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Etapas de la revolución francesa
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Entrelazando conocimientos para hacer un mundo mejor
Historia de la revolución francesa
Nombre: Paulette Salguero Curso: 9no "A" Fecha: 02/03/2021
ÍNDICE
1. Etapa 1
2. Etapa 2
3. Etapa 3
4. Etapa 4
5. Etapa 5
6. Etapa 6
7. Etapa 7
8. Etapa 8
Primera etapa
-Matrimonio de los Reyes: María -Antonieta y Luis XVI -Recibimiento del Rey
Tenían 14 y 15 años y aún eran niños. Se casaron hace dos siglos y medio porque sus familias, los Borbón y los Habsburgo, se habían cansado de pelear y, para sellar su reconciliación, pactaron la boda más deslumbrante que se pudiera imaginar: el delfín de Francia y la hija pequeña de la emperatriz de Austria-Hungría. Ellos aceptaron obedientemente. A su manera, llegaron a quererse.
Recibimiento del rey por Robespierre
El ser el primero de la clase le llevó a ser el responsable del discurso de honor y bienvenida al rey Luis XVI, cuando este pasó por el lugar. El rey estaba recién coronado y esa ocasión no sería la última en la que se cruzaran la vida de Robespierre y Luis XVI, como todos sabemos. Pero esta primera situación, ya tuvo sus detalles interesantes. El rey pasaba por allí, su carroza paró para recibir las adulaciones y Robespierre comenzó a leer su discurso, evidentemente, cargado de loas y honores. Pero tan mala suerte tuvo aquel niño, que comenzó a llover ligeramente y el rey dio la vuelta, subió a su carroza y siguió camino, dejando a aquel niño con la palabra en la boca y el discurso a medias.
Segunda etapa
-Todo lo que paso en el matrimonio de Luis XVI y María Antonieta -Por que la consideraron como Madame Deficit
Matrimonio de Luis xvi y maría antonieta
La boda se produjo el 16 de mayo de 1770 Luis, Delfín de Francia de 16 años, contraía matrimonio con la archiduquesa María Antonieta de Austria, de 14 años. Ya sabemos que antiguamente se casaban muy jóvenes y por razones de estado, no esperéis que esta sea una boda por amor. Luis era nieto del monarca Luis XV y María Antonieta era hija de la emperatriz María Teresa de Austria. El enlace estaba planeado para contrarrestar la influencia británica en Europa y establecer una alianza con Austria. La joven Archiduquesa procederá a casarse por poderes en la iglesia de los Agustinos de Viena. Un día después sale de Viena hacia París. El 7 de mayo de 1770, llega a la frontera francesa, en el río Rhin, frente a Estrasburgo. María Antonieta se despoja de sus recuerdos austriacos y se viste con ropas francesas. Aquí os dejamos un enlace al trailer de la película Maria Antonieta donde se cuenta parcialmente la vida de este matrimonio en el Palacio de Versalles.
Volvamos a la boda, la boda real se celebra en la Capilla Real del Palacio de Versalles, oficiada por el arzobispo de Reims, gran limosnero del Rey. Luego vienen las fiestas. Primero un banquete, y, al día siguiente, en la Ópera Real, la representación de una tragedia lírica por el gran Lully. Después hubo fuegos artificiales sobre los jardines de Versalles. Entre los festejos del enlace destaca el baile de disfraces con 6.000 participantes, en la residencia del embajador de Austria. Las celebraciones duraron hasta el 14 de julio de 1770, y costaron la considerable suma de 2 millones de libras. Como detalle y testimonio perdurable del enlace el rey Luis XVI ordenó la acuñación de una moneda de plata
¿Por qué la consideraron madame deficit?
