesa y cristiana casada con un musulmán natural de Sevilla. Al morir su padre, la madre la educó en la religión cristiana, actuando en contra de las prescripciones islámicas. Su formación fue seguida de cerca por San Eulogio, pero tenía miedo a participar en el culto público a causa de su hermano que profesaba la religión de Mahoma y vigilaba continuamente su estilo de vida. Abandonó su casa y emprendió secretamente la fuga con su hermana, siendo acogidas en lugares seguros por algunos cristianos. Pero su hermano, lleno de saña, se lanzó en su búsqueda, incluso en las casas de religiosas, persiguiendo a la Iglesia y encarcelando a algunos clérigos. Para evitar más daño a sus protectores, Flora volvió a su casa, pero su hermano la presentó ante el juez. Después de someterla a crueles tormentos fue devuelta a su hermano para que la curara y le enseñara la ley coránica, pero ella se volvió a escapar de su casa, permaneciendo oculta con su hermana en Osaria (junto a Martos) hasta la hora de consumar su martirio. Tiempo después, habiendo decidido presentarse ante el cadí para confesar la fe cristiana, entró a rezar en la basílica de San Acisclo y allí conoció a María, con la trabó una estrecha amistad.
CONTINÚA
Santa María
María era hija de padre cristiano y de noble linaje, natural de Niebla (Huelva), casado con una mujer de origen árabe a la que consiguió. convertir al cristianismo. Del matrimonio nacieron María y Walabonso. Huyendo de Córdoba se instalaron en un pueblo de las montañas cercanas a Córdoba. Walabonso emprendió el camino que le llevó al diaconado y María ingresó en el monasterio de Cuteclara, donde Artemia, madre de los santos Adolfo, Juan y Áurea, le enseñó a ejercitar “su espíritu en toda humildad, castidad, obediencia y temor de Dios”. Habiendo muerto su hermano martirizado, salió del monasterio para confesar la fe y, entrando en la basílica de San Acisclo, allí conoció a Flora. Juntas se presentaron ante el cadí para confesar la fe. Fueron degolladas el 24 de noviembre de 851.
Parte de sus restos descansan en la capilla de los Mártires, en la iglesia de San Pedro, donde pueden ser venerados.
Beato José Mª Peris Polo
José María Peris nació en Cinctorres, provincia de Castellón y Diócesis de Tortosa, el día 1 de noviembre de 1889. Siendo de familia humilde, su gran riqueza fue su bondad y gran inteligencia. A los 22 años ingresó en la Hermandad de Operarios Diocesanos, recibiendo la ordenación sacerdotal a los 24 años de edad. Siguiendo fielmente los pasos de su fundador, el beato Manuel Domingo y Sol, dedicó toda su vida ministerial a la formación de los futuros sacerdotes y a la pastoral de las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Fue rector del Colegio de Vocaciones Eclesiásticas de Tortosa durante diez años y desempeñó el cargo de Rector del Seminario Conciliar de San Pelagio de Córdoba desde 1926 hasta 1932, fecha en la que fue nombrado Rector del Seminario de Barcelona. Destacó en su vida ministerial por su formación teológica, por sus dotes musicales y pedagógicas, y por su sincera piedad y su alegría, como dejó escrito el cardenal Tarancón, alumno suyo en aquella época: “A Peris le debo lo mejor de mi formación sacerdotal. Era una persona muy inteligente, muy bien formada en Teología, gran músico y de muy sincera piedad. El tiempo en que fue Rector del Colegio le dio una madurez de criterio y una experiencia en el trato con los seminaristas que le convirtieron en un gran educador. Lleno de bondad y de alegría, siempre brindaba a todos su comprensión y amistad". El día 13 de agosto de 1936 fue arrestado en su pueblo natal de Cinctorres, siendo martirizado dos días después en Almanzora. El día antes de ser ejecutado, en la prisión donde estaba retenido, le dijo a su sobrina: "Me matarán, me matarán, pero no sufras. Es verdaderamente un gran placer morir por la fe". Fue beatificado el 1 de octubre de 1995 por el papa Juan Pablo II.
Beata Victoria Díez
Nació en Sevilla el 11 de Noviembre de 1903, hija única de padres modestos y creyentes que se esmeraron en la formación de su hija. Realizó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela de Magisterio de Sevilla. En 1926 se incorporó a la Institución Teresiana, asociación de fieles laicos fundada en 1911 por el sacerdote Pedro Poveda (mártir canonizado en 2003) para la evangelización de los diversos campos de la educación y la cultura. Como miembro de la Institución pudo conjugar sus deseos de santidad y apostolado con el ejercicio de su profesión de maestra. Desarrolló su labor educativa como maestra en Cheles (Badajoz) y, desde 1928, en Hornachuelos (Córdoba). En esta localidad cordobesa compaginó la docencia con una intensa actividad en el campo social, cívico y pastoral, atendiendo especialmente a los más necesitados, a las mujeres, a los niños y jóvenes. El 12 de agosto de 1936 murió violentamente en Hornachuelos, junto con diecisiete hombres más, entre ellos el párroco, dando testimonio de la fe y animando ella misma a todos los demás. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 10 de octubre de 1993.
Su cuerpo se venera en la casa de la Institución Teresiana de la Plaza de la Concha, de Córdoba.
Beato Bartolomé Blanco
Fue el joven católico, Bartolomé Blanco Márquez. Había nacido en Pozoblanco el 25 de noviembre de 1914. Huérfano desde niño, fue acogido por unos tíos suyos con los que trabajaba de sillero.
Una vez abierto el colegio salesiano de Pozoblanco (septiembre de 1930), Bartolomé fue asiduo al oratorio festivo y ayudó como catequista.
Cuando en 1932 se estableció la Juventud Masculina de Acción Católica en Pozoblanco, Bartolomé fue elegido secretario.
Hacía el servicio militar en Cádiz y, estando de permiso en Pozoblanco, fue encarcelado el 18 de agosto de 1936. El 24 de septiembre fue trasladado a la cárcel de Jaén, en cuyo pabellón de ‘Villa Cisneros’ tuvo la suerte de coincidir con quince sacerdotes y otros muchos seglares fervorosos. En dicha cárcel fue juzgado y condenado a muerte, el día 29 de septiembre.
En el juicio por el que tuvo que pasar, Bartolomé dejó constancia inequívoca de sus creencias. Tanto el juez como el secretario del tribunal no dudaron en mostrarle su admiración por las dotes personales que le adornaban y por la entereza con que profesó sus convicciones religiosas. Bartolomé oyó al fiscal solicitar en su contra la pena capital y comentó sin inmutarse que nada tenía que alegar, pues, caso de conservar la vida, seguiría la misma ejecutoria de católico militante.
CONTINÚA
Beato Bartolomé Blanco
Siempre se había caracterizado por confesar su fe con optimismo, elegancia y valentía. Las cartas que la víspera de morir, escribió a sus familiares y a su novia son una prueba fehaciente de ello. “Sea esta mi última voluntad: perdón, perdón y perdón; pero indulgencia, que quiero vaya acompañada de hacerles todo el bien posible. Así pues, os pido que me venguéis con la venganza del cristiano: devolviéndoles mucho bien a quienes han intentado hacerme mal”, escribía a sus tías y primos. Y a su novia: “Cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, sólo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos y que en este momento se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvación de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nadie nos separará”.
Sus compañeros de prisión han conservado los emotivos detalles de su salida para la muerte, con los pies descalzos, para parecerse aún más a Cristo. Al ponerle las esposas, las besó con reverencia, dejando sorprendido al guardia que se las ponía. No aceptó, según le proponían, ser fusilado de espaldas. “Quien muere por Cristo –dijo-, debe hacerlo de frente y con el pecho descubierto. ¡Viva Cristo Rey!” y cayó acribillado junto a una encina. Era el día 2 de octubre de 1936. Iba a cumplir 22 años.
Hallazgo reliquias
Todos los Santos cuyas reliquias se custodian en Córdoba
En 1575, durante unas obras de reforma en la Parroquia de San Pedro, apareció una urna llena de huesos. Pronto se pensó, por haber sido aquel templo el de las Tres Coronas y por la inscripción de su cubierta, que pertenecieran a los mártires cordobeses pero, al no existir pruebas al respecto, se guardaron con respeto pero no veneraron. A los tres años, cinco muchachos (de ahí la calle Cinco Caballeros), se le aparecieron a un sacerdote, el Padre Roelas, para decirle que aquellos restos pertenecían a los mártires cordobeses y había de darle gran culto. Pensó Roelas que era una broma de mal gusto, y no lo difundió.
Más tarde se le apareció un ángel en varias ocasiones para volver a decírselo, pero el Padre Roelas no acababa de creerlo y, solo en la quinta y última aparición, ante la pregunta de que quién era, el Ángel se identificó como el arcángel San Rafael, lo que sirvió a Roelas para creer el mensaje divino. Otra calle, la de “Siete Mayo”, recuerda el día en que se produjo este último encuentro entre San Rafael y el padre Roelas.
Las reliquias se pusieron pronto a la veneración, y actualmente se conservan en una urna de plata expuesta en la Capilla del Sagrario de la Basílica de San Pedro.
S. ACISCLO Y SANTA VICTORIA
Son dos hermanos cordobeses: Acisclo y Victoria, patronos de Córdoba.
En la persecución del emperador romano Diocleciano tuvo lugar el martirio de los primeros cristianos en Córdoba. San Acisclo fue el primer mártir de Córdoba con su hermana Victoria. Eran muy jóvenes y su obsesión fue dedicarse a la caridad y a la oración en comunidad.
Solían buscar a los más pobres para ayudarles. Daban testimonio de Jesucristo y su Evangelio por toda la ciudad y se reunían con el resto de cristianos para celebrar la Eucaristía.
Por todo ello fueron, en varias ocasiones fueron amonestados y amenazados de muerte por las autoridades romanas.
Finalmente los condenaron y los llevaron al martirio por hacer manifestación pública de un Dios que no es romano.
San Acisclo fue ejecutado a la orilla del río y Santa Victoria, asaeteada en el Anfiteatro romano. En su honor hubo una basílica y hoy hay en Córdoba dos parroquias con su nombre. Así mismo, en el Puente romano podemos ver la hornacina con sus nombres; también contamos con una ermita junto al río, ubicada donde se encontraba el convento de los mártires.
FAUSTO, GENARO Y MARCIAL
Corría el año 300 de nuestra era cuando estos tres hermanos vivieron en Córdoba. Eran bastante conocidos, amigos de todo el mundo y por eso, los cordobeses siempre los apreciaban mucho. Trabajaban en…, bueno, eran soldados romanos que defendían la ciudad.
Rezaban por las mañanas y todos los domingos iban a misa a escuchar la Palabra de Dios y comulgar el Cuerpo de Cristo. Cuando ellos escuchaban del cura en la consagración “este es mi Cuerpo que se entrega” y “esta es mi Sangre que se derrama” se conmovían y hasta lloraban. Podemos decir que estaban enamorados de Jesucristo, que eran amigos íntimos de Jesús y estaban deseando verlo. Desde luego, tenían muy claro que jamás negarían que eran amigos de Jesús.
