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#MejorConectados - Teresa Perales

diana.matarranz

Created on March 16, 2021

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El día que dejó de caminar

1975-1995

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El inicio de la campeona

1996-1998

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Diamante en bruto

1995

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Todas las primeras veces

2000-2002

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Vencer al ídolo

2004-2005

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La abanderada de Londres

2008-2011

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“Mamá, campeona”

2012

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La conexión para ser mejores

2015-2021

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1975-1995

El día que dejó de caminar

Cualquier aficionado del Zaragoza puede evocar casi al milímetro aquel gol de Nayim desde el centro del campo que, el 10 de mayo de 1995, les regaló la Recopa de Europa a 10 segundos de concluir la prórroga. Teresa Perales (Zaragoza, 1975), la nadadora paralímpica más laureada del deporte español, no olvida la celebración de esa noche porque fue la última vez que pudo andar sin ayuda. Iba a cumplir 20 años y una neuropatía le robó la capacidad de andar. Aplicó en ese momento la enseñanza que su madre les había inculcado desde que murió su padre; había que seguir viviendo, ser fuerte. “La familia es como una cadena que se engrana perfectamente y que me hace más fuerte”, explica. Esa fuerza le permitió, aunque desde entonces una silla de ruedas se convirtiese en su compañera de viajes, hacer las cosas que ha querido.

1995 – Diamante en bruto

1995

Diamante en bruto

Nadar no era una de esas cosas que le gustaba, al menos las primeras veces que se metió en la piscina cuando era pequeña y sus padres querían enseñarle a nadar. A ella lo que le fascinaba era el kárate y llegó a cinturón marrón-negro. Sin embargo, con la llegada de la silla de ruedas, el agua permitía que se moviese con soltura: “En el agua todos estamos a la misma altura”, confiesa. Así que aquello empezó a gustarle. Tanto que quiso aprender más y entonces apareció su primer entrenador, Ramiro Duce, el primero que creyó en ella, la motivó y consiguió convencerla del talento que poseía. Al verla se dio cuenta de lo bien que nadaba, no dudó en calificarla de diamante en bruto y le propuso formar parte de su equipo. Ella, en un primer momento, pensó que eso se lo decía a todos.

1996-1998 – El inicio de la campeona

1975 -1995 – El día que dejó de caminar

1996-1998

El inicio de la campeona

Pero poco más de un año después de aquel primer salto a la piscina en el que incluso llevaba chaleco salvavidas llegaron los Campeonatos de España que se celebraron en Badajoz. Perales, aragonesa de nacimiento, pero con raíces extremeñas, se encontró allí con gran parte de su familia, alentándola, arropándola, transmitiendo toda su fuerza y convencidos de que estaban ante una campeona. Y así era, algo que quedó más que claro con las dos medallas con las que se hizo. Una vez más, la fe de Duce la empujó a un nuevo reto ya que el entrenador veía la opción de clasificarse para el Europeo y, aunque en ese momento no pudo ser, un poco más tarde, en 1998, Perales dio el salto a la competición internacional cuando logró meterse en el Mundial de Nueva Zelanda.

2000-2002 – Todas las primeras veces

1995 – Diamante en bruto

2000-2002

Todas las primeras veces

Con la entrada del nuevo milenio, llegaban también los Juegos Paralímpicos de Sídney y se dibujaban un sinfín de primeras veces. Perales alcanzó la clasificación compitiendo con fiebre, pero con una dosis extra de coraje que la llevó a su primera cita paralímpica, donde logró cuatro bronces y una plata. La primera vez que se colgó una presea, la de plata, fue un 21 de octubre de 2000, en 50 metros mariposa, cuando nadie lo esperaba porque llegaba al ranking para ser quinta. Sin embargo, logró quedar segunda, solo por detrás de una de sus nadadoras más admiradas, Beatrice Hess. Fue fundamental el coraje propio y la confianza de su entrenador Ángel Santamaría. “Es muy bonito tener a alguien que te mantiene siempre arriba, a veces simplemente con una mirada”. Tras estos Juegos, tendría otro nuevo apoyo, el de su nueva pareja, el periodista Mariano Menor.