María Antonieta toma conciencia, por fin, de su impopularidad y trata de reducir sus gastos, especialmente los de su mansión, lo que provoca nuevas críticas y un gran escándalo en la Corte cuando sus favoritos se ven privados de sus cargos. Todo es inútil, ya que las críticas continúan y la reina se gana el apodo de «Madame Déficit». Es acusada de estar en el origen de la política anti-parlamentaria de Luis XVI y de nombrar y destituir a los ministros. En 1788 es ella la que induce al rey a despedir al impopular Loménie de Brienne y sustituirle por Necker. Ya es demasiado tarde, Luis XVI había sido demasiado débil.
tercera etapa
-La toma de la Bastilla
La toma de la Bastilla
La toma de la Bastilla se produjo en París el martes 14 de julio de 1789. A pesar de que la fortaleza medieval conocida como la Bastilla solo custodiaba a siete prisioneros, su caída en manos de los revolucionarios parisinos supuso simbólicamente el fin del Antiguo Régimen y el punto inicial de la Revolución francesa. La rendición de la prisión, símbolo del despotismo de la monarquía francesa, provocó un auténtico seísmo social tanto en Francia como en el resto de Europa, llegando sus ecos hasta la lejana Rusia.Desde 1880, el 14 de julio ha sido el Día Nacional de Francia, pero no para celebrar la toma de la Bastilla en sí, sino para recordar la Fiesta de la Federación de 1790, cuya fecha coincidía a propósito y que celebraba la reconciliación y la unidad de todos los franceses.
La importancia de la toma de la Bastilla se debe a su valor simbólico representando el derrumbamiento del poder absolutista de la monarquía francesa, pero no fue un acto tan relevante política y estratégicamente como se suele presentar por la historiografía romántica.La Bastille había sido durante años la cárcel de muchas víctimas de la arbitrariedad monárquica. Allí se encarcelaba sin juicio a los señalados por el rey con una simple lettre de cachet. Era una fortaleza medieval de las murallas de Carlos V que habían sido destruidas en el siglo XVII, cuyo uso militar ya no se justificaba. En los Cuadernos de quejas de la ciudad de París ya se pedía su destrucción, y el ministro Necker pensaba destruirla desde 1784 por su alto coste de mantenimiento. En 1788 se había decidido su cierre, lo que explica que tuviera pocos presos en 1789. En el momento de su caída, el 14 de julio de 1789, solo acogía a cuatro falsificadores, a un noble condenado por incesto y a Auguste Tavernier, un cómplice de Robert François Damiens, autor de una tentativa de asesinato sobre Luis XV, al que se había declarado enfermo mental.
La imagen revolucionaria ampliamente difundida del mito de una prisión donde se pudrían las víctimas de la monarquía no corresponde por lo tanto con el uso de la fortaleza en el momento de su toma, dado que la fortaleza había perdido en parte su función de prisión de Estado. Pero refleja una realidad que sí había existido desde el siglo XVII, cuando el Cardenal Richelieu empezó a utilizarla como cárcel de Estado.Aportar una prueba de que se estaba presente en el momento de la toma de la Bastilla supuso un gran prestigio en la carrera de los que se autodenominaron patriotas. El 19 de junio de 1790, a propuesta del diputado Armand Camus, la Asamblea Nacional votó por aclamación un decreto en el que se decidió dar un lugar preeminente a los «vencedores de la Bastilla» en los actos de la primera Fiesta de la Federación que se iba a celebrar al mes siguiente. Pero un decreto del día 25 les retiró ese honor para reservarlo a la Guardia Nacional. Se les otorgó una pensión, un uniforme, un fusil y una espada con su nombre grabado, un brazalete, una medalla, y un diploma de agradecimiento de la patria.Una comisión examinó de marzo a junio de 1790 las pruebas aportadas por los postulantes y censó oficialmente en ese momento a 954 combatientes, entre civiles y guardias francesas. En 1832, bajo la Monarquía de Julio, se revisó la lista, rechazándose algunos expedientes por considerarse «dudosos» y fijando la cifra final en 630.
Cuarta etapa
-Lo que estaba pasando el pueblo -Los 3 estados
Que estaba pasando el pueblo
Estos cambios sociales, la población francesa creció de 18 millones en 1700 a 26 millones en 1789, lo que lo convierte en el estado más poblado de Europa; París tenía más de 600.000 habitantes, de los cuales aproximadamente un tercio estaban desempleados o no tenían trabajo regular [12]. Los métodos agrícolas ineficientes significaban que los agricultores nacionales no podían mantener estos números, mientras que las redes de transporte primitivas dificultaban el mantenimiento de los suministros incluso cuando había suficientes. Como resultado, los precios de los alimentos aumentaron en un 65% entre 1770 y 1790, pero los salarios reales aumentaron solo en un 22%.9 La escasez de alimentos fue particularmente perjudicial para el régimen, ya que muchos atribuyeron los aumentos de precios a la incapacidad del gobierno para evitar la especulación. [14] En la primavera de 1789, una mala cosecha seguida de un invierno severo había creado un campesinado rural sin nada que vender y un proletariado urbano cuyo poder adquisitivo se había derrumbado.