Un “cuerpo que se entrega” es lo que les pasó a sus tres cuerpos: se entregaron por amor a Jesús. Unos enemigos del Señor les dijeron que si no negaban su amistad con Jesús, morirían, pero ellos prefirieron seguir siendo amigos de Dios y entregaron sus vidas.
Popularmente se les conoce como las “tres coronas” o los “tres santos”. En su honor se construyó en Córdoba una iglesia: la Basílica de “los tres santos”, hoy San Pedro.
SAN ZOILO
El 27 de junio celebramos a este santo. Era cristiano desde niño y solía jugar con sus amigos alrededor del río; también le gustaba la pesca y bañarse en el Guadalquivir por las tardes.
Zoilo tuvo una catequista muy cristiana que le enseñó a amar a Jesús y le enseñó que para acordarse de Jesús, era muy bueno decir jaculatorias como las que hay en nuestro devocionario de la Fundación. Así tenía siempre por amigo a Jesucristo, amigo que nunca falla.
Pero en la vida siempre hay quien no da buenos consejos y a él, le aconsejaron con insistencia no se aferrara a Jesús. Lo intentaron años y años, pero, finalmente y como todos sabemos, Zoilo prefirió ser fiel a Jesús antes que vivir. Corría el año 304.
En su honor hay una ermita con sus reliquias y una calle junto a la Parroquia de San Miguel.
SAN ADOLFO Y SAN JUAN
Por el año 800 vivían en Córdoba unos hermanos que también fueron mártires. Estos no eran ni curas ni monjes, sino que eran como nosotros. Además eran muy aplicados en los estudios, pues aunque les costaba muchísimo levantarse y no tenían luz, aprovechaban el alba para ponerse a estudiar. En su responsabilidad, siempre se mostraron puntuales para asistir a clase y hacer sus tareas.
Lo que ellos tuvieron muy claro en sus vidas era que “teniendo a Jesús lo tenían todo”, “Jesús era quien daba la felicidad y la alegría al corazón”, y “esa alegría no puede quitárnosla nada ni nadie jamás”.
Así que pusieron todo esto en práctica cuando les llegó el momento de dar fe de su amistad con el Señor.
Se les conoce como San Juan de Córdoba y San Adolfo de Córdoba.
Hallazgo reliquias
Todos los Santos cuyas reliquias se custodian en Córdoba
En 1575, durante unas obras de reforma en la Parroquia de San Pedro, apareció una urna llena de huesos. Pronto se pensó, por haber sido aquel templo el de las Tres Coronas y por la inscripción de su cubierta, que pertenecieran a los mártires cordobeses pero, al no existir pruebas al respecto, se guardaron con respeto pero no veneraron. A los tres años, cinco muchachos (de ahí la calle Cinco Caballeros), se le aparecieron a un sacerdote, el Padre Roelas, para decirle que aquellos restos pertenecían a los mártires cordobeses y había de darle gran culto. Pensó Roelas que era una broma de mal gusto, y no lo difundió.
Más tarde se le apareció un ángel en varias ocasiones para volver a decírselo, pero el Padre Roelas no acababa de creerlo y, solo en la quinta y última aparición, ante la pregunta de que quién era, el Ángel se identificó como el arcángel San Rafael, lo que sirvió a Roelas para creer el mensaje divino. Otra calle, la de “Siete Mayo”, recuerda el día en que se produjo este último encuentro entre San Rafael y el padre Roelas.
Las reliquias se pusieron pronto a la veneración, y actualmente se conservan en una urna de plata expuesta en la Capilla del Sagrario de la Basílica de San Pedro.
SANTAS FLORA Y MARÍA
Aunque tienen nombre de galletas, realmente fueron mártires de Córdoba que dieron su vida por Jesucristo.
Flora era guapísima y se dice que tenía una cara preciosa. Era cristiana y su hermano musulmán. Tuvo que huir durante un tiempo, porque la perseguían los no cristianos. Cuando volvió conoció a María que estaba rezando en la iglesia de San Acisclo, se hicieron amigas y ambas prometieron ser amigas fieles de Jesús e hijas de la Iglesia.
María llegó a ser religiosa en el monasterio de Cutaclara. Fue una mujer humilde, casta y obediente.
Vivieron la gran virtud de la virginidad; la castidad era su enseña, tenían por esposo a Jesucristo y Dios era el motor de su vida: Dios y solo Dios.
Hoy 27 de noviembre celebramos su fiesta. En el barrio del Naranjo tienen una calle en su honor.
SANTA COLUMBA Y POMPOSA
Columba vivió gran parte de su vida en el Monasterio de los Tábanos, los Villares, donde actualmente los cordobeses hacemos los peroles.
Ella veló por su virginidad, no tuvo ni novio ni marido; solo Dios era su verdadera vida, su único Esposo. De familia adinerada, le sobraba todo. Sintió la llamada de Dios y lo dejó todo por Él.
Así mismo, fue gran conocedora y amante de la Biblia, de la Sagrada Escritura. Fue martirizada por amar a Dios en el año 853.
Santa Pomposa se parece mucho a Santa Columba, solo que estaba en otro monasterio, el de Peñamelaria. Además de vivir la virginidad, resplandecía por su inocencia y sencillez. Dos días después de morir Santa Columba fue martirizada Santa Pomposa.
Ambas llevaban vidas dedicadas a la oración en sus conventos. Para ellas orar era “hablar con Dios sobre los hombres”, y eso es lo que hacían. Todo lo que les costaba mucho lo ofrecían a Dios en favor de los hombres para que fueran al cielo y se salvaran.
SAN EULOGIO
Eulogio de Córdoba fue sacerdote de principios del siglo noveno. Se dedicó a animar a los cristianos de Córdoba que por entonces eran perseguidos por los musulmanes, que ocupaban casi toda la península ibérica. Escribió varias obras literarias, gracias a las cuales tenemos información de cómo vivían los cristianos cordobeses de su época.
Murió martirialmente por no querer perder su amor a Jesús. Era el 11 de marzo del año 859.
La imagen de la Catedral de Córdoba: San Eulogio escribiendo en un despacho y un ángel enseñándole los símbolos del martirio: la palma y la corona.
SAN PELAGIO
Pelagio llegó a Córdoba en el año 921 como rehén para que su tío, obispo ya anciano, fuera liberado, ya que era prisionero de los musulmanes. Permaneció encarcelado en una mazmorra junto con otros cristianos a los que Pelagio animaba y consolaba en la prisión.
Abderramán III le invitó a hacerse musulmán, prometiéndole muchas cosas y placeres. Luego lo presionó con amenazas que de nada sirvieron, ya que Pelagio se negaba a abandonar su fe cristiana y perder su virginidad Por ello, fue martirizado el 26 de junio del 963 con tan sólo 14 años. Es el patrón de nuestro Seminario de Córdoba y también hay una parroquia con su nombre.
SAN PERFECTO
Este santo mártir también estudió muchísimo. Llegó a ser sacerdote, le gustaba el senderismo, iba por la sierra cordobesa todas las semanas en dirección a los monasterios que había en la parte de abajo de las ermitas: los de Cuteclara y Peñamelaria.
A él lo que más le gustaba era pensar que Jesús es Dios, es decir, no solo sabía que Jesús era hombre, sino que creía firmemente que era Dios y, por eso, se aferraba a la Palabra del Señor, a sus milagros, a sus predicaciones y, cómo no, a su Resurrección. Todo esto lo hacía profundamente convencido. Hasta tal punto, que podemos decir que San Perfecto pensaba que Jesús era 100 % hombre, 100% Dios. Hubo muchos de su época a los que no les gustaban las muestras de fe profunda de San Perfecto y por ello, lo convirtieron en mártir en el año 850.
En Córdoba hay también una calle con su nombre.
BEATA VICTORIA DÍEZ
Victoria Díez fue una maestra de Hornachuelos que trabajó con las mujeres obreras del pueblo a las que daba clases gratuitamente de noche cuando salían de trabajar. También creó una biblioteca para ayudar a las antiguas alumnas a seguir estudiando; destacó también por su innovación en las clases, las cuales impartía a veces al aire libre; también colaboraba en la parroquia como catequista.
Era muy simpática y alegre, de profunda vida interior. Amaba mucho a la Virgen María y su pasión era hablar de Dios a todo el mundo.
Fue encarcelada por ser cristiana y martirizada el 12 de agosto de 1936.
El Instituto de Teología de Córdoba y el Colegio de Hornachuelos llevan su nombre. Su cuerpo lo guardan las teresianas en la Plaza de la Concha, junto a la Catedral de Córdoba.
BEATO JOSE Mª PERIS POLO
Este sacerdote fue rector del seminario de Córdoba; rector es como un director. Así que su labor era formar a los futuros sacerdotes. Era cordial y sencillo. Decía a los seminaristas que lo importante era que los sacerdotes llevaran a los feligreses a Dios, eso era lo necesario y primordial. Sencillamente les decía: “el cura tiene que hacer dos cosas, hablar a Dios de los hombres y a los hombres de Dios”.
Fue también rector en Barcelona y murió mártir en Castellón el día de la Asunción de 1936.
BEATO BARTOLOMÉ BLANCO
Bartolomé Blanco fue un joven de Pozoblanco, al norte de la provincia de Córdoba. Trabajaba con sus primos haciendo sillas de madera. Tenía novia, Maruja, y la quería mucho; querían casarse.
Tres aspectos de la vida de Bartolomé nos iluminan:
-Su pasión por dar a conocer a Jesucristo para que todos lo quisieran por amar a Jesucristo para que todos lo conocieran. Esto se puede observar en sus discursos en los que habla de quién es Jesús y cómo podemos amarlo.
-Su dedicación al trabajo bien hecho para que todo lo que hagamos sea lo que Jesús quiere, buscando siempre la perfección, con honradez y mirando por las personas.
-Y su amor a Maruja. Esto se puede ver en las cartas de despedida la noche antes de morir mártir el día de los ángeles custodios de 1936.
ZONA JOVEN
dejando huella
A ti catequista
Oración 1
¿Qué es Zona Joven?
Oración 2
Oración 3
Itinerario 1
100%
Itinerario 2
Camino a la Santidad
Celebraciones
ZONA JOVEN
ZONA JOVEN
dejando huella
vivir LA ALEGRÍA of faith
05
06
04
03
01
02
La Zona Joven es para tener vida, y vida en abundancia.
La vida cristiana es un vuelo a la SANTIDAD, a la felicidad, al cielo.
BELLEZA
CELEBRACIÓN
FELICIDAD
ORACION
ANUNCIO
COMPARTIR
a Jesucristo
la fe
Hablar con Dios
en la vida
de la fe
los misterios
El apostolado hace mi fe más fuerte.
La fe muere si no se comparte en comunidad.
Pasar ratos con el Señor para entrar en comunión con Cristo
El camino a la felicidad tiene un modo de vida, queremos vivir como Jesús vivió
Conocer la belleza, armonía y la alegría de la fe.
