Come sano: pescado azul, fibra, fruta y verdura. Evita grasas saturadas, sal y alcohol
Cómo cuidar tu corazón
Dedica 30 minutos diarios al ejercicio aeróbico
En 2019 hubo más de 523,2 millones de casos de enfermedades cardiovasculares en el mundo, un aumento del 26,6 por ciento en comparación con 2010. La buena noticia es que, según la Organización Mundial de la Salud, el 80 % de los fallecimientos provocados por estas dolencias es evitable, de manera que la prevención es esencial. Todo el mundo puede hacer un cambio positivo y cuidar su corazón y el de sus seres queridos. ¿Cómo?
Controla tu peso
Abandona el hábito del tabaquismo
Revisa los niveles de colesterol y glucosa
Comprueba tu presión arterial
Conoce tu riesgo cardiovascular mediante exámenes físicos
Adherencia al tratamiento pautado
Aprende a controlar el estrés y la ansiedad
Enfermedades del corazón
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Infarto agudo de miocardio
Enfermedades del corazón
Como cualquier órgano, el corazón, para funcionar, necesita de un aporte de oxígeno y nutrientes continuo. En el caso del corazón, este aporte es más importante, si cabe, porque tiene una actividad intensa durante día y noche durante toda la vida. El oxígeno y nutrientes llegan al músculo cardiaco a través de 3 arterias coronarias principales, que son como 3 tuberías. Cuando una de ellas se obstruye y hay un riego sanguíneo insuficiente se produce el infarto agudo de miocardio.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Síntomas y signos de alarma Pocos instantes después de la obstrucción de la coronaria por el trombo, el corazón empieza a sufrir “isquemia”, y esto se manifiesta en forma de opresión en el pecho. La sensación es similar a la de tener un peso encima del pecho. Esta opresión o dolor puede, además, irradiarse hacia la mandíbula o los brazos. En general, ante cualquier molestia mantenida (es decir, no unos pinchazos de unos segundos) en el pecho que no se ha tenido antes, lo mejor es llamar a los servicios de emergencias. Qué hacer ante un infarto
Llamar al servicio de emergencias y esperar a que lleguen pues durante un infarto puede ocurrir una arritmia grave que sólo pueda solucionarse con un desfibrilador. Si esto ocurre en el coche propio, no hay manera de poder rescatar al paciente. Mientras acude el servicio de emergencias, es importante permanecer tranquilo y sentado o tumbado en una zona accesible y estar acompañado de alguien en todo momento para que pueda estar en contacto con los operadores del servicio de emergencias.
Causas Como consecuencia de la exposición a factores de riesgo se va produciendo un acúmulo de grasa y otro material inflamatorio en la pared de estas tuberías (coronarias). Este acúmulo de grasa no es homogéneo y se agrupa en zonas que llamamos placas de ateroma. Estas placas pueden complicarse agudamente con la formación de un trombo (coágulo) encima de ellas y este coágulo obstruye (parcial o completamente) la coronaria. Tras la oclusión de la coronaria, el territorio de músculo cardiaco que recibía sangre de ésta deja de recibir oxígeno y nutrientes, y está en riesgo de ser dañado irreversiblemente. Factores de riesgo y prevención Gran parte de los infartos se podrían prevenir si hubiese un control estricto de los factores de riesgo desde edades muy tempranas. Es fundamental hacer una vida sana desde la juventud (no fumar, hacer ejercicio, comida equilibrada, etc.), revisar con analíticas las cifras de colesterol y tomarse la tensión regularmente para detectar elevaciones de la misma. Ante cualquier duda, consultar a médicos de Atención Primaria o especialistas del corazón. Nunca es pronto para iniciar un control de estos factores de riesgo.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Infarto agudo de miocardio
Como cualquier órgano, el corazón, para funcionar, necesita de un aporte de oxígeno y nutrientes continuo. En el caso del corazón, este aporte es más importante, si cabe, porque tiene una actividad intensa durante día y noche durante toda la vida. El oxígeno y nutrientes llegan al músculo cardiaco a través de 3 arterias coronarias principales, que son como 3 tuberías. Cuando una de ellas se obstruye y hay un riego sanguíneo insuficiente se produce el infarto agudo de miocardio.
Síntomas y signos de alarma Pocos instantes después de la obstrucción de la coronaria por el trombo, el corazón empieza a sufrir “isquemia”, y esto se manifiesta en forma de opresión en el pecho. La sensación es similar a la de tener un peso encima del pecho. Esta opresión o dolor puede, además, irradiarse hacia la mandíbula o los brazos. En general, ante cualquier molestia mantenida (es decir, no unos pinchazos de unos segundos) en el pecho que no se ha tenido antes, lo mejor es llamar a los servicios de emergencias. Qué hacer ante un infarto
Llamar al servicio de emergencias y esperar a que lleguen pues durante un infarto puede ocurrir una arritmia grave que sólo pueda solucionarse con un desfibrilador. Si esto ocurre en el coche propio, no hay manera de poder rescatar al paciente. Mientras acude el servicio de emergencias, es importante permanecer tranquilo y sentado o tumbado en una zona accesible y estar acompañado de alguien en todo momento para que pueda estar en contacto con los operadores del servicio de emergencias.
Causas Como consecuencia de la exposición a factores de riesgo se va produciendo un acúmulo de grasa y otro material inflamatorio en la pared de estas tuberías (coronarias). Este acúmulo de grasa no es homogéneo y se agrupa en zonas que llamamos placas de ateroma. Estas placas pueden complicarse agudamente con la formación de un trombo (coágulo) encima de ellas y este coágulo obstruye (parcial o completamente) la coronaria. Tras la oclusión de la coronaria, el territorio de músculo cardiaco que recibía sangre de ésta deja de recibir oxígeno y nutrientes, y está en riesgo de ser dañado irreversiblemente. Factores de riesgo y prevención Gran parte de los infartos se podrían prevenir si hubiese un control estricto de los factores de riesgo desde edades muy tempranas. Es fundamental hacer una vida sana desde la juventud (no fumar, hacer ejercicio, comida equilibrada, etc.), revisar con analíticas las cifras de colesterol y tomarse la tensión regularmente para detectar elevaciones de la misma. Ante cualquier duda, consultar a médicos de Atención Primaria o especialistas del corazón. Nunca es pronto para iniciar un control de estos factores de riesgo.
Infarto agudo de miocardio
Los métodos diagnósticos El primero es el electrocardiograma, que puede orientarnos de manera bastante fiable sobre si hay una oclusión aguda de una arteria coronaria. El método diagnóstico “definitivo” es el cateterismo cardiaco, ya que se ven las coronarias de manera directa y si existe obstrucción parcial o total en alguna de las 3 principales o de sus ramas secundarias. Además, las analíticas de sangre y las técnicas de imagen (ecocardiografía, TAC, etc.) pueden ayudar en ciertos casos. Investigación y tratamientos Se ha avanzado mucho en el campo de diagnóstico y tratamiento en las últimas décadas. En el diagnóstico se ha mejorado sensiblemente con el desarrollo de biomarcadores en sangre muy sensibles que detectan pequeños daños en el corazón secundarios a oclusiones coronarias parciales que con otros métodos diagnósticos podían pasar desapercibidas. En el tratamiento, se ha mejorado muchísimo la técnica de la angioplastia coronaria (implante de stents a través de catéter). Esta técnica es la mejor para tratar los infartos. También se ha mejorado en el uso de algunos tratamientos que puedan hacer que la cantidad de corazón que queda irreversiblemente dañado sea menor. Desde el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y la Fundación Jiménez Díaz, hemos contribuido de manera significativa a estos avances.
El tiempo, factor clave En un infarto la parte de corazón que no recibe sangre puede aguantar un tiempo viable, pero pasados unos minutos empieza a quedarse necrosada (dañada de firma irreversible). El daño irreversible progresa de manera exponencial con el tiempo, por ello, cuando antes de restablezca el flujo a través de la coronaria (“desobstruyendo la tubería ocluida”), más cantidad de corazón se rescatará. Posibles secuelas Las consecuencias varían en función del tiempo que se tarde en desobstruir la coronaria ocluida, así como en función del lugar de obstrucción (más proximal o distal en esta tubería). Cuando se queda dañada una gran parte de corazón, la fuerza de bombeo de corazón se ve reducida y el paciente tendrá insuficiencia cardiaca crónica (para toda la vida). Estos casos, además de la pérdida de calidad de vida e incapacidad para hacer vida normal, se asocian a mayor probabilidad de reingresos y también a más propensión de tener arritmias cardiacas, que son potencialmente letales. La vida y los cuidados post-infarto Hay que seguir las indicaciones de los médicos, principalmente tomar la medicación que se ha pautado y controlar los factores de riesgo (no fumar, controlar de cerca la tensión arterial, etc.) Hay que seguir una dieta equilibrada (idealmente mediterránea) y hacer ejercicio moderado.
Insuficiencia cardiaca
Enfermedades del corazón
La insuficiencia cardiaca (IC) es un síndrome caracterizado por la presencia de síntomas (falta de aire, cansancio, dificultad para respirar tumbado, etc.) y signos de que el corazón no funciona bien (expulsa mal la sangre). Muchas de las enfermedades del corazón acaban en esta y puede manifestarse a cualquier edad, aunque su frecuencia aumenta claramente con el avance de los años. Hoy en día, esta enfermedad afecta al 6,8% de los españoles mayores de 45 años, llegando a ascender hasta el 15-20% en las personas mayores de 85 años.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Causas Las posibles causas son antecedentes de cardiopatía isquémica (cuando las arterias coronarias que distribuyen la sangre al corazón sufren estrechamientos que reducen o impiden el flujo sanguíneo), miocardiopatías (dolencias del músculo cardiaco), valvulopatías (mal funcionamiento de las válvulas cardiacas) y arritmias (cuando el corazón se contrae demasiado rápido o demasiado lento). También se puede dar IC por aumento de demanda: la anemia, las infecciones generalizadas en el cuerpo, las enfermedades de tiroides, las fístulas arteriovenosas o el aumento de la presión arterial provocan una mayor demanda de sangre corporal . Tipos Principalmente, hay dos tipos: la IC con función sistólica deprimida (el músculo cardiaco está debilitado y contrae con menos fuerza). Esto ocurre tras un infarto de gran tamaño, en miocardiopatías dilatadas por alcohol, o de causa desconocida, o por una válvula que falla desde hace tiempo), y la insuficiencia cardiaca con función sistólica preservada (diastólica), con un musculo que contrae correctamente, pero es menos distensible, y no permite que se llene correctamente de sangre el corazón durante la fase de diástole, para luego expulsarla. Este tipo se relaciona especialmente con la hipertensión arterial.
