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Punto, punto y coma, puntos suspensivos y dos puntos.

Arturo De Paz Lara

Created on March 25, 2022

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Transcript

Uso del punto, punto y coma, dos puntos y puntos suspensivos

EMPEZAR

Uso del punto

El punto es uno de los signos de puntuación que más usamos al escribir. Está presente en oraciones, párrafos y textos enteros, ya que cuenta con muchísimos usos que nos permiten transmitir mensajes e ideas de forma clara y correcta. El punto es un signo ortográfico que señala el fin o término de una oración o enunciado. Por ende, el punto es un signo que permite finalizar una idea y dar paso a otra, ya sea en el mismo párrafo o en uno distinto. Y siempre la primera letra que sigue después irá en mayúsculas. Por otra parte, a nivel de lectura oral el punto representa la mayor pausa posible, más que cualquier otro signo de su tipo. De esa forma, cuando nos lo encontremos mientras leemos debemos hacer una pausa larga. Al menos un poco más que con un punto y coma, una coma o los dos puntos.

¿Cuándo se usa?

El punto se usa cuando estamos ante cualquier enunciado que no sea interrogativo ni exclamativo. Esa es una condición indispensable, porque de lo contrario cometeríamos un error. Pero ¿Cómo son los diferentes tipos de enunciados?Enunciado normal: No contiene ni preguntas directas ni exclamaciones que representen alegría o sorpresa. Por ejemplo: “la luz es muy intensa”.Enunciado interrogativo: En este tipo de enunciados se introduce una pregunta de manera directa. Por ejemplo: ¿Cuándo piensas venir a Petén?.Enunciado exclamativo: En estos enunciados hay una exclamación dentro de ellos que funciona para añadir un tono de emoción, Por ejemplo: ¡Qué rápido llegaste!.De todos ellos tan solo en el primer caso podemos utilizar un punto para concluir la oración. Más adelante retomaremos esto. Por ahora simplemente recordemos cuándo podemos usar el signo y cuándo no.

Tipos:

Punto y seguido.

Es el que separa enunciados que continúan juntos en la misma línea o renglón. Este tipo de punto, por la función que representa, es el que nos permite separar ideas dentro de un mismo párrafo. Por ejemplo: Mientras tomábamos el café todo se empezó a sacudir. Creímos que era un sismo, por lo que de inmediato escapamos.

Punto y aparte.

Es el que se encarga de separar un enunciado de otro que inicia un nuevo párrafo. Por lo tanto, las oraciones van en renglones o líneas distintas. Siendo así, esa segunda línea debe iniciar con un margen mayor, o sea, con sangría. Por ejemplo: La reina Victoria Eugenia falleció hace casi un siglo, en una tierra bastante lejana de su patria. Al día de hoy, sus descendientes recuerdan su valor, su extraordinario carisma y su perspectiva visionaria sobre el futuro del mundo moderno.

Tipos:

Punto final.

Es el que cierra el capítulo de un texto, o hasta una obra entera. Por consiguiente, no debería haber ningún enunciado ni párrafo después. Si cada ejemplo fuese parte del último renglón del capítulo de un libro o del final de este, los puntos finales serían los que están luego de las comillas. Por ejemplo: La sentencia fue crucial para que lo dejaran en la prisión. Gracias a eso ya nunca será capaz de lastimar a ningún ser humano. “La Dirección ordenó a todos los alumnos que entreguen sus tareas al mediodía. Fue entonces cuando por fin pudo desarrollarse la responsabilidad en clase”.

Otros usos:

— El punto sirve principalmente para separar o concluir ideas, oraciones, enunciados y párrafos. — Para marcar el final de oraciones y párrafos. Este es el uso básico y primordial del punto. En pocas palabras, se trata de separar o concluir una oración con el fin de dar paso a la siguiente. La razón para hacer la separación tiene que ver con el orden de las ideas que estamos trabajando. — Para cerrar una abreviatura. El punto sirve también cuando queremos cerrar una abreviatura, como por ejemplo “Dr.” o “Sr.”. Por norma general, las abreviaturas llevan siempre el punto, que actúa como signo de cierre. Aunque también existen 3 excepciones. — Con comillas, rayas de cierre o paréntesis. Es común preguntarse si el punto va antes o después de las comillas. La respuesta es sencilla: siempre debe ir después. Lo mismo aplica con los paréntesis y las rayas (o guiones largos) de cierre:

  • Ella me dijo: “No puedes hacer esto sin supervisión”.
  • Ese día fui hasta allá para conocer a Esteban (el nieto de Alfonso).
  • Yo lo maté —me confesó ella—. Pero no era esa mi intención.