Fortaleciendo el camino a la santidad en los ya cristianos
Voluntariado
Solo para valientes
Voluntariado
Solo para valientes
Testimonios
Una tarde semana, das y recibes, amor de Dios
EMPEZAR
Nuestra vida
MESES
INTRO
Antes de empezar
PLAN PASTORAL
En nuestros centros ocupa un lugar importante -no solo física, sino espiritualmente- la Eucaristía. Tomando en serio que “sin la Eucaristía no podemos vivir”, la Eucaristía adorada y celebrada es el epicentro de la comunidad educativa.
La Fundación Diocesana de enseñanza Santos Mártires de Córdoba es una comunidad cristiana formada por alumnos, personal docente y no docente y familias de los alumnos. Hablar de un “Plan Pastoral de la Fundación” es poner nuestra atención en la evangelización de todos ellos sabiendo que evangelización es todo lo que realiza la Iglesia con el principal objetivo de alcanzar la santidad.
El esqueleto que da forma a este Plan y el contenido esencial es el año litúrgico, cuyo centro es la Pascua. Todos los demás momentos, fiestas y celebraciones, tienen su importancia a la luz y con la fuerza de la Resurrección. La Venida del Señor, el amor a la Virgen, la devoción a los santos Mártires... los demás meses del año, las campañas o jornadas, los fundadores de cada colegio dependen, se comprenden y se dirigen a la Pascua.
+ info
Contenido
Enero
Introducción
Vocación
Septiembre
Cuaresma
Octubre
PASCUA
MÁRTIRES
MARÍA
ADVIENTO
Junio
OCTUBRE
"ÁNIMO Y GENEROSIDAD PARA VIVIR LA PASCUA"
Ánimo y generosidad son dos actitudes con las que San Ignacio de Loyola orientaba a quienes comenzaban una tarea.
Ánimo a todos: lo que hagamos o digamos debe ser poniendo nuestra alma, todo nuestro corazón, es decir, toda nuestra persona, con sinceridad, prontitud y con alegría.
Generosidad: para con Dios y con los hermanos. En concreto le ofrecemos a Dios nuestro corazón y amistad. Por eso cada mañana rezamos el ofrecimiento de obras.
SEPTIEMBRE
NOVIEMBRE
Octubre es el mes de las misiones. Misionero es el que evangeliza, el que anuncia el Evangelio. Todo lo que hace la Iglesia es para evangelizar. Los cristianos somos misioneros por naturaleza, porque todos hemos sido llamados a anunciar el Evangelio: “Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16,15). Esta llamada la recibimos en el bautismo.
En este mes tenemos muy presentes a los misioneros que de manera especial han ido a otras tierras: religiosos, sacerdotes, familias y jóvenes que, dejándolo todo, han ido a otros lugares a llevar el Evangelio.
Hay muchos cordobeses misioneros por los que rezar.
"LOS MISIONEROS ANUNCIAMOS LA PASCUA DE CRISTO"
OCTUBRE
ADVIENTO
El término griego “mártir” significa “testigo”. Ningún término más adecuado para referirse a quienes han dado la vida antes que negar a Cristo.
Mártir es el que ha entregado su vida por dar testimonio de Jesucristo. Este testimonio lo sella con su propia sangre.
Celebrar los Santos mártires no significa vivir de recuerdos, sino contemplar la fe de muchas personas que han entregado su vida por no renunciar a su fe.
En Córdoba tenemos tres periodos de martirio: época romana, mozárabe y siglo XX.
Noviembre mes de los santos, mes de los santos mártires.
ENERO
VEN SEÑOR JESÚS
Ad-viento
Adviento significa “venida”, “llegada”, pero:
¿Quién llega? Jesucristo, el Salvador y la Luz del mundo.
¿Por qué viene? Por amor a nosotros, a ti y a mí.
¿Para qué viene? Para darnos la salvación y la vida verdadera que necesitamos.
Pero, ¿no ha llegado ya? Efectivamente, cuando nació en Belén, pero los cristianos revivimos –hacemos presente de nuevo en nuestras vidas –ese misterio del nacimiento de Jesús.
¿Por qué? porque necesitamos salvación en nuestras vidas: aún hay recovecos en nuestro corazón y en nuestra vida a los que no ha llegado la luz de Cristo... hay tinieblas en nosotros que necesitan ser iluminadas por Cristo. Tenemos que poner en manos del Señor todos esos puntos negros de nuestra vida con la esperanza de que con su venida y lo que pongamos de nuestra parte puedan ser transformados.
VOCACION
ENERO
MI PAZ OS DOY
El día 1 de enero los cristianos celebramos la jornada mundial de la paz. El Papa siempre envía un mensaje ese día para todos los hombres.
La paz procede del Señor, Él la entregó después de la resurrección a los apóstoles, es el fruto de la Pascua. Cristo, en las apariciones resucitado siempre saludaba con estas palabras: “La paz esté con vosotros”. Inmediatamente los oyentes “se llenaban de alegría”. El Señor nos da la paz, y cuando la recibimos nos llenamos de gozo. Es una experiencia inevitable.
+ el papa
CUARESMA
FEBRERO VOCACIÓN
conocer la voluntad de dios y cumplirla
Cuatro semanas que dedicamos a orar y reflexionar sobre la vocación a la Santidad, la Familias, Vida Consagrada y Sacerdotal. Siempre la pregunta: ¿Qué quiere Dios de mí? Oración de la mañana, horas santas, testimonios para acercarnos a esta bella tarea de conocer la voluntad de Dios y cumplirla para ser felices.
MES VOCACIONAL
PASCUA
CUARESMA
todo es gracia
40. Son los días que Jesús estuvo en el desierto en ayuno y oración. Los cristianos nos unimos a Él los mismos días. Cristo fue el que inauguró realmente este tiempo. Esta relación del número 40 están relacionados con los 40 días de diluvio, los 40 días de Moisés en el Sinaí, los 40 años de Moisés en el desierto, o los 40 días de Jonás en Nínive.
Recibir la ceniza en la frente es querer comenzar la cuaresma con actitud de conversión y penitencia por nuestros pecados. No queremos el pecado. Ayuda meditar las palabras que el sacerdote pronuncia al imponer la ceniza: “Convertíos y creed en el Evangelio”, o “Polvo eres y en polvo te convertirás”.
MAYO
PASCUA
Justo al comenzar el Domingo de Resurrección, a las 00 horas, es la gran celebración de la Vigilia Pascual. Fuego en las puertas de las Iglesias y velas en las manos de los cristianos, Palabra de Dios que nos fortalece, agua que nos renueva, bautismos que dan a luz nuevos cristianos, Eucaristía solemne de Cristo resucitado, aleluyas, felicitaciones…son los gestos más expresivos, eficaces y enriquecedores de la Iglesia.
La Resurrección de Cristo invade el corazón de los que participan de la Vigilia. Cuando Cristo resucita, el cristiano está velando en oración por la noche porque quiere ser testigo del acontecimiento más grande de la historia de la humanidad y que da sentido a todas nuestras vidas.
Y nos saludamos así: Cristo ha resucitado, aleluya. Feliz Pascua de Resurrección.
EN VERDAD HA RESUCITADO
JUNIO
María es una muchacha de Nazaret, que dio a luz a Jesús. Ella es lo más sorprendente que un ser humano puede llegar a ser: Madre de Dios.
Acompañó a su Hijo toda la vida, ella siempre confió en Dios. Tras la resurrección, Jesús llevó a su Madre con Él, y en el cielo le preparó una casa maravillosa, la convirtió en reina y nos la ha dado a ti y a mí, y a todas las personas del mundo como madre. Ella siempre nos acompaña. Cada vez que le pidamos ayuda a ella estará con nosotros ante Jesús.
VIRGEN MARÍA
MAYO
virgen de linares
junio eucaristía
Corpus Christi significa Cuerpo de Cristo. El día del Corpus, jueves, se celebra la Misa y una procesión con la custodia con el Señor por las calles de la ciudad. Es una manifestación pública de la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
En esta procesión participamos todos, pero tienen un lugar destacado los niños, especialmente aquellos que ese año han hecho la primera Comunión, hay un lugar especial para los que en cada año han hecho la comunión.
Las calles se adornan por hierbas aromáticas, se hacen multitud de cantos, de bailes (Danza de los seises de Priego de Córdoba), asisten todas las organizaciones, hermandades, grupos católicos, especialmente la Adoración Nocturna. Es una confesión de fe en la presencia real y viva de Jesucristo en el Santísimo Sacramento que va por las calles y plazas de la ciudad. La Iglesia procesiona solemnemente a su Señor como muestra del gran amor que le tiene.
Es el día del amor por excelencia al igual que lo es el Jueves Santo.
PLAN PASTORAL COMPLETO
FUNDACIÓN SANTOS MÁRTIRES DE CORDOBA
Pastoral Santos Márt
Created on April 25, 2022
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Transcript
para tener vida
QUIÉNES SOMOS
PASCUA DE RESURRECCIÓN
Oración mañana
Zona Joven
Santos Mártires de Córdoba
Nuestra vida cristiana
pascua, centro de la fe
Formación Pascua-Símbolos 1
Manual Cabecillas Revolución
Formación Pascua-Símbolos-2
APARICIONES Resucitado
Convivencia Pascual Símbolos ESO
Convivencia Apariciones para profesores
Convivencia Pascual Símbolos EPO
Convivencia Pascual Símbolos INFANTIL
LA REVOLUCIÓN DE LA PASCUA-Fundamento-
+ 2025
+ convivencias
dejando huella
Liturgia
Rutas alumnos
Biografías
Día de San Acisclo y Santa VictoriaPatronos-17N
Documentos
Material Didáctico
Rutas personal 26 Octubre
documentos
SAN ACISCLO Y SANTA VICTORIA
España Sagrada 1753
Sánchez de Feria
Teatro SXVII-Antonio de Castro-
MonasteriosSierra
Reliquias errantes
dejando huella
Biografías
NIÑOS
ADULTOS
PRESENTACIÓN
CARTA DE PELAGIO A LOS NIÑOS
ÉPOCA ROMANA
ÉPOCA ROMANA
MOZÁRABE
MOZÁRABE
SIGLO XX
SIGLO XX
dejando huella
Iglesias Fernandinas
Tu Catedral
De los Testigos
Córdoba Romana
Mozárabes
Los Patronos
Yincana
Virgen Linares
Somos parte de una gran familia, la Iglesia, un equipo internacional formado por todos los países, con todos los colores de piel y con todas las lenguas del mundo. Eso es lo que significa católico: universal, de todos y para todos. No importa de donde vengamos. Cristo nos llama a ser de su Iglesia y a que seamos responsables en el mundo: siendo delegado de clase, político, cuidando enfermos, profesor, policía… Además, debemos aportar nuestro talento a nuestra comunidad cristiana del colegio y de la parroquia: participar en zona joven, catequesis, misa del domingo… Todos debemos dedicarnos con todas nuestras fuerzas a construir un mundo mejor. Eres parte de otra familia, la Fundación Santos Mártires, que es otro equipo que lo forman 11 colegios y 6 escuelas infantiles. De distintos cursos, etapas y lugares. Y todos queremos ser familia, para ello ponemos todo lo que está de nuestra parte. Lo más importante de ser Fundación es que eres parte indispensable y necesaria de esta familia de familias: la Fundación.