3 estados
El clero
Refractario fue la denominación que se usó durante la Revolución francesa para referirse a los obispos y sacerdotes que se negaron a realizar el juramento cívico de los principios revolucionarios a causa de su rechazo —y el del papa— a la Constitución civil del clero aprobada por la Asamblea Nacional.
nobleza
Difamaron el nuevo régimen y trataron de conseguir la invasión de Francia por las fuerzas imperiales.
resto de la población
Indignados con la constitución civil del clero, se sublevaron en algunas regiones de Francia.
Quinta etapa
-Personajes relevantes en la revolución Francesa
Jacques Necker
Jacques Necker (Ginebra, Suiza, 30 de septiembre de 1732 - Coppet, Suiza, 9 de abril de 1804) fue un banquero ginebrino que se desempeñó como ministro de Finanzas de Luis XVI. Necker jugó un papel clave en la historia francesa antes y durante el primer período de la Revolución Francesa. Necker ocupó el cargo de finanzas entre 1777 y 1781 y es recordado hoy por dar el paso sin precedentes en 1781 de hacer público el presupuesto del país, una novedad en una monarquía absoluta donde el estado de las finanzas siempre se había mantenido en secreto. Necker fue despedido a los pocos meses. En 1788, la inexorable acumulación de intereses de la deuda nacional llevó a Francia a una crisis fiscal. Necker fue llamado al servicio real. Cuando fue destituido el 11 de julio de 1789, fue un factor que provocó el asalto a la Bastilla. En dos días, el rey y la asamblea llamaron a Necker. Necker entró triunfante en Francia e intentó acelerar el proceso de reforma fiscal. Ante la oposición de la Asamblea Constituyente dimitió en septiembre de 1790 ante una reacción de indiferencia generalizada.Necker fue un monárquico constitucional, un economista político y un moralista, que escribió una crítica severa del nuevo principio de igualdad ante la ley. Necker abrazó completamente la etiqueta de moderado y el concepto de Aurea mediocritas
Jean-Paul Marat
Nació el 24 de mayo de 1743 en Boudry, una localidad en el principado de Neuchâtel, posesión del Rey de Prusia aunque afiliada a la antigua Confederación Suiza. Fue el hijo mayor de Jean Mara (Giovanni Mara), nativo de Cagliari (Cerdeña), y Louise Cabriol, de Ginebra; ambos eran protestantes. Su apellido original era Mara, pero posteriormente lo afrancesó agregándole una "t" final. Tras la muerte de su madre en 1759, Marat inició sus viajes y pasó dos años en Burdeos, estudiando medicina. Finalmente se asentó en París, donde hizo uso del conocimiento que poseía sobre sus dos ciencias favoritas, la óptica y la electricidad, para curar enfermedades oculares. Tras algunos años en París se trasladó a Holanda, y posteriormente a Londres, donde ejerció su profesión. Su primera obra publicada, escrita en inglés y más tarde traducida y publicada en francés, su idioma nativo, fue Philosophical Essay on Man (Ensayo filosófico sobre el hombre, 1773), donde demostraba atesorar un extenso conocimiento de los filósofos ingleses, franceses, alemanes, italianos y españoles. El ensayo ataca directamente a Claude-Adrien Helvétius, quien, en su ensayo De l'esprit (Sobre el espíritu), declaraba que el conocimiento de la ciencia era innecesario para un filósofo. Marat opinaba que solo la fisiología podía solucionar los problemas de conexión entre el cuerpo y el alma. El duro ataque de Voltaire al Essay, tras la impresión en Ámsterdam de la versión francesa en 1775, solo sirvió para hacer más famoso al joven autor. En 1774 publicó The Chains of Slavery (Las cadenas de la esclavitud), instando a los distritos electorales a rechazar a los amigos del Rey de Inglaterra como candidatos al Parlamento. Un ensayo de 1775 sobre la gonorrea le proporcionó el reconocimiento como doctor en medicina por la Universidad de Saint Andrews. Tras volver a Londres publicó Enquiry into the Nature, Cause and Cure of a Singular Disease of the Eyes (Investigación sobre la naturaleza, causa y cura de una enfermedad ocular singular).