Usos incorrectos:

— Para separar las unidades de mil en años, páginas y otros elementos:

  • Años: 1.978 (incorrecto), 1978 (correcto).
  • Número de paginación: página 1.372 (incorrecto), 1372 (correcto).
  • Leyes y decretos: Real Decreto 1.945 (incorrecto), Real Decreto 1945 (correcto).
  • Código postal: 1.7006 San Francisco, Petén, Guatemala (incorrecto), 17006 (correcto).
  • Número de vías urbanas: Avenida del Sol, 1.420 (incorrecto), avenida del Sol, 1420 (correcto).

Uso del punto y coma

Es un signo de puntuación que permite marcar una pausa media dentro de un enunciado u oración. Su pausa es mayor que la de la coma, pero no tanto como la del punto y sus diferentes tipos. La diferencia principal entre la coma y el punto y coma es la extensión de la pausa que representan. El punto y coma no tiene tantos usos como otros signos de puntuación del idioma español. Precisamente por esa razón, no es tan común que lo encontremos en textos normales. Sin embargo, eso no significa que el punto y coma no tenga usos importantes. Estos se pueden resumir en cuatro:

  • En enumeraciones que ya incluyen coma.
  • Entre relaciones con un sentido cercano.
  • Delante de conectores adversativos o consecutivos.
  • En listas con renglones.

Reglas del punto y coma:

El punto y coma tiene reglas muy sencillas, así que no tardarás en aprenderlas todas.

  • Va unido a la palabra que viene antes.
  • Va separado de la palabra o signo que viene después.
  • Va seguido de minúsculas.
  • Tiene un nombre singular.

Usos:

En enumeraciones que ya incluyen coma.

Una enumeración es cuando nombramos una serie de elementos en un enunciado que están relacionados de alguna manera. Por lo general, se usa coma para separar cada uno del resto: “Mi madre tenía muchas cosas en su cuarto: cuadros de pintura y libro”. A veces los elementos de la enumeración son más complicados y añaden información extra. Para solucionar esto podemos usar el punto y coma de esta forma: “Mi madre tenía muchas cosas en su cuarto: cuadros de pintura, casi todos provenientes de Suiza; libros, algunos de ellos de autores como Stephen King y Julio Cortázar; películas, que eran su pertenencia favorita; sillas, que usaba para escribir en su ordenador; cajas con ropa, que guardaba para la gente sin recursos; y escobas, con las cuales limpiaba la habitación”.

Usos:

Entre relaciones con un sentido cercano.

Implica que estemos muy atentos en lo que se refiere a la relación de sentido entre las partes de un párrafo o texto. El punto y coma funciona como la relación de consecuencia en un “así que”, también actúa como la relación de explicación o causa en un “porque” o un “ya que”. Significa entonces que su uso es en una relación fuerte de un texto con el otro. Por ejemplo:

  1. “El hospital estaba lleno de personas afectadas por la erupción del volcán; tuvimos que trabajar más que nunca”.
  2. “Mejor nos vamos enseguida; si nos encuentran aquí podríamos ir presos”.

Usos:

Delante de conectores adversativos o consecutivos.

Un conector es una expresión de una o más palabras que crea una relación entre dos oraciones. Es así como tenemos:

  • Conectores adversativos: “mas”, “aunque”, “sin embargo”, “pero” y “no obstante”.
  • Conectores consecutivos: “por lo tanto”, “por consiguiente”, “en consecuencia”, etc.
Si antes de esos conectores hay una oración muy larga, preferiblemente tenemos que usar el punto y coma en vez de cualquier otro signo de puntuación: “Mi mamá no quiere que yo me lastime mientras esté bicicleteando; no me dejará ir al viaje”.