dejando huella
Liturgia y Oraciones
Oración a Mártires
Calendario Litúrgico
Oración Mártires, del Obispo
Misa S. Acislo y Santa Victoria
Lecturas Misa S.Acisclo y Santa Victoria
Liturgia y Oraciones
Oración Mártires Obispo
Oración Mártires
Misa S. Acislo y Santa Victoria
Lecturas San Acisclo y Santa Victoria
Material Didáctico
EPO GENERAL
INFANTIL
EPO 1º
EPO 3º
EPO 2º
EPO 4
EPO 6º
EPO 5º
ESO 1º
ESO 3º
ESO 2º
ESO 4º
CICLOS-BACHILLERATO
JUEGOS GENIALLY
Curso: 4º Primaria Objetivo: acercar y dar a conocer a todos la vida y obras de nuestros Santos Mártires de Córdoba. Fundamentación. Lo fundamental en esta convivencia es que los niños tengan una primera toma de contacto con lo que es un mártir. Debemos empezar diciendo que el primer Mártir es Cristo. Después le hablaremos de los mártires de nuestra ciudad. Iniciamos nuestra ruta en la ermita de San Zoilo. Después hornacina de San Acisclo y Santa Victoria del puente romano. A continuación, descansamos y reponemos fuerzas en el parque recreativo (junto a Calahorra) y finalizamos en la ermita de los Santos Mártires, celebrando la Eucaristía con el capellán de nuestro colegio. Organización ideal Punto de salida desde la parroquia de San Miguel y terminamos en la ermita de los Mártires. Si se contrata bus, en la ida pueden dejar en Ronda de Tejares con C/Cruz Conde y pueden recoger pasando la ermita en dirección al centro comercial el Arcángel. En la Ermita celebramos la misa.
Curso: 5º Primaria Objetivo: Acercar y dar a conocer las iglesias fernandinas, mandadas a construir por San Fernando tras la reconquista de nuestra ciudad. Fundamentación Visitaremos 4 iglesias fernandinas y conoceremos sus características, como se construyeron, etc... También cómo fue la reconquista de nuestra ciudad por parte de Fernando III. Todo ello se realizará de forma dinámica y divertida con una yincana que se realizará por todo el recorrido. Organización ideal Punto de salida desde la parroquia de San Francisco y terminamos en la parroquia de San Lorenzo. Visitamos las iglesias fernandinas de San Francisco, San Pedro, San Andrés y San Lorenzo.
Curso: 6º de Primaria Es una ruta que iniciamos en el puente romano, frente a la hornacina de S. Acisclo y Santa Victoria, Nuestros Patronos. Desde aquí ponemos rumbo a S. Pedro, donde visitamos y explicamos cómo han llegado las reliquias de los santos mártires hasta la cripta de plata. Finalmente rezamos ante esta, todos juntos. Seguimos la ruta hasta la Parroquia de Santiago donde hablamos desde una iglesia fernandina, como nuestros hermanos los cristianos mozárabes, se enriquecían de la Buena Nueva (El Evangelio) que el apóstol Santiago trajo a España. También se les muestra el camino de Santiago. Ponemos fin a la convivencia en el santuario de la co-patrona “Ntra. Sra. De la Fuensanta”. Conoceremos la devoción e historia de esta advocación de la Virgen. Y terminamos con una Eucaristía final en torno a las 12:30/12:45 en el Santuario de la Virgen de la Fuensanta. .
RUTA DE LOS PATRONOS
Curso: 1º de ESO. Proponemos esta convivencia en la que hacemos un recorrido por lugares emblemáticos de los primeros siglos del cristianismo, donde vivieron muchos cristianos. Algunos de estos lugares tienen relación con nuestros primeros Mártires cordobeses de la época romana a los que haremos referencia. Comenzaremos visitando el Baptisterio romano que se encuentra en la Diputación de Córdoba, contemplando cómo eran las primeras fuentes bautismales donde se los cristianos entraban a formar parte de la Iglesia. También visitamos los mausoleos de Puerta de Gallegos, donde daban sepultura a ciudadanos romanos ¿Y cómo daban sepultura a los cristianos de la época romana? Eso lo vamos a aprender gracias al guía, que nos acompañará durante toda la visita para ilustrarnos. Visitamos el Anfiteatro romano, lugar donde se derramó sangre de mártires cristianos, el sarcófago paleocristiano del museo arqueológico y el teatro romano. Finalmente visitamos la basílica de San Vicente en la Santa Iglesia Catedral, donde descubrimos cómo, antes de la construcción de la mezquita del S. VIII, existía una Basílica visigoda cristiana. La Catedral será el final del recorrido. A mitad de recorrido, haremos una parada para descansar y coger fuerzas con algún tentempié que los chicos hayan traído de casa.
Curso 2 º ESO: Con esta actividad recorremos las historias y lugares de la época Mozárabe en Córdoba. En esta época tenemos muchísimos testimonios de los mártires cordobeses. El recorrido será el siguiente: Visitaremos la cripta de la Beata Victoria Díez en la Institución Teresiana. Ella, mujer valiente con celo por llevar a todo el mundo a Dios, y en concreto en su labor como docente en Hornachuelos (Córdoba), entregó su vida en la guerra civil española por creer y hablar de Jesucristo. En la casa de la plaza de la Concha se nos dará una pequeña charla sobre el valor del martirio. Después iremos a la plaza de la Parroquia de S. Francisco y S. Eulogio, donde conoceremos la figura y escritos de S. Eulogio quien alentó ardientemente a los cristianos a dar la vida por Jesús y que nadie renegara de Él. Este santo escribió la vida de mártires romanos y mozárabes. Se entrará a rezar ante los Santos Mártires en S. Pedro. Finalmente nos acercamos a la iglesia del Juramento de S. Rafael, donde veremos las exposiciones del “hombre de la sábana santa” y la de los “Santos Mártires de Córdoba” y su relación con el padre Roelas, y de este con el Arcángel S. Rafael. Y terminamos con una Eucaristía final en torno a las 12:30/12:45 en la Iglesia del Juramento de San Rafael.
Curso: 3º de ESO. Descubrir con mayor profundidad la historia de nuestros Mártires. Además, queremos aumentar el espíritu de familia y grupo entre los miembros de cada clase y entre la Fundación. La yincana responde a: ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué murieron nuestros mártires? Se trata de establecer un recorrido con pruebas. Los alumnos salen desde su colegio y pasan por casas, plazas o iglesias que tuvieron relación con nuestros mártires.
Curso: 4º de ESO. Mostraremos a los alumnos la historia y el arte de la Catedral de Córdoba. Haremos un recorrido desde la celebración de la primera misa en 1236 y la consagración posterior como Catedral, hasta las diferentes fases constructivas del templo y las capillas que alberga. Conoceremos la impresionante presencia de los mártires en el templo y sus representaciones iconográficas, así como la primitiva presencia cristiana a través de las excavaciones arqueológicas que se están desarrollando.
RUTACONOCE TU CATEDRAL
Rutas de los Mártires para el personal de la FDSM 26 Octubre 2024
Desde su creación, la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires de Córdoba, está trabajando para recuperar la memoria de los Santos Mártires, especialmente de San Acisclo y Santa Victoria: potenciar su conocimiento, promover su culto y devoción en la ciudad. Estas rutas de los Mártires nos adentran en la historia de aquellos que murieron defendiendo su fe y dejaron huella de la misma ante nosotros.
Rutas de los Mártires
Inscripción
cancionero
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Programa
letra
17 Noviembre
horario
planos
MISA SIC 12:00 H
recorrido
Salida 13:15 H
patio de los naranjos
CALLE AMADOR DE LOS RIOS( CALLE DEL SEMINARIO MAYOR SAN PELAGIO)
llegada SEMINARIO mAYOR SAN PELAGIO 14:30 H
Recorrido
Detalle del recorrido: SIC, Salida puerta de santa Catalina Calle magistral González Francés Calle cardenal González Plaza del Triunfo Puerta del puente Ronda de Isasa Avenida del Alcázar Pasaje Santa Teresa de Jornet Calle Amador de los Rios.
PLANOS
Patio Naranjos
PLANOS
C/Amador de los rios( Seminario Mayor San Pelagio)
PLANOS
escape room
Juegos Santos Mártires
mes martires
trivial
puzzle
DESDE SAN RAFAEL
adivina
Época romana
Contexto
Biografía
Acisclo y Victoria
Biografía
Biografía
Fausto, Genaro y Marcial
Zoilo
Época romana
Contexto
Vida Infantil
Acisclo y Victoria
Vida Infantil
Vida Infantil
Fausto, Genaro y Marcial
Zoilo
Mozárabe
Contexto
Biografía
Biografía
Biografía
Columba y Pomposa
Adolfo y Juan
Perfecto
Biografía
Biografía
Biografía
Pelagio
Eulogio
Flora y María
Mozárabe
Contexto
Vida Infantil
Vida Infantil
Vida Infantil
Columba y Pomposa
Adolfo y Juan
Perfecto
Vida Infantil
Vida Infantil
Vida Infantil
Pelagio
Eulogio
Flora y María
Siglo XX
Biografía
Biografía
Biografía
Bartolomé Blanco
Victoria Diéz
José Mª Peris
Todas las biografías
hallazgo reliquias
Siglo XX
Vida Infantil
Vida Infantil
Vida Infantil
Bartolomé Blanco
José Mª Peris
Victoria Diéz
todas las biografías infantiles
hallazgo reliquias
San Acisclo y Santa Victoria
San Acisclo sufrió el martirio durante la persecución del emperador Diocleciano. Este publicó varios edictos contra los cristianos, afectando a San Acisclo el cuarto, en el que directamente se dictó pena de muerte a quienes no dieran culto a los dioses paganos. Tras sufrir el martirio en esta persecución, San Acisclo se convirtió pronto en motivo de gloria para la Iglesia en Córdoba. El poeta Aurelio Prudencio, en el Himno IV del Peristéphanon (Libro de las coronas de los mártires), cita a los mártires de Córdoba, incluyéndolos en esta célebre colección de catorce hermosos himnos martiriales: “Córdoba presentará ante Cristo a Acisclo, Zoilo y Tres Coronas”. A este testimonio se une en antigüedad el de su memoria en la inscripción encontrada en la iglesia parroquial de San Pedro de Córdoba: “De los santos mártires de Jesucristo Fausto, Jenaro y Marcial, Zoilo y Acisclo...”. A estos hay que añadir los testimonios de los martirologios, los calendarios mozárabes y los libros litúrgicos. La dedicación de una basílica en su honor en tiempos antiguos, como indican San Isidoro y San Eulogio, son una prueba más del culto tributado. Se asocia a San Acisclo la mártir santa Victoria y la diócesis de Córdoba venera ambos como patronos. Hoy podemos honrarlo en la célebre ermita del Colodro, alzada en el solar donde, según la tradición, se apunta que estuvo su casa. Igualmente, en los presbiterios de la Catedral y del Juramento de San Rafael lo hallamos representado, lo que denota su importancia, y en San Pedro, en la capilla de los Mártires, podemos venerar sus restos.
