La literatura precolombina
La literatura precolombina reúne relatos y expresiones culturales que se manifiestan a través de la palabra, propios del territorio americano, anteriores a la llegada de Cristóbal Colón en 1492. Algunos de estos relatos han perdurado hasta la actualidad gracias a la tradición oral y a los testimonios de los cronistas de Indias.
En estos relatos confluyen oficios artesanales y agrícolas con algunas concepciones religiosas. De esta manera, la literatura precolombina vincula la dimensión humana con la dimensión cósmica, dando lugar a la creación de mitos y rituales donde la cotidianidad de las personas constituye una unidad con la presencia y guía de entes divinos y celestiales.
Son pocos los relatos precolombinos que se conservan en la actualidad. Algunos de ellos son: Aluna y el Mito huitoto de la gran serpiente. El primero corresponde a la concepción mítica y espiritual propia de los indígenas koguis de la Sierra Nevada de Santa Marta; el segundo, a las creencias y rituales característicos de los habitantes de la región amazónica.
Las características de la literatura precolombina
• Construcción de relatos a través del tiempo. • Es anónima y de carácter colectivo. • Se expresa por medio de mitos y rituales (con el fin de festejar, conmemorar o agradecer). • Los mitos cumplían una función moralizante (pensamiento y acción).
• El panteísmo. • La tradición oral, como medio de transmisión. • La creación de cuentos y leyendas en los que hechos reales se combinan con situaciones, elementos y personajes sobrenaturales. Nota: la naturaleza es todo.
Los mitos
Los mitos precolombinos son relatos ficcionales, a través de los cuales las diversas culturas, anteriores a la Conquista, configuran su identidad y dan cuenta del nacimiento de los distintos seres y del universo; además, buscan explicar los fenómenos naturales; por ejemplo, el origen de los astros, de los movimientos celestes y de los cambios que experimenta la Tierra, a través de la personificación de dioses y otros seres extraordinarios. Estas expresiones también se representan por medio de rituales, los cuales les otorgan un carácter religioso y fundacional.
Las características de los mitos
- Elementos primigenios o fundamentales en la naturaleza. El agua, el fuego, el aire y la tierra son protagonistas.
- Empleo de un tiempo impreciso, que habla del origen de las cosas y de los seres.
- Creación de un cosmos (armonía universal) a partir de un caos.
- Presencia de personajes sobrenaturales, capaces de realizar hazañas sobrehumanas.
- Símbolos de figuras maternas o paternas para referir instantes maravillosos y universales, y para atribuirle los orígenes a un creador.
La formación de los peces
(Mito nukak)
Las nubes se derrumbaron en lluvias de enormes cantidades de agua. La comunidad se preocupó mucho por lo que estaba pasando. Llovió así de fuerte durante muchos días. De noche la gente quemaba pedazos de leña para saber dónde estaba el nivel del agua.
Una noche, uno de los abuelos quemó un pedazo de leña que echó grandes llamaradas de fuego, rodando falda abajo, hasta caer al agua. Allí ardió hasta el amanecer. Siguió lloviendo, pero el nivel de las aguas se mantuvo en el sitio donde cayó el trozo de leña encendido.
Al agotarse la comida, la gente se fue tirando al agua, hasta quedar todos convertidos en peces.
Hacia el mar nadaron los abuelos con los nietos más pequeños, mientras que en los ríos quedaron los hombres y las mujeres. Así se formaron los peces que hay en el mundo.
La creación (Mito kogi)
Primero estaba el mar. Todo estaba obscuro. No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. Solo el mar estaba en todas partes. El mar era la Madre. Ella era agua y agua por todas partes y ella era ro, laguna, quebrada y mar y así ella estaba en todas partes. Así, primero, solo estaba la Madre, Se llamaba Gaulchováng.
La Madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era Aluna. Ella era espíritu de lo que iba a venir y ella era pensamiento y memoria. Así la Madre existió solo en Aluna, en el mundo más abajo, en la última profundidad, sola.
Entonces cuando existió así la Madre, se formaron arriba las tierras, los mundos, hasta arriba donde está hoy nuestro mundo. Eran nueve mundos y se formaron así: primero estaba la Madre y el agua y la noche.
Los cantos
Las diferentes culturas indígenas poseían, desde mucho antes de la llegada de los españoles, sus propios cantos, que utilizaban tanto para celebrar rituales festivos, de alegría y fervor, como para dar a conocer episodios de guerras y lamentos, o con el fin de honrar a sus muertos. Exaltar la vida, reunir valor en los combates y acompañar los ritos fúnebres les daban sentido a estos cantos, en los que cada comunidad afirmaba su autonomía e identidad y se diferenciaba de otros pueblos y culturas. Estos cantos eran acompañados de música, bailes y ceremonias.
