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Dibujo de la Figura Humana

Sofía Reta Maldonado

Created on February 18, 2022

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Transcript

Dibujo de la Figura Humana

4°EReta Maldonado Sofía Lugo Medina Isabel Anahí López Zuñiga Andrea Sugey Sarreon Soto Ingrid Maryfer Dominguez Sanchez Brissa Angelica Mendoza Guevara Wendolee Guadalupe

  1. ¿Qué es el Test de la Figura Humana?
  2. Ficha Técnica
  3. Antecedentes

Temario

  • Diversos Enfoques en la prueba del DFH
  • Fundamentos de las escalas de Koppitz

4. Aplicación de la Prueba5. Interpretación de la Prueba

  • Indicadores del desarrollo del niño en la Prueba
  • Calificación

6. Indicadores

  • Signos Cualitativos
  • Descripción de los signos cualitativos
  • Detalles especiales
  • Omisiones
  • Interprestación de los signos cualitativos del Dibujo
  • Caso Clínico

¿Qué es el Test de la Figura Humana?

Al DFH se le ha conocido tradicionalmente como un método general de evaluación del desarrollo, como un indicador de la percepción que tiene el niño de sí mismo, de lo que le rodea y como una medida complementaria de inteligencia, daño cerebral y emocionalidad, entre otros.

Ficha Técnica

Nombre: Test del Dibujo de la Figura HumanaAutores: Karen Machover / Elizabeth KoppitzAño: 1972 Aplicación: Individual o grupal Tiempo: 30- 40 minutos Edad: Niños de 5 a 12 años Uso: escolar Evalúa: Aspectos emocionales, así como de la maduración perceptomotora y cognoscitiva Materiales: Hojas blancas, lapiz, borrador

AntecedentesExpresión Gráfica en la Evaluación del niño

  • Widlöcher (1965) afirma que el dibujo es signo de la persona que lo realiza y signo del objeto. Cambier (1990) añade que el dibujo es un objeto particular porque puede dar testimonio de una persona, aun sin su presencia y considera que su significación no puede escapar a la influencia de lo social. La primera perspectiva del dibujo cuenta, a quien pueda comprenderlo, lo que alguna persona en particular es en un momento dado, integrando tanto el pasado como la historia personal, la segunda perspectiva, el dibujo es la imagen del objeto y constituye una de las modalidades de la función semiótica, dibujar es expresar con marcas, imágenes u otros signos, lo que a veces no es posible decir con palabras.
  • Philipe Wallon (1990) cree que es necesario estudiar el comportamiento en conjunto del niño que dibuja, la utilización de hojas tendrán que ver con el estudio de las miradas, gesticulaciones, movimientos corporales, estudio de las palabras u conjunto de conductas que permitan elucidar interrogantes a propósito de la realización de un dibujo y su significación.

AntecedentesExpresión Gráfica en la Evaluación del niño

  • En un dibujo libre, sin modelo, el individuo expresa su mundo interno, su espontaneidad, rigidez, creatividad y destreza. Cuando se usa la técnica del dibujo de una figura humana para la evaluación intelectual en niños, se valora el grado de madurez psicomotriz como un componente importante del desarrollo intelectual. Para evaluar la capacidad intelectual del menor a través de la figura humana, Goodenough toma en cuenta los detalles, la proporción del dibujo, los elementos que logra integrar y las dimensiones del mismo.
  • Es por esto que el dibujo revela la manera en que el pequeño percibe el mundo externo e integra esto a su vida afectiva. El estudio de los dibujos del menor conduce a los problemas que para él se plantean y permite conocer su historia personal y las situaciones que vive. Cuando se le pide al niño que dibuje una figura humana, no se le dice cómo, no se le da un modelo a seguir, el pequeño debe buscar dentro de su experiencia, qué tipo de persona, el sexo de quien dibuja, cómo colocarla dentro de la hoja, etc. El examinado realiza la tarea de manera rápida o lenta, presionando o no el lápiz, con trazos débiles o fuertes, haciendo un dibujo de grandes dimensiones o pequeño, enfatizando algunos rasgos, poniendo objetos alrededor, o sin ningún detalle.

Diversos enfoques de la prueba del dibujo de la figura humana

  • La prueba del Dibujo de la Figura Humana (DFH) es una de las técnicas más valiosas para evaluar a los niños, puesto que es posible emplearla como prueba de maduración y como técnica proyectiva.
  • Harris (1963) realizó una revisión de la prueba de Goodenough, en la que subraya, que ésta mide madurez mental y que no evalúa rasgos o dinámica de la personalidad. Por lo que al emplear el método GoodenoughHarris es posible obtener el nivel de madurez conceptual a partir de dibujos de la figura humana.
  • El resultado de algunas investigaciones empíricas han apoyado que la prueba del dibujo de la figura humana mide los niveles de desarrollo cognitivo de los niños y la inteligencia.