Síntomas La IC puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante mucho tiempo a lo largo de la vida (llamada fase asintomática). Cuando aparecen, los síntomas predominantes son cansancio anormal, respiración fatigosa, sensación de plenitud del abdomen, anorexia (falta de apetito), tos seca y persistente, mareos y pérdidas de conciencia, retención de líquidos por disminución de la orina o nicturia (se orina más por la noche) Signos de alarma y diagnóstico Para el diagnostico de una insuficiencia cardiaca el especialista debe realizar una detallada historia clínica en la que figuren: factores de riesgo cardiovascular, antecedentes de cardiopatía isquémica, hipertensión o diabetes, antecedentes familiares de miocardiopatías o enfermedades valvulares, infecciones recientes, síntomas relacionados con la tolerancia al esfuerzo, hinchazón, alteraciones del ritmo cardiaco, exploración física para comprobar la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, auscultación cardiaca y pulmonar, exploración abdominal. En algunos casos serán necesarias pruebas complementarias como los rayos X, el ecocardiograma o la prueba de esfuerzo.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Insuficiencia cardiaca
La insuficiencia cardiaca (IC) es un síndrome caracterizado por la presencia de síntomas (falta de aire, cansancio, dificultad para respirar tumbado, etc.) y signos de que el corazón no funciona bien (expulsa mal la sangre). Muchas de las enfermedades del corazón acaban en esta y puede manifestarse a cualquier edad, aunque su frecuencia aumenta claramente con el avance de los años. Hoy en día, esta enfermedad afecta al 6,8% de los españoles mayores de 45 años, llegando a ascender hasta el 15-20% en las personas mayores de 85 años.
Causas Las posibles causas son antecedentes de cardiopatía isquémica (cuando las arterias coronarias que distribuyen la sangre al corazón sufren estrechamientos que reducen o impiden el flujo sanguíneo), miocardiopatías (dolencias del músculo cardiaco), valvulopatías (mal funcionamiento de las válvulas cardiacas) y arritmias (cuando el corazón se contrae demasiado rápido o demasiado lento). También se puede dar IC por aumento de demanda: la anemia, las infecciones generalizadas en el cuerpo, las enfermedades de tiroides, las fístulas arteriovenosas o el aumento de la presión arterial provocan una mayor demanda de sangre corporal . Tipos Principalmente, hay dos tipos: la IC con función sistólica deprimida (el músculo cardiaco está debilitado y contrae con menos fuerza). Esto ocurre tras un infarto de gran tamaño, en miocardiopatías dilatadas por alcohol, o de causa desconocida, o por una válvula que falla desde hace tiempo), y la insuficiencia cardiaca con función sistólica preservada (diastólica), con un musculo que contrae correctamente, pero es menos distensible, y no permite que se llene correctamente de sangre el corazón durante la fase de diástole, para luego expulsarla. Este tipo se relaciona especialmente con la hipertensión arterial.
Síntomas La IC puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante mucho tiempo a lo largo de la vida (llamada fase asintomática). Cuando aparecen, los síntomas predominantes son cansancio anormal, respiración fatigosa, sensación de plenitud del abdomen, anorexia (falta de apetito), tos seca y persistente, mareos y pérdidas de conciencia, retención de líquidos por disminución de la orina o nicturia (se orina más por la noche) Signos de alarma y diagnóstico Para el diagnostico de una insuficiencia cardiaca el especialista debe realizar una detallada historia clínica en la que figuren: factores de riesgo cardiovascular, antecedentes de cardiopatía isquémica, hipertensión o diabetes, antecedentes familiares de miocardiopatías o enfermedades valvulares, infecciones recientes, síntomas relacionados con la tolerancia al esfuerzo, hinchazón, alteraciones del ritmo cardiaco, exploración física para comprobar la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, auscultación cardiaca y pulmonar, exploración abdominal. En algunos casos serán necesarias pruebas complementarias como los rayos X, el ecocardiograma o la prueba de esfuerzo.
Insuficiencia cardiaca
Tratamiento El tratamiento conservador incluye suprimir completamente el consumo de tabaco o de alcohol, controlar el peso, mantener una vida activa y evitar el sedentarismo. Se debe practicar un ejercicio físico adecuado a las capacidades de la persona y su estado cardíaco, seguir una alimentación equilibrada y cuidar el descanso. Dentro del tratamiento farmacológico, los pacientes son tratados normalmente y según su necesidad con diuréticos (ayudan a los riñones a expulsar el sodio), inhibidores de la Enzima Convertidora de la Angiotensina (controlan la hipertensión), betabloqueantes (reducen la frecuencia cardiaca y la presión arterial), vasodilatadores (hacen que la sangre circule más fácilmente) y digitálicos (frenan ritmo irregular del corazón). En otros casos es necesario implantar dispositivos como marcapasos o desfibriladores automáticos implantables (DAI). Si el paciente no mejora con todos los tratamientos previos, se podría plantear (según la edad y la presencia de otras enfermedades o complicaciones) un tratamiento quirúrgico (revascularización, trasplante cardiaco, asistencia ventricular…) Deporte y dieta El paciente con IC debe practicar ejercicio físico, incluso en fases avanzadas de la enfermedad. Se ha demostrado que el realizar ejercicio diario disminuye la mortalidad y mejora la calidad de vida de los pacientes. La dieta (especialmente pobre en sal, y baja en calorías) y el control de la ingesta de líquidos es especialmente importante en esta enfermedad.
La sal provoca retención de líquidos que pueden provocar fallo cardiaco, por lo que lo mejor será reducir la cantidad de líquidos ingerida y limitarla a 1.5-2 litros al día como máximo.
Cómo influye la edad La IC está ligada al envejecimiento, especialmente la IC con función sistólica preservada que es muy frecuente en las personas mayores, con corazones más rígidos, por la hipertensión, pero también por la propia edad. Relación con el infarto En los infartos de gran tamaño, es decir, cuando la arteria obstruida era de las principales y nutría un territorio muy amplio, queda una gran parte del musculo cardiaco necrosado y este es muy débil, por lo que el corazón tiene poca fuerza contráctil y se produce la IC. Esto también puede ocurrir cuando pasa mucho tiempo entre el inicio de síntomas de infarto y la apertura de la arteria ocluida. Pronóstico Aunque la palabra insuficiencia sugiere un proceso benigno, la insuficiencia cardiaca, sin tratamiento, tiene un pronóstico peor que muchos cánceres. Según datos de 2020, la mortalidad al año en IC aguda fue del 29,3%. En IC crónica, las cifras correspondientes fueron 6,4%. Con tratamiento, el pronóstico difiere en gran medida según la causa que la motiva. Prevención
Tenemos que tratar de forma precoz los conocidos como “factores de riesgo cardiovasculares”, especialmente la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado, que son los que afectan al músculo cardiaco y arterias coronarias. También luchar contra la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo.
Cardiopatías congénitas
Enfermedades del corazón
Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizadas por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas, en su mayoría, por defectos en la formación de este órgano en el periodo embrionario. Afectan a uno de cada 100 recién nacidos, con más incidencia entre prematuros, gemelos, hijos de madres con enfermedades o hijos resultantes de embarazos por técnicas de reproducción asistida. Son muy comunes y complejas, existiendo un número casi incontable de cardiopatías congénitas diferentes. No todas son graves y pueden darse por comunicaciones anormales entre cavidades y arterias, estrechamiento de válvulas o vasos, anomalías eléctricas y arritmias, enfermedades del músculo, etc.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Síntomas La sintomatología de las cardiopatías congénitas es variable y puede darse dificultad para ganar peso, dificultad para comer, respiración rápida, color anormal, palpitaciones, mareos… Pero en algunos casos pueden ser asintomáticas y pasar desapercibidas ¿Son hereditarias? Causas No son siempre hereditarias, aunque muchas tienen una base de alteración genética con varios posibles orígenes, como mutaciones espontáneas, enfermedades maternas como la diabetes o las enfermedades autoinmunes, una propia cardiopatía en la madre… También hay cardiopatías no congénitas como es el caso de lesiones reumáticas e inflamatorias, afectación cardiaca adquirida relacionada con la Covid-19, y el importantísimo grupo de niños con cáncer que han precisado tratamiento, ya que los fármacos lesionan el corazón.
Diagnóstico Las anomalías más graves de la estructura ya son sospechadas por los obstetras en las ecografías prenatales y remitidas al cardiólogo pediátrico, pero hay que tener en cuenta las limitaciones del diagnóstico prenatal, tanto por el techo tecnológico como por el hecho de que el corazón y la circulación fetal son distintas a lo que después va a acontecer. Es esencial la vista al cardiólogo pediátrico para detectar el problema lo antes posible pues un tratamiento correcto, aún años antes de que se produzcan síntomas puede traducirse en un pronóstico de vida normal. Como pruebas de “entrada”, hay dos esenciales, el electrocardiograma, que pone en evidencia los problemas eléctricos y el ecocardiograma, que diagnostica las anomalías en la estructura y el funcionamiento. Pero es habitual realizar registros eléctricos de larga duración, escáneres, resonancia magnética e incluso el cateterismo cardiaco, aunque este último actualmente tiene un papel más terapéutico.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Cardiopatías congénitas
Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizadas por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas, en su mayoría, por defectos en la formación de este órgano en el periodo embrionario. Afectan a uno de cada 100 recién nacidos, con más incidencia entre prematuros, gemelos, hijos de madres con enfermedades o hijos resultantes de embarazos por técnicas de reproducción asistida. Son muy comunes y complejas, existiendo un número casi incontable de cardiopatías congénitas diferentes. No todas son graves y pueden darse por comunicaciones anormales entre cavidades y arterias, estrechamiento de válvulas o vasos, anomalías eléctricas y arritmias, enfermedades del músculo, etc.
Síntomas La sintomatología de las cardiopatías congénitas es variable y puede darse dificultad para ganar peso, dificultad para comer, respiración rápida, color anormal, palpitaciones, mareos… Pero en algunos casos pueden ser asintomáticas y pasar desapercibidas ¿Son hereditarias? Causas No son siempre hereditarias, aunque muchas tienen una base de alteración genética con varios posibles orígenes, como mutaciones espontáneas, enfermedades maternas como la diabetes o las enfermedades autoinmunes, una propia cardiopatía en la madre… También hay cardiopatías no congénitas como es el caso de lesiones reumáticas e inflamatorias, afectación cardiaca adquirida relacionada con la Covid-19, y el importantísimo grupo de niños con cáncer que han precisado tratamiento, ya que los fármacos lesionan el corazón.
Diagnóstico Las anomalías más graves de la estructura ya son sospechadas por los obstetras en las ecografías prenatales y remitidas al cardiólogo pediátrico, pero hay que tener en cuenta las limitaciones del diagnóstico prenatal, tanto por el techo tecnológico como por el hecho de que el corazón y la circulación fetal son distintas a lo que después va a acontecer. Es esencial la vista al cardiólogo pediátrico para detectar el problema lo antes posible pues un tratamiento correcto, aún años antes de que se produzcan síntomas puede traducirse en un pronóstico de vida normal. Como pruebas de “entrada”, hay dos esenciales, el electrocardiograma, que pone en evidencia los problemas eléctricos y el ecocardiograma, que diagnostica las anomalías en la estructura y el funcionamiento. Pero es habitual realizar registros eléctricos de larga duración, escáneres, resonancia magnética e incluso el cateterismo cardiaco, aunque este último actualmente tiene un papel más terapéutico.