Las características de los cantos
Los cantos precolombinos buscaban recrear y representar las creencias de los pueblos, cuyos temas más comunes se centraban en los fenómenos inexplicables y en aquellos intrínsecos a la vida y la muerte.
• La muerte, el duelo y la compasión.
• La presencia de sueños y visiones.
• La exaltación a la vida y a la feminidad.
• Alabanzas a la tierra y a la naturaleza.
• Reconocimiento a los dioses y otros seres sobrenaturales.
El viaje en el más allá
Un indio guajiro lloró durante
mucho tiempo, tanto tiempo,
a su esposa muerta,
que ella tuvo piedad de él.
Una noche vino hacia él,
en un sueño.
Tenía apariencia humana.
Parecía viva.
Ella avanzaba sobre el agua,
Muy rápida
como un pelícano.
Muy pronto llegaron a la otra orilla.
"¡Sígueme!", dijo ella.
El guajiro se apuró.
Encontraron entonces a Alcaraván;
el guardián del agua.
(El agua que beben los yoluja está
en un terreno cercado.
Alcaraván cuida su entrada).
A ella misma, a ella misma,
que ella sabe cómo es
¡que viva!
larga vida a la señorita, señorita,
pues ya, pues ya,
pues ya, pues ya,
ya estamos en el rito, ya estamos en el
rito de ella y en eso canto
que es nuestra, que es nuestra
la señorita, la señorita,
ah bueno, ah bueno
cuando amanezca, amanezca,
amanezca,
Cantos del ritual de la pelazón tikuna
cuando apenas amanezca,
así se hace, así se hace,
cuando amanezca, cuando amanezca,
cuando amanezca, cuando amanezca,
el papá, el papá, el papá,
el papá, el papá, el papá,
tu hermana, tu hermana, tu hermana,
así se hace, así se hace, así se hace
en nuestra, en nuestra,
en nuestra, en nuestra tierra,
aquí en nuestra tierra.
Las leyendas
Mediante las leyendas podemos conocer sus tradiciones, sus costumbres y sus expresiones culturales. La leyenda, que puede difundirse de forma oral o escrita, pasa de generación en generación, uniendo hechos históricos reales con personajes y acontecimientos mágicos, articulando así las tradiciones culturales con símbolos, héroes y dioses. A diferencia del mito y del canto, une lo sobrenatural con lo real, para darle mayor veracidad al relato. Los españoles hicieron modificaciones a algunas leyendas indígenas.
Las características de las leyendas
• Lugares identificables para que los hechos parezcan verídicos.
• Presencia de un tema solemne o grandioso en torno al cual interactúan personajes ficticios y reales.
• Busca fundamentar y explicar situaciones importantes de la cultura que narra.
• Posee un sentido de formación, que promueve los valores de la honestidad, la valentía y la rectitud.
• Los hechos ocurren en torno a un personaje o paisaje.
La leyenda de El Dorado
No se escuchaba un solo sonido; era tal la solemnidad del momento, que solo se oía el croar de las ranas, animales sagrados para ellos; los gorjeos de los pájaros y el veloz correr de los venados.
El ungido parecía una estatua de oro: su espléndido cuerpo, cuidadosamente cubierto con el noble metal, despedía reflejos al ser tocado por los rayos del sol. Cuando hubo terminado el recubrimiento, subió con los principales de la corte sobre una gran balsa oval, hecha íntegramente en oro, por los orfebres de Guatavita.
La balsa se deslizó suavemente hacia el centro de la laguna. Fue allí cuando, después de invocar a la diosa de las aguas y a los dioses protectores, el heredero se zambulló en las profundidades; pasaron unos segundos en los que solamente se veían los círculos del agua donde se había hundido; todo el pueblo contuvo la respiración, el tiempo pareció detenerse; por fin, emergió triunfal y solemne el nuevo monarca; el baño ritual lo consagraba como cacique.
La leyenda de Anachué
Biachú había llegado a la más alta prominencia de la montaña que circunda el valle. Su mirada inquieta volviose sobre el camino recorrido fatigosamente y divisó a lo lejos, todavía entre las brumas del amanecer, una multitud de techumbres pajizas que empezaban a engalanarse con leves espirales de humo azulado. Una construcción magnífica sobresalía de aquel conjunto miserable. Era el Templo del Sol, refugio de la religiosidad y del sentimiento de aquellos hombres semidesnudos y hermosos que cada día elevaban a su Dios una oración sencilla y ferviente.