Fundamentos de las Escalas de Koppitz

  • Según Koppitz, es posible dar una significación tanto de desarrollo como proyectiva, a los indicadores que se muestran en el Dibujo de la Figura Humana. Koppitz desarrolló un sistema para analizar y tabular el Dibujo de la Figura Humana de niños de 5 a 12 años, como prueba evolutiva de maduración mental y como prueba proyectiva de las pre- ocupaciones y actitudes interpersonales de los niños. Diseñó y estandarizó en EUA sistemas de calificación para ambos enfoques. Estos sistemas los desarrolló a través de una investigación sistemática del Dibujo de la Figura Humana de niños en escuelas públicas y aquellos con algún tipo de trastorno.
  • La autora piensa que una interpretación significativa de los DFH infantiles requiere un conocimiento tanto de los indicadores emocionales como los del desarrollo en cada nivel de edad y una diferenciación clara entre ambos.
  • Koppitz y De Moreau (1968), al comparar los indicadores emocionales del Dibujo de la Figura Humana de un grupo de 276 niños mexicanos de clase baja de Guadalajara con un grupo de niños estadounidenses de clase baja, hallaron una presencia mayor de indicadores emocionales en el grupo de mexicanos, lo cual pensaron que tenía referencias culturales.
  • Miller, Veltkamp y Janson (1987) piensan que los dibujos de la figura humana pueden utilizarse con éxito en la evaluación y tratamiento de niños que sufren abuso sexual, pues los dibujos permiten que el menor proyecte material que es difícil que exprese verbalmente. Carolina (1985) en Brasil encontró, al aplicar el Dibujo de la Figura Humana de Koppitz, indicadores que podían predecir el aprovechamiento escolar.
  • Estos estudios muestran que los indicadores desarrollados por Koppitz se usan en muchos países y se les reconoce validez. Sin embargo, algunos estudios presentan resultados contradictorios. Esto quizás se deba a diferencias culturales en el desarrollo, aunque también podría ser que en ocasiones la aplicación o calificación de los dibujos no fuera adecuada.

Aplicación de la Prueba

Consigna

  • La prueba puede aplicarse individual o colectivamente.
  • Es preferible la aplicación individual, dado que permite observar la conducta del niño.
  • Al aplicar la prueba, el examinador debe sentar al niño de manera confortable frente a un escritorio o mesa completamente vacía, presentarle una hoja de papel en forma vertical y un lápiz del No. 2 con goma de borrar.

“Quiero que en esta hoja dibujes una persona completa. Puede ser cualquier clase de persona que quieras dibujar, siempre que sea una persona completa, y no una caricatura o una figura hecha con palitos”. En el caso de los niños pequeños, quienes muchas veces no son capaces de entender el significado de la palabra persona, se puede agregar: “puedes dibujar un hombre o una mujer, o un niño o una niña, lo que te guste dibujar”.

  • No hay tiempo límite en la prueba, el niño es libre de borrar, cambiar el dibujo o voltear la hoja, si lo desea.
  • Es recomendable que el examinador observe la conducta del niño mientras dibuja y tome notas de las características inusuales, la secuencia de su dibujo, la actitud del sujeto y sus comentarios espontáneos, así como el tiempo empleado y cantidad de papel utilizado.
  • Si un pequeño queda insatisfecho con su dibujo, se le deja empezar de nuevo en el reverso, o en una segunda hoja si lo pide.
  • No se debe permitir que el niño tome modelos para su ejecución, en ocasiones, hay que motivarlo a que realice un dibujo sacado de su propia inspiración.

Interpretación de la prueba

Koppitz analiza los dibujos con base en dos tipos diferentes de signos objetivos:

  • Indicadores del desarrollo, los cuales se relacionan con la edad y el nivel de maduración.
  • Indicadores emocionales, que se asocian con las actitudes y preocupaciones del niño.
Además de examinar los dibujos infantiles desde el punto de vista clínico.