Cardiopatías congénitas
Diagnóstico Si se diagnostica a tiempo y el paciente es tratado por equipos cualificados con medios actualizados, el pronóstico es, en general, bueno y los pacientes pueden alcanzar una longevidad bastante pareja a la de personas sin estas afecciones, con una buena calidad de vida. Hay cardiopatías graves sobre las que, en 2021, tenemos reservas pero buscamos que todos nuestros pacientes lleven una vida lo más normal posible.
Control y tratamiento Hay muchos tipos de cardiopatías y cada una tiene su propio “libro”. Hay personas que tienen su problema resuelto definitivamente con actuaciones puntuales, utilizando fármacos, y otras que precisan un planteamiento invasivo, bien por cateterismo cardiaco o bien por cirugía cardiaca (marcapasos, desfibriladores, resincronizadores…) Los casos moderados y severos suelen precisar varios de estos procedimientos a lo largo de la vida y necesitan un seguimiento muy especializado.
Arritmias
Enfermedades del corazón
Para que se produzca la contractilidad del corazón y este pueda ejercer su función clave de bomba del sistema circulatorio, precisa de una actividad eléctrica correcta en su fisiología y periodicidad. En términos generales, cualquier alteración que cause modificaciones e irregularidades en esta secuencia eléctrica puede ser considerada una arritmia cardíaca. En la actualidad afectan al 1% de la población y se incrementan progresivamente con la edad. Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, son el primer motivo de consulta a un cardiólogo, origen del 15% de los ingresos hospitalarios y causa principal de los casos de muerte súbita.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Clasificación y tipos Además de sintomáticas/ asintomáticas e incesantes/paroxísticas, hay arritmias ventriculares y supraventriculares (todas aquellas que tengan su origen en las aurículas del corazón). Según la frecuencia cardiaca pueden clasificarse en bradiarritmias (cuando la frecuencia se enlentece) o taquiarritmias (ritmo acelerado). Los arritmólogos podemos utilizar también clasificaciones en base a sus mecanismos electrofisiológicos. Finalmente, podemos diferenciar en función de su implicación pronóstica, siendo benignas y potencialmente malignas. Diagnóstico y tratamiento Una vez hemos detectado y evaluado el tipo de arritmia y sus mecanismos con sus implicaciones clínicas estableceremos una estrategia terapéutica precisa para caso. En muchos casos iniciamos el tratamiento con fármacos dirigidos al tratamiento de la arritmia y a sus consecuencias como por ejemplo un fármaco antiarrítmico y un anticoagulante, para evitar embolias cerebrales en determinados pacientes con fibrilación auricular.
Síntomas Las arritmias cardiacas pueden afectar a personas de cualquier edad y ser sintomáticas o asintomáticas, según sean o no apreciadas por el paciente. Las asintomáticas pueden detectarse, por ejemplo, durante la realización de un chequeo médico rutinario al tomar el pulso o realizar un electrocardiograma. Pero en la mayoría de las ocasiones cursan con síntomas que incluyen sensación del corazón acelerado o palpitaciones más o menos regulares, "vuelcos" en el pecho que pueden irradiarse al cuello, mareo o inestabilidad, perdida de conocimiento o síncope, malestar torácico o a nivel cervical, sensación de ansiedad, falta de aire o disnea y fatigabilidad precoz. En muchas ocasiones, los episodios arrítmicos, van a presentar un patrón paroxístico (se manifiesta intermitentemente), y entre los episodios, no habrá ningún síntoma relevante. Mención especial son las arritmias asociadas a alteraciones genéticas con asociación familiar en la que su detección puede ser difícil y requiere una historia detallada de los antecedentes familiares y en la mayoría de los casos la realización de pruebas complementarias que incluyen estudios genéticos.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Arritmias
Para que se produzca la contractilidad del corazón y este pueda ejercer su función clave de bomba del sistema circulatorio, precisa de una actividad eléctrica correcta en su fisiología y periodicidad. En términos generales, cualquier alteración que cause modificaciones e irregularidades en esta secuencia eléctrica puede ser considerada una arritmia cardíaca. En la actualidad afectan al 1% de la población y se incrementan progresivamente con la edad. Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, son el primer motivo de consulta a un cardiólogo, origen del 15% de los ingresos hospitalarios y causa principal de los casos de muerte súbita.
Clasificación y tipos Además de sintomáticas/ asintomáticas e incesantes/paroxísticas, hay arritmias ventriculares y supraventriculares (todas aquellas que tengan su origen en las aurículas del corazón). Según la frecuencia cardiaca pueden clasificarse en bradiarritmias (cuando la frecuencia se enlentece) o taquiarritmias (ritmo acelerado). Los arritmólogos podemos utilizar también clasificaciones en base a sus mecanismos electrofisiológicos. Finalmente, podemos diferenciar en función de su implicación pronóstica, siendo benignas y potencialmente malignas. Diagnóstico y tratamiento Una vez hemos detectado y evaluado el tipo de arritmia y sus mecanismos con sus implicaciones clínicas estableceremos una estrategia terapéutica precisa para caso. En muchos casos iniciamos el tratamiento con fármacos dirigidos al tratamiento de la arritmia y a sus consecuencias como por ejemplo un fármaco antiarrítmico y un anticoagulante, para evitar embolias cerebrales en determinados pacientes con fibrilación auricular.
Síntomas Las arritmias cardiacas pueden afectar a personas de cualquier edad y ser sintomáticas o asintomáticas, según sean o no apreciadas por el paciente. Las asintomáticas pueden detectarse, por ejemplo, durante la realización de un chequeo médico rutinario al tomar el pulso o realizar un electrocardiograma. Pero en la mayoría de las ocasiones cursan con síntomas que incluyen sensación del corazón acelerado o palpitaciones más o menos regulares, "vuelcos" en el pecho que pueden irradiarse al cuello, mareo o inestabilidad, perdida de conocimiento o síncope, malestar torácico o a nivel cervical, sensación de ansiedad, falta de aire o disnea y fatigabilidad precoz. En muchas ocasiones, los episodios arrítmicos, van a presentar un patrón paroxístico (se manifiesta intermitentemente), y entre los episodios, no habrá ningún síntoma relevante. Mención especial son las arritmias asociadas a alteraciones genéticas con asociación familiar en la que su detección puede ser difícil y requiere una historia detallada de los antecedentes familiares y en la mayoría de los casos la realización de pruebas complementarias que incluyen estudios genéticos.
Arritmias
La ablación con catéter mediante radiofrecuencia o crioablación puede curar de forma definitiva y en la mayoría de los pacientes con cualquier tipo de arritmia del corazón y este es, sin duda, el mayor avance que hemos tenido en los últimos años en el campo de las arritmias cardiacas. Otro avance importante ha sido la combinación de navegadores cardiacos durante la intervención y el examen electrofisiológico del corazón. Estos navegadores añaden precisión en el diagnóstico y seguridad en el tratamiento. La utilización de equipos de navegación permiten identificar el funcionamiento eléctrico del corazón fusionándolo con la imagen obtenida por la resonancia cardiaca, el TAC o la ecocardiografía. La utilización de pequeños dispositivos implantables como el Holter que se inserta de forma subcutánea en el pecho permiten identificar las arritmias asintomáticas. Se ha producido un avance importante en la estimulación cardiaca y actualmente colocamos electrodos en posiciones del sistema de conducción que hacen recuperar el ritmo cardiaco de forma fisiológica. La insuficiencia cardiaca ha encontrado un camino en una mejora clara de los pacientes mediante técnicas avanzadas de resincronización cardiaca. Finalmente, los desfibriladores implantables son capaces de salvar vidas en pacientes de riesgo potencial de arritmias ventriculares letales, en casos de miocardiopatías y en alteraciones genéticas familiares.
Prevención La prevención cardiovascular sin duda es el abordaje más eficaz y económico en el tratamiento de estas patologías. La medicina predictiva ha venido para quedarse y la combinación de imagen cardiovascular, biosensores y dispositivos de detección de arritmias, junto con la genómica constituyen hoy en día una estrategia combinada para adelantarse al inicio de la patología arrítmica. En este sentido, el papel del especialista en arritmias cardiacas en unidades especializadas en clave. Finalmente, la práctica regular de ejercicio y una alimentación nutritiva y equilibrada ayudan a prevenir cualquier tipo de afectación cardiovascular, incluyendo las arritmias del corazón. Arritmias y Covid-19 Mención especial requieren los síntomas relacionados con la Covid-19. Se ha observado que en una proporción no despreciable de pacientes que han superado la enfermedad, puede desarrollar cuadros de tipo disautonómico con gran cantidad de síntomas sin clara explicación fisiopatológica y que podrían enmarcarse en una disautonomía difusa. A nivel cardiaco-arrítmico, dichos pacientes pueden presentar taquicardización muy marcada (sinusal) con pequeños esfuerzos o hipotensión ortostática o postural acompañada de gran taquicardización brusca siempre con origen en el nodo sinusal. La causa y la persistencia de estos síntomas son un área activa de investigación
Muerte súbita
Enfermedades del corazón
La muerte súbita es el fallecimiento repentino e inesperado de una persona aparentemente sana sin que concurra una causa obvia como un accidente, violencia, etc. Pero lo más importante es preguntarse, ¿qué no es la muerte súbita? Es trascendental que la población general comprenda que "muerte súbita" e "infarto de miocardio" no son sinónimos. Muchos familiares de pacientes con antecedentes de muerte súbita afirman que su padre, hermano, etc. fallecieron de infarto "fulminante" pero en la mayoría de las ocasiones no hay autopsia que justifique esta afirmación. Por ello, es crucial conocer la causa exacta de la muerte súbita de un familiar de primer grado, precisamente para evitar la de otro miembro de la familia.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Incidencia En Europa se producen 300.000 fallecimientos al año por muerte súbita, 15.000 de las cuales están asociadas a la práctica deportiva. Causas y factores de riesgo La causa más frecuente es una arritmia ventricular que a su vez puede ser la consecuencia de diversas enfermedades cardíacas, algunas de ellas de origen genético y otras adquiridas. Cuando ocurre un infarto de miocardio, una miocarditis o una toxicidad cardiaca, entre otras muchas enfermedades, suele aparecer una cicatriz en el músculo cardiaco. Estas cicatrices también se han descrito en atletas con sobreesfuerzos físicos abusivos. La actividad del músculo cardiaco depende de un complejo sistema eléctrico que puede verse alterado por la presencia de estas cicatrices en los ventrículos, como si de un cortocircuito se tratara. Esto puede provocar taquicardias de más de 200 latidos por minuto que si no se revierten precozmente resultan incompatibles con la vida.
