LECCIÓN XXV
ONTOLOGIA DE LA VIDA
La totalidad de la existencia
Después de estudiar la estructura ontológica de los objetos reales e ideales y la estructura ontológica del valor, llegamos a un momento en el que nos encontramos ante el cuarto y último problema ontológico
Todos estos objetos determinan la raíz de su existencia y su sustancia, nos encontramos como la vida misma, en la que están esas cosas reales, esos objetos ideales y esos valores. En vuestra vida "hay" cosas reales, objetos ideales y valores. Cada una de esas esferas ontológicas tiene su propia estructura; y podemos preguntarnos: ¿qué significa eso que yo expreso con la palabra "hay"?, ¿qué significa ese "haber" cosas reales, objetos ideales, valores? Ese haber no significa otra cosa que la totalidad de la existencia.
La existencia, pues, en su totalidad, comprende lo óntico y lo ontológico,
porque me comprende a mí también. Comprende el yo, capaz de pensar las cosas, y las cosas, que el yo puede pensar. Esa existencia entera, total, podemos denominarla muy bien "vida", mi vida; porque yo no puedo, en modo alguno, soñar siquiera con que algo exista, si no existe de un modo o de otro en mi vida: directamente, con una existencia especial, que es la existencia.
La vida: ente independiente
este cuarto objeto metafísico que podemos indistintamente llamar la vida o la "existencia", la vida en la ontología ocupa un plano muy profundo. cualquiera de los tres campos ontológicos -cosas reales, objetos ideales y valores- están todos en la vida; pero ella, la vida, no tiene adónde ir. Por tanto, en la ontología, existe una diferencia esencial entre la entidad de realidad, la entidad de objetos ideales, la entidad de valor y la entidad de vida; son precisamente estas tres primeras entidades las que son entidades en la vida, pero no en la vida. "Entidad" tampoco es "entidad".
Luego de esto podemos explicar de una manera más sencilla que esos tres entes no son independientes. Y la vida si es un ente independiente. Que es ser independiente: pues el ser independiente significa no depender de nada o ninguna otra cosa. Es con esto que podemos expresar que el único ente único y absoluto es la vida.
Ahora se plantea el problema metafísico. ¿Quién existe?, ¿Qué existe? La respuesta es sencilla: la vida es la existencia absoluta y autentica. Mientras a los otros entes los cuales llamamos cosas reales, objetos ideales y valores. Dependen de la vida en cierto modo y es así que se pude decir que están subordinados a la vida
Necesidad de una nueva lógica
en este objetivo metafísico (la vida) tiene que llegar la filosofía forzosamente. De modo que la filosofía tiene que ir para inevitablemente, por un rodeo u otro la metafísica, a una metafísica de la existencia, a una metafísica de la vida.
Para llegar a la metafísica de la existencia o de la vida. Se necesita una nueva lógica y esto porque: se necesita una nueva lógica ya que el concepto tradicionalmente viene haciendo uso de la filosofía para definir el ente, estos son conceptos que se derivan y que se extraen de la conceptualización de los entes inauténticos.
Por consiguiente, los conceptos lógicos formados por impregnación de esos entes inauténticos y derivados como, ¿cómo van a valer para captar y apresar la peculiaridad ontológica de este ente absoluto, primario y auténtico? Esto se viene en pugnando por una metafísica que una llama existencial y otra vida. Pero a estas dos teorías de la metafísica realmente se atribuye como una misa ya que cuando hablan sobre la existencial están hablando de lo mismo a la que llaman vida.
Estructura óntica de la vida
esta es una ontología fundamental de la vida, ya sea de la existencia de ente autentico y absoluto.
• ¿Qué es la vida? La vida es un ente autentico y absoluto.
El ente autentico y absoluto que es la vida o la existencia, tienen como una primacía sobre los demás entes particulares se documenta en tres características de la vida, que son esenciales en su estructura ontológica:
• la primera es que ella es determinante; que ella es la raíz de todo ente y que por consiguiente no puede ser ella a su vez determinada, ni puede ser ella a su vez definida por definiciones extraídas de un ente particular • En segundo lugar, la vida contiene en sí misma la seguridad de la existencia, mientras que un ente cualquiera particular, que existe, no tiene en sí mismo la seguridad de que existe Sólo la vida en la cual yo estoy, sabe por mí que existe: sólo la vida tiene seguridad de existir, y esa seguridad de existir hace que su existencia sea la existencia fundamental y primaria, mientras que las otras son siempre existencias secundarias y derivadas. • Y, por último, la vida es el único ente que se interesa por mí y por cualquier ente derivado, mientras que los entes particulares no sienten interés ninguno por sí mismos.
