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Día de la poesía

Párate y te contaré

Created on March 19, 2021

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Transcript

Día de la poesía 2021

Biblioteca de Navalmanzano

¡Nos encanta el Día de la Poesía!Será porque llega la Primavera, el buen tiempo y las ganas de disfrutar de la naturaleza, a poder ser acompañadas de una buena lectura. Por eso compartimos con vosotros una selección de poesías acompañadas de ilustraciones realizadas por los participantes del taller "Pintando Poemas". ¡Qué disfrutéis de ellas tanto como nosotras!

Ester y Silvia

A la prima primavera

Gloria Fuertes

¡Oh!, cosa maravillosa, los árboles tienen hojas, las mariposas tienen ojos, las ristra tiene ajos. Junto a la orilla del río todo es belleza y sonrío, se oye un pío, pío, pío. La primavera ha venido y yo la he reconocido, por el pío, pío, pío. - ¿Qué te ha parecido, tío? -Demasiado pío, pío.

-Tío Pío, en el cole me han pedido que escriba una poesía a la prima primavera. ¿Tú quieres que te la lea, y me dices lo que opinas? -Sí, sobrina. Se oye un pío, pío, junto a la orilla del río.

Sobre el cuerpo de la luna

Miguel Hernández

Sobre el cuerpo de la luna nadie pone su calor. Frente a frente sol y luna entre la luna y el sol que se buscan y no se hallan tú y yo. Pero por fin se hallarán nos hallaremos, amor, y el mundo será redondo hacia nuestro corazón.

Con los pies desnudos

Zenobia Camprubí

Con los pies desnudos y el cabello suelto, oía la música en mi pensamiento. Sentía la música latiéndome dentro y también latía mi corazón muerto.

Era un niño que soñaba

Quedose el niño muy serio pensando que no es verdad un caballito soñado. Y ya no volvió a soñar. Pero el niño se hizo mozo y el mozo tuvo un amor, y a su amada le decía: ¿Tú eres de verdad o no? Cuando el mozo se hizo viejo pensaba: Todo es soñar, el caballito soñado y el caballo de verdad. Y cuando vino la muerte, el viejo a su corazón preguntaba: ¿Tú eres sueño? ¡Quién sabe si despertó!

Antonio Machado

-Era un niño que soñaba un caballo de cartón. Abrió los ojos el niño y el caballito no vio. Con un caballito blanco el niño volvió a soñar; y por la crin lo cogía… ¡Ahora no te escaparás! Apenas lo hubo cogido, el niño se despertó. Tenía el puño cerrado. ¡El caballito voló!

Mariposa

Federico García Lorca

Mariposa del aire, qué hermosa eres, mariposa del aire dorada y verde. Luz de candil, mariposa del aire ¡quédate ahí, ahí, ahí!... ¡Quétade ahí! Mariposa, ¿estás ahí?

Busca y anhela el sosiego

Rosalía de Castro

Busca y anhela el sosiego… mas… ¿quién le sosegará? Con lo que sueña despierto, dormido vuelve a soñar. Que hoy como ayer, y mañana cual hoy, en su eterno afán, de hallar el bien que ambiciona -cuando sólo encuentra el mal-, siempre a soñar condenado, nunca puede sosegar.

Rima XXIII

Gustavo Adolfo Bécquer

Por una mirada, un mundo, por una sonrisa, un cielo, por un beso... yo no sé qué te diera por un beso.

La plaza tiene una torre

Antonio Machado

La plaza tiene una torre, la torre tiene un balcón, el balcón tiene una dama, la dama una blanca flor. Ha pasado un caballero -¡quién sabe por qué pasó!- y se ha llevado la plaza, con su torre y su balcón, con su balcón y su dama, su dama y su blanca flor

¡Toda la primavera dormía entre tus manos! Iniciaste en un gesto la fiesta de las rosas y erguiste, enajenada, esa flecha de luz que impregna los caminos. ¡Toda la primavera! Fervores del instante transido de capullos, gracia tímida y leve del perfume sin rastro, caricias que despiertan el sexo de las horas. Brotaron de tus palmas en éxtasis gozoso los trinos y las brisas. Y tu ademán secreto despertó en rubores la pubertad del mundo. ¡Todo vino por ti! Porque tus manos lentas ciñeron brevemente mi carne estremecida, porque al rozar mi cuerpo despertaste una flor que trae la primavera.

Primavera

Ernestina Campourcín

Mi vida huele a flor

Elvira Sastre

He redondeado esquinas para no encontrar monstruos a la vuelta y me han atacado por la espalda. He lamido mi cara cuando lloraba para recordar el sabor del mar y solo he sentido escozor en los ojos. He esperado de brazos cruzados para abrazarme y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo. He mentido tanto que cuando he dicho la verdad no me he creído.

He huido con los ojos abiertos y el pasado me ha alcanzado. He aceptado con los ojos cerrados cofres vacíos y se me han ensuciado las manos. He escrito mi vida y no me he reconocido. He querido tanto que me he olvidado. He olvidado tanto que me he dejado de querer.

¡¡Gracias!!