En las enfermedades de origen genético no existen factores de riegos específicos como tales, por el contrario en las cicatrices derivadas de un infarto, los factores de riesgo serían los propios de la cardiopatía isquémica: tabaquismo, diabetes, hipertensión, dislipemia, obesidad y sedentarismo. Muerte súbita y deporte En deportistas muy jóvenes, lo más frecuente es una enfermedad genética de músculo cardiaco como la miocardiopatia hipertrofia o la arritmigenica que haya pasado desapercibida. Pero hay que saber que el corazón tiene un sistema eléctrico con un funcionamiento molecular muy complejo que puede estar alterado también genéticamente y que puede fallar de forma repentina como ocurre en las canalopatias. Además, las enfermedades de la arteria aorta pueden ser fatales en deportistas muy jóvenes. En deportistas recreacionales de más de 40 años, el infarto es la causa más frecuente pero no es la única. Muchos de estos casos serían evitables con un reconocimiento cardiologico específico y con técnicas de imagen avanzadas como la resonancia o el TAC cardiaco.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Muerte súbita
La muerte súbita es el fallecimiento repentino e inesperado de una persona aparentemente sana sin que concurra una causa obvia como un accidente, violencia, etc. Pero lo más importante es preguntarse, ¿qué no es la muerte súbita? Es trascendental que la población general comprenda que "muerte súbita" e "infarto de miocardio" no son sinónimos. Muchos familiares de pacientes con antecedentes de muerte súbita afirman que su padre, hermano, etc. fallecieron de infarto "fulminante" pero en la mayoría de las ocasiones no hay autopsia que justifique esta afirmación. Por ello, es crucial conocer la causa exacta de la muerte súbita de un familiar de primer grado, precisamente para evitar la de otro miembro de la familia.
Incidencia En Europa se producen 300.000 fallecimientos al año por muerte súbita, 15.000 de las cuales están asociadas a la práctica deportiva. Causas y factores de riesgo La causa más frecuente es una arritmia ventricular que a su vez puede ser la consecuencia de diversas enfermedades cardíacas, algunas de ellas de origen genético y otras adquiridas. Cuando ocurre un infarto de miocardio, una miocarditis o una toxicidad cardiaca, entre otras muchas enfermedades, suele aparecer una cicatriz en el músculo cardiaco. Estas cicatrices también se han descrito en atletas con sobreesfuerzos físicos abusivos. La actividad del músculo cardiaco depende de un complejo sistema eléctrico que puede verse alterado por la presencia de estas cicatrices en los ventrículos, como si de un cortocircuito se tratara. Esto puede provocar taquicardias de más de 200 latidos por minuto que si no se revierten precozmente resultan incompatibles con la vida.
En las enfermedades de origen genético no existen factores de riegos específicos como tales, por el contrario en las cicatrices derivadas de un infarto, los factores de riesgo serían los propios de la cardiopatía isquémica: tabaquismo, diabetes, hipertensión, dislipemia, obesidad y sedentarismo. Muerte súbita y deporte En deportistas muy jóvenes, lo más frecuente es una enfermedad genética de músculo cardiaco como la miocardiopatia hipertrofia o la arritmigenica que haya pasado desapercibida. Pero hay que saber que el corazón tiene un sistema eléctrico con un funcionamiento molecular muy complejo que puede estar alterado también genéticamente y que puede fallar de forma repentina como ocurre en las canalopatias. Además, las enfermedades de la arteria aorta pueden ser fatales en deportistas muy jóvenes. En deportistas recreacionales de más de 40 años, el infarto es la causa más frecuente pero no es la única. Muchos de estos casos serían evitables con un reconocimiento cardiologico específico y con técnicas de imagen avanzadas como la resonancia o el TAC cardiaco.
Muerte súbita
La importancia de los desfibriladores de uso público
Hay estudios que afirman que en España al disponer de menos desfibriladores que los países del norte de Europa, el porcentaje de recuperación de los pacientes que sufren una parada cardiorespiratoria es significativamente inferior. Sin embargo, más allá de estos números estoy convencido de que el grado de concienciación colectiva con respecto a la reanimación cardiopulmonar y a los desfibriladores en espacios públicos concurridos va en aumento y se traduce en vidas salvadas en España. Su uso no es excesivamente complejo, están pensados para que los use cualquier persona. Lo importante es que la población general sepa que existen y que puedan reclamarlos en caso de presenciar una parada cardiorespiratoria. El disfibrilador está programado para guiar al reanimador y que la terapia del choque eléctrico sea pertinente y efectiva. El éxito de la desfibrilacion depende más de las circunstancias médicas del paciente y de su enfermedad que de la destreza del reanimador. No obstante, siempre hay que pedir ayuda y llamar a los servicios de emergencia antes de usarlos. Secuelas en pacientes reanimados Puede no quedar ninguna si se revierte de forma temprana. Si la reanimación ocurre de forma muy tardía, el daño cerebral puede ser irreparable.
Reanimación: Qué hacer ante un caso Pedir ayuda. Llamar a los servicios de emergencia. Comprobar las respiración y pulso del paciente. Iniciar la Reanimación cardiopulmonar. Mantener la calma y alternarse con otras personas durante la RCP para no agotarse. Hay que ganar minutos para que lleguen los sanitarios. Si la parada cardiorespiratoria es secundaria a una arritmia, el choque eléctrico usando un desfibrilador puede salvar la vida de una persona. El tratamiento más eficaz es por tanto la divulgación y concienciación colectiva sobre la reanimación cardiopulmonar y el uso de desfibriladores en espacios públicos. RCP: Pasos para salvar una vida La RCP incluye 30 compresiones torácicas seguidas de dos insuflaciones de aire. Las compresiones deben imitar en fuerza al latido cardiaco y tener una cadencia de unas 100 por minuto. A veces recomendamos que la gente siga de forma interna el ritmo de canciones conocidas como “La macarena” o “Stayin’ Alive” de Bee Gees. La RCP de la famosa serie “Los vigilantes de la playa”, ya quedó obsoleta.
Valvulopatías
Enfermedades del corazón
Las válvulas son unas estructuras cardíacas cuyo objetivo principal es favorecer que la sangre progrese en el torrente circulatorio. Para explicarlo de forma más sencilla, las válvulas son unas puertas que se abren cuando pasa la sangre, y se cierran para evitar que ésta recircule hacia atrás. Las valvulopatías son aquellas enfermedades que afectan a las válvulas y que son prevalentes en nuestra población.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Signos de alarma
Los síntomas son diferentes según la válvula afectada y el grado de afectación. Pero la sensación de opresión en el pecho (ángor), la sensación de falta de aire (disnea), la pérdida brusca de conocimiento (síncope), las palpitaciones y el hinchazón en los tobillos (edemas) son los síntomas más habituales. Diagnóstico y tratamiento Ante la presencia de síntomas lo más adecuado es consultar a un cardiólogo. Se realiza una ecocardiografía, que es una prueba muy sencilla, parecida a las ecografías que se realizan a las mujeres embarazadas, que permite establecer un diagnóstico y la severidad del mismo. El tratamiento puede variar pero en la mayoría de loscasosseveros y graves se requiere una intervención sea con catéteres o con una cirugía.
Tipos y causas Las valvulopatías más frecuentes son la estenosis aórtica (obstrucción de la válvula) y la insuficiencia mitral (falta de cierre de la válvula). En ambas la causa más frecuente es la degeneración, generalmente producida por la edad. Digamos que las válvulas enferman por uso continuado. Pero esto es una verdad a medias, porque vemos que hay pacientes que desarrollan la enfermedad de forma más temprana que otros, lo que nos obliga a investigar en la búsqueda de posibles factores que se puedan corregir. Por otro lado, parte de las valvulopatías son congénitas, es decir, vienen desde el nacimiento. En estos casos es importante la detección precoz y un seguimiento cercano por los servicios de cardiología.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Valvulopatías
Las válvulas son unas estructuras cardíacas cuyo objetivo principal es favorecer que la sangre progrese en el torrente circulatorio. Para explicarlo de forma más sencilla, las válvulas son unas puertas que se abren cuando pasa la sangre, y se cierran para evitar que ésta recircule hacia atrás. Las valvulopatías son aquellas enfermedades que afectan a las válvulas y que son prevalentes en nuestra población.
Signos de alarma
Los síntomas son diferentes según la válvula afectada y el grado de afectación. Pero la sensación de opresión en el pecho (ángor), la sensación de falta de aire (disnea), la pérdida brusca de conocimiento (síncope), las palpitaciones y el hinchazón en los tobillos (edemas) son los síntomas más habituales. Diagnóstico y tratamiento Ante la presencia de síntomas lo más adecuado es consultar a un cardiólogo. Se realiza una ecocardiografía, que es una prueba muy sencilla, parecida a las ecografías que se realizan a las mujeres embarazadas, que permite establecer un diagnóstico y la severidad del mismo. El tratamiento puede variar pero en la mayoría de loscasosseveros y graves se requiere una intervención sea con catéteres o con una cirugía.
Tipos y causas Las valvulopatías más frecuentes son la estenosis aórtica (obstrucción de la válvula) y la insuficiencia mitral (falta de cierre de la válvula). En ambas la causa más frecuente es la degeneración, generalmente producida por la edad. Digamos que las válvulas enferman por uso continuado. Pero esto es una verdad a medias, porque vemos que hay pacientes que desarrollan la enfermedad de forma más temprana que otros, lo que nos obliga a investigar en la búsqueda de posibles factores que se puedan corregir. Por otro lado, parte de las valvulopatías son congénitas, es decir, vienen desde el nacimiento. En estos casos es importante la detección precoz y un seguimiento cercano por los servicios de cardiología.
Valvulopatías
Cuidados Depende de la válvula afecta y grado de afectación. En general se recomienda que los pacientes no cesen en hacer actividad, y en el caso de que tengan síntomas, quiere decir que requieren algún tipo de intervención. Obviamente a los pacientes con patologías graves no les recomendamos hacer una maratón. A nivel de dieta si que es verdad que la dieta baja en sal suele ser recomendable para todo tipo de valvulopatías.
. Relación con el infarto y las insuficiencias cardiacas Los infartos no suelen tener relación directa con las valvulopatías. Para entenderlo, si las válvulas son las puertas del corazón, las arterias serían las tuberías. Si una falla puede afectar a la otra, pero no tienen relación directa. Lo que si que parece es que hay varios factores de riesgo cardiovascular que de la misma manera que pueden hacer que las arterias enfermen, pueden hacer que las válvulas también lo hagan. La insuficiencia cardíaca es un estado final de fracaso cardíaco. Puede ser debido a un infarto, a un problema valvular o a cualquier otra situación que haga que el corazón fracase.
