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¿Quiénes eran y de dónde venían los esclavos?

Alejandra Schwarz

Created on September 16, 2021

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Transcript

¿Quiénes eran y de dónde venían los esclavos?

Antes de las Reformas de Solon los esclavos estaban compuestos por personas de diferentes procedencias: - Prisioneros (o prisioneras) de guerra, gentes procedentes de territorios no helenizados, y por tanto, bárbaros. En este campo abundaban los frigios, los lidios, los carios, los escitas, los tracios, los cirenaicos… -Atenienses que habían perdido su libertad por dos motivos. Por un lado, por ser niños pobres abandonados o por contraer deudas e incumplirlas.

La esclavitud por deudas

Los pequeños campesinos muchas veces contraían deudas para comprar semillas, herramientas de trabajo o alimentos (en caso de sequías o inundaciones) y muchas veces no las podian pagar. Por eso, podían llegar a hipotecar sus tierras y podían ser legalmente vendidos como esclavos cuando no pagaban.

Consciente de la amenaza que representaba una agitación campesina que hubiera podido acabar en una tiranía, Solon proclama la seisacteia o "supresión de cargas", eliminando las deudas, las hipotecas y prohibiendo la esclavitud por endeudamiento.

"El hombre es una cosa difícil de manejar, como se ha demostrado a menudo por las revueltas frecuentes (...), y los grandes problemas que surgen en los estados con muchos esclavos que hablan el mismo lenguaje (…). Sólo dos soluciones han quedado para nosotros: no tener esclavos del mismo origen étnico ni que tampoco, si es posible, hablen el mismo lenguaje."

Platón, 360 a. C.

Los amos podían conceder la libertad a sus esclavos con una simple declaración ante testigos. Un esclavo también podía rescatar su persona gracias al peculio, esa pequeña cantidad de dinero que el amo le había permitido ir ahorrando, o bien si el amo le daba como herencia su libertad al morir. Tras su libertad, se le consideraba como un meteco y normalmente quedaba obligado a permanecer al lado de su antiguo dueño mientras viviera o a cumplir ciertas disposiciones, pero recibiendo una paga por su trabajo. Las continuas guerras y revueltas políticas les ofrecían muchas posibilidades de escapar, y en casos de emergencia, la ciudad podía alistarlos como remeros y se les concedía la libertad.

Buscando la libertad...

Los esclavos eran, según Aristóteles, una «posesión animada» y no tenían -casi- derechos legales. Atenas sólo les protegía contra una muerte arbitraria. A los esclavos escapados, en general, les esperaba un castigo muy cruel, ya que la ley permitía las reprimendas físicas: torturas y mutilaciones eran moneda corriente. Sólo podían escapar de un amo especialmente cruel sin consecuencias acogiéndose como suplicantes en el templo de Teseo y pidiendo que se les vendiera a un dueño mejor, aunque esta opción era rara en una ciudad donde se podía encontrar fácilmente esclavos en el mercado. Los esclavos podían declarar en los procesos judiciales, pero sólo si se les sometía a tormento; «atándolo a una escalera, colgándolo, azotándolo con un látigo, desollándolo, retorciéndole los miembros», según cuenta Aristófanes. Muchas veces, las partes implicadas ofrecían a sus propios esclavos para declarar en esas condiciones; se suponía que sólo bajo tortura se declaraba la verdad.