Rápidamente, Marat llegó a ser muy popular entre la aristocracia como médico de la corte, e incluso Jacques Pierre Brissot, en sus Memorias, admite su influencia en el mundo científico de París. Continuó con sus investigaciones médicas, centrándose en el calor, la luz y la electricidad, sobre los que presentó memorias en la Academia de Ciencias Francesa, aunque no consiguió ser aceptado como miembro, pues los académicos estaban horrorizados por su osadía al disentir de Isaac Newton. Sus experimentos interesaron sobremanera a Benjamin Franklin, quien solía visitarle, y Goethe siempre consideró el rechazo de la academia como una clara muestra de despotismo científico. En 1780 publicó en Neuchâtel un Plan de législation criminelle (Plan de legislación criminal), fundamentado en los principios del marqués de Beccaria. En abril de 1786 dimitió de su trabajo en la corte y, tras unos pocos años, completó una nueva traducción del Opticks de Newton (1787) y su libro Mémoires académiques, ou nouvelles découvertes sur la lumière (1788) (Memorias académicas, o nuevos descubrimientos sobre la luz).
Maximilien Robespierre
Maximilien François Marie Isidore de Robespierre,1 más conocido como Maximilien Robespierre o Maximiliano Robespierre2 (Arras, 6 de mayo de 1758-París, 28 de julio de 1794), fue un abogado, escritor, orador y político francés apodado «el Incorruptible». Fue uno de los más prominentes líderes de la Revolución francesa, diputado, presidente de la Convención Nacional en dos ocasiones, jefe indiscutible de la facción más radical de los jacobinos y miembro del Comité de Salvación Pública, entidad que gobernó Francia durante el periodo revolucionario conocido como el Terror. Robespierre, jurista de profesión, inició su carrera como juez penal de la diócesis de Arras,3 además de ejercer como defensor legal, especialmente de los sectores más desposeídos, lo cual, junto con su entonces fuerte oposición a la pena de muerte y la notoriedad que acumuló como escritor, lo convirtieron en uno de los más notorios abogados de Arras. Su fama pronto lo llevó a la política, resultando electo diputado por el Tercer Estado en los Estados Generales en 1789, encarrilándose desde entonces hacia un rápido ascenso político, hasta alcanzar la presidencia de la Convención Nacional y transformarse en uno de los más poderosos líderes de la Revolución. Entre 1793 y 1794, el Comité de Salvación Pública lideró el denominado «Reino del Terror», durante el cual gobernó Francia de forma autocrática, sumiendo al país en un período de persecuciones políticas, incertidumbre generalizada y continuas ejecuciones por traición, sedición, conspiración, entre muchos otros crímenes. Este periodo presentó a un Robespierre firme, autoritario y decidido a purificar a Francia de cualquier opositor a la Revolución, llegando a justificar en su defensa el uso de la pena de muerte a la que tanto se había opuesto en el pasado.
Finalmente, tras la muerte de Danton, se desencadenó una serie de divisiones políticas dentro de la Convención Nacional, y Robespierre reaccionó concentrando cada vez más poder en el Comité de Salvación Pública. Esto solo agravó aún más la situación, provocando que un cuerpo de soldados opuestos a sus políticas asaltaran el Ayuntamiento de París, donde él y varios de sus allegados se encontraban. Durante el asalto, resultó herido en la mandíbula en circunstancias inciertas. Fue arrestado y guillotinado el 28 de julio de 1794 (10 de Termidor) junto a veintiún seguidores. Robespierre acabó sucumbiendo a su caída política ocasionada por la propia inestabilidad que él mismo había generado. Su muerte fue seguida de una reacción termidoriana que desmanteló el régimen del Terror e hizo añicos el gobierno puramente revolucionario, que fue reemplazado por el Directorio, de carácter más conservador.