San Zoilo
Sue un noble cordobés al que por esta condición, la de gozar de cierta reputación entre los locales, se atormentó con un fin ejemplarizante. El poeta Aurelio Prudencio, en el Himno IV del Peristéphanon (Libro de las coronas de los mártires), cita a los mártires de Córdoba, incluyéndolos en esta célebre colección de catorce hermosos himnos martiriales: “Córdoba presentará ante Cristo a Acisclo, Zoilo y Tres Coronas”. Además de esta referencia, en el martirologio jeronimiano y en el calendario mozárabe se cita el martirio de Zoilo y se le asigna la fecha de su fiesta, que solía coincidir con la de su martirio, el día 27 de junio, en la persecución de Diocleciano, el año 304. Esta persecución de Diocleciano fue la que más fuertemente se dejó sentir en las provincias romanas de la península Ibérica. Hay noticias de distintos mártires de esta época a los que se dio culto, aunque, en la mayoría de los casos, sólo se conoce su nombre, como sucede con san Secundino y san Sandalio. San Zoilo gozó de numeroso culto en Córdoba; tanto, que en su honor se erigió una ermita en el barrio de San Miguel que podemos encontrar en la calle que tiene su nombre. Sus restos fueron llevados en época musulmana a tierra cristiana, para evitar su destrucción, y desde entonces, en la localidad palentina de Carrión de los Condes se les da culto, teniendo un monasterio dedicado y decenas de vecinos que llevan su nombre.
Santos Fausto, Genaro y Marcial
La "Pasión" apócrifa de los Santos Fausto, Jenaro y Marcial (siglo VIII) y una historia tardía los considera hermanos, soldados de la VII legión e hijos del centurión san Marcelo. Según la tradición, estos jóvenes fueron condenados al potro y a otros tormentos, y arrojados finalmente a la hoguera, durante la persecución de Diocleciano, probablemente el año 304. El poeta Aurelio Prudencia, en el Himno IV del Peristéphanon (Libro de las coronas de los mártires), cita a los mártires de Córdoba, incluyéndolos en esta célebre colección de catorce hermosos himnos martiriales: «Córdoba presentará ante Cristo a Acisclo, Zoilo y Tres Coronas». Las "Tres Coronas", por la inscripción conservada en la Basílica Parroquial de San Pedro, de Córdoba, sabemos que son los mártires Fausto, Jenaro y Marcial. Quedan inscripciones antiguas en la Bética con sus nombres y lugares donde se conservan sus reliquias. En época islámica, la hoy basílica de San Pedro albergó, como queda dicho, la iglesia de las “Tres coronas: Fausto, Jenaro y Marcial”. Esta iglesia era la preeminente en la ajerquía de la ciudad, la zona donde vivían la mayoría de los cristianos, pues la medina, la parte alta, estaba habitada mayoritariamente por los dirigentes y nobles musulmanes. Gozaba por tanto ese templo del cariño y la predilección de los cristianos cordobeses, por lo que muchos de ellos en los siglos XI y XII llevaron el nombre de estos mártires. Sus reliquias podemos venerarlas en la capilla de los Mártires de San Pedro.
San Eulogio
Nació en Córdoba a comienzos del siglo IX. Ordenado sacerdote, repartió su vida entre la contemplación dentro de los monasterios próximos a la ciudad y la cura pastoral. Un viaje por el centro y norte de la península le sirvió para conocer la experiencia y mentalidad de los cristianos que se habían liberado del yugo musulmán, además de para enriquecer las escuelas de Córdoba con libros latinos que le ayudaron en su empeño por restaurar los estudios de la lengua y literatura latinas. San Eulogio puede ser conocido por sus propios escritos y por la biografía que de él escribió su amigo Álvaro Paulo. El malestar en que vivía la Iglesia cordobesa por causa de su situación religiosa y social se agudizó con la muerte del presbítero Perfecto en el año 850. Aunque tolerada, la Iglesia se sentía amenazada de extinción, si 1 no reaccionaba contra el ambiente musulmán que la envolvía. La represión violenta llevó a la jerarquía y a muchos cristianos a la cárcel y, a no pocos, al martirio. A causa de esta defensa del movimiento martirial mozárabe, Eulogio padeció prisión hasta noviembre del 851, junto con el obispo Saulo. Allí escribió parte del Memorial de los Santos, una larga carta al obispo de Pamplona y el Documento martirial, dedicado a las santas Flora y María, también encarceladas como él. A partir del 852 vivió vigilado, viéndose obligado a cambiar constantemente de morada. San Eulogio supo mantenerse firme en la defensa de la fe. Su nivel cultural y su santidad de vida, así como su actitud valiente y clara, le granjearon un alto prestigio en la Iglesia de su tiempo. Su elección como arzobispo de Toledo indica el crédito que su figura tuvo más allá de su propia ciudad.
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San Eulogio
Fue el historiador de los mártires y su apologeta y gracias a él conocemos las dificultades y los logros de los cristianos mozárabes cordobeses. Fue siempre alivio y estímulo, luz y esperanza para la comunidad cristiana. San Eulogio, que alentó a todos sus hijos en la hora del martirio, hubo de morir a su vez, reo de haber ocultado y catequizado a una joven conversa, llamada Leocricia. El prestigio personal de Eulogio y su dignidad de arzobispo electo de Toledo hicieron que lo juzgara el emir, ante el cual hizo una defensa ardiente del cristianismo. Sufrió el martirio el 11 de marzo del año 859. Murió decapitado y su cuerpo fue sepultado en la basílica de San Zoilo que se hallaba en el solar donde hoy se erige la parroquia de San Pedro. Ante el peligro de destrucción de sus restos, estos fueron trasladados a los reinos cristianos del norte en el año 883, desde entonces pueden venerarse en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo. Los cordobeses podemos venerar a San Eulogio en multitud de templos. La parroquia de San Francisco y San Eulogio conserva imagen y reliquia suya y el templo del Juramento, a los pies de San Rafael, dispone un relicario con una costilla de San Eulogio, uno de los mártires por excelencia de nuestra Diócesis.
Santa Columba y Pomposa
La familia de Columba era de origen cordobés y pudiente. Al sentirse Columba atraída a la vida consagrada, su madre intentó disuadirla y se dispuso a desposarla. Pero al morir la madre, se retiró al monasterio de Tábanos donde “la santa virgen -escribe San Eulogio- se despojó de lo terrenal y se apegó a lo celestial, concentró su mente en el estudio de las Escrituras y se hizo muy versada en el estudio y la exposición de pasajes ocultos”. San Eulogio cuenta extensamente la vida de Santa Columba en el cap. X del Libro III del Memorial de los Santos, donde concluye el relato del martirio con una ardiente oración a la virgen y mártir. El 17 de septiembre del año 853, después de haber profesado su fe ante el magistrado musulmán y la asamblea de dignatarios en el alcázar emir al, “en cuanto todos los notables -cuenta San Eulogio- advirtieron la fortísima constancia de la doncella y vieron que no eran capaces de hacer vacilar a quien estaba instruida en tales palabras, ni podían tolerar su exhortación y declaraciones, ordenaron matarla a las puertas del alcázar”. Con el martirio de Perfecto, presbítero, el año 850, se inicia la década martirial en la que derramaron su sangre muchos mozárabes cordobeses y en la que, como indica San Eulogio, se produjo “el abandono de las iglesias, el encarcelamiento de los sacerdotes, la dispersión de los ministros de Dios y el que en estos días no tengamos sacrificios”. Por todo ello, muchos cristianos, llevados del pánico, prefirieron apostatar de su fe, renegar de su religión y rechazar al Crucificado. Con el acceso al trono de Mohammad I (852-886)
Santa Columba y Pomposa
la situación de los mozárabes empeoró todavía más, ya que, como indica el mismo San Eulogio, “estalló contra nosotros un odio abierto” que condujo de nuevo a muchos cristianos a la apostasía y a otros, por el contrario, al martirio. Desde el año 851 hasta el 937 sufrieron el martirio los siguientes mozárabes que se conmemoran litúrgicamente en este día: Isaac, Pedro, Gumersindo, Anastasio, y Elías, presbíteros; Walabonso, Sisenando y Pablo, y Emila, diáconos; Digna, Benilde, Pomposa, Áurea, y Argéntea, vírgenes; Sabiniano, Wistremundo, Habencio y Jeremías, Teodomiro, Servideo, Cristóbal y Leovigildo, Jorge, Rogelio, Fándila, Pablo e Isidoro, y Argimiro, monjes; Sancho, Jeremías, Servideo, Witesindo, Félix, Salomón, y Vulfura, laicos; y los matrimonios Aurelio y Sabigoto (Natalia), Félix y Liliosa. La memoria de muchos de estos mártires perduró, a duras pena, en la conciencia de los cordobeses. Muchos de ellos, ante el recrudecimiento de la situación, huyeron al norte, llevando consigo la memoria de sus hermanos ajusticiados y, en el mejor de los casos, sus propios restos. No es extraño, por tanto, que cuando viajamos por el norte peninsular hallemos ermitas, capillas e iglesias dedicadas a mártires cordobeses o que sus nombres presidan localidades. Así ocurre con Santa Columba, que en el norte se convirtió en Coloma , y como sabemos dio nombre a varias poblaciones. Los restos de Santa Columba terminaron en el monasterio benedictino de Nájera, en la Rioja, y estos frailes extendieron su devoción allá donde fueron.
San Perfecto
Nacido en Córdoba, pasó casi toda su juventud en el cenobio de la basílica de San Acisclo en la que fue formado con sólida erudición teológica por los maestros que allí enseñaban. Fue presbítero de la iglesia de san Acisclo y conocedor de la lengua árabe. A comienzos del año 850 Perfecto fue abordado por algunos musulmanes que le preguntaron confidencialmente qué opinaba de Cristo y de Mahoma. Perfecto hizo profesión de fe en la divinidad de Jesucristo y mostró su opinión acerca del Profeta. Posteriormente, estos mismos musulmanes, llenos de furia le acusaron de blasfemo y le condujeron ante el tribunal del cadí. Después de haber permanecido encarcelado, en la fiesta de la Ruptura del ayuno del Ramadán, el 18 de abril de 850, ante las puertas del alcázar fue muerto con la espada. Con el martirio de este sacerdote se inicia una década martirial en la que derramaron su sangre otros muchos mozárabes cordobeses. Sus reliquias fueron llevadas a la basílica de San Acisclo, donde se formó, y posteriormente trasladadas al arca que se venera en la capilla de los Mártires, en la Basílica de San Pedro.