Indicadores acerca del desarrollo del niño en la prueba

Los indicadores de desarrollo que corresponden a cada edad se presentarán con más frecuencia a medida que la edad vaya aumentando, hasta convertirse en una característica regular de muchos o la mayoría de los DFH en un nivel de edad dado. Los siguientes indicadores seleccionados por la autora como evolutivos se derivan del sistema de evaluación de Goodenough-Harris y la experiencia de Koppitz:

La omisión de cualquier indicador del desarrollo incluido en la categoría esperada estimó que era un signo de inmadurez, retraso o la presencia de regresión debida a problemas emocionales. Koppitz postuló la hipótesis de que los indicadores evolutivos excepcionales se observan sólo en los protocolos de los niños con una madurez mental superior al promedio.

Confiabilidad de la calificación de los DFH

  • La confiabilidad de la calificación asignada a los DFH para los indicadores evolutivos y emocionales, la estableció la Dra. Elizabeth Koppitz con ayuda de la Dra. Mary Wilson. Se evaluaron de manera independiente los DFH de 10 alumnos de segundo grado elegidos al azar y de 15 niños canalizados al psicólogo educativo por problemas de conducta o de aprendizaje. En 10 de los DFH hubo un total acuerdo en la calificación asignada, mientras que, en 15 de los DFH, las examinadoras difirieron por sólo 1 o 2 puntos. De aquí se concluyó que la confiabilidad era adecuada.
  • En 1967, Koppitz llevó a cabo un estudio para conocer el grado de correlación que podría existir entre el Dibujo de la Figura Humana, y el Cociente Intelectual obtenido con las pruebas de WISC y Stanford Binet. Halló que las correlaciones entre el DFH y las pruebas de inteligencia variaron entre .45 y .80 en los diferentes niveles de edad, con un nivel de significación de .01.

Calificación

Para calificar el dibujo de la figura humana de acuerdo con los criterios establecidos por Koppitz, se toman en cuenta únicamente los indicadores esperados y excepcionales para cada rango de edad que fluctúa entre los 5 y los 12 años.

  • Indicadores esperados: -1 punto
  • Indicadores excepcionales: +1 punto
El DFH evalúa el nivel de confianza y madurez de desarrollo del niño o niña.

Puntuación de los indicadores esperados no presentes, e indicadores excepcionales presentes:

  • 8 o 7 puntos, corresponde a un nivel normal alto a superior.
  • 6 puntos, nivel normal a alto.
  • 5 puntos, nivel normal.
  • 4 puntos, nivel normal a normal bajo.
  • 3 puntos, nivel normal bajo.
  • 2 puntos, nivel bajo.
  • 1 o 0 puntos, nivel inferior debido a serios problemas emocionales.

Dentro de los aspectos cualitativos, Koppitz creía que era posible distinguir aquellos indicadores que sugirieran la presencia de problemas emocionales, los cuales se mencionan a continuación.

Signos Cualitativos

  1. Tener validez clínica, es decir, deben ser capaces de diferenciar entre los DFH de niños con problemas emocionales de los que no los tienen.
  2. Deben ser inusuales y darse con escasa frecuencia en los DFH de los niños normales que no son pacientes.
  3. No deben relacionarse con la edad y la maduración.
Se seleccionaron 38 signos como indicadores emocionales con base en el trabajo de Machover y Hammer y de la experiencia de Koppitz. Se presentan tres tipos distintos de indicadores:
  1. Factores referentes a la calidad de los DFH.
  2. Detalles especiales que no se dan habitualmente en los DFH.
  3. Omisiones de indicadores esperados en un determinado nivel de edad.

Descripción de los Signos cualitativos

1. Integración pobre de las partes (significativa en varones desde los siete años, en las niñas desde los seis): una o más partes no están unidas al resto de la figura, una de las partes sólo está unida por una raya, o apenas se toca con el resto. 2. Sombreado de la cara: sombreado deliberado de toda la cara o parte de la misma, inclusive “pecas”, sarampión, etcétera; un sombreado suave y parejo de la cara y las manos para representar el color de la piel no se considera como tal. 3.Sombreado del cuerpo, extremidades o ambos: significativo para los varones desde los nueve años; para las niñas desde los ocho.

4. Sombreado de las manos, cuello o ambos: significativo para los varones desde los ocho años; para las niñas desde los siete.5. Asimetría marcada de las extremidades: un brazo o pierna difieren notablemente de la otra en la forma. Este indicador no se califica si los bra-zos o las piernas tienen forma parecida, pero son un poco disparejos en el tamaño. 6. Figuras inclinadas: el eje vertical de la figura tiene una inclinación de 15 grados o más con respecto a la perpendicular.