Una piedra es un ente, pero no sabe que lo es, ni se interesa por serio; mientras que la vida es un ente y sabe que lo es; es capaz de reflexividad y además se interesa por ser ente. O, dicho de otro modo: la vida quiere vivir
Caracteres de la vida
El primer carácter que encontramos es el de la ocupación. ¿Que es la ocupación?, Vivir es ocuparse; vivir es hacer; vivir es practicar. La vida es una ocupación con las cosas; es decir, un manejo de las cosas; un quitar y poner cosas; un andar entre cosas; un hacer con las cosas esto y lo otro.
• Primera contradicción: que esos objetos reales las cosas son lo que son no en sí mismos sino en cuanto nosotros nos ocupamos con ellos. El ocuparnos con las cosas es lo que les confiere el carácter de cosas; porque llamamos precisamente cosas al término inmediato de nuestra acción. He aquí pues una primera sorprendente unión de términos heterogéneos. Resulta que el ocuparse con las cosas es lo que convierte eso que "hay" en cosas. Segunda contradicción: porque si la vida es ocupación preocupativa, ocupación de una vida que está preocupada, entonces diremos que por esencia la vida es no-indiferencia. La vida no es indiferente; a la vida no le es indiferente ser o no sé.
• contradicción entre el ser de la vida que es y el interés por ser: ¿Cómo puede tener interés por ser lo que ya es? Sin embargo, la vida es de tal índole y naturaleza que aun siendo o existiendo, siendo ella la existencia total, tiene sin embargo interés por existir, y por existir de tal o cual modo.
¿Cómo vamos a resolver estas contradicciones?
No las podemos resolver; y no las podemos resolver porque son contradicciones cuando aplicamos a la realidad existencial, a la existencia total, a la vida, los conceptos estáticos y quietos que derivamos de las cosas secundarias en la lógica de Parménides.
La vida y el tiempo
Llegamos con esto quizá a lo más importante: Que la estructura ontológica de la vida contiene como su nervio fundamental, su raíz, algo que es precisamente lo más opuesto, polarmente opuesto, al tipo del ser estático y quieto de Parménides. La vida en su raíz contiene el tiempo. la estructura ontológica de la vida, es el tiempo. Pero vamos poco a poco.
Tiempo es una palabra que significa muchas cosas. Debemos distinguir dos clases de tiempo: El tiempo que hay "en" la vida y el tiempo que la vida "es". En la vida está el tiempo de la física, el tiempo de la astronomía, el tiempo de la teoría de la relatividad. Ese es un tiempo que está en la vida, lo mismo que los objetos reales, los objetos ideales y los valores están en la vida.
Y lo mismo que estos objetos, son entes secundarios y derivados, entes inauténticos y relativos (siendo la vida que los contiene a todos el único ente absoluto y auténtico) del mismo modo el tiempo que está "en" la vida es un tiempo inauténtico y relativo; es el tiempo de las ciencias físicas, de las ciencias astronómicas. En ese tiempo, el pasado da de sí al presente, y dando de sí el pasado al presente va creándose el futuro.
La angustia
cuando la vida corre en pos de sí misma; en esta ocupación que es preocupación; en este presente que es un futuro que ha llegado a ser, en todo esto se manifiesta la vida esencialmente como no indiferencia; y la no indiferencia se manifiesta en la angustia. La angustia es el carácter típico y propio de la vida.
La vida es angustiosa. Y ¿por qué es angustiosa la vida? La angustia de la vida tiene dos caras. Por un lado, es necesidad de vivir; la angustia de la vida es afán de vivir; es no-indiferencia al ser, que antes describía yo en sus dos aspectos de existir y de existir de éste o de aquel modo; en sus dos aspectos existencial y esencial. De modo que, por un lado, la angustia es afán de ser, ansiedad por ser, por seguir siendo, porque el futuro sea presente; pero, por otro lado, esa ansiedad de ser lleva dentro el temor de no ser; el temor de dejar de ser, el temor de la nada. Por eso la vida es, por un lado, ansiedad de ser, y por otro lado temor de la nada. Esa es la angustia.
La angustia contiene en su unidad emocional, sentimental, esas dos notas ontológicas características: por un lado, la afirmación de la ansiedad de ser, y por otro lado la radical temeridad ante la nada.
