Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

Líderes guerrilleros por la independencia  de Bolivia

Milene Garrado Uzeda

Created on November 14, 2021

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Tarot Presentation

Vaporwave presentation

Women's Presentation

Geniaflix Presentation

Shadow Presentation

Newspaper Presentation

Memories Presentation

Transcript

Biografía

Líderes guerrilleros por la independencia de bolivia

Milene Garrado Uzeda

En septiembre de 1812, la Audiencia (prorrealista) lo condenó a diez años de prisión por sus actividades revolucionarias; pero logró huir junto con José Manuel Chinchilla. Ambos organizaron las guerrillas de Ayopaya (en el departamento de Cochabamba). Se dirigió luego a la Argentina y se incorporó a las tropas de Güemes, combatiendo bajo sus órdenes. Regresó a Charcas en 1814 con el llamado “tercer ejército auxiliar argentino”, bajo el mando de Rondeau, y volvió a las provincias platenses tras la derrota de este ejército. Permaneció allí hasta 1821. Durante este lapso, las guerrillas de Ayopaya fueron sucesivamente dirigidas por Eusebio Lira (quien murió el 15 de diciembre de 1817, víctima de las rivalidades internas de los jefes), Santiago Fajardo y José Manuel Chinchilla. En 1821, Lanza se reincorporó a la “republiqueta” de Ayopaya; mandó fusilar a Chinchilla (según dijo, por orden del Gobierno bonaerense) y asumió el comando de las guerrillas hasta la finalización de la Guerra de la Independencia.

José Miguel García Lanza

García Lanza, José Miguel. Coroico, La Paz (Bolivia), 29.IX.1791 – Chuquisaca (Bolivia), 30.IV.1828. Héroe de la independencia y general de división del Ejército boliviano. Hermano menor de Manuel Victorio y de Gregorio García Lanza, con quienes forma una trilogía familiar de héroes y combatientes por la independencia de Bolivia. Testigo algo lejano de la revolución del 25 de mayo de 1810, que estalló en Buenos Aires, cuando José Miguel estudiaba en Córdoba (Argentina). Se incorporó al primer ejército auxiliar argentino, que ingresó a Charcas bajo el mando de Castelli. Tomó parte en las acciones de Aroma (10 de noviembre), Guaqui (20 de junio de 1811), Hamiraya (13 de agosto) y Sicasica (1812).

Al final de la Guerra de la Independencia, contando con 29 años, ostentaba el cargo de comandante de Mohosa, último grado militar recibido del coronel José Miguel Lanza en 1823. Entonces Vargas concluye la escritura su Diario, y solo la retoma, brevemente, para narrar lo ocurrido durante la fallida invasión peruana de 1828. Luego se retira, en calidad de agricultor, a la localidad de Pocusco (aledaña a Mohosa), donde por última vez se sabe de él en 1853, cuando anota el último intento –fallido– de lograr la publicación de su Diario durante la presidencia de Belzu.

JOSÉ SANTOS VARGAS

Nació en Oruro en 1796. Huérfano a muy temprana edad, apenas cursó las primeras letras. Tras huir del rígido cuidado de su tutor en 1811, trabajó como sirviente y secretario de cartas hasta 1814, año en que se alistó en la guerrilla de los patriotas al mando del comandante de Mohosa (provincia Inquisivi, La Paz), Eusebio Lira. Ya incorporado, decidió aprender a tocar el tambor, instrumento mediante el cual se impartían las órdenes de batalla en aquel entonces. Según sus palabras, tomó esta decisión para estar cerca de los jefes y enterarse de todos los pormenores de la guerra, con la inquebrantable intención de registrarlos en su Diario, como efectivamente hizo durante los diez años que combatió junto a la División de los Valles en la región colindante entre los actuales departamentos de La Paz y Cochabamba.

En 1812, se incorpora al ejército del Norte, participando en las batallas de Tucumán y Salta, y aportando luego diez mil indios a las luchas de Vilcapugio y Ayohuma. A partir de entonces, vigoriza sus fuerzas y se establece en La Laguna, donde concentra una importante cantidad de indígenas, tornándose, por momentos, inexpugnable, junto a su esposa y sus amazonas. La tarea realizada por Padilla resulta fundamental porque impide a los ejércitos absolutistas el avance hacia el sur, dando tiempo a San Martín para levantar el Ejército de los Andes con el cual llevar su proyecto de liberación a Chile y Perú. Pero el 14 de setiembre de 1816, en la acción de Villar, recibe un balazo que le provoca la muerte. El jefe enemigo – Aguilera – lo degüella y luego cuelga su cabeza en una pica, en el pueblo de La Laguna. En mayo de 1817, la Juana acaudilla a su gente y controla la zona de La Laguna, recuperando la cabeza de Manuel Ascencio. La lucha de los Padilla constituye una verdadera gesta, nutrida de altruismo, en la cual no sólo pierden todos sus bienes sino también sus hijos. Años después de la muerte de Manuel, Bolívar visita a la Juana, en su modesta vivienda, para agradecerle todo lo que ella y su difunto marido han hecho por la revolución. Poco, sin embargo, los recuerda la historia oficial, ni tampoco la literatura o la cinematografía, siempre renuentes a reivindicar a los líderes de las masas populares latinoamericanas.