7. Figura pequeña: la figura tiene 5 cm o menos de altura.8. Figura grande: significativo desde los ocho años tanto en niñas como en niños; figura de 23 cm o más de altura. 9. Transparencias: Se toman en cuenta las transparencias que comprenden las porciones mayores del cuerpo o las extremidades. No se consideran las rayas o cuando las líneas de los brazos atraviesan el cuerpo.

Detalles especiales

20. Monstruo o figura grotesca: dibujo que representa una figura ridícula, degradada o no humana, lo grotesco de la misma debe ser buscado deliberadamente por el niño, y no el resultado de su inmadurez o falta de habilidad para el dibujo, lo cual no se considera. 21. Dibujo espontáneo de tres o más figuras: varias figuras que no se relacionan entre sí o se encuentran realizando una actividad específica; dibujo repetido de figuras cuando se le solicitó sólo una persona. No se considera el dibujo de un niño y una niña, o el de la familia del examinado. 22. Nubes: cualquier representación de nubes, lluvia, nieve o pájaros volando.

10. Cabeza pequeña: la altura de la cabeza es menos de un décimo de la figura total. 11. Ojos bizcos o desviados: ambos ojos vueltos hacia adentro o desviados hacia afuera; no se consideran las miradas de reojo. 12. Dientes: cualquier representación de uno o más dientes. 13. Brazos cortos: apéndices cortos a modo de brazos, brazos que no llegan a la cintura. 14. Brazos largos: brazos excesivamente largos, por su longitud pueden llegar debajo de las rodillas, o donde éstas deberían estar.

15. Brazos pegados al cuerpo: no hay espacio entre el cuerpo y los brazos. 16. Manos grandes: manos de un tamaño igual o mayor al de la cara. 17. Manos omitidas: brazos sin manos ni dedos; no se toman en cuenta las manos ocultas atrás de la figura o en los bolsillos. 18. Piernas juntas: las piernas están pegadas sin ningún espacio entre sí; en los dibujos de perfil se muestra una sola pierna. 19. Genitales: representación realista o simbólica de los genitales.

Omisiones

27. Omisión de los brazos: significativo para los niños desde los nueve años, para las niñas desde los siete. 28. Omisión de las piernas: significativo a cualquier edad. 29. Omisión de los pies: significativo para los niños desde los nueve años; para las niñas desde los siete. 30. Omisión del cuello: significativo para los niños desde los 10 años; para las niñas desde los nueve.

23. Omisión de los ojos: ausencia total de ojos; ojos cerrados, sin pupilas o una raya en vez de ojos no se toman en cuenta. 24. Omisión de la nariz: significativo para niños desde los seis años; para las niñas desde los cinco. 25. Omisión de la boca: significativa a cualquier edad. 26. Omisión del cuerpo: significativo a cualquier edad.

Interpretación de los Indicadores Emocionales

La mayoría de los indicadores no se incrementaban en frecuencia a medida que aumentaba la edad de los niños y eran inusuales. No obstante, existieron algunos reactivos que no pudieron llenar uno o ambos de estos criterios. Por ejemplo, las figuras grandes no son raras en los niños de 5 a 7 años; sólo desde los ocho años se vuelven inusuales, Posteriormente realizó algunos estudios para ver si los indicadores se daban con mayor frecuencia en niños con problemas y resultaban, por tanto, clínicamente significativos. A través de estos estudios los indicadores emocionales se redujeron finalmente a 30. Estos estudios demostraron que la significación diagnóstica de los 30 indicadores aumenta cuando se toma en cuenta el número total de dichos signos en un dibujo, en vez de considerarlos de manera separada, pues se expuso también que los niños perturbados tienen un número significativamente mayor de indicadores emocionales que los protocolos de niños sin problemas emocionales relevantes.

Confirmó también que los 30 indicadores emocionales son capaces de discriminar entre los dibujos de los niños que requieren atención psicológica, de los bien adaptados. Por lo que se refiere a la interpretación de los indicadores emocionales, Koppitz está de acuerdo con el consenso entre expertos de que no existe una relación unívoca entre un signo aislado del dibujo de la figura humana y un rasgo determinado de personalidad o conducta. . Es por ello que no es posible interpretar el significado de cada indicador de acuerdo con recetas de cocina ni se puede hacer una traducción mecánica de cada uno. No debe dejarse de señalar que un mismo indicador puede tener significados diferentes de acuerdo con el caso de cada niño, y que la ausencia de alguno no coincide forzosamente con la ausencia de un síntoma. La validez de la interpretación tendría que confirmarse con la historia clínica del niño.