Georges-Jacques Danton
Georges-Jacques Danton, llamado también Jorge Dantón (Arcis-sur-Aube, 26 de octubre de 1759-guillotinado en París, en el 5 de abril de 1794), fue un abogado y político francés que desempeñó un papel determinante durante la Revolución francesa y cuyo talante contemporizador fue atacado por los diferentes partidos en pugna. Es considerado por algunos historiadores como la fuerza principal que impulsó la caída del Antiguo Régimen y el establecimiento de la Primera República Francesa, en la jornada del 10 de agosto de 1792. Fue uno de los primeros líderes del Club de los Jacobinos junto a Robespierre y uno de los primeros en integrar el Comité de Salvación Pública. Finalmente fue arrestado por orden de este último y condenado a la guillotina acusado de corrupción y misericordia hacia los enemigos de la Revolución. Cuando comenzó la Revolución francesa en 1789, se introdujo en la política con entusiasmo y pasó a ser la vanguardia del radicalismo parisino. Sus discursos a menudo eran intensos, pero solía actuar con cautela. Pese a ser una persona generosa, amable y de gran flexibilidad ideológica, recayeron graves sospechas de que aceptaba sobornos de los monárquicos. En julio de 1790, fundó la Sociedad de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, más conocido por el club de Los Cordeliers. Fue elegido miembro de la Convención Nacional, en la que recibió inmediatamente los ataques de los diputados moderados, conocidos como girondinos, que le consideraban un radical y un rival peligroso. Danton intentó conciliarse con sus oponentes, pero sus esfuerzos fueron rechazados. Estatua de Georges-Jacques Danton en Tarbes. Miembro de la Comuna, dirigió la agitación republicana que condujo a los fusilamientos de los manifestantes en el Campo de Marte el 17 de julio de 1791. Danton huye y se refugia en Inglaterra.
A su retorno, en noviembre de 1791, es elegido sustituto del procurador de la Comuna de París y, tras participar en la insurrección de agosto de 1792, es nombrado Ministro de Justicia. Por su condición como miembro de la Comuna, y formando parte, a la vez, del Consejo del Gobierno, Danton se convierte en el hombre con más poder en Francia.[cita requerida] Apenas había entrado en la Administración revolucionaria de París cuando el intento de huida de Luis XVI a Varennes le hizo apoyar las peticiones de instaurar la República. En noviembre de 1792 fue enviado por la Convención a Bélgica por lo que no estuvo presente en la vista del juicio contra Luis XVI, pero al dictarse la sentencia votó por la muerte del rey apoyando así a Robespierre. Defendió la anexión de Bélgica a la República.
Voltaire
François-Marie Arouet (pronunciado /fʁɑ̃swa maʁi aʁwɛ/), más conocido como Voltaire (pronunciado /vɔltɛːʁ/) (París, 21 de noviembre de 1694-ibid., 30 de mayo de 1778), fue un escritor, historiador, filósofo y abogado francés, que perteneció a la francmasonería y figura como uno de los principales representantes de la Ilustración, un período que enfatizó el poder de la razón humana y de la ciencia en detrimento de la religión. En 1746 Voltaire fue elegido miembro de la Academia francesa, en la que ocupó el asiento número 33. François-Marie Arouet era hijo del matrimonio entre el notario François Arouet, que vendió su oficio para ser consejero del rey y trabajar como tesorero de la Cámara de Cuentas de París (1650-1722), y Marie Marguerite d'Aumard (1660-1701), proveniente de una familia de Poitou-Charentes y fallecida cuando él contaba apenas siete años de edad. De constitución enfermiza él también, Voltaire en realidad nació el 21 de noviembre de 1694 en una propiedad paterna de Châtenay-Malabry. Tuvo cuatro hermanos, pero solo dos además de él alcanzaron la edad adulta: Armand Arouet (1685-1765), abogado en el Parlamento de París, muy comprometido a favor del jansenismo en la época de la Fronda, y su hermana Marie Arouet (1686-1726), la única de la familia que inspiró afecto al escritor, casada con Pierre François Mignot, corrector de la Cámara de Cuentas. Marie fue madre del abate Mignot y de Marie-Louise, la futura «Madame Denis» que compartió como amante del escritor más de veinte años del último tramo de su vida. Estudió latín y griego en el colegio jesuita Louis-le-Grand (1704-1711) durante los últimos años del reinado de Luis XIV y allí trabó amistad con los hermanos René-Louis y Marc-Pierre Anderson, futuros ministros del rey Luis XV.
