El toro
La tauromaquia es un tema recurrente en la obra de Picasso. Pese a las declaraciones del pintor a Jerome Seckler de que simboliza la brutalidad, la imagen sigue siendo ambigua. En obras anteriores, el toro aparece representado como símbolo de la fuerza noble y de la justicia. Según otras opiniones el toro en la obra de Picasso simboliza a España.
Un niño muerto en brazos de su madre. De las complejas imágenes cubistas del cuadro, ésta es una de las que se interpretan al instante: la lengua de la mujer, semejante a un puñal o un fragmento de cristal, representa su pavoroso grito de madre. Estas lenguas como cuchillos, expresión de un enorme desgarro, se encuentran también en el caballo y en el toro.
Madre e hijo
En el suelo, en primer término, aparece el cuerpo de un soldado muerto; algunos quieren ver en esta figura, la única masculina del cuadro, la representación de un miliciano de la República.
La cabeza cortada
Todas las caras obedecen al estilo cubista, que solapa las distinciones entre perfiles y frontales, y le permite al artista reagrupar los rasgos a su antojo. La angustia reflejada en el rostro de la mujer que sostiene al niño muerto resulta especialmente conmovedora, tal vez por el contraste de estilo entre la cara de la madre y una representación más convencional de la criatura.
Rostros cubistas
Rostros cubistas
La austeridad cromática conviene al tema del cuadro. La primera imagen que Picasso recibió del bombardeo le llegó por los periódicos franceses, lo cual propicia la teoría de que fue la interiorización del horror lo que hizo que Picasso reflejara la tragedia en un negro profundo y un blanco sepulcral.
"Ausencia" de color
La figura de la madre con el niño muerto, que compone una surta de Piedad, y las mujeres que contemplan al caballo herido con miedo y lástima, apuntan ciertas similitudes con la iconografía tradicional de la crucifixión y el descendimiento. Aquí quizás el pintur busca una imagen moderna y laica que exprese el sufrimiento del hombre sin alusión expresa al simbolismo cristiano.
Crucifixión moderna
La figura de la derecha alza los brazos como si quisiera impedir la caída de las bombas lanzadas desde las alturas, La postura recuerda a la del personaje central de Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya. Efectivamente cabe establecer un paralelismo entre los acontecimientos que motivaron ambos cuadros: en los dos casos se trataba de una brutalidad salvaje descargada sobre inocentes.
Referencia de Goya
En el Guernica se puede hacer algo más que ver un cuadro. Todo el cuadro es un gran grito suspendido. Es posible oír el relincho del caballo, el alarido impregnante de una mujer que mira al cielo, el bramido feroz del toro, el terrible gemido de madre y el llanto de las mujeres que miran al caballo, y al fondo, el crepitar de las llamas. En medio de este atroz estruendo, el silencio de la flor que brota junto a la espada del guerrero es un tenue hilo de esperanza.
El simbolismo de la flor
Guernica el cuadro
SB
Created on May 15, 2021
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El toro
La tauromaquia es un tema recurrente en la obra de Picasso. Pese a las declaraciones del pintor a Jerome Seckler de que simboliza la brutalidad, la imagen sigue siendo ambigua. En obras anteriores, el toro aparece representado como símbolo de la fuerza noble y de la justicia. Según otras opiniones el toro en la obra de Picasso simboliza a España.
Un niño muerto en brazos de su madre. De las complejas imágenes cubistas del cuadro, ésta es una de las que se interpretan al instante: la lengua de la mujer, semejante a un puñal o un fragmento de cristal, representa su pavoroso grito de madre. Estas lenguas como cuchillos, expresión de un enorme desgarro, se encuentran también en el caballo y en el toro.
Madre e hijo
En el suelo, en primer término, aparece el cuerpo de un soldado muerto; algunos quieren ver en esta figura, la única masculina del cuadro, la representación de un miliciano de la República.
La cabeza cortada
Todas las caras obedecen al estilo cubista, que solapa las distinciones entre perfiles y frontales, y le permite al artista reagrupar los rasgos a su antojo. La angustia reflejada en el rostro de la mujer que sostiene al niño muerto resulta especialmente conmovedora, tal vez por el contraste de estilo entre la cara de la madre y una representación más convencional de la criatura.
Rostros cubistas
Rostros cubistas
La austeridad cromática conviene al tema del cuadro. La primera imagen que Picasso recibió del bombardeo le llegó por los periódicos franceses, lo cual propicia la teoría de que fue la interiorización del horror lo que hizo que Picasso reflejara la tragedia en un negro profundo y un blanco sepulcral.
"Ausencia" de color
La figura de la madre con el niño muerto, que compone una surta de Piedad, y las mujeres que contemplan al caballo herido con miedo y lástima, apuntan ciertas similitudes con la iconografía tradicional de la crucifixión y el descendimiento. Aquí quizás el pintur busca una imagen moderna y laica que exprese el sufrimiento del hombre sin alusión expresa al simbolismo cristiano.
Crucifixión moderna
La figura de la derecha alza los brazos como si quisiera impedir la caída de las bombas lanzadas desde las alturas, La postura recuerda a la del personaje central de Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya. Efectivamente cabe establecer un paralelismo entre los acontecimientos que motivaron ambos cuadros: en los dos casos se trataba de una brutalidad salvaje descargada sobre inocentes.
Referencia de Goya
En el Guernica se puede hacer algo más que ver un cuadro. Todo el cuadro es un gran grito suspendido. Es posible oír el relincho del caballo, el alarido impregnante de una mujer que mira al cielo, el bramido feroz del toro, el terrible gemido de madre y el llanto de las mujeres que miran al caballo, y al fondo, el crepitar de las llamas. En medio de este atroz estruendo, el silencio de la flor que brota junto a la espada del guerrero es un tenue hilo de esperanza.
El simbolismo de la flor