San Pelagio
Pelagio es el mártir de la fe y de la castidad en el umbral de la juventud. Nacido en Galicia, fue llevado a la cárcel de Córdoba con su tío Hermigio (o Ermogio), obispo de Tuy. El califa Abd al-Rahmán III se sintió atraído por su figura pero no pudo doblegar la virtud de Pelagio. Ante las reiteradas negativas a los deseos del Califa, Pelagio sufrió un largo y terrible martirio, siendo finalmente despedazado y sus restos lanzados a las orillas del Guadalquivir. Era el 26 de junio del año 925 y Pelagio tenía catorce años de edad. Su cuerpo, trasladado inicialmente a León, fue llevado más tarde a Oviedo, donde se venera actualmente en el monasterio benedictino de San Pelayo. Desde su fundación en 1583, el Seminario Conciliar de la Diócesis lo tiene como Titular y Patrón, venerando los seminaristas a San Pelagio como norte y .guía de su formación. Asimismo, los sacerdotes que en él se formaron aclaman al niño mártir como modelo de pureza, de heroísmo y de fe. Los miembros de la Fundación Santos Mártires tenemos la fortuna de poder reunirnos y compartir la Eucaristía en el seminario, junto a una reliquia del Niño mártir. Como muchos de los de sus compañeros, los restos de Pelagio se veneran en el norte, en Oviedo, donde son muchos quienes se llaman Pelayo o Payo, en honor a él. El monasterio ovetense de las Pelayas, benedictinas, sigue custodiando con gran cariño los restos y allí podemos venerarlos, aunque algunas reliquias, como la del seminario, reciben culto en Córdoba.
San Adolfo y San Juan
Adolfo y Juan eran hermanos e hijos de Artemia y de un árabe, aunque nacidos y educados en Córdoba, al igual que su hermana santa Áurea. Su madre Artemia, “mujer de suma santidad”, como afirma San Eulogio, estuvo casada con un noble de estirpe árabe de origen sevillano y, tras enviudar, ingresó en la vida monacal, llegando a ser abadesa del monasterio de Santa María de Cuteclara. Según la legislación islámica, los hijos de musulmán casado con cristiana debían ser musulmanes. El no cumplimiento de este estatuto legal pudo ser el motivo principal de sus muertes. Fueron martirizados un poco después que Abd al-Rahman III subiera al trono, es decir, después del año 822. La fijación del mes y día de sus muertes consta en el siglo X en el "Calendario de Córdoba" del obispo Recemundo.
Santa Flora
Flora era hija de madre cordobesa y cristiana casada con un musulmán natural de Sevilla. Al morir su padre, la madre la educó en la religión cristiana, actuando en contra de las prescripciones islámicas. Su formación fue seguida de cerca por San Eulogio, pero tenía miedo a participar en el culto público a causa de su hermano que profesaba la religión de Mahoma y vigilaba continuamente su estilo de vida. Abandonó su casa y emprendió secretamente la fuga con su hermana, siendo acogidas en lugares seguros por algunos cristianos. Pero su hermano, lleno de saña, se lanzó en su búsqueda, incluso en las casas de religiosas, persiguiendo a la Iglesia y encarcelando a algunos clérigos. Para evitar más daño a sus protectores, Flora volvió a su casa, pero su hermano la presentó ante el juez. Después de someterla a crueles tormentos fue devuelta a su hermano para que la curara y le enseñara la ley coránica, pero ella se volvió a escapar de su casa, permaneciendo oculta con su hermana en Osaria (junto a Martos) hasta la hora de consumar su martirio. Tiempo después, habiendo decidido presentarse ante el cadí para confesar la fe cristiana, entró a rezar en la basílica de San Acisclo y allí conoció a María, con la trabó una estrecha amistad.
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Santa María
María era hija de padre cristiano y de noble linaje, natural de Niebla (Huelva), casado con una mujer de origen árabe a la que consiguió. convertir al cristianismo. Del matrimonio nacieron María y Walabonso. Huyendo de Córdoba se instalaron en un pueblo de las montañas cercanas a Córdoba. Walabonso emprendió el camino que le llevó al diaconado y María ingresó en el monasterio de Cuteclara, donde Artemia, madre de los santos Adolfo, Juan y Áurea, le enseñó a ejercitar “su espíritu en toda humildad, castidad, obediencia y temor de Dios”. Habiendo muerto su hermano martirizado, salió del monasterio para confesar la fe y, entrando en la basílica de San Acisclo, allí conoció a Flora. Juntas se presentaron ante el cadí para confesar la fe. Fueron degolladas el 24 de noviembre de 851. Parte de sus restos descansan en la capilla de los Mártires, en la iglesia de San Pedro, donde pueden ser venerados.
Beato José Mª Peris Polo
José María Peris nació en Cinctorres, provincia de Castellón y Diócesis de Tortosa, el día 1 de noviembre de 1889. Siendo de familia humilde, su gran riqueza fue su bondad y gran inteligencia. A los 22 años ingresó en la Hermandad de Operarios Diocesanos, recibiendo la ordenación sacerdotal a los 24 años de edad. Siguiendo fielmente los pasos de su fundador, el beato Manuel Domingo y Sol, dedicó toda su vida ministerial a la formación de los futuros sacerdotes y a la pastoral de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Fue rector del Colegio de Vocaciones Eclesiásticas de Tortosa durante diez años y desempeñó el cargo de Rector del Seminario Conciliar de San Pelagio de Córdoba desde 1926 hasta 1932, fecha en la que fue nombrado Rector del Seminario de Barcelona. Destacó en su vida ministerial por su formación teológica, por sus dotes musicales y pedagógicas, y por su sincera piedad y su alegría, como dejó escrito el cardenal Tarancón, alumno suyo en aquella época: “A Peris le debo lo mejor de mi formación sacerdotal. Era una persona muy inteligente, muy bien formada en Teología, gran músico y de muy sincera piedad. El tiempo en que fue Rector del Colegio le dio una madurez de criterio y una experiencia en el trato con los seminaristas que le convirtieron en un gran educador. Lleno de bondad y de alegría, siempre brindaba a todos su comprensión y amistad". El día 13 de agosto de 1936 fue arrestado en su pueblo natal de Cinctorres, siendo martirizado dos días después en Almanzora. El día antes de ser ejecutado, en la prisión donde estaba retenido, le dijo a su sobrina: "Me matarán, me matarán, pero no sufras. Es verdaderamente un gran placer morir por la fe". Fue beatificado el 1 de octubre de 1995 por el papa Juan Pablo II.
Beata Victoria Díez
Nació en Sevilla el 11 de Noviembre de 1903, hija única de padres modestos y creyentes que se esmeraron en la formación de su hija. Realizó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela de Magisterio de Sevilla. En 1926 se incorporó a la Institución Teresiana, asociación de fieles laicos fundada en 1911 por el sacerdote Pedro Poveda (mártir canonizado en 2003) para la evangelización de los diversos campos de la educación y la cultura. Como miembro de la Institución pudo conjugar sus deseos de santidad y apostolado con el ejercicio de su profesión de maestra. Desarrolló su labor educativa como maestra en Cheles (Badajoz) y, desde 1928, en Hornachuelos (Córdoba). En esta localidad cordobesa compaginó la docencia con una intensa actividad en el campo social, cívico y pastoral, atendiendo especialmente a los más necesitados, a las mujeres, a los niños y jóvenes. El 12 de agosto de 1936 murió violentamente en Hornachuelos, junto con diecisiete hombres más, entre ellos el párroco, dando testimonio de la fe y animando ella misma a todos los demás. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 10 de octubre de 1993. Su cuerpo se venera en la casa de la Institución Teresiana de la Plaza de la Concha, de Córdoba.
Beato Bartolomé Blanco
Fue el joven católico, Bartolomé Blanco Márquez. Había nacido en Pozoblanco el 25 de noviembre de 1914. Huérfano desde niño, fue acogido por unos tíos suyos con los que trabajaba de sillero. Una vez abierto el colegio salesiano de Pozoblanco (septiembre de 1930), Bartolomé fue asiduo al oratorio festivo y ayudó como catequista. Cuando en 1932 se estableció la Juventud Masculina de Acción Católica en Pozoblanco, Bartolomé fue elegido secretario. Hacía el servicio militar en Cádiz y, estando de permiso en Pozoblanco, fue encarcelado el 18 de agosto de 1936. El 24 de septiembre fue trasladado a la cárcel de Jaén, en cuyo pabellón de ‘Villa Cisneros’ tuvo la suerte de coincidir con quince sacerdotes y otros muchos seglares fervorosos. En dicha cárcel fue juzgado y condenado a muerte, el día 29 de septiembre. En el juicio por el que tuvo que pasar, Bartolomé dejó constancia inequívoca de sus creencias. Tanto el juez como el secretario del tribunal no dudaron en mostrarle su admiración por las dotes personales que le adornaban y por la entereza con que profesó sus convicciones religiosas. Bartolomé oyó al fiscal solicitar en su contra la pena capital y comentó sin inmutarse que nada tenía que alegar, pues, caso de conservar la vida, seguiría la misma ejecutoria de católico militante.
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Beato Bartolomé Blanco
Siempre se había caracterizado por confesar su fe con optimismo, elegancia y valentía. Las cartas que la víspera de morir, escribió a sus familiares y a su novia son una prueba fehaciente de ello. “Sea esta mi última voluntad: perdón, perdón y perdón; pero indulgencia, que quiero vaya acompañada de hacerles todo el bien posible. Así pues, os pido que me venguéis con la venganza del cristiano: devolviéndoles mucho bien a quienes han intentado hacerme mal”, escribía a sus tías y primos. Y a su novia: “Cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, sólo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos y que en este momento se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvación de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nadie nos separará”. Sus compañeros de prisión han conservado los emotivos detalles de su salida para la muerte, con los pies descalzos, para parecerse aún más a Cristo. Al ponerle las esposas, las besó con reverencia, dejando sorprendido al guardia que se las ponía. No aceptó, según le proponían, ser fusilado de espaldas. “Quien muere por Cristo –dijo-, debe hacerlo de frente y con el pecho descubierto. ¡Viva Cristo Rey!” y cayó acribillado junto a una encina. Era el día 2 de octubre de 1936. Iba a cumplir 22 años.
Hallazgo reliquias
Todos los Santos cuyas reliquias se custodian en Córdoba En 1575, durante unas obras de reforma en la Parroquia de San Pedro, apareció una urna llena de huesos. Pronto se pensó, por haber sido aquel templo el de las Tres Coronas y por la inscripción de su cubierta, que pertenecieran a los mártires cordobeses pero, al no existir pruebas al respecto, se guardaron con respeto pero no veneraron. A los tres años, cinco muchachos (de ahí la calle Cinco Caballeros), se le aparecieron a un sacerdote, el Padre Roelas, para decirle que aquellos restos pertenecían a los mártires cordobeses y había de darle gran culto. Pensó Roelas que era una broma de mal gusto, y no lo difundió. Más tarde se le apareció un ángel en varias ocasiones para volver a decírselo, pero el Padre Roelas no acababa de creerlo y, solo en la quinta y última aparición, ante la pregunta de que quién era, el Ángel se identificó como el arcángel San Rafael, lo que sirvió a Roelas para creer el mensaje divino. Otra calle, la de “Siete Mayo”, recuerda el día en que se produjo este último encuentro entre San Rafael y el padre Roelas. Las reliquias se pusieron pronto a la veneración, y actualmente se conservan en una urna de plata expuesta en la Capilla del Sagrario de la Basílica de San Pedro.