Quirón cardiopatías
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Created on September 23, 2021
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Come sano: pescado azul, fibra, fruta y verdura. Evita grasas saturadas, sal y alcohol
Cómo cuidar tu corazón
Dedica 30 minutos diarios al ejercicio aeróbico
En 2019 hubo más de 523,2 millones de casos de enfermedades cardiovasculares en el mundo, un aumento del 26,6 por ciento en comparación con 2010. La buena noticia es que, según la Organización Mundial de la Salud, el 80 % de los fallecimientos provocados por estas dolencias es evitable, de manera que la prevención es esencial. Todo el mundo puede hacer un cambio positivo y cuidar su corazón y el de sus seres queridos. ¿Cómo?
Controla tu peso
Abandona el hábito del tabaquismo
Revisa los niveles de colesterol y glucosa
Comprueba tu presión arterial
Conoce tu riesgo cardiovascular mediante exámenes físicos
Adherencia al tratamiento pautado
Aprende a controlar el estrés y la ansiedad
Enfermedades del corazón
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Infarto agudo de miocardio
Enfermedades del corazón
Como cualquier órgano, el corazón, para funcionar, necesita de un aporte de oxígeno y nutrientes continuo. En el caso del corazón, este aporte es más importante, si cabe, porque tiene una actividad intensa durante día y noche durante toda la vida. El oxígeno y nutrientes llegan al músculo cardiaco a través de 3 arterias coronarias principales, que son como 3 tuberías. Cuando una de ellas se obstruye y hay un riego sanguíneo insuficiente se produce el infarto agudo de miocardio.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Síntomas y signos de alarma Pocos instantes después de la obstrucción de la coronaria por el trombo, el corazón empieza a sufrir “isquemia”, y esto se manifiesta en forma de opresión en el pecho. La sensación es similar a la de tener un peso encima del pecho. Esta opresión o dolor puede, además, irradiarse hacia la mandíbula o los brazos. En general, ante cualquier molestia mantenida (es decir, no unos pinchazos de unos segundos) en el pecho que no se ha tenido antes, lo mejor es llamar a los servicios de emergencias. Qué hacer ante un infarto Llamar al servicio de emergencias y esperar a que lleguen pues durante un infarto puede ocurrir una arritmia grave que sólo pueda solucionarse con un desfibrilador. Si esto ocurre en el coche propio, no hay manera de poder rescatar al paciente. Mientras acude el servicio de emergencias, es importante permanecer tranquilo y sentado o tumbado en una zona accesible y estar acompañado de alguien en todo momento para que pueda estar en contacto con los operadores del servicio de emergencias.
Causas Como consecuencia de la exposición a factores de riesgo se va produciendo un acúmulo de grasa y otro material inflamatorio en la pared de estas tuberías (coronarias). Este acúmulo de grasa no es homogéneo y se agrupa en zonas que llamamos placas de ateroma. Estas placas pueden complicarse agudamente con la formación de un trombo (coágulo) encima de ellas y este coágulo obstruye (parcial o completamente) la coronaria. Tras la oclusión de la coronaria, el territorio de músculo cardiaco que recibía sangre de ésta deja de recibir oxígeno y nutrientes, y está en riesgo de ser dañado irreversiblemente. Factores de riesgo y prevención Gran parte de los infartos se podrían prevenir si hubiese un control estricto de los factores de riesgo desde edades muy tempranas. Es fundamental hacer una vida sana desde la juventud (no fumar, hacer ejercicio, comida equilibrada, etc.), revisar con analíticas las cifras de colesterol y tomarse la tensión regularmente para detectar elevaciones de la misma. Ante cualquier duda, consultar a médicos de Atención Primaria o especialistas del corazón. Nunca es pronto para iniciar un control de estos factores de riesgo.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Infarto agudo de miocardio
Como cualquier órgano, el corazón, para funcionar, necesita de un aporte de oxígeno y nutrientes continuo. En el caso del corazón, este aporte es más importante, si cabe, porque tiene una actividad intensa durante día y noche durante toda la vida. El oxígeno y nutrientes llegan al músculo cardiaco a través de 3 arterias coronarias principales, que son como 3 tuberías. Cuando una de ellas se obstruye y hay un riego sanguíneo insuficiente se produce el infarto agudo de miocardio.
Síntomas y signos de alarma Pocos instantes después de la obstrucción de la coronaria por el trombo, el corazón empieza a sufrir “isquemia”, y esto se manifiesta en forma de opresión en el pecho. La sensación es similar a la de tener un peso encima del pecho. Esta opresión o dolor puede, además, irradiarse hacia la mandíbula o los brazos. En general, ante cualquier molestia mantenida (es decir, no unos pinchazos de unos segundos) en el pecho que no se ha tenido antes, lo mejor es llamar a los servicios de emergencias. Qué hacer ante un infarto Llamar al servicio de emergencias y esperar a que lleguen pues durante un infarto puede ocurrir una arritmia grave que sólo pueda solucionarse con un desfibrilador. Si esto ocurre en el coche propio, no hay manera de poder rescatar al paciente. Mientras acude el servicio de emergencias, es importante permanecer tranquilo y sentado o tumbado en una zona accesible y estar acompañado de alguien en todo momento para que pueda estar en contacto con los operadores del servicio de emergencias.
Causas Como consecuencia de la exposición a factores de riesgo se va produciendo un acúmulo de grasa y otro material inflamatorio en la pared de estas tuberías (coronarias). Este acúmulo de grasa no es homogéneo y se agrupa en zonas que llamamos placas de ateroma. Estas placas pueden complicarse agudamente con la formación de un trombo (coágulo) encima de ellas y este coágulo obstruye (parcial o completamente) la coronaria. Tras la oclusión de la coronaria, el territorio de músculo cardiaco que recibía sangre de ésta deja de recibir oxígeno y nutrientes, y está en riesgo de ser dañado irreversiblemente. Factores de riesgo y prevención Gran parte de los infartos se podrían prevenir si hubiese un control estricto de los factores de riesgo desde edades muy tempranas. Es fundamental hacer una vida sana desde la juventud (no fumar, hacer ejercicio, comida equilibrada, etc.), revisar con analíticas las cifras de colesterol y tomarse la tensión regularmente para detectar elevaciones de la misma. Ante cualquier duda, consultar a médicos de Atención Primaria o especialistas del corazón. Nunca es pronto para iniciar un control de estos factores de riesgo.
Infarto agudo de miocardio
Los métodos diagnósticos El primero es el electrocardiograma, que puede orientarnos de manera bastante fiable sobre si hay una oclusión aguda de una arteria coronaria. El método diagnóstico “definitivo” es el cateterismo cardiaco, ya que se ven las coronarias de manera directa y si existe obstrucción parcial o total en alguna de las 3 principales o de sus ramas secundarias. Además, las analíticas de sangre y las técnicas de imagen (ecocardiografía, TAC, etc.) pueden ayudar en ciertos casos. Investigación y tratamientos Se ha avanzado mucho en el campo de diagnóstico y tratamiento en las últimas décadas. En el diagnóstico se ha mejorado sensiblemente con el desarrollo de biomarcadores en sangre muy sensibles que detectan pequeños daños en el corazón secundarios a oclusiones coronarias parciales que con otros métodos diagnósticos podían pasar desapercibidas. En el tratamiento, se ha mejorado muchísimo la técnica de la angioplastia coronaria (implante de stents a través de catéter). Esta técnica es la mejor para tratar los infartos. También se ha mejorado en el uso de algunos tratamientos que puedan hacer que la cantidad de corazón que queda irreversiblemente dañado sea menor. Desde el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y la Fundación Jiménez Díaz, hemos contribuido de manera significativa a estos avances.
El tiempo, factor clave En un infarto la parte de corazón que no recibe sangre puede aguantar un tiempo viable, pero pasados unos minutos empieza a quedarse necrosada (dañada de firma irreversible). El daño irreversible progresa de manera exponencial con el tiempo, por ello, cuando antes de restablezca el flujo a través de la coronaria (“desobstruyendo la tubería ocluida”), más cantidad de corazón se rescatará. Posibles secuelas Las consecuencias varían en función del tiempo que se tarde en desobstruir la coronaria ocluida, así como en función del lugar de obstrucción (más proximal o distal en esta tubería). Cuando se queda dañada una gran parte de corazón, la fuerza de bombeo de corazón se ve reducida y el paciente tendrá insuficiencia cardiaca crónica (para toda la vida). Estos casos, además de la pérdida de calidad de vida e incapacidad para hacer vida normal, se asocian a mayor probabilidad de reingresos y también a más propensión de tener arritmias cardiacas, que son potencialmente letales. La vida y los cuidados post-infarto Hay que seguir las indicaciones de los médicos, principalmente tomar la medicación que se ha pautado y controlar los factores de riesgo (no fumar, controlar de cerca la tensión arterial, etc.) Hay que seguir una dieta equilibrada (idealmente mediterránea) y hacer ejercicio moderado.
Insuficiencia cardiaca
Enfermedades del corazón
La insuficiencia cardiaca (IC) es un síndrome caracterizado por la presencia de síntomas (falta de aire, cansancio, dificultad para respirar tumbado, etc.) y signos de que el corazón no funciona bien (expulsa mal la sangre). Muchas de las enfermedades del corazón acaban en esta y puede manifestarse a cualquier edad, aunque su frecuencia aumenta claramente con el avance de los años. Hoy en día, esta enfermedad afecta al 6,8% de los españoles mayores de 45 años, llegando a ascender hasta el 15-20% en las personas mayores de 85 años.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Causas Las posibles causas son antecedentes de cardiopatía isquémica (cuando las arterias coronarias que distribuyen la sangre al corazón sufren estrechamientos que reducen o impiden el flujo sanguíneo), miocardiopatías (dolencias del músculo cardiaco), valvulopatías (mal funcionamiento de las válvulas cardiacas) y arritmias (cuando el corazón se contrae demasiado rápido o demasiado lento). También se puede dar IC por aumento de demanda: la anemia, las infecciones generalizadas en el cuerpo, las enfermedades de tiroides, las fístulas arteriovenosas o el aumento de la presión arterial provocan una mayor demanda de sangre corporal . Tipos Principalmente, hay dos tipos: la IC con función sistólica deprimida (el músculo cardiaco está debilitado y contrae con menos fuerza). Esto ocurre tras un infarto de gran tamaño, en miocardiopatías dilatadas por alcohol, o de causa desconocida, o por una válvula que falla desde hace tiempo), y la insuficiencia cardiaca con función sistólica preservada (diastólica), con un musculo que contrae correctamente, pero es menos distensible, y no permite que se llene correctamente de sangre el corazón durante la fase de diástole, para luego expulsarla. Este tipo se relaciona especialmente con la hipertensión arterial.