Manuel Ascencio Padilla

Nace el 28 de setiembre de 1774, en lo que hoy es Chayanta, localidad de Bolivia. Apoya la causa revolucionaria desde su estallido, el 25 de mayo de 1809. Cuatro años atrás, había contraído matrimonio con Juana Azurduy, quien comparte sus mismos ideales. Ambos son perseguidos por las fuerzas del mariscal Nieto, después de haber sido derrotada la insurrección de 1809 que dirigía Pedro Murillo. En setiembre de 1810, ocupa Punilla, con 2000 indios y poco después, se vincula a Castelli. Interviene en la batalla de Huaqui (1811) y debe fugar, perseguido por las fuerzas del absolutista Goyeneche. De la derrota ha salido con sus bienes confiscados, pero ha logrado rescatar a la Juana y a sus hijos de manos del enemigo.

Durante su gobierno en Santa Cruz de la Sierra, se tienen referencias de su descendencia en cinco hijos e hijas, entre ellos: María Antonia Warnes Cortéz, Guadalupe Warnes Gil, Alejandro Warnes Saavedra y Manuela Antonia Warnes Montero. Se ha probado la unión de Ignacio con doña Micaela Montero Vaca, hacia 1815, con quien tuvo por hija a Manuela Antonia Warnes, quien de niña sufrió prisión junto a su madre, después de la Batalla de El Pari. María Antonia Warnes Cortéz vivió en el pueblo y Santuario de Cotoca, hasta los 92 años. Se atribuye a Alejandro, la descendencia de la familia Warnes en la provincia Vallegrande, del departamento de Santa Cruz. Muy joven ingresó como cadete en el Cuerpo de Blandengues de Montevideo, destinado a cuidar las fronteras. El 2 de enero de 1799 el Rey lo nombró alférez del Cuerpo de Blandengues de Buenos Aires. Entre 1806 y 1807 combatió durante las Invasiones Inglesas bajo bandera del cuerpo de caballería de frontera del que formaba parte. En 1810 adhirió decididamente a la Revolución de Mayo, alistándose en los ejércitos de la emancipación; revistó como uno de los lugartenientes del general Manuel Belgrano y como su secretario en la pequeña tropa que marchó a la expedición al Paraguay.

Ignacio Warnes

Nació en una quinta en los alrededores de la ciudad de Buenos Aires, en lo que hoy es el barrio de Boedo. Era hijo de Manuel Antonio Warnes, que fuera alcalde de primer voto del cabildo de esa ciudad y cuyo padre era de origen irlandés y belga, y de Ana Jacoba García de Zúñiga. Matrimonio que tuvo dieciséis hijos, quienes fueron bautizados en la Iglesia de la Merced, de Buenos Aires. Su hermana Manuela se casó con José Joaquín Prieto, años más tarde presidente de Chile; su hermana Josefa con el brigadier Juan Francisco García de Zúñiga, el hombre de mayor fortuna de la Banda Oriental al comenzar el siglo XIX; una tercera, Martina Warnes, con el marino Baltasar Unquera, destacada figura de las Invasiones Inglesas; y otra hermana María Jacinta Warnes se casó con Juan José Ballesteros y Patiño.

Aún así, adhiere al primer levantamiento libertario producido el 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca. Fue gobernador de Salta en 1824 y también de Cochabamba. Con éxito evidenció sus aptitudes militares en la primera y segunda “Campaña a la Sierra” encabezada por José de San Martín. La historia inmortalizó su nombre al comandar al ejército patriota que triunfó en la batalla de “La Florida” en 1814. El historiador salteño Roberto Vitry refiriéndose a tan arrolladora victoria afirmó: “El triunfo de la Florida” casi termina con la vida del prócer: Arenales, solo ya, sigue peleando sin pensar en rendirse. Brigadier General de las Provincias Unidas del Río de la Plata; Mariscal de campo y benemérito de la Legión de Honor en Chile y congratulado Gran Mariscal del Perú.

Juan Antonio Álvarez de Arenales

Se cree que nació en España en la localidad denominada Villa de Reinoso, en Castilla, en 1770, aunque otros autores señalan que podría haber nacido en la villa de Salta (noroeste argentino). Hijo de Francisco Álvarez Arenales y de María González. En 1784 ―a los 13 años de edad― llegó con su familia a Buenos Aires, donde fue educado para seguir la carrera eclesiástica. Arenales optó por la carrera militar. Contaba tan sólo 24 años de edad, cuando el virrey del Río de la Plata Don Nicolás de Archondo lo distinguió con el grado de teniente coronel de milicias de Buenos Aires. En 1809 se iniciaron en el Alto Perú –hoy Bolivia- los movimientos independencia revolucionaria. En ese momento Arenales ejercía allí funciones.

A finales de noviembre se apoderó de la capital de Cinti (hoy Camargo, nombrada así en su honor), e hizo prisioneros a Juan Vaca y otros jefes. Tras derrotar también al general Álvarez, los realistas comenzaron a verle como una seria amenaza, por lo que decidieron perseguirle con todas sus fuerzas. El general Pezuela le hostigó hasta su campamento en Ausapumina, donde a la postre le daría muerte.