S. ACISCLO Y SANTA VICTORIA
Son dos hermanos cordobeses: Acisclo y Victoria, patronos de Córdoba. En la persecución del emperador romano Diocleciano tuvo lugar el martirio de los primeros cristianos en Córdoba. San Acisclo fue el primer mártir de Córdoba con su hermana Victoria. Eran muy jóvenes y su obsesión fue dedicarse a la caridad y a la oración en comunidad. Solían buscar a los más pobres para ayudarles. Daban testimonio de Jesucristo y su Evangelio por toda la ciudad y se reunían con el resto de cristianos para celebrar la Eucaristía. Por todo ello fueron, en varias ocasiones fueron amonestados y amenazados de muerte por las autoridades romanas. Finalmente los condenaron y los llevaron al martirio por hacer manifestación pública de un Dios que no es romano. San Acisclo fue ejecutado a la orilla del río y Santa Victoria, asaeteada en el Anfiteatro romano. En su honor hubo una basílica y hoy hay en Córdoba dos parroquias con su nombre. Así mismo, en el Puente romano podemos ver la hornacina con sus nombres; también contamos con una ermita junto al río, ubicada donde se encontraba el convento de los mártires.
FAUSTO, GENARO Y MARCIAL
Corría el año 300 de nuestra era cuando estos tres hermanos vivieron en Córdoba. Eran bastante conocidos, amigos de todo el mundo y por eso, los cordobeses siempre los apreciaban mucho. Trabajaban en…, bueno, eran soldados romanos que defendían la ciudad. Rezaban por las mañanas y todos los domingos iban a misa a escuchar la Palabra de Dios y comulgar el Cuerpo de Cristo. Cuando ellos escuchaban del cura en la consagración “este es mi Cuerpo que se entrega” y “esta es mi Sangre que se derrama” se conmovían y hasta lloraban. Podemos decir que estaban enamorados de Jesucristo, que eran amigos íntimos de Jesús y estaban deseando verlo. Desde luego, tenían muy claro que jamás negarían que eran amigos de Jesús. Un “cuerpo que se entrega” es lo que les pasó a sus tres cuerpos: se entregaron por amor a Jesús. Unos enemigos del Señor les dijeron que si no negaban su amistad con Jesús, morirían, pero ellos prefirieron seguir siendo amigos de Dios y entregaron sus vidas. Popularmente se les conoce como las “tres coronas” o los “tres santos”. En su honor se construyó en Córdoba una iglesia: la Basílica de “los tres santos”, hoy San Pedro.
SAN ZOILO
El 27 de junio celebramos a este santo. Era cristiano desde niño y solía jugar con sus amigos alrededor del río; también le gustaba la pesca y bañarse en el Guadalquivir por las tardes. Zoilo tuvo una catequista muy cristiana que le enseñó a amar a Jesús y le enseñó que para acordarse de Jesús, era muy bueno decir jaculatorias como las que hay en nuestro devocionario de la Fundación. Así tenía siempre por amigo a Jesucristo, amigo que nunca falla. Pero en la vida siempre hay quien no da buenos consejos y a él, le aconsejaron con insistencia no se aferrara a Jesús. Lo intentaron años y años, pero, finalmente y como todos sabemos, Zoilo prefirió ser fiel a Jesús antes que vivir. Corría el año 304. En su honor hay una ermita con sus reliquias y una calle junto a la Parroquia de San Miguel.
SAN ADOLFO Y SAN JUAN
Por el año 800 vivían en Córdoba unos hermanos que también fueron mártires. Estos no eran ni curas ni monjes, sino que eran como nosotros. Además eran muy aplicados en los estudios, pues aunque les costaba muchísimo levantarse y no tenían luz, aprovechaban el alba para ponerse a estudiar. En su responsabilidad, siempre se mostraron puntuales para asistir a clase y hacer sus tareas. Lo que ellos tuvieron muy claro en sus vidas era que “teniendo a Jesús lo tenían todo”, “Jesús era quien daba la felicidad y la alegría al corazón”, y “esa alegría no puede quitárnosla nada ni nadie jamás”. Así que pusieron todo esto en práctica cuando les llegó el momento de dar fe de su amistad con el Señor. Se les conoce como San Juan de Córdoba y San Adolfo de Córdoba.
Hallazgo reliquias
Todos los Santos cuyas reliquias se custodian en Córdoba En 1575, durante unas obras de reforma en la Parroquia de San Pedro, apareció una urna llena de huesos. Pronto se pensó, por haber sido aquel templo el de las Tres Coronas y por la inscripción de su cubierta, que pertenecieran a los mártires cordobeses pero, al no existir pruebas al respecto, se guardaron con respeto pero no veneraron. A los tres años, cinco muchachos (de ahí la calle Cinco Caballeros), se le aparecieron a un sacerdote, el Padre Roelas, para decirle que aquellos restos pertenecían a los mártires cordobeses y había de darle gran culto. Pensó Roelas que era una broma de mal gusto, y no lo difundió. Más tarde se le apareció un ángel en varias ocasiones para volver a decírselo, pero el Padre Roelas no acababa de creerlo y, solo en la quinta y última aparición, ante la pregunta de que quién era, el Ángel se identificó como el arcángel San Rafael, lo que sirvió a Roelas para creer el mensaje divino. Otra calle, la de “Siete Mayo”, recuerda el día en que se produjo este último encuentro entre San Rafael y el padre Roelas. Las reliquias se pusieron pronto a la veneración, y actualmente se conservan en una urna de plata expuesta en la Capilla del Sagrario de la Basílica de San Pedro.
SANTAS FLORA Y MARÍA
Aunque tienen nombre de galletas, realmente fueron mártires de Córdoba que dieron su vida por Jesucristo. Flora era guapísima y se dice que tenía una cara preciosa. Era cristiana y su hermano musulmán. Tuvo que huir durante un tiempo, porque la perseguían los no cristianos. Cuando volvió conoció a María que estaba rezando en la iglesia de San Acisclo, se hicieron amigas y ambas prometieron ser amigas fieles de Jesús e hijas de la Iglesia. María llegó a ser religiosa en el monasterio de Cutaclara. Fue una mujer humilde, casta y obediente. Vivieron la gran virtud de la virginidad; la castidad era su enseña, tenían por esposo a Jesucristo y Dios era el motor de su vida: Dios y solo Dios. Hoy 27 de noviembre celebramos su fiesta. En el barrio del Naranjo tienen una calle en su honor.
SANTA COLUMBA Y POMPOSA
Columba vivió gran parte de su vida en el Monasterio de los Tábanos, los Villares, donde actualmente los cordobeses hacemos los peroles. Ella veló por su virginidad, no tuvo ni novio ni marido; solo Dios era su verdadera vida, su único Esposo. De familia adinerada, le sobraba todo. Sintió la llamada de Dios y lo dejó todo por Él. Así mismo, fue gran conocedora y amante de la Biblia, de la Sagrada Escritura. Fue martirizada por amar a Dios en el año 853. Santa Pomposa se parece mucho a Santa Columba, solo que estaba en otro monasterio, el de Peñamelaria. Además de vivir la virginidad, resplandecía por su inocencia y sencillez. Dos días después de morir Santa Columba fue martirizada Santa Pomposa. Ambas llevaban vidas dedicadas a la oración en sus conventos. Para ellas orar era “hablar con Dios sobre los hombres”, y eso es lo que hacían. Todo lo que les costaba mucho lo ofrecían a Dios en favor de los hombres para que fueran al cielo y se salvaran.
SAN EULOGIO
Eulogio de Córdoba fue sacerdote de principios del siglo noveno. Se dedicó a animar a los cristianos de Córdoba que por entonces eran perseguidos por los musulmanes, que ocupaban casi toda la península ibérica. Escribió varias obras literarias, gracias a las cuales tenemos información de cómo vivían los cristianos cordobeses de su época. Murió martirialmente por no querer perder su amor a Jesús. Era el 11 de marzo del año 859. La imagen de la Catedral de Córdoba: San Eulogio escribiendo en un despacho y un ángel enseñándole los símbolos del martirio: la palma y la corona.
SAN PELAGIO
Pelagio llegó a Córdoba en el año 921 como rehén para que su tío, obispo ya anciano, fuera liberado, ya que era prisionero de los musulmanes. Permaneció encarcelado en una mazmorra junto con otros cristianos a los que Pelagio animaba y consolaba en la prisión. Abderramán III le invitó a hacerse musulmán, prometiéndole muchas cosas y placeres. Luego lo presionó con amenazas que de nada sirvieron, ya que Pelagio se negaba a abandonar su fe cristiana y perder su virginidad Por ello, fue martirizado el 26 de junio del 963 con tan sólo 14 años. Es el patrón de nuestro Seminario de Córdoba y también hay una parroquia con su nombre.
SAN PERFECTO
Este santo mártir también estudió muchísimo. Llegó a ser sacerdote, le gustaba el senderismo, iba por la sierra cordobesa todas las semanas en dirección a los monasterios que había en la parte de abajo de las ermitas: los de Cuteclara y Peñamelaria. A él lo que más le gustaba era pensar que Jesús es Dios, es decir, no solo sabía que Jesús era hombre, sino que creía firmemente que era Dios y, por eso, se aferraba a la Palabra del Señor, a sus milagros, a sus predicaciones y, cómo no, a su Resurrección. Todo esto lo hacía profundamente convencido. Hasta tal punto, que podemos decir que San Perfecto pensaba que Jesús era 100 % hombre, 100% Dios. Hubo muchos de su época a los que no les gustaban las muestras de fe profunda de San Perfecto y por ello, lo convirtieron en mártir en el año 850. En Córdoba hay también una calle con su nombre.
BEATA VICTORIA DÍEZ
Victoria Díez fue una maestra de Hornachuelos que trabajó con las mujeres obreras del pueblo a las que daba clases gratuitamente de noche cuando salían de trabajar. También creó una biblioteca para ayudar a las antiguas alumnas a seguir estudiando; destacó también por su innovación en las clases, las cuales impartía a veces al aire libre; también colaboraba en la parroquia como catequista. Era muy simpática y alegre, de profunda vida interior. Amaba mucho a la Virgen María y su pasión era hablar de Dios a todo el mundo. Fue encarcelada por ser cristiana y martirizada el 12 de agosto de 1936. El Instituto de Teología de Córdoba y el Colegio de Hornachuelos llevan su nombre. Su cuerpo lo guardan las teresianas en la Plaza de la Concha, junto a la Catedral de Córdoba.