Síntomas La IC puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante mucho tiempo a lo largo de la vida (llamada fase asintomática). Cuando aparecen, los síntomas predominantes son cansancio anormal, respiración fatigosa, sensación de plenitud del abdomen, anorexia (falta de apetito), tos seca y persistente, mareos y pérdidas de conciencia, retención de líquidos por disminución de la orina o nicturia (se orina más por la noche) Signos de alarma y diagnóstico Para el diagnostico de una insuficiencia cardiaca el especialista debe realizar una detallada historia clínica en la que figuren: factores de riesgo cardiovascular, antecedentes de cardiopatía isquémica, hipertensión o diabetes, antecedentes familiares de miocardiopatías o enfermedades valvulares, infecciones recientes, síntomas relacionados con la tolerancia al esfuerzo, hinchazón, alteraciones del ritmo cardiaco, exploración física para comprobar la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, auscultación cardiaca y pulmonar, exploración abdominal. En algunos casos serán necesarias pruebas complementarias como los rayos X, el ecocardiograma o la prueba de esfuerzo.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Insuficiencia cardiaca
La insuficiencia cardiaca (IC) es un síndrome caracterizado por la presencia de síntomas (falta de aire, cansancio, dificultad para respirar tumbado, etc.) y signos de que el corazón no funciona bien (expulsa mal la sangre). Muchas de las enfermedades del corazón acaban en esta y puede manifestarse a cualquier edad, aunque su frecuencia aumenta claramente con el avance de los años. Hoy en día, esta enfermedad afecta al 6,8% de los españoles mayores de 45 años, llegando a ascender hasta el 15-20% en las personas mayores de 85 años.
Causas Las posibles causas son antecedentes de cardiopatía isquémica (cuando las arterias coronarias que distribuyen la sangre al corazón sufren estrechamientos que reducen o impiden el flujo sanguíneo), miocardiopatías (dolencias del músculo cardiaco), valvulopatías (mal funcionamiento de las válvulas cardiacas) y arritmias (cuando el corazón se contrae demasiado rápido o demasiado lento). También se puede dar IC por aumento de demanda: la anemia, las infecciones generalizadas en el cuerpo, las enfermedades de tiroides, las fístulas arteriovenosas o el aumento de la presión arterial provocan una mayor demanda de sangre corporal . Tipos Principalmente, hay dos tipos: la IC con función sistólica deprimida (el músculo cardiaco está debilitado y contrae con menos fuerza). Esto ocurre tras un infarto de gran tamaño, en miocardiopatías dilatadas por alcohol, o de causa desconocida, o por una válvula que falla desde hace tiempo), y la insuficiencia cardiaca con función sistólica preservada (diastólica), con un musculo que contrae correctamente, pero es menos distensible, y no permite que se llene correctamente de sangre el corazón durante la fase de diástole, para luego expulsarla. Este tipo se relaciona especialmente con la hipertensión arterial.
Síntomas La IC puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante mucho tiempo a lo largo de la vida (llamada fase asintomática). Cuando aparecen, los síntomas predominantes son cansancio anormal, respiración fatigosa, sensación de plenitud del abdomen, anorexia (falta de apetito), tos seca y persistente, mareos y pérdidas de conciencia, retención de líquidos por disminución de la orina o nicturia (se orina más por la noche) Signos de alarma y diagnóstico Para el diagnostico de una insuficiencia cardiaca el especialista debe realizar una detallada historia clínica en la que figuren: factores de riesgo cardiovascular, antecedentes de cardiopatía isquémica, hipertensión o diabetes, antecedentes familiares de miocardiopatías o enfermedades valvulares, infecciones recientes, síntomas relacionados con la tolerancia al esfuerzo, hinchazón, alteraciones del ritmo cardiaco, exploración física para comprobar la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, auscultación cardiaca y pulmonar, exploración abdominal. En algunos casos serán necesarias pruebas complementarias como los rayos X, el ecocardiograma o la prueba de esfuerzo.
Insuficiencia cardiaca
Tratamiento El tratamiento conservador incluye suprimir completamente el consumo de tabaco o de alcohol, controlar el peso, mantener una vida activa y evitar el sedentarismo. Se debe practicar un ejercicio físico adecuado a las capacidades de la persona y su estado cardíaco, seguir una alimentación equilibrada y cuidar el descanso. Dentro del tratamiento farmacológico, los pacientes son tratados normalmente y según su necesidad con diuréticos (ayudan a los riñones a expulsar el sodio), inhibidores de la Enzima Convertidora de la Angiotensina (controlan la hipertensión), betabloqueantes (reducen la frecuencia cardiaca y la presión arterial), vasodilatadores (hacen que la sangre circule más fácilmente) y digitálicos (frenan ritmo irregular del corazón). En otros casos es necesario implantar dispositivos como marcapasos o desfibriladores automáticos implantables (DAI). Si el paciente no mejora con todos los tratamientos previos, se podría plantear (según la edad y la presencia de otras enfermedades o complicaciones) un tratamiento quirúrgico (revascularización, trasplante cardiaco, asistencia ventricular…) Deporte y dieta El paciente con IC debe practicar ejercicio físico, incluso en fases avanzadas de la enfermedad. Se ha demostrado que el realizar ejercicio diario disminuye la mortalidad y mejora la calidad de vida de los pacientes. La dieta (especialmente pobre en sal, y baja en calorías) y el control de la ingesta de líquidos es especialmente importante en esta enfermedad. La sal provoca retención de líquidos que pueden provocar fallo cardiaco, por lo que lo mejor será reducir la cantidad de líquidos ingerida y limitarla a 1.5-2 litros al día como máximo.
Cómo influye la edad La IC está ligada al envejecimiento, especialmente la IC con función sistólica preservada que es muy frecuente en las personas mayores, con corazones más rígidos, por la hipertensión, pero también por la propia edad. Relación con el infarto En los infartos de gran tamaño, es decir, cuando la arteria obstruida era de las principales y nutría un territorio muy amplio, queda una gran parte del musculo cardiaco necrosado y este es muy débil, por lo que el corazón tiene poca fuerza contráctil y se produce la IC. Esto también puede ocurrir cuando pasa mucho tiempo entre el inicio de síntomas de infarto y la apertura de la arteria ocluida. Pronóstico Aunque la palabra insuficiencia sugiere un proceso benigno, la insuficiencia cardiaca, sin tratamiento, tiene un pronóstico peor que muchos cánceres. Según datos de 2020, la mortalidad al año en IC aguda fue del 29,3%. En IC crónica, las cifras correspondientes fueron 6,4%. Con tratamiento, el pronóstico difiere en gran medida según la causa que la motiva. Prevención Tenemos que tratar de forma precoz los conocidos como “factores de riesgo cardiovasculares”, especialmente la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado, que son los que afectan al músculo cardiaco y arterias coronarias. También luchar contra la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo.
Cardiopatías congénitas
Enfermedades del corazón
Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizadas por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas, en su mayoría, por defectos en la formación de este órgano en el periodo embrionario. Afectan a uno de cada 100 recién nacidos, con más incidencia entre prematuros, gemelos, hijos de madres con enfermedades o hijos resultantes de embarazos por técnicas de reproducción asistida. Son muy comunes y complejas, existiendo un número casi incontable de cardiopatías congénitas diferentes. No todas son graves y pueden darse por comunicaciones anormales entre cavidades y arterias, estrechamiento de válvulas o vasos, anomalías eléctricas y arritmias, enfermedades del músculo, etc.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Síntomas La sintomatología de las cardiopatías congénitas es variable y puede darse dificultad para ganar peso, dificultad para comer, respiración rápida, color anormal, palpitaciones, mareos… Pero en algunos casos pueden ser asintomáticas y pasar desapercibidas ¿Son hereditarias? Causas No son siempre hereditarias, aunque muchas tienen una base de alteración genética con varios posibles orígenes, como mutaciones espontáneas, enfermedades maternas como la diabetes o las enfermedades autoinmunes, una propia cardiopatía en la madre… También hay cardiopatías no congénitas como es el caso de lesiones reumáticas e inflamatorias, afectación cardiaca adquirida relacionada con la Covid-19, y el importantísimo grupo de niños con cáncer que han precisado tratamiento, ya que los fármacos lesionan el corazón.
Diagnóstico Las anomalías más graves de la estructura ya son sospechadas por los obstetras en las ecografías prenatales y remitidas al cardiólogo pediátrico, pero hay que tener en cuenta las limitaciones del diagnóstico prenatal, tanto por el techo tecnológico como por el hecho de que el corazón y la circulación fetal son distintas a lo que después va a acontecer. Es esencial la vista al cardiólogo pediátrico para detectar el problema lo antes posible pues un tratamiento correcto, aún años antes de que se produzcan síntomas puede traducirse en un pronóstico de vida normal. Como pruebas de “entrada”, hay dos esenciales, el electrocardiograma, que pone en evidencia los problemas eléctricos y el ecocardiograma, que diagnostica las anomalías en la estructura y el funcionamiento. Pero es habitual realizar registros eléctricos de larga duración, escáneres, resonancia magnética e incluso el cateterismo cardiaco, aunque este último actualmente tiene un papel más terapéutico.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Cardiopatías congénitas
Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizadas por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas, en su mayoría, por defectos en la formación de este órgano en el periodo embrionario. Afectan a uno de cada 100 recién nacidos, con más incidencia entre prematuros, gemelos, hijos de madres con enfermedades o hijos resultantes de embarazos por técnicas de reproducción asistida. Son muy comunes y complejas, existiendo un número casi incontable de cardiopatías congénitas diferentes. No todas son graves y pueden darse por comunicaciones anormales entre cavidades y arterias, estrechamiento de válvulas o vasos, anomalías eléctricas y arritmias, enfermedades del músculo, etc.
Síntomas La sintomatología de las cardiopatías congénitas es variable y puede darse dificultad para ganar peso, dificultad para comer, respiración rápida, color anormal, palpitaciones, mareos… Pero en algunos casos pueden ser asintomáticas y pasar desapercibidas ¿Son hereditarias? Causas No son siempre hereditarias, aunque muchas tienen una base de alteración genética con varios posibles orígenes, como mutaciones espontáneas, enfermedades maternas como la diabetes o las enfermedades autoinmunes, una propia cardiopatía en la madre… También hay cardiopatías no congénitas como es el caso de lesiones reumáticas e inflamatorias, afectación cardiaca adquirida relacionada con la Covid-19, y el importantísimo grupo de niños con cáncer que han precisado tratamiento, ya que los fármacos lesionan el corazón.
Diagnóstico Las anomalías más graves de la estructura ya son sospechadas por los obstetras en las ecografías prenatales y remitidas al cardiólogo pediátrico, pero hay que tener en cuenta las limitaciones del diagnóstico prenatal, tanto por el techo tecnológico como por el hecho de que el corazón y la circulación fetal son distintas a lo que después va a acontecer. Es esencial la vista al cardiólogo pediátrico para detectar el problema lo antes posible pues un tratamiento correcto, aún años antes de que se produzcan síntomas puede traducirse en un pronóstico de vida normal. Como pruebas de “entrada”, hay dos esenciales, el electrocardiograma, que pone en evidencia los problemas eléctricos y el ecocardiograma, que diagnostica las anomalías en la estructura y el funcionamiento. Pero es habitual realizar registros eléctricos de larga duración, escáneres, resonancia magnética e incluso el cateterismo cardiaco, aunque este último actualmente tiene un papel más terapéutico.