La nada
En el fondo de la existencia, de la vida, encontramos pues, como raíz de ella, la nada, la sensación, el sentimiento de la nada. Y he aquí la última y suprema contradicción, que hay en ese objeto que es la vida o la existencia total: la contradicción de que en ella coexisten el ser y el no ser; la existencia y la nada. Y no coexisten, como pudieran ustedes figurarse, en el sentido negativo de que la nada consista en el aniquilamiento del ser, no. En la angustia la nada se nos aparece no como resultado de una operación que el ser hace aniquilándose a sí mismo; sino por el contrario, la nada se nos aparece como algo primario, que no se deriva de un acto de privación de ser.
El problema de la muerte
Para terminar, les advertiré a ustedes dos problemas que
ahora van empezando a surgir. No son dos problemas nuevos;
son dos viejísimos problemas, pero que ahora, sobre esa infinita, profunda y variada multiplicidad que hay en la vida, adelantan su rostro unas veces ceñudo, otras veces risueño. Por consiguiente la muerte y la vida no constituyen dos términos homogéneos, en un mismo plano ontológico, sino que la vida está en el plano ontológico más profundo, el absoluto, el plano del ente auténtico y absoluto, mientras que la muerte que es algo que acontece a la vida, "en" la vida, está en el plano derivado de los
entes particulares, de las cosas reales, de los objetos ideales y de
los valores. Quizá por este lado, por este camino, reflexionando sobre esto, pudieran encontrarse algunas consideraciones
ontológicas interesantes sobre el problema de la muerte.
El problema de Dios
El otro problema es el problema de Dios. Hemos visto que la vida es una entidad ontológica primaria, o como yo digo, absoluta y auténtica. Hemos visto también que en ella, para la lógica parmenídica, hay un semillero de estructuras contradictorias. Pero esas estructuras contradictorias culminan en la contradicción entre e! ser y la nada. Hemos visto que la vida, quees, que existe, mira de reojo hacia la nada. Esos dos pilares correlativos de la existencialidad total plantean empero la pregunta metafisica fundamental. ¿Que es Metafísica?, terminaba con esta pregunta, a saber: ¿por qué existe ente y no más bien nada?.
ONTOLOGIA DE LA VIDA
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Created on May 14, 2021
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LECCIÓN XXV
ONTOLOGIA DE LA VIDA
La totalidad de la existencia
Después de estudiar la estructura ontológica de los objetos reales e ideales y la estructura ontológica del valor, llegamos a un momento en el que nos encontramos ante el cuarto y último problema ontológico
Todos estos objetos determinan la raíz de su existencia y su sustancia, nos encontramos como la vida misma, en la que están esas cosas reales, esos objetos ideales y esos valores. En vuestra vida "hay" cosas reales, objetos ideales y valores. Cada una de esas esferas ontológicas tiene su propia estructura; y podemos preguntarnos: ¿qué significa eso que yo expreso con la palabra "hay"?, ¿qué significa ese "haber" cosas reales, objetos ideales, valores? Ese haber no significa otra cosa que la totalidad de la existencia.
La existencia, pues, en su totalidad, comprende lo óntico y lo ontológico, porque me comprende a mí también. Comprende el yo, capaz de pensar las cosas, y las cosas, que el yo puede pensar. Esa existencia entera, total, podemos denominarla muy bien "vida", mi vida; porque yo no puedo, en modo alguno, soñar siquiera con que algo exista, si no existe de un modo o de otro en mi vida: directamente, con una existencia especial, que es la existencia.
La vida: ente independiente
este cuarto objeto metafísico que podemos indistintamente llamar la vida o la "existencia", la vida en la ontología ocupa un plano muy profundo. cualquiera de los tres campos ontológicos -cosas reales, objetos ideales y valores- están todos en la vida; pero ella, la vida, no tiene adónde ir. Por tanto, en la ontología, existe una diferencia esencial entre la entidad de realidad, la entidad de objetos ideales, la entidad de valor y la entidad de vida; son precisamente estas tres primeras entidades las que son entidades en la vida, pero no en la vida. "Entidad" tampoco es "entidad".
Luego de esto podemos explicar de una manera más sencilla que esos tres entes no son independientes. Y la vida si es un ente independiente. Que es ser independiente: pues el ser independiente significa no depender de nada o ninguna otra cosa. Es con esto que podemos expresar que el único ente único y absoluto es la vida.