Usos:

En listas con renglones.

Este es un uso en el que no solo aparece el punto y coma, sino también la raya o guion largo. Se trata de usar los dos para hacer una enumeración pero en forma de lista. Por ejemplo: — Sustantivos; — adjetivos; — verbos; — adverbios; — conjunciones; — preposiciones; — artículos.

Uso de lOS dos puntos

Son dos signos de puntuación verticales que se encargan de dirigir el énfasis del lector a lo que sigue después de ellos. Los dos puntos representan una pausa un poco mayor que la de la coma, sin llegar a ser tan larga como la del punto. Asimismo siempre van unidos al signo o palabra que los precede. En cambio, van separados por un espacio de los que los siguen.

Usos:

Para enumerar elementos.

Cuando estamos escribiendo una oración suele suceder que necesitamos ir mencionando varios elementos de manera sucesiva. A esto se le llama “enumeración”. y para llevarlo a cabo podemos utilizar los dos puntos: “Antonio pidió varias cosas: un dispositivo móvil, un horno y una caja negra”. “Me gusta hacer muchas actividades: correr, bailar y comer”.

Para anticipar los elementos de una enumeración.

Este uso es el opuesto del anterior. En este caso queremos anticipar los elementos de la enumeración y resaltar lo demás: “Fiebre, tos, cansancio, pérdida del gusto o del olfato: he ahí los síntomas de esta nueva enfermedad”. Se nota que interesa destacar no los elementos, sino la esencia o el conjunto que los engloba.

Usos:

Para citas textuales.

Las citas textuales van de la mano con estos signos. Lógicamente, en este uso debemos fusionar los dos puntos con las comillas (ya sean inglesas o españolas): En el libro decía: «Nadie es realmente feliz, a menos que viva en un eterno engaño». María me dijo: “No puedes seguir haciendo esto si quieres ganar”.

Para establecer relaciones entre oraciones sin otros nexos.

En un texto hay muchas conexiones entre oraciones diferentes. Entre estas: causa-efecto, explicación, consecuencia o conclusión.

“Se rompió una pierna mientras jugaba con sus primos, así que no podrá ir al viaje” (causa-efecto). “Su método para analizar las reacciones no funciona, pues se basa en datos ficticios” (explicación). “Nadie colaboró con la banda, de modo que al terminar el espectáculo se fueron llorando” (consecuencia o conclusión).

Usos:

Para establecer relaciones entre oraciones sin otros nexos.

En cada uno de esos ejemplos podemos sustituir las palabras que hacen el enlace por los dos puntos, sin que se pierda el sentido ni se cometa un error:

“Se rompió una pierna mientras jugaba con sus primos: no podrá ir al viaje” (causa-efecto). “Su método para analizar las reacciones no funciona: se basa en datos ficticios” (explicación). “Nadie colaboró con la banda: al terminar el espectáculo se fueron llorando” (consecuencia o conclusión).

Para hacer una pausa enfática tras locuciones de introducción.

Las locuciones de introducción son palabras que funcionan como preámbulo para algo que diremos dentro de un texto. Algunas de las más utilizadas son las siguientes: “Pues bien”, “En otras palabras”, “Dicho de otro modo”, “Ahora bien”. Por ejemplo: “Eres una persona que no acepta cuándo rendirse. En otras palabras: eres un necio”.

Usos:

Para señalar un ejemplo.

Este uso consiste en dar un ejemplo de algo que se dice o se comenta en un texto. La ejemplificación como tal siempre va después de los dos puntos:

“En ocasiones tengo pensamientos muy ingeniosos: hoy se me ocurrió idear una empresa de venta de comida con máxima calidad y bajos precios”.

Para introducir un mensaje de advertencia o una indicación importante.

Es algo muy común en los carteles, aunque sirve también en cualquier texto: “Advertencia: no cruce la línea negra”. “Nota: esto solo aplica en ciertos casos puntuales”.

Usos:

Para señalar el aspecto parcial en el título de una investigación.