Cardiopatías congénitas
Diagnóstico Si se diagnostica a tiempo y el paciente es tratado por equipos cualificados con medios actualizados, el pronóstico es, en general, bueno y los pacientes pueden alcanzar una longevidad bastante pareja a la de personas sin estas afecciones, con una buena calidad de vida. Hay cardiopatías graves sobre las que, en 2021, tenemos reservas pero buscamos que todos nuestros pacientes lleven una vida lo más normal posible.
Control y tratamiento Hay muchos tipos de cardiopatías y cada una tiene su propio “libro”. Hay personas que tienen su problema resuelto definitivamente con actuaciones puntuales, utilizando fármacos, y otras que precisan un planteamiento invasivo, bien por cateterismo cardiaco o bien por cirugía cardiaca (marcapasos, desfibriladores, resincronizadores…) Los casos moderados y severos suelen precisar varios de estos procedimientos a lo largo de la vida y necesitan un seguimiento muy especializado.
Arritmias
Enfermedades del corazón
Para que se produzca la contractilidad del corazón y este pueda ejercer su función clave de bomba del sistema circulatorio, precisa de una actividad eléctrica correcta en su fisiología y periodicidad. En términos generales, cualquier alteración que cause modificaciones e irregularidades en esta secuencia eléctrica puede ser considerada una arritmia cardíaca. En la actualidad afectan al 1% de la población y se incrementan progresivamente con la edad. Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, son el primer motivo de consulta a un cardiólogo, origen del 15% de los ingresos hospitalarios y causa principal de los casos de muerte súbita.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Clasificación y tipos Además de sintomáticas/ asintomáticas e incesantes/paroxísticas, hay arritmias ventriculares y supraventriculares (todas aquellas que tengan su origen en las aurículas del corazón). Según la frecuencia cardiaca pueden clasificarse en bradiarritmias (cuando la frecuencia se enlentece) o taquiarritmias (ritmo acelerado). Los arritmólogos podemos utilizar también clasificaciones en base a sus mecanismos electrofisiológicos. Finalmente, podemos diferenciar en función de su implicación pronóstica, siendo benignas y potencialmente malignas. Diagnóstico y tratamiento Una vez hemos detectado y evaluado el tipo de arritmia y sus mecanismos con sus implicaciones clínicas estableceremos una estrategia terapéutica precisa para caso. En muchos casos iniciamos el tratamiento con fármacos dirigidos al tratamiento de la arritmia y a sus consecuencias como por ejemplo un fármaco antiarrítmico y un anticoagulante, para evitar embolias cerebrales en determinados pacientes con fibrilación auricular.
Síntomas Las arritmias cardiacas pueden afectar a personas de cualquier edad y ser sintomáticas o asintomáticas, según sean o no apreciadas por el paciente. Las asintomáticas pueden detectarse, por ejemplo, durante la realización de un chequeo médico rutinario al tomar el pulso o realizar un electrocardiograma. Pero en la mayoría de las ocasiones cursan con síntomas que incluyen sensación del corazón acelerado o palpitaciones más o menos regulares, "vuelcos" en el pecho que pueden irradiarse al cuello, mareo o inestabilidad, perdida de conocimiento o síncope, malestar torácico o a nivel cervical, sensación de ansiedad, falta de aire o disnea y fatigabilidad precoz. En muchas ocasiones, los episodios arrítmicos, van a presentar un patrón paroxístico (se manifiesta intermitentemente), y entre los episodios, no habrá ningún síntoma relevante. Mención especial son las arritmias asociadas a alteraciones genéticas con asociación familiar en la que su detección puede ser difícil y requiere una historia detallada de los antecedentes familiares y en la mayoría de los casos la realización de pruebas complementarias que incluyen estudios genéticos.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Arritmias
Para que se produzca la contractilidad del corazón y este pueda ejercer su función clave de bomba del sistema circulatorio, precisa de una actividad eléctrica correcta en su fisiología y periodicidad. En términos generales, cualquier alteración que cause modificaciones e irregularidades en esta secuencia eléctrica puede ser considerada una arritmia cardíaca. En la actualidad afectan al 1% de la población y se incrementan progresivamente con la edad. Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, son el primer motivo de consulta a un cardiólogo, origen del 15% de los ingresos hospitalarios y causa principal de los casos de muerte súbita.
Clasificación y tipos Además de sintomáticas/ asintomáticas e incesantes/paroxísticas, hay arritmias ventriculares y supraventriculares (todas aquellas que tengan su origen en las aurículas del corazón). Según la frecuencia cardiaca pueden clasificarse en bradiarritmias (cuando la frecuencia se enlentece) o taquiarritmias (ritmo acelerado). Los arritmólogos podemos utilizar también clasificaciones en base a sus mecanismos electrofisiológicos. Finalmente, podemos diferenciar en función de su implicación pronóstica, siendo benignas y potencialmente malignas. Diagnóstico y tratamiento Una vez hemos detectado y evaluado el tipo de arritmia y sus mecanismos con sus implicaciones clínicas estableceremos una estrategia terapéutica precisa para caso. En muchos casos iniciamos el tratamiento con fármacos dirigidos al tratamiento de la arritmia y a sus consecuencias como por ejemplo un fármaco antiarrítmico y un anticoagulante, para evitar embolias cerebrales en determinados pacientes con fibrilación auricular.
Síntomas Las arritmias cardiacas pueden afectar a personas de cualquier edad y ser sintomáticas o asintomáticas, según sean o no apreciadas por el paciente. Las asintomáticas pueden detectarse, por ejemplo, durante la realización de un chequeo médico rutinario al tomar el pulso o realizar un electrocardiograma. Pero en la mayoría de las ocasiones cursan con síntomas que incluyen sensación del corazón acelerado o palpitaciones más o menos regulares, "vuelcos" en el pecho que pueden irradiarse al cuello, mareo o inestabilidad, perdida de conocimiento o síncope, malestar torácico o a nivel cervical, sensación de ansiedad, falta de aire o disnea y fatigabilidad precoz. En muchas ocasiones, los episodios arrítmicos, van a presentar un patrón paroxístico (se manifiesta intermitentemente), y entre los episodios, no habrá ningún síntoma relevante. Mención especial son las arritmias asociadas a alteraciones genéticas con asociación familiar en la que su detección puede ser difícil y requiere una historia detallada de los antecedentes familiares y en la mayoría de los casos la realización de pruebas complementarias que incluyen estudios genéticos.
Arritmias
La ablación con catéter mediante radiofrecuencia o crioablación puede curar de forma definitiva y en la mayoría de los pacientes con cualquier tipo de arritmia del corazón y este es, sin duda, el mayor avance que hemos tenido en los últimos años en el campo de las arritmias cardiacas. Otro avance importante ha sido la combinación de navegadores cardiacos durante la intervención y el examen electrofisiológico del corazón. Estos navegadores añaden precisión en el diagnóstico y seguridad en el tratamiento. La utilización de equipos de navegación permiten identificar el funcionamiento eléctrico del corazón fusionándolo con la imagen obtenida por la resonancia cardiaca, el TAC o la ecocardiografía. La utilización de pequeños dispositivos implantables como el Holter que se inserta de forma subcutánea en el pecho permiten identificar las arritmias asintomáticas. Se ha producido un avance importante en la estimulación cardiaca y actualmente colocamos electrodos en posiciones del sistema de conducción que hacen recuperar el ritmo cardiaco de forma fisiológica. La insuficiencia cardiaca ha encontrado un camino en una mejora clara de los pacientes mediante técnicas avanzadas de resincronización cardiaca. Finalmente, los desfibriladores implantables son capaces de salvar vidas en pacientes de riesgo potencial de arritmias ventriculares letales, en casos de miocardiopatías y en alteraciones genéticas familiares.
Prevención La prevención cardiovascular sin duda es el abordaje más eficaz y económico en el tratamiento de estas patologías. La medicina predictiva ha venido para quedarse y la combinación de imagen cardiovascular, biosensores y dispositivos de detección de arritmias, junto con la genómica constituyen hoy en día una estrategia combinada para adelantarse al inicio de la patología arrítmica. En este sentido, el papel del especialista en arritmias cardiacas en unidades especializadas en clave. Finalmente, la práctica regular de ejercicio y una alimentación nutritiva y equilibrada ayudan a prevenir cualquier tipo de afectación cardiovascular, incluyendo las arritmias del corazón. Arritmias y Covid-19 Mención especial requieren los síntomas relacionados con la Covid-19. Se ha observado que en una proporción no despreciable de pacientes que han superado la enfermedad, puede desarrollar cuadros de tipo disautonómico con gran cantidad de síntomas sin clara explicación fisiopatológica y que podrían enmarcarse en una disautonomía difusa. A nivel cardiaco-arrítmico, dichos pacientes pueden presentar taquicardización muy marcada (sinusal) con pequeños esfuerzos o hipotensión ortostática o postural acompañada de gran taquicardización brusca siempre con origen en el nodo sinusal. La causa y la persistencia de estos síntomas son un área activa de investigación
Muerte súbita
Enfermedades del corazón
La muerte súbita es el fallecimiento repentino e inesperado de una persona aparentemente sana sin que concurra una causa obvia como un accidente, violencia, etc. Pero lo más importante es preguntarse, ¿qué no es la muerte súbita? Es trascendental que la población general comprenda que "muerte súbita" e "infarto de miocardio" no son sinónimos. Muchos familiares de pacientes con antecedentes de muerte súbita afirman que su padre, hermano, etc. fallecieron de infarto "fulminante" pero en la mayoría de las ocasiones no hay autopsia que justifique esta afirmación. Por ello, es crucial conocer la causa exacta de la muerte súbita de un familiar de primer grado, precisamente para evitar la de otro miembro de la familia.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Incidencia En Europa se producen 300.000 fallecimientos al año por muerte súbita, 15.000 de las cuales están asociadas a la práctica deportiva. Causas y factores de riesgo La causa más frecuente es una arritmia ventricular que a su vez puede ser la consecuencia de diversas enfermedades cardíacas, algunas de ellas de origen genético y otras adquiridas. Cuando ocurre un infarto de miocardio, una miocarditis o una toxicidad cardiaca, entre otras muchas enfermedades, suele aparecer una cicatriz en el músculo cardiaco. Estas cicatrices también se han descrito en atletas con sobreesfuerzos físicos abusivos. La actividad del músculo cardiaco depende de un complejo sistema eléctrico que puede verse alterado por la presencia de estas cicatrices en los ventrículos, como si de un cortocircuito se tratara. Esto puede provocar taquicardias de más de 200 latidos por minuto que si no se revierten precozmente resultan incompatibles con la vida.