El paisaje comenzaba a desnudarse, y los jirones de niebla, dispersos como corderos perseguidos, corrían a esconderse más allá de aquel lago encantador que pertenecía a los dominios del cacique Suamox, lago tembloroso y cambiante, primorosamente decorado por altos juncales donde saltaban aves suntuosas y desconocidas.
Literatura precolombina 8°
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Created on February 3, 2022
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La literatura precolombina
La literatura precolombina reúne relatos y expresiones culturales que se manifiestan a través de la palabra, propios del territorio americano, anteriores a la llegada de Cristóbal Colón en 1492. Algunos de estos relatos han perdurado hasta la actualidad gracias a la tradición oral y a los testimonios de los cronistas de Indias.
En estos relatos confluyen oficios artesanales y agrícolas con algunas concepciones religiosas. De esta manera, la literatura precolombina vincula la dimensión humana con la dimensión cósmica, dando lugar a la creación de mitos y rituales donde la cotidianidad de las personas constituye una unidad con la presencia y guía de entes divinos y celestiales.
Son pocos los relatos precolombinos que se conservan en la actualidad. Algunos de ellos son: Aluna y el Mito huitoto de la gran serpiente. El primero corresponde a la concepción mítica y espiritual propia de los indígenas koguis de la Sierra Nevada de Santa Marta; el segundo, a las creencias y rituales característicos de los habitantes de la región amazónica.
Las características de la literatura precolombina
• Construcción de relatos a través del tiempo. • Es anónima y de carácter colectivo. • Se expresa por medio de mitos y rituales (con el fin de festejar, conmemorar o agradecer). • Los mitos cumplían una función moralizante (pensamiento y acción).
• El panteísmo. • La tradición oral, como medio de transmisión. • La creación de cuentos y leyendas en los que hechos reales se combinan con situaciones, elementos y personajes sobrenaturales. Nota: la naturaleza es todo.
Los mitos
Los mitos precolombinos son relatos ficcionales, a través de los cuales las diversas culturas, anteriores a la Conquista, configuran su identidad y dan cuenta del nacimiento de los distintos seres y del universo; además, buscan explicar los fenómenos naturales; por ejemplo, el origen de los astros, de los movimientos celestes y de los cambios que experimenta la Tierra, a través de la personificación de dioses y otros seres extraordinarios. Estas expresiones también se representan por medio de rituales, los cuales les otorgan un carácter religioso y fundacional.
Las características de los mitos
La formación de los peces (Mito nukak)
Las nubes se derrumbaron en lluvias de enormes cantidades de agua. La comunidad se preocupó mucho por lo que estaba pasando. Llovió así de fuerte durante muchos días. De noche la gente quemaba pedazos de leña para saber dónde estaba el nivel del agua. Una noche, uno de los abuelos quemó un pedazo de leña que echó grandes llamaradas de fuego, rodando falda abajo, hasta caer al agua. Allí ardió hasta el amanecer. Siguió lloviendo, pero el nivel de las aguas se mantuvo en el sitio donde cayó el trozo de leña encendido.
Al agotarse la comida, la gente se fue tirando al agua, hasta quedar todos convertidos en peces. Hacia el mar nadaron los abuelos con los nietos más pequeños, mientras que en los ríos quedaron los hombres y las mujeres. Así se formaron los peces que hay en el mundo.
La creación (Mito kogi)
Primero estaba el mar. Todo estaba obscuro. No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. Solo el mar estaba en todas partes. El mar era la Madre. Ella era agua y agua por todas partes y ella era ro, laguna, quebrada y mar y así ella estaba en todas partes. Así, primero, solo estaba la Madre, Se llamaba Gaulchováng. La Madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era Aluna. Ella era espíritu de lo que iba a venir y ella era pensamiento y memoria. Así la Madre existió solo en Aluna, en el mundo más abajo, en la última profundidad, sola.
Entonces cuando existió así la Madre, se formaron arriba las tierras, los mundos, hasta arriba donde está hoy nuestro mundo. Eran nueve mundos y se formaron así: primero estaba la Madre y el agua y la noche.
Los cantos
Las diferentes culturas indígenas poseían, desde mucho antes de la llegada de los españoles, sus propios cantos, que utilizaban tanto para celebrar rituales festivos, de alegría y fervor, como para dar a conocer episodios de guerras y lamentos, o con el fin de honrar a sus muertos. Exaltar la vida, reunir valor en los combates y acompañar los ritos fúnebres les daban sentido a estos cantos, en los que cada comunidad afirmaba su autonomía e identidad y se diferenciaba de otros pueblos y culturas. Estos cantos eran acompañados de música, bailes y ceremonias.