José Vicente Camargo

Patriota boliviano, héroe de la Independencia en su país, cuya fecha de nacimiento se desconoce y que murió el 3 de abril de 1816 en su campamento de Ausapumina. Destacó en el alzamiento del Alto Perú. Camargo era un acaudalado propietario de la llamada "República de Cinti" en la actual provincia de Chuquisaca. Al estallar el movimiento revolucionario boliviano, se adhirió a él con entusiasmo y tomó desde el primer momento parte activa. Sublevó el partido de Cinti y se enfrentó a Enezarro, a quien consiguió derrotar después de luchar durante toda la noche.

Fue criado por indios y después recogido por los guerrilleros Manuel Ascensio Padilla y Juana Azurduy de Padilla, con quienes luchó por la libertad. Como sólo sabía el apellido de su abuelo materno, lo adoptó y así pasó a la historia. Murió a la edad de 20 años, en una de las batallas de la Independencia en 1814, a las órdenes de su protectora y jefa Doña Juana Azurduy de Padilla. Paso a la inmortalidad como "Soldado Poeta" en la literatura Boliviana. Pese a que sabía el español perfectamente sólo escribió en quechua, tampoco manejó otra arma que la honda indígena. La obra dedicada a este tema es "[12 Poemas de Wallparimachi]"

Juan Wallparrimachi Mayta

Juan Wallparrimachi Mayta (Potosí, 1793- 1814) fue un escritor y poeta boliviano que contribuyó a la literatura quechua. Juan Wallparrimachi es una leyenda por la lucha que protagonizó por su pueblo. Nació en el pueblo de Macha, Provincia Chayanta del Departamento de Potosí en Bolivia (Actual: Estado Plurinacional de Bolivia), América del Sur. Nieto de un judío portugués, hijo de india cusqueña y padre español, quedó huérfano de padre y madre poco después de nacer.

En estas campañas contó con el apoyo de la fuerza de Gauchos de Martín Miguel de Güemes. Luchó por muchos territorios de Argentina, Monteagudo, Montenegro, Suipacha, Cotagaita, en la Batalla Junín y otros. En la “Batalla de la Tablada” del 15 de abril del año 1817, fue el gran vencedor. El “Moto” Méndez fue derrotado en la batalla de Santa Bárbara. Hecho prisionero, fue aislado, sometidos a vejámenes y finalmente falleció un viernes 4 de mayo del año 1849.

Eustaquio “Moto” Méndez

Eustaquio Méndez Arenas, nació en Churquihuayco, San Lorenzo, Tarija, en septiembre del año 1784. Hijo de Juan Méndez y de María Arenas, ambos españoles. Conocido como “Moto” Méndez por tener solo un brazo, fue el líder guerrillero de la entonces Republiqueta de Tarija. Comenzó en su lucha por la independencia enrolándose en la división de los Gauchos, participando en la Primera expedición auxiliadora al Alto Perú, posteriormente luchó contra las invasiones de los ejércitos realistas. En año 1812, organizó y encabezó su propia guerrilla contra las muchas invasiones del ejército español a Tarija.

En esa carta se percibe una clara decisión de aquéllos para formar una entidad independiente que después se llamó Bolivia. En 1816 Padilla fue atacado por los realistas, por el jefe español Tacón y por el altoperuano Javier Aguilera, por lo que Padilla tuvo que retirarse al Villar, donde fue atacado por Aguilera, falleciendo en el combate en el que fue derrotado y en el que su ejército sufrió numerosas pérdidas. Juana derrotó a una tropa en la retirada de su marido y siguió combatiendo después de su muerte. El Gobierno argentino le concedió el grado de teniente coronel; se refugió en el norte de Argentina y no volvió a Chuquisaca hasta el triunfo de la independencia. Murió olvidada y en absoluta pobreza y fue enterrada en una fosa común. Si bien, hoy es una figura venerada en Bolivia, donde su pueblo natal fue rebautizado con su nombre.

Juana Azurduy de Padilla

Azurduy, Juana. Chuquisaca (Bolivia), 1781 – 1862. Heroína popular boliviana, independentista. Era esposa del jefe insurgente Manuel Ascensio Padilla, durante la guerra de emancipación, quien tenía su “republiqueta” o centro de sus guerrillas en La Laguna. De recio carácter acompañó a su marido en sus campañas y tomó parte en los combates. Manuel Ascencio Padilla y Juana Azurduy amagaban constantemente la ciudad de La Plata, la cual ocuparon en más de una oportunidad, aunque sólo para ser desplazados por fuerzas militares superiores. Durante el transcurso de la guerra de independencia de Bolivia se fueron debilitando los vínculos con el Gobierno de Buenos Aires, sentimiento que está expresado en una famosa carta enviada por Padilla al general Rondeau (último jefe argentino en incursionar territorio de Charcas), en la cual expresa todos los agravios infligidos por los jefes rioplatenses a los habitantes de Charcas.

GRACIAS por leer!