En las enfermedades de origen genético no existen factores de riegos específicos como tales, por el contrario en las cicatrices derivadas de un infarto, los factores de riesgo serían los propios de la cardiopatía isquémica: tabaquismo, diabetes, hipertensión, dislipemia, obesidad y sedentarismo. Muerte súbita y deporte En deportistas muy jóvenes, lo más frecuente es una enfermedad genética de músculo cardiaco como la miocardiopatia hipertrofia o la arritmigenica que haya pasado desapercibida. Pero hay que saber que el corazón tiene un sistema eléctrico con un funcionamiento molecular muy complejo que puede estar alterado también genéticamente y que puede fallar de forma repentina como ocurre en las canalopatias. Además, las enfermedades de la arteria aorta pueden ser fatales en deportistas muy jóvenes. En deportistas recreacionales de más de 40 años, el infarto es la causa más frecuente pero no es la única. Muchos de estos casos serían evitables con un reconocimiento cardiologico específico y con técnicas de imagen avanzadas como la resonancia o el TAC cardiaco.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Muerte súbita
La muerte súbita es el fallecimiento repentino e inesperado de una persona aparentemente sana sin que concurra una causa obvia como un accidente, violencia, etc. Pero lo más importante es preguntarse, ¿qué no es la muerte súbita? Es trascendental que la población general comprenda que "muerte súbita" e "infarto de miocardio" no son sinónimos. Muchos familiares de pacientes con antecedentes de muerte súbita afirman que su padre, hermano, etc. fallecieron de infarto "fulminante" pero en la mayoría de las ocasiones no hay autopsia que justifique esta afirmación. Por ello, es crucial conocer la causa exacta de la muerte súbita de un familiar de primer grado, precisamente para evitar la de otro miembro de la familia.
Incidencia En Europa se producen 300.000 fallecimientos al año por muerte súbita, 15.000 de las cuales están asociadas a la práctica deportiva. Causas y factores de riesgo La causa más frecuente es una arritmia ventricular que a su vez puede ser la consecuencia de diversas enfermedades cardíacas, algunas de ellas de origen genético y otras adquiridas. Cuando ocurre un infarto de miocardio, una miocarditis o una toxicidad cardiaca, entre otras muchas enfermedades, suele aparecer una cicatriz en el músculo cardiaco. Estas cicatrices también se han descrito en atletas con sobreesfuerzos físicos abusivos. La actividad del músculo cardiaco depende de un complejo sistema eléctrico que puede verse alterado por la presencia de estas cicatrices en los ventrículos, como si de un cortocircuito se tratara. Esto puede provocar taquicardias de más de 200 latidos por minuto que si no se revierten precozmente resultan incompatibles con la vida.
En las enfermedades de origen genético no existen factores de riegos específicos como tales, por el contrario en las cicatrices derivadas de un infarto, los factores de riesgo serían los propios de la cardiopatía isquémica: tabaquismo, diabetes, hipertensión, dislipemia, obesidad y sedentarismo. Muerte súbita y deporte En deportistas muy jóvenes, lo más frecuente es una enfermedad genética de músculo cardiaco como la miocardiopatia hipertrofia o la arritmigenica que haya pasado desapercibida. Pero hay que saber que el corazón tiene un sistema eléctrico con un funcionamiento molecular muy complejo que puede estar alterado también genéticamente y que puede fallar de forma repentina como ocurre en las canalopatias. Además, las enfermedades de la arteria aorta pueden ser fatales en deportistas muy jóvenes. En deportistas recreacionales de más de 40 años, el infarto es la causa más frecuente pero no es la única. Muchos de estos casos serían evitables con un reconocimiento cardiologico específico y con técnicas de imagen avanzadas como la resonancia o el TAC cardiaco.
Muerte súbita
La importancia de los desfibriladores de uso público Hay estudios que afirman que en España al disponer de menos desfibriladores que los países del norte de Europa, el porcentaje de recuperación de los pacientes que sufren una parada cardiorespiratoria es significativamente inferior. Sin embargo, más allá de estos números estoy convencido de que el grado de concienciación colectiva con respecto a la reanimación cardiopulmonar y a los desfibriladores en espacios públicos concurridos va en aumento y se traduce en vidas salvadas en España. Su uso no es excesivamente complejo, están pensados para que los use cualquier persona. Lo importante es que la población general sepa que existen y que puedan reclamarlos en caso de presenciar una parada cardiorespiratoria. El disfibrilador está programado para guiar al reanimador y que la terapia del choque eléctrico sea pertinente y efectiva. El éxito de la desfibrilacion depende más de las circunstancias médicas del paciente y de su enfermedad que de la destreza del reanimador. No obstante, siempre hay que pedir ayuda y llamar a los servicios de emergencia antes de usarlos. Secuelas en pacientes reanimados Puede no quedar ninguna si se revierte de forma temprana. Si la reanimación ocurre de forma muy tardía, el daño cerebral puede ser irreparable.
Reanimación: Qué hacer ante un caso Pedir ayuda. Llamar a los servicios de emergencia. Comprobar las respiración y pulso del paciente. Iniciar la Reanimación cardiopulmonar. Mantener la calma y alternarse con otras personas durante la RCP para no agotarse. Hay que ganar minutos para que lleguen los sanitarios. Si la parada cardiorespiratoria es secundaria a una arritmia, el choque eléctrico usando un desfibrilador puede salvar la vida de una persona. El tratamiento más eficaz es por tanto la divulgación y concienciación colectiva sobre la reanimación cardiopulmonar y el uso de desfibriladores en espacios públicos. RCP: Pasos para salvar una vida La RCP incluye 30 compresiones torácicas seguidas de dos insuflaciones de aire. Las compresiones deben imitar en fuerza al latido cardiaco y tener una cadencia de unas 100 por minuto. A veces recomendamos que la gente siga de forma interna el ritmo de canciones conocidas como “La macarena” o “Stayin’ Alive” de Bee Gees. La RCP de la famosa serie “Los vigilantes de la playa”, ya quedó obsoleta.
Valvulopatías
Enfermedades del corazón
Las válvulas son unas estructuras cardíacas cuyo objetivo principal es favorecer que la sangre progrese en el torrente circulatorio. Para explicarlo de forma más sencilla, las válvulas son unas puertas que se abren cuando pasa la sangre, y se cierran para evitar que ésta recircule hacia atrás. Las valvulopatías son aquellas enfermedades que afectan a las válvulas y que son prevalentes en nuestra población.
Infarto agudo de miocardio
Arritmias
Signos de alarma Los síntomas son diferentes según la válvula afectada y el grado de afectación. Pero la sensación de opresión en el pecho (ángor), la sensación de falta de aire (disnea), la pérdida brusca de conocimiento (síncope), las palpitaciones y el hinchazón en los tobillos (edemas) son los síntomas más habituales. Diagnóstico y tratamiento Ante la presencia de síntomas lo más adecuado es consultar a un cardiólogo. Se realiza una ecocardiografía, que es una prueba muy sencilla, parecida a las ecografías que se realizan a las mujeres embarazadas, que permite establecer un diagnóstico y la severidad del mismo. El tratamiento puede variar pero en la mayoría de loscasosseveros y graves se requiere una intervención sea con catéteres o con una cirugía.
Tipos y causas Las valvulopatías más frecuentes son la estenosis aórtica (obstrucción de la válvula) y la insuficiencia mitral (falta de cierre de la válvula). En ambas la causa más frecuente es la degeneración, generalmente producida por la edad. Digamos que las válvulas enferman por uso continuado. Pero esto es una verdad a medias, porque vemos que hay pacientes que desarrollan la enfermedad de forma más temprana que otros, lo que nos obliga a investigar en la búsqueda de posibles factores que se puedan corregir. Por otro lado, parte de las valvulopatías son congénitas, es decir, vienen desde el nacimiento. En estos casos es importante la detección precoz y un seguimiento cercano por los servicios de cardiología.
Insuficiencia cardiaca
Muerte súbita
Cardiopatías congénitas
Valvulopatías
Valvulopatías
Las válvulas son unas estructuras cardíacas cuyo objetivo principal es favorecer que la sangre progrese en el torrente circulatorio. Para explicarlo de forma más sencilla, las válvulas son unas puertas que se abren cuando pasa la sangre, y se cierran para evitar que ésta recircule hacia atrás. Las valvulopatías son aquellas enfermedades que afectan a las válvulas y que son prevalentes en nuestra población.
Signos de alarma Los síntomas son diferentes según la válvula afectada y el grado de afectación. Pero la sensación de opresión en el pecho (ángor), la sensación de falta de aire (disnea), la pérdida brusca de conocimiento (síncope), las palpitaciones y el hinchazón en los tobillos (edemas) son los síntomas más habituales. Diagnóstico y tratamiento Ante la presencia de síntomas lo más adecuado es consultar a un cardiólogo. Se realiza una ecocardiografía, que es una prueba muy sencilla, parecida a las ecografías que se realizan a las mujeres embarazadas, que permite establecer un diagnóstico y la severidad del mismo. El tratamiento puede variar pero en la mayoría de loscasosseveros y graves se requiere una intervención sea con catéteres o con una cirugía.
Tipos y causas Las valvulopatías más frecuentes son la estenosis aórtica (obstrucción de la válvula) y la insuficiencia mitral (falta de cierre de la válvula). En ambas la causa más frecuente es la degeneración, generalmente producida por la edad. Digamos que las válvulas enferman por uso continuado. Pero esto es una verdad a medias, porque vemos que hay pacientes que desarrollan la enfermedad de forma más temprana que otros, lo que nos obliga a investigar en la búsqueda de posibles factores que se puedan corregir. Por otro lado, parte de las valvulopatías son congénitas, es decir, vienen desde el nacimiento. En estos casos es importante la detección precoz y un seguimiento cercano por los servicios de cardiología.
Valvulopatías
Cuidados Depende de la válvula afecta y grado de afectación. En general se recomienda que los pacientes no cesen en hacer actividad, y en el caso de que tengan síntomas, quiere decir que requieren algún tipo de intervención. Obviamente a los pacientes con patologías graves no les recomendamos hacer una maratón. A nivel de dieta si que es verdad que la dieta baja en sal suele ser recomendable para todo tipo de valvulopatías.
. Relación con el infarto y las insuficiencias cardiacas Los infartos no suelen tener relación directa con las valvulopatías. Para entenderlo, si las válvulas son las puertas del corazón, las arterias serían las tuberías. Si una falla puede afectar a la otra, pero no tienen relación directa. Lo que si que parece es que hay varios factores de riesgo cardiovascular que de la misma manera que pueden hacer que las arterias enfermen, pueden hacer que las válvulas también lo hagan. La insuficiencia cardíaca es un estado final de fracaso cardíaco. Puede ser debido a un infarto, a un problema valvular o a cualquier otra situación que haga que el corazón fracase.