Ahora se plantea el problema metafísico. ¿Quién existe?, ¿Qué existe? La respuesta es sencilla: la vida es la existencia absoluta y autentica. Mientras a los otros entes los cuales llamamos cosas reales, objetos ideales y valores. Dependen de la vida en cierto modo y es así que se pude decir que están subordinados a la vida
Necesidad de una nueva lógica
en este objetivo metafísico (la vida) tiene que llegar la filosofía forzosamente. De modo que la filosofía tiene que ir para inevitablemente, por un rodeo u otro la metafísica, a una metafísica de la existencia, a una metafísica de la vida.
Para llegar a la metafísica de la existencia o de la vida. Se necesita una nueva lógica y esto porque: se necesita una nueva lógica ya que el concepto tradicionalmente viene haciendo uso de la filosofía para definir el ente, estos son conceptos que se derivan y que se extraen de la conceptualización de los entes inauténticos.
Por consiguiente, los conceptos lógicos formados por impregnación de esos entes inauténticos y derivados como, ¿cómo van a valer para captar y apresar la peculiaridad ontológica de este ente absoluto, primario y auténtico? Esto se viene en pugnando por una metafísica que una llama existencial y otra vida. Pero a estas dos teorías de la metafísica realmente se atribuye como una misa ya que cuando hablan sobre la existencial están hablando de lo mismo a la que llaman vida.
Estructura óntica de la vida
esta es una ontología fundamental de la vida, ya sea de la existencia de ente autentico y absoluto.
• ¿Qué es la vida? La vida es un ente autentico y absoluto.
El ente autentico y absoluto que es la vida o la existencia, tienen como una primacía sobre los demás entes particulares se documenta en tres características de la vida, que son esenciales en su estructura ontológica:
• la primera es que ella es determinante; que ella es la raíz de todo ente y que por consiguiente no puede ser ella a su vez determinada, ni puede ser ella a su vez definida por definiciones extraídas de un ente particular • En segundo lugar, la vida contiene en sí misma la seguridad de la existencia, mientras que un ente cualquiera particular, que existe, no tiene en sí mismo la seguridad de que existe Sólo la vida en la cual yo estoy, sabe por mí que existe: sólo la vida tiene seguridad de existir, y esa seguridad de existir hace que su existencia sea la existencia fundamental y primaria, mientras que las otras son siempre existencias secundarias y derivadas. • Y, por último, la vida es el único ente que se interesa por mí y por cualquier ente derivado, mientras que los entes particulares no sienten interés ninguno por sí mismos.
Una piedra es un ente, pero no sabe que lo es, ni se interesa por serio; mientras que la vida es un ente y sabe que lo es; es capaz de reflexividad y además se interesa por ser ente. O, dicho de otro modo: la vida quiere vivir
Caracteres de la vida
El primer carácter que encontramos es el de la ocupación. ¿Que es la ocupación?, Vivir es ocuparse; vivir es hacer; vivir es practicar. La vida es una ocupación con las cosas; es decir, un manejo de las cosas; un quitar y poner cosas; un andar entre cosas; un hacer con las cosas esto y lo otro.
• Primera contradicción: que esos objetos reales las cosas son lo que son no en sí mismos sino en cuanto nosotros nos ocupamos con ellos. El ocuparnos con las cosas es lo que les confiere el carácter de cosas; porque llamamos precisamente cosas al término inmediato de nuestra acción. He aquí pues una primera sorprendente unión de términos heterogéneos. Resulta que el ocuparse con las cosas es lo que convierte eso que "hay" en cosas. Segunda contradicción: porque si la vida es ocupación preocupativa, ocupación de una vida que está preocupada, entonces diremos que por esencia la vida es no-indiferencia. La vida no es indiferente; a la vida no le es indiferente ser o no sé.
• contradicción entre el ser de la vida que es y el interés por ser: ¿Cómo puede tener interés por ser lo que ya es? Sin embargo, la vida es de tal índole y naturaleza que aun siendo o existiendo, siendo ella la existencia total, tiene sin embargo interés por existir, y por existir de tal o cual modo.
¿Cómo vamos a resolver estas contradicciones? No las podemos resolver; y no las podemos resolver porque son contradicciones cuando aplicamos a la realidad existencial, a la existencia total, a la vida, los conceptos estáticos y quietos que derivamos de las cosas secundarias en la lógica de Parménides.