Interpretación de los signos cualitativos del Dibujo

Figura Pequeña: niños tímidos y tal vez se presente también asociada con inseguridad, retraimiento o depresión.

Sombreado: Todos los indicadores de sombreado se han asociado con ansiedad.

La integración pobre de las partes de la figura puede asociarse con inestabilidad emocional, personalidad pobremente integrada, impulsividad o dificultad en la coordinación visomotriz. Esta inmadurez tal vez se deba a factores emocionales solamente o a daño neurológico.

Asimetría: parece indicar dificultades en la coordinación visomotora, por impulsividad, o también se relaciona con daño neurológico.

Figura Grande: falta de límites, necesidad de llamar la atención, inmadurez, controles internos deficientes o ambos.

Transparencias: impulsividad e inmadurez neurológica y emocional.

Inclinación: inestabilidad y falta de equilibrio como una característica general del niño.

Por lo que se refiere a los detalles especiales, es posible hacer las siguientes consideraciones:

  • Manos grandes: conductas agresivas y actividades en las que están implicadas las mismas.
  • Manos seccionadas indican que un niño se siente preocupado e inadecuado; esto, en ocasiones quizás tenga que ver con temor al castigo o sentimientos de culpa.
  • Piernas juntas: rigidez, dificultad en el control de impulsos y, en ocasiones, temor de sufrir algún ataque sexual.
  • Genitales: son raros en los niños, puede ser un signo importante de psicopatología, pues indica agresión y dificultad en el control de impulsos.
  • Cabeza pequeña: sentimientos de inadecuación intelectual.
  • Ojos bizcos: pueden asociarse con hostilidad.
  • Dientes: no se considera un signo de psicopatología, sino más bien de agresividad.
  • Brazos cortos: dificultad del niño para conectarse con el mundo exterior y con los que lo rodean, retraimiento.
  • Brazos largos: actitud agresiva generalizada en el menor pero también pueden asociarse simplemente con expansividad.
  • Brazos pegados al cuerpo reflejen un control interno rígido y dificultad para relacionarse con los demás.
  • Monstruo o figura grotesca: indica sentimientos de inadecuación y un pobre concepto de sí mismo, pues estos niños tienden a percibirse como distintos a los demás.
  • Dibujo espontáneo de tres o más figuras: es raro en los niños y, en general, es un signo de bajo rendimiento o daño neurológico, porque implica un tipo de perseveración.
  • Las nubes, lluvia o nieve: se relacionan con niños ansiosos que muchas veces se sienten presionados por sus padres o por el ambiente. Se asocia también a niños con trastornos psicosomáticos.
  • Omisión de los ojos: que no debe confundirse con la omisión de pupilas, se encuentra en niños aislados que tienden a refugiarse en la fantasía porque no quieren aceptar una realidad dolorosa o frustrante.
  • Omisión de la nariz: se asocia con timidez, conducta retraída y ausencia de agresividad manifiesta.
  • Omisión de la boca: refleja inseguridad y angustia y, en ocasiones, resistencia pasiva al ambiente, pues el niño simbólicamente no quiere recibir nada de los demás.
  • Omisión del cuerpo: en los niños en edad escolar es un signo serio de psicopatología y puede reflejar inmadurez severa, retraso en el desarrollo, daño neurológico o una aguda ansiedad relacionada con el cuerpo, probablemente por temor al castigo.

Caso Clínico

Nadia de 10 años 1 mes. En la figura se encuentran todos los indicadores esperados para su edad. Se observa un indicador excepcional: dos labios. La calificación que le correspondería en cuanto a desarrollo es 6, lo que sugeriría que su capacidad intelectual podría ser normal. Hay un indicador emocional que es los brazos pegados al cuerpo, lo que da una impresión de rigidez a la figura. Por otro lado, la figura tiene un tamaño adecuado y da la impresión de fuerza y firmeza. Estas características se observan en el dibujo. Nadia dice que la figura que dibujó es la de la examinadora, de lo que puede inferirse que quiere identificarse con ella, pero además muestra cierta devaluación en su autoconcepto. Los brazos pegados al cuerpo tal vez simbolicen su dificultad para relacionarse con los demás, que parece deberse, en parte, a su inseguridad y sentimiento de abandono, por lo que quiere que sus compañeras demuestren constantemente que la prefieren a ella. La figura da la impresión de un cierto desequilibrio, por la manera en que se encuentran los pies, lo que también podría indicar que Nadia no se siente segura.

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Referencias:

  • Ancona, E. F. Y. (2007). Psicodiagnóstico clínico del niño (3.a ed.). Editorial El Manual Moderno.

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