Las características de los cantos
Los cantos precolombinos buscaban recrear y representar las creencias de los pueblos, cuyos temas más comunes se centraban en los fenómenos inexplicables y en aquellos intrínsecos a la vida y la muerte. • La muerte, el duelo y la compasión. • La presencia de sueños y visiones. • La exaltación a la vida y a la feminidad. • Alabanzas a la tierra y a la naturaleza. • Reconocimiento a los dioses y otros seres sobrenaturales.
El viaje en el más allá
Un indio guajiro lloró durante mucho tiempo, tanto tiempo, a su esposa muerta, que ella tuvo piedad de él. Una noche vino hacia él, en un sueño. Tenía apariencia humana. Parecía viva. Ella avanzaba sobre el agua, Muy rápida como un pelícano.
Muy pronto llegaron a la otra orilla. "¡Sígueme!", dijo ella. El guajiro se apuró. Encontraron entonces a Alcaraván; el guardián del agua. (El agua que beben los yoluja está en un terreno cercado. Alcaraván cuida su entrada).
A ella misma, a ella misma, que ella sabe cómo es ¡que viva! larga vida a la señorita, señorita, pues ya, pues ya, pues ya, pues ya, ya estamos en el rito, ya estamos en el rito de ella y en eso canto que es nuestra, que es nuestra la señorita, la señorita, ah bueno, ah bueno cuando amanezca, amanezca, amanezca,
Cantos del ritual de la pelazón tikuna
cuando apenas amanezca, así se hace, así se hace, cuando amanezca, cuando amanezca, cuando amanezca, cuando amanezca, el papá, el papá, el papá, el papá, el papá, el papá, tu hermana, tu hermana, tu hermana, así se hace, así se hace, así se hace en nuestra, en nuestra, en nuestra, en nuestra tierra, aquí en nuestra tierra.
Las leyendas
Mediante las leyendas podemos conocer sus tradiciones, sus costumbres y sus expresiones culturales. La leyenda, que puede difundirse de forma oral o escrita, pasa de generación en generación, uniendo hechos históricos reales con personajes y acontecimientos mágicos, articulando así las tradiciones culturales con símbolos, héroes y dioses. A diferencia del mito y del canto, une lo sobrenatural con lo real, para darle mayor veracidad al relato. Los españoles hicieron modificaciones a algunas leyendas indígenas.
Las características de las leyendas
• Lugares identificables para que los hechos parezcan verídicos. • Presencia de un tema solemne o grandioso en torno al cual interactúan personajes ficticios y reales. • Busca fundamentar y explicar situaciones importantes de la cultura que narra. • Posee un sentido de formación, que promueve los valores de la honestidad, la valentía y la rectitud. • Los hechos ocurren en torno a un personaje o paisaje.
La leyenda de El Dorado
No se escuchaba un solo sonido; era tal la solemnidad del momento, que solo se oía el croar de las ranas, animales sagrados para ellos; los gorjeos de los pájaros y el veloz correr de los venados. El ungido parecía una estatua de oro: su espléndido cuerpo, cuidadosamente cubierto con el noble metal, despedía reflejos al ser tocado por los rayos del sol. Cuando hubo terminado el recubrimiento, subió con los principales de la corte sobre una gran balsa oval, hecha íntegramente en oro, por los orfebres de Guatavita.
La balsa se deslizó suavemente hacia el centro de la laguna. Fue allí cuando, después de invocar a la diosa de las aguas y a los dioses protectores, el heredero se zambulló en las profundidades; pasaron unos segundos en los que solamente se veían los círculos del agua donde se había hundido; todo el pueblo contuvo la respiración, el tiempo pareció detenerse; por fin, emergió triunfal y solemne el nuevo monarca; el baño ritual lo consagraba como cacique.
La leyenda de Anachué
Biachú había llegado a la más alta prominencia de la montaña que circunda el valle. Su mirada inquieta volviose sobre el camino recorrido fatigosamente y divisó a lo lejos, todavía entre las brumas del amanecer, una multitud de techumbres pajizas que empezaban a engalanarse con leves espirales de humo azulado. Una construcción magnífica sobresalía de aquel conjunto miserable. Era el Templo del Sol, refugio de la religiosidad y del sentimiento de aquellos hombres semidesnudos y hermosos que cada día elevaban a su Dios una oración sencilla y ferviente.
El paisaje comenzaba a desnudarse, y los jirones de niebla, dispersos como corderos perseguidos, corrían a esconderse más allá de aquel lago encantador que pertenecía a los dominios del cacique Suamox, lago tembloroso y cambiante, primorosamente decorado por altos juncales donde saltaban aves suntuosas y desconocidas.