BEATO JOSE Mª PERIS POLO
Este sacerdote fue rector del seminario de Córdoba; rector es como un director. Así que su labor era formar a los futuros sacerdotes. Era cordial y sencillo. Decía a los seminaristas que lo importante era que los sacerdotes llevaran a los feligreses a Dios, eso era lo necesario y primordial. Sencillamente les decía: “el cura tiene que hacer dos cosas, hablar a Dios de los hombres y a los hombres de Dios”. Fue también rector en Barcelona y murió mártir en Castellón el día de la Asunción de 1936.
BEATO BARTOLOMÉ BLANCO
Bartolomé Blanco fue un joven de Pozoblanco, al norte de la provincia de Córdoba. Trabajaba con sus primos haciendo sillas de madera. Tenía novia, Maruja, y la quería mucho; querían casarse. Tres aspectos de la vida de Bartolomé nos iluminan: -Su pasión por dar a conocer a Jesucristo para que todos lo quisieran por amar a Jesucristo para que todos lo conocieran. Esto se puede observar en sus discursos en los que habla de quién es Jesús y cómo podemos amarlo. -Su dedicación al trabajo bien hecho para que todo lo que hagamos sea lo que Jesús quiere, buscando siempre la perfección, con honradez y mirando por las personas. -Y su amor a Maruja. Esto se puede ver en las cartas de despedida la noche antes de morir mártir el día de los ángeles custodios de 1936.
ZONA JOVEN
dejando huella
A ti catequista
Oración 1
¿Qué es Zona Joven?
Oración 2
Oración 3
Itinerario 1
100%
Itinerario 2
Camino a la Santidad
Celebraciones
ZONA JOVEN
ZONA JOVEN
dejando huella
vivir LA ALEGRÍA of faith
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La Zona Joven es para tener vida, y vida en abundancia. La vida cristiana es un vuelo a la SANTIDAD, a la felicidad, al cielo.
BELLEZA
CELEBRACIÓN
FELICIDAD
ORACION
ANUNCIO
COMPARTIR
a Jesucristo
la fe
Hablar con Dios
en la vida
de la fe
los misterios
El apostolado hace mi fe más fuerte.
La fe muere si no se comparte en comunidad.
Pasar ratos con el Señor para entrar en comunión con Cristo
El camino a la felicidad tiene un modo de vida, queremos vivir como Jesús vivió
Conocer la belleza, armonía y la alegría de la fe.
Fortaleciendo el camino a la santidad en los ya cristianos
Voluntariado
Solo para valientes
Voluntariado
Solo para valientes
Testimonios
Una tarde semana, das y recibes, amor de Dios
EMPEZAR
Nuestra vida
MESES
INTRO
Antes de empezar
PLAN PASTORAL
En nuestros centros ocupa un lugar importante -no solo física, sino espiritualmente- la Eucaristía. Tomando en serio que “sin la Eucaristía no podemos vivir”, la Eucaristía adorada y celebrada es el epicentro de la comunidad educativa.
La Fundación Diocesana de enseñanza Santos Mártires de Córdoba es una comunidad cristiana formada por alumnos, personal docente y no docente y familias de los alumnos. Hablar de un “Plan Pastoral de la Fundación” es poner nuestra atención en la evangelización de todos ellos sabiendo que evangelización es todo lo que realiza la Iglesia con el principal objetivo de alcanzar la santidad.
El esqueleto que da forma a este Plan y el contenido esencial es el año litúrgico, cuyo centro es la Pascua. Todos los demás momentos, fiestas y celebraciones, tienen su importancia a la luz y con la fuerza de la Resurrección. La Venida del Señor, el amor a la Virgen, la devoción a los santos Mártires... los demás meses del año, las campañas o jornadas, los fundadores de cada colegio dependen, se comprenden y se dirigen a la Pascua.
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Contenido
Enero
Introducción
Vocación
Septiembre
Cuaresma
Octubre
PASCUA
MÁRTIRES
MARÍA
ADVIENTO
Junio
OCTUBRE
"ÁNIMO Y GENEROSIDAD PARA VIVIR LA PASCUA"
Ánimo y generosidad son dos actitudes con las que San Ignacio de Loyola orientaba a quienes comenzaban una tarea. Ánimo a todos: lo que hagamos o digamos debe ser poniendo nuestra alma, todo nuestro corazón, es decir, toda nuestra persona, con sinceridad, prontitud y con alegría. Generosidad: para con Dios y con los hermanos. En concreto le ofrecemos a Dios nuestro corazón y amistad. Por eso cada mañana rezamos el ofrecimiento de obras.
SEPTIEMBRE
NOVIEMBRE
Octubre es el mes de las misiones. Misionero es el que evangeliza, el que anuncia el Evangelio. Todo lo que hace la Iglesia es para evangelizar. Los cristianos somos misioneros por naturaleza, porque todos hemos sido llamados a anunciar el Evangelio: “Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16,15). Esta llamada la recibimos en el bautismo. En este mes tenemos muy presentes a los misioneros que de manera especial han ido a otras tierras: religiosos, sacerdotes, familias y jóvenes que, dejándolo todo, han ido a otros lugares a llevar el Evangelio. Hay muchos cordobeses misioneros por los que rezar.
"LOS MISIONEROS ANUNCIAMOS LA PASCUA DE CRISTO"
OCTUBRE
ADVIENTO
El término griego “mártir” significa “testigo”. Ningún término más adecuado para referirse a quienes han dado la vida antes que negar a Cristo. Mártir es el que ha entregado su vida por dar testimonio de Jesucristo. Este testimonio lo sella con su propia sangre. Celebrar los Santos mártires no significa vivir de recuerdos, sino contemplar la fe de muchas personas que han entregado su vida por no renunciar a su fe. En Córdoba tenemos tres periodos de martirio: época romana, mozárabe y siglo XX.
Noviembre mes de los santos, mes de los santos mártires.
ENERO
VEN SEÑOR JESÚS
Ad-viento
Adviento significa “venida”, “llegada”, pero: ¿Quién llega? Jesucristo, el Salvador y la Luz del mundo. ¿Por qué viene? Por amor a nosotros, a ti y a mí. ¿Para qué viene? Para darnos la salvación y la vida verdadera que necesitamos. Pero, ¿no ha llegado ya? Efectivamente, cuando nació en Belén, pero los cristianos revivimos –hacemos presente de nuevo en nuestras vidas –ese misterio del nacimiento de Jesús. ¿Por qué? porque necesitamos salvación en nuestras vidas: aún hay recovecos en nuestro corazón y en nuestra vida a los que no ha llegado la luz de Cristo... hay tinieblas en nosotros que necesitan ser iluminadas por Cristo. Tenemos que poner en manos del Señor todos esos puntos negros de nuestra vida con la esperanza de que con su venida y lo que pongamos de nuestra parte puedan ser transformados.
VOCACION
ENERO
MI PAZ OS DOY
El día 1 de enero los cristianos celebramos la jornada mundial de la paz. El Papa siempre envía un mensaje ese día para todos los hombres. La paz procede del Señor, Él la entregó después de la resurrección a los apóstoles, es el fruto de la Pascua. Cristo, en las apariciones resucitado siempre saludaba con estas palabras: “La paz esté con vosotros”. Inmediatamente los oyentes “se llenaban de alegría”. El Señor nos da la paz, y cuando la recibimos nos llenamos de gozo. Es una experiencia inevitable.
+ el papa
CUARESMA
FEBRERO VOCACIÓN
conocer la voluntad de dios y cumplirla
Cuatro semanas que dedicamos a orar y reflexionar sobre la vocación a la Santidad, la Familias, Vida Consagrada y Sacerdotal. Siempre la pregunta: ¿Qué quiere Dios de mí? Oración de la mañana, horas santas, testimonios para acercarnos a esta bella tarea de conocer la voluntad de Dios y cumplirla para ser felices.
MES VOCACIONAL
PASCUA
CUARESMA
todo es gracia
40. Son los días que Jesús estuvo en el desierto en ayuno y oración. Los cristianos nos unimos a Él los mismos días. Cristo fue el que inauguró realmente este tiempo. Esta relación del número 40 están relacionados con los 40 días de diluvio, los 40 días de Moisés en el Sinaí, los 40 años de Moisés en el desierto, o los 40 días de Jonás en Nínive. Recibir la ceniza en la frente es querer comenzar la cuaresma con actitud de conversión y penitencia por nuestros pecados. No queremos el pecado. Ayuda meditar las palabras que el sacerdote pronuncia al imponer la ceniza: “Convertíos y creed en el Evangelio”, o “Polvo eres y en polvo te convertirás”.
MAYO
PASCUA
Justo al comenzar el Domingo de Resurrección, a las 00 horas, es la gran celebración de la Vigilia Pascual. Fuego en las puertas de las Iglesias y velas en las manos de los cristianos, Palabra de Dios que nos fortalece, agua que nos renueva, bautismos que dan a luz nuevos cristianos, Eucaristía solemne de Cristo resucitado, aleluyas, felicitaciones…son los gestos más expresivos, eficaces y enriquecedores de la Iglesia. La Resurrección de Cristo invade el corazón de los que participan de la Vigilia. Cuando Cristo resucita, el cristiano está velando en oración por la noche porque quiere ser testigo del acontecimiento más grande de la historia de la humanidad y que da sentido a todas nuestras vidas. Y nos saludamos así: Cristo ha resucitado, aleluya. Feliz Pascua de Resurrección.
EN VERDAD HA RESUCITADO
JUNIO
María es una muchacha de Nazaret, que dio a luz a Jesús. Ella es lo más sorprendente que un ser humano puede llegar a ser: Madre de Dios. Acompañó a su Hijo toda la vida, ella siempre confió en Dios. Tras la resurrección, Jesús llevó a su Madre con Él, y en el cielo le preparó una casa maravillosa, la convirtió en reina y nos la ha dado a ti y a mí, y a todas las personas del mundo como madre. Ella siempre nos acompaña. Cada vez que le pidamos ayuda a ella estará con nosotros ante Jesús.
VIRGEN MARÍA
MAYO
virgen de linares
junio eucaristía
Corpus Christi significa Cuerpo de Cristo. El día del Corpus, jueves, se celebra la Misa y una procesión con la custodia con el Señor por las calles de la ciudad. Es una manifestación pública de la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. En esta procesión participamos todos, pero tienen un lugar destacado los niños, especialmente aquellos que ese año han hecho la primera Comunión, hay un lugar especial para los que en cada año han hecho la comunión. Las calles se adornan por hierbas aromáticas, se hacen multitud de cantos, de bailes (Danza de los seises de Priego de Córdoba), asisten todas las organizaciones, hermandades, grupos católicos, especialmente la Adoración Nocturna. Es una confesión de fe en la presencia real y viva de Jesucristo en el Santísimo Sacramento que va por las calles y plazas de la ciudad. La Iglesia procesiona solemnemente a su Señor como muestra del gran amor que le tiene. Es el día del amor por excelencia al igual que lo es el Jueves Santo.
PLAN PASTORAL COMPLETO