En los textos investigativos se puede hacer un estudio general o uno específico. En este último caso es necesario señalar el aspecto que se trata, y para ello tenemos los dos puntos:

“El cristianismo: origen y primeros fundadores”

Para señalar un subtítulo.

Este uso es muy común en obras artísticas, cinematográficas, etc., para indicar que se trata de una de las secuelas de una saga o franquicia. Debemos resaltar que la primera letra luego de los dos puntos debe ir en mayúsculas. Este uso es aplicable también en los artículos textuales de muchas páginas web. Por ejemplo: “Los espadachines de Mórdor: El profeta perdido”. “La guerra de las estrellas: El amanecer del nuevo día”.

Usos:

Para introducir sentencias en textos jurídicos o administrativos.

En los documentos de carácter legal, el uso de los dos puntos es el de introducir cláusulas, sentencias y otros elementos parecidos. En todos los casos el verbo antes de los signos irá en mayúsculas por completo. Asimismo es común iniciar la cláusula con la palabra “que”. Por ejemplo:

“CERTIFICA: Que el acusado se compromete a (…)”. “DECLARA: Que la ciudadana Rashel Alejandra (…)”.

Para separar los minutos de las horas.

12:45 h.

Para indicar una división en un ejercicio matemático.

456 : 30

Uso incorrecto:

— Para separar una preposición y un sustantivo. Una preposición introduce siempre un sustantivo. Pues bien, entre ambos términos muchas veces se coloca los dos puntos: “Llegaron habitantes de: México, Venezuela y Canadá”. Este uso es totalmente incorrecto. Después de una preposición nunca puede haber dos puntos, así que procuremos no caer en este error.

Uso de lOS puntos SUSPENSIVOS

Son un signo de puntuación que se compone de tres puntos seguidos uno al lado del otro. Los puntos suspensivos sirven principalmente para añadir un tono de suspenso a la oración. Sin embargo, esa emoción o tonalidad puede ser también de duda, de miedo, etc. Por norma general, en la escritura estos puntos siempre van unidos a la palabra que viene antes, y separados de la que está luego de ellos: “Tengo que admitir que… no conseguí lo que prometí traer”. Ahora bien, si lo que está después de los puntos es otro signo de puntuación, no dejamos ningún espacio: “Sin embargo…, quizás esta no sea la solución real”

Usos:

Para indicar una pausa de suspenso o vacilación.

Este uso lo podemos aplicar cuando en un párrafo queremos añadir un poco de duda a través de una pausa. Es el más común de todos:

“Cuando mi madre llegó y vio las cosas… supe que ya no había nada que pudiera hacer para ocultarlas”.

Para interrumpir una oración cuando se sobreentiende lo omitido.

Si queremos omitir algo en un párrafo, oración o enunciado y ya ese fragmento está sobreentendido por la otra persona, simplemente agregamos los puntos suspensivos:

“Te recomiendo que no vayas a confiarte nunca de él: recuerda que camarón que se duerme…”.

Usos:

Para evitar repetir el título de una obra.

En ciertos casos podemos toparnos con una obra que tiene un título muy largo. Podemos usar los puntos suspensivos para evitar escribir completo el nombre:

En la novela Cuando la luna nos proyecte a lo largo del mundo y sus diferentes países existe un gran cuestionamiento de la esencia del yo. De hecho, el primer capítulo de Cuando la luna… abre con una exploración filosófica de lo que significa “yo”.

Para evitar palabras o expresiones ofensivas.

“Lo que ocurre es que su novio es un hijo de… Pero ella no está dispuesta a aceptarlo”.

Para añadir énfasis o expresividad.

“Tener la vida… o la libertad… He ahí el dilema de quienes no quieren vivir”.

Usos:

Para sustituir un etcétera.

“Mi abuela siempre ha querido tener todo tipo de animales: perros, loros, gatos, tortugas, gallinas…”.

Entre paréntesis.

“Cambiará el universo pero yo no (…) alguna vez, lo sé, mi vana devoción la había exasperado; muerta yo podía consagrarme a su memoria, sin esperanza, pero también sin humillación”. (“El Aleph”, Jorge Luis Borges).