Alrededor de 1706 Voltaire escribió la tragedia Amulius y Numitor, de la que se encontraron más tarde algunos fragmentos que se publicaron en el siglo XIX. Entre 1711 y 1713 estudió Derecho sin concluir esa carrera, porque, según le dijo a su padre, quería ser «un hombre de letras» y no un funcionario real más. Su padrino, el abate de Châteauneuf, lo introdujo en un grupo libertino, la Sociedad del Temple, y en esa época recibió una cuantiosa herencia de la anciana cortesana Ninon de Lenclos, a quien fue ofrecido, con el propósito, declarado por ella, «de que se comprara libros». En 1713 obtuvo el cargo de secretario de la embajada francesa en La Haya; allí compuso la Oda sobre las desgracias del tiempo, pero el embajador lo devuelve a París en ese mismo año porque sostuvo un idilio con una joven refugiada hugonota francesa llamada Catherine Olympe Dunoyer, «Pimpette». Durante esa época empezó a escribir su tragedia Edipo, que no se publicó hasta 1718, y comienza a redactar su poema épico culto La henriada. Desde 1714 trabaja como escribiente en una notaría y es el invitado inevitable de los salones parisinos y de las veladas con la duquesa de Maine en el castillo de Sceaux, donde conoció a las celebridades de la época, así como de las cenas galantes de los nobles libertinos, que ameniza con sus versos atrevidos y bons mots.
Las pescadoras
La marcha sobre Versalles fue un acontecimiento que tuvo lugar del 5 al 6 de octubre de 1789 en el palacio de Versalles (Francia) dentro del marco de la Revolución francesa. El acontecimiento empezó entre las mujeres de los mercados de París que, en la mañana del 5 de octubre de 1789, protestaban contra el alto precio y la escasez del pan y la falta de derechos. Rápidamente las manifestantes se unieron a los revolucionarios que exigían reformas políticas liberales y una monarquía constitucional para Francia. Posteriormente, una multitud de miles de ciudadanos parisinos, animados por los agitadores revolucionarios, saquearon el arsenal de armas de la ciudad y marcharon hacia el palacio de Versalles. La multitud sitió el palacio y, tras un enfrentamiento dramático y violento, consiguió imponer sus exigencias al rey Luis XVI. Al día siguiente, los manifestantes obligaron al rey, a su familia y a los miembros de los Estados Generales de Francia a volver con ellos a París. A pesar de este hecho, como de tantos otros en que la participación femenina fue crucial, los derechos de las mujeres continuaron sin atenderse. Aún más, durante el período revolucionario se produjo una defensa de toda una serie de valores “tradicionales” (honor, pudor, recato…). Una vez que la Revolución estaba más o menos consolidada, y tal y como muestra lo ocurrido en la Asamblea Constituyente de los días 10 a 19 de septiembre de 1791, la mujer quedó establecida como una ciudadana de segunda categoría. Estos hechos marcaron el fin de la autoridad real. La marcha simbolizó un nuevo equilibrio de poder que derribó el antiguo orden de privilegios de la aristocracia y favoreció al llamado Tercer Estado. Al unirse personas de diferentes procedencias, la marcha se convirtió en uno de los factores decisivos de la revolución. Alcanzando así la igualdad entre todas las clases sociales y derrocando la tiranía e imposición de los inquisidores.
Joseph Ignace Guillotin
Dr. Joseph-Ignace Guillotin (28 de mayo de 1738 - 26 de marzo de 1814) fue un médico y diputado francés. Su nombre se asocia a la invención de la guillotina, dispositivo mecánico para ejecutar a condenados a muerte. Realmente, el Dr. Guillotin no fue el inventor de dicho dispositivo, pero sí propuso su utilización en Francia. El uso del epónimo para nombrar a la guillotina se hizo habitual. Algunos de sus familiares llegaron a solicitar al gobierno que dejaran de usar su apellido para describir a la máquina, pero su esfuerzo fue en vano y tuvieron que cambiárselo. En los inicios de su educación secundaria, Guillotin se interesó por las artes. Fue profesor de literatura en el Irish College en Burdeos. Estudió medicina en Reims y en la Universidad de París. En 1784 el gobierno francés lo designó, junto a Benjamin Franklin, Antoine Lavoisier, Jean Sylvain Bailly y otros, para investigar el magnetismo animal, supuestamente descubierto por Franz Mesmer. En 1789 se convirtió en diputado de París en la Asamblea Constituyente francesa. Fue desde esa posición desde la que propuso el uso de la guillotina a la Asamblea Legislativa. A pesar de esta propuesta, Guillotin era contrario a la pena de muerte, pero creía que un método de ejecución más humano y menos doloroso debería ser el primer paso hacia una abolición total de tales condenas. También intentó que las ejecuciones fueran vistas por menos familias y niños y, de hecho, votó para hacerlas más privadas e individualizadas. Una leyenda urbana afirma que ejecutaron al Dr. Guillotin con su propia máquina. Es falsa. La causa real de su muerte fue el carbunco en un hombro. Esta leyenda urbana pudo ser propagada debido al hecho de que una persona con apellido Guillotin, J.M.V. Guillotin, un doctor de Lyon, sí fue ejecutado mediante la guillotina
Sexta etapa
-El reinado de Terror
el reinado de terror
«El Terror» empezó el 17 de septiembre de 1793 cuando la Convención votó a favor de las medidas para reprimir las actividades contrarrevolucionarias. Este período habría de durar hasta la primavera de 1794. Tan sólo en el mes anterior a su final, hubo 1300 ejecuciones, pero la mayor parte de estas últimas fueron precisamente de los jacobinos y sus seguidores. El Comité de Salvación pública era un cuerpo colegiado de diez o doce integrantes, según las épocas, del cual era parte Maximilien Robespierre, quien señalaría: "El terror no es más que la justicia rápida, severa e inflexible" El Comité estaba dividido en secciones: Robespierre y Louis de Saint-Just se encargaban de la política general, Lazare Carnot de la guerra, Claude-Antoine Prieur-Duvernois del armamento, Robert Lindet del aprovisionamiento en víveres, Jean Bon Saint-André de la marina y, por último, Jean-Marie Collot d'Herbois y Jacques Nicolas Billaud-Varenne de la política interior. Bertrand Barère de Vieuzac era su portavoz ante la Convención Nacional. El «Terror jacobino» terminó al ganarse la decisiva Batalla de Fleurus, que aplastó al ejército austríaco el 26 de junio de 1794. Al quedar anulada la posibilidad de una invasión de Francia, se reducían por lo tanto las justificaciones de un régimen extremista. Aunque la victoria de Fleurus fuese un factor determinante en la caída del Comité de Salvación Pública, esta se debe sin embargo a una conjunción de factores. Por un lado los diputados del Pantano, en sintonía con la alta burguesía, reprochaban al gobierno que se mantuviera la política económica dirigista que había impulsado el estado de guerra, y propugnaban una vuelta a una política económica de corte liberal.[cita requerida] Por otro lado, el Comité de Seguridad General veía con malos ojos la preponderancia del Comité de Salvación Pública cuyos poderes se solapaban con los suyos. Para terminar, fueron decisivas las divergencias cada vez más acusadas en el seno del propio Comité, quedando Robespierre cada vez más aislado por su política social. Su deseo tardío de depurar el Comité de sus miembros más extremistas, ex hebertistas como Collot d'Herbois y Billaud-Varenne, precipitó su final. Varios miembros de la propia Convención conspiraron contra Robespierre y lo arrestaron el 27 de julio (9 de termidor) junto con Saint-Just, Couthon y varios seguidores.
El guillotinamiento de Robespierre y 28 de sus asociados en la jornada siguiente marcó el fin de "el Terror" y el inicio de la Reacción de Termidor. Robespierre cayó de manera expedita como muchos cientos de personas, pero incluso sin proceso, víctima de la conjuración de girondinos no confesos y de varias personas que clamaban venganza por las muertes tanto de los hebertistas como de los «moderados» del grupo de Danton.Años después se reproduciría una nueva época de represión, que con el nombre de "Terror Blanco" se instauraría en 1815 tras el retorno del rey Luis XVIII al poder; gente sospechosa de nexos con los gobiernos de la Revolución o de Napoleón fueron arrestados y ejecutados. Durante el reinado de Luis XVI había reducido los ingresos del estado francés, en los años que precedieron la Revolución la nobleza había incrementado la presión fiscal y productiva sobre los campesinos de sus tierras, agravando su pobreza. Habían reducido, por ejemplo, considerablemente las tierras comunes (vendiéndolas o convirtiéndolas en tierras de labranza) donde los campesinos cazaban, llevaban el ganado a pacer y recogían madera. Por lo cuál buscaría el gobierno jacobino la forma de compensar expulsando a nobles de las tierras.
Septima etapa
-Muerte de Marat
Muerte de Marat
Representa el fallecimiento en 1793 del líder revolucionario francés Jean-Paul Marat, fundador del periódico radical L'Ami du peuple (El amigo del pueblo) y muy relacionado con la facción jacobina durante el reinado del Terror, aunque nunca fue un miembro indiscutible. Marat fue apuñalado el 13 de julio de 1793, mientras trabajaba en su bañera, por Carlota Corday, quien apoyaba a la facción girondina, más moderada. Corday marchó de Normandía a París obsesionada con la idea de asesinar al hombre a quien ella percibía como una «bestia», para así «salvar a Francia», y consiguió aproximársele usando el subterfugio de alertarle de una supuesta conspiración contrarrevolucionaria. Logró entrar en la casa de Marat con la pretensión de presentarle una lista de gente que debería ser ejecutada como enemigos de Francia. Marat se lo agradeció y le dijo que serían guillotinados la semana siguiente, momento en el cual Corday inmediatamente lo apuñaló con un cuchillo que había escondido entre sus ropas. Carlota fue guillotinada poco después. Marat solía llevar un turbante empapado en vinagre y tomar baños fríos para suavizar los violentos picores de una enfermedad de la piel que, se decía, había contraído un par de años antes, cuando se vio forzado a esconderse de sus enemigos en las cloacas de París debido a que querían acabar con su vida, y su única escapatoria fue esconderse allí. Exámenes más recientes de los síntomas de Marat han llevado a afirmar que las erupciones cutáneas de Marat venían de una enfermedad celíaca, una alergia al gluten, que se encuentra por lo común en el trigo. Sobre el baño improvisaba un pupitre para escribir sus listas de nombres de gente que debía ser ejecutada por crímenes contra el Estado.
David era un amigo íntimo de Marat, así como un firme partidario de Robespierre y los jacobinos. Quedó abrumado por su capacidad natural para convencer a las masas con sus discursos, algo que él todavía no había logrado a través de la pintura (por no mencionar sus dificultades a la hora de hablar, debido a una deformidad facial causada por una herida durante un duelo). Determinado a conmemorar a su amigo, David no solo le organizó un espléndido funeral, sino que pintó su retrato poco después. Le pidieron que lo hiciera por su anterior cuadro, La muerte de Lepelletier de Saint-Fargeau. (Después de 1826, nadio vio esta obra, representando al primer mártir de la Revolución, un diputado asesinado el 20 de enero. La versión oficial de su muerte fue haber votado la muerte del rey Luis XVI, aunque posiblemente fue también víctima de alguna oscura trama que implicaba a España). A pesar de la precipitación con la que pintó el cuadro (la obra fue terminada y presentada a la Convención Nacional menos de cuatro meses después de la muerte de Marat), se considera generalmente que es la mejor obra de David, un paso definitivo hacia la modernidad, y una afirmación política inspirada e inspiradora. La muerte de Marat, quizá la pintura más famosa de David, ha sido llamada la Pietà de la Revolución. Al presentar la pintura a la Convención, dijo: «Ciudadanos, , el pueblo llamaba de nuevo a su amigo; su voz desolada fue oída: David, coge tus pinceles..., venga a Marat... Oí la voz del pueblo. Obedecí.» David tuvo que trabajar con rapidez, pero el resultado fue una imagen simple y