2004-2005 – Vencer al ídolo

1996-1998 – El inicio de la campeona

2004-2005

Vencer al ídolo

En aquellos Juegos de Sídney, aunque logró nada menos que cinco medallas, se le resistió el oro. También en los Mundiales posteriores en los que se alzó con cinco platas y dos bronces. Reconoció más tarde que tenía cierto temor a conseguirlo; a alcanzar el cielo y no ser capaz de volver a lograrlo más. Pero en los Juegos de Atenas se olvidó del miedo, se concentró solo en llegar la primera sin pensar que allí, junto a ella, volvía a nadar su mayor ídolo, aquella con la que se medía. Solo que esta vez Teresa Perales ganó a Beatrice Hess y pudo colgarse su primera medalla de oro, a la que siguieron cinco más, seis en total: dos oros, una plata y tres bronces. Y, poco después de los Juegos, llegó su boda con Mariano Menor en, como no podía ser de otra forma, la Basílica del Pilar.

2008-2011 – La abanderada de Londres

2000-2002 – Todas las primeras veces

2008-2011

La abanderada de Londres

Después de su boda, uno de los días más felices de su vida, llegaron los Juegos Paralímpicos de Pekín donde Perales firmó su mejor actuación con tres oros, una plata y un bronce, además de romper varios récords mundiales. Su éxito en esos Juegos fue el espaldarazo definitivo que necesitaba para ser nombrada abanderada en la siguiente cita paralímpica: Londres 2012. Pero antes, Perales, aún tenía que llevar a cabo un reto personal mucho más importante y en 2010 dio a luz a Mariano, su primer hijo. De lo que no hay duda es de que la fuerza de la cadena familiar volvió a hacerse tremendamente presente ya que, en su vuelta a la competición internacional en los Mundiales de 2011, arrasó con ocho medallas; un oro, cuatro platas y tres bronces. “Mi marido y mi hijo me conectan con lo bonito”, asegura.

2012 – “Mamá, campeona”

2004-2005 – Vencer al ídolo

2012

“Mamá, campeona”

El 29 de agosto de 2012 hubo un cambio importante en la vida de Perales. Fue abanderada de la delegación española en los Juegos Paralímpicos de Londres, el gran público empezó a conocer su nombre y acudió a aquella cita con la mejor compañía posible: su hijo de apenas dos años. Allí se consagró como la mejor deportista paralímpica de la historia, igualó a Phelps con 22 medallas y se enorgulleció de que al fin se comparara a un deportista olímpico con uno paralímpico. Aunque su mayor recuerdo fue cuando consiguió la sexta presea de esos Juegos, la más ansiada, el oro, y como no dejaron que su compañera Esther Morales le acercara a su hijo, subió a la grada ayudada por un fisio para abrazar al pequeño Nano y escuchar de sus labios un “Mamá, campeona”, la mayor motivación de su vida.

2015-2021 – La conexión para ser mejores

2008-2011 – La abanderada de Londres

2015-2021

La conexión para ser mejores

En sus quintos Juegos, Perales logró cuatro medallas, un oro y tres platas. Su siguiente reto, Tokio, tendrá que esperar por esta pandemia insólita. Su motivación para llegar a ellos sigue siendo escuchar de nuevo a su hijo gritar “Mamá, campeona” pero, mientras tanto, sigue avanzando. Ha escrito dos libros, da clases, conferencias, ha sido política y ha cumplido otro de sus grandes sueños. Perales siempre quiso ser embajadora de Paz y Buena Voluntad de Naciones Unidas y ahora, gracias a Fundación Telefónica, puede participar en proyectos para ayudar a otros, acompañada de un enorme grupo de personas que dedica su tiempo y su esfuerzo de una manera maravillosa que Perales reconoce que le hace inmensamente feliz. Una conexión con otros que nos hace capaces de lo mejor.

2012 – “Mamá, campeona”