La vida y el tiempo
Llegamos con esto quizá a lo más importante: Que la estructura ontológica de la vida contiene como su nervio fundamental, su raíz, algo que es precisamente lo más opuesto, polarmente opuesto, al tipo del ser estático y quieto de Parménides. La vida en su raíz contiene el tiempo. la estructura ontológica de la vida, es el tiempo. Pero vamos poco a poco.
Tiempo es una palabra que significa muchas cosas. Debemos distinguir dos clases de tiempo: El tiempo que hay "en" la vida y el tiempo que la vida "es". En la vida está el tiempo de la física, el tiempo de la astronomía, el tiempo de la teoría de la relatividad. Ese es un tiempo que está en la vida, lo mismo que los objetos reales, los objetos ideales y los valores están en la vida.
Y lo mismo que estos objetos, son entes secundarios y derivados, entes inauténticos y relativos (siendo la vida que los contiene a todos el único ente absoluto y auténtico) del mismo modo el tiempo que está "en" la vida es un tiempo inauténtico y relativo; es el tiempo de las ciencias físicas, de las ciencias astronómicas. En ese tiempo, el pasado da de sí al presente, y dando de sí el pasado al presente va creándose el futuro.
La angustia
cuando la vida corre en pos de sí misma; en esta ocupación que es preocupación; en este presente que es un futuro que ha llegado a ser, en todo esto se manifiesta la vida esencialmente como no indiferencia; y la no indiferencia se manifiesta en la angustia. La angustia es el carácter típico y propio de la vida.
La vida es angustiosa. Y ¿por qué es angustiosa la vida? La angustia de la vida tiene dos caras. Por un lado, es necesidad de vivir; la angustia de la vida es afán de vivir; es no-indiferencia al ser, que antes describía yo en sus dos aspectos de existir y de existir de éste o de aquel modo; en sus dos aspectos existencial y esencial. De modo que, por un lado, la angustia es afán de ser, ansiedad por ser, por seguir siendo, porque el futuro sea presente; pero, por otro lado, esa ansiedad de ser lleva dentro el temor de no ser; el temor de dejar de ser, el temor de la nada. Por eso la vida es, por un lado, ansiedad de ser, y por otro lado temor de la nada. Esa es la angustia.
La angustia contiene en su unidad emocional, sentimental, esas dos notas ontológicas características: por un lado, la afirmación de la ansiedad de ser, y por otro lado la radical temeridad ante la nada.
La nada
En el fondo de la existencia, de la vida, encontramos pues, como raíz de ella, la nada, la sensación, el sentimiento de la nada. Y he aquí la última y suprema contradicción, que hay en ese objeto que es la vida o la existencia total: la contradicción de que en ella coexisten el ser y el no ser; la existencia y la nada. Y no coexisten, como pudieran ustedes figurarse, en el sentido negativo de que la nada consista en el aniquilamiento del ser, no. En la angustia la nada se nos aparece no como resultado de una operación que el ser hace aniquilándose a sí mismo; sino por el contrario, la nada se nos aparece como algo primario, que no se deriva de un acto de privación de ser.
El problema de la muerte
Para terminar, les advertiré a ustedes dos problemas que ahora van empezando a surgir. No son dos problemas nuevos; son dos viejísimos problemas, pero que ahora, sobre esa infinita, profunda y variada multiplicidad que hay en la vida, adelantan su rostro unas veces ceñudo, otras veces risueño. Por consiguiente la muerte y la vida no constituyen dos términos homogéneos, en un mismo plano ontológico, sino que la vida está en el plano ontológico más profundo, el absoluto, el plano del ente auténtico y absoluto, mientras que la muerte que es algo que acontece a la vida, "en" la vida, está en el plano derivado de los entes particulares, de las cosas reales, de los objetos ideales y de los valores. Quizá por este lado, por este camino, reflexionando sobre esto, pudieran encontrarse algunas consideraciones ontológicas interesantes sobre el problema de la muerte.
El problema de Dios
El otro problema es el problema de Dios. Hemos visto que la vida es una entidad ontológica primaria, o como yo digo, absoluta y auténtica. Hemos visto también que en ella, para la lógica parmenídica, hay un semillero de estructuras contradictorias. Pero esas estructuras contradictorias culminan en la contradicción entre e! ser y la nada. Hemos visto que la vida, quees, que existe, mira de reojo hacia la nada. Esos dos pilares correlativos de la existencialidad total plantean empero la pregunta metafisica fundamental. ¿Que es Metafísica?, terminaba con esta pregunta, a saber: ¿por qué existe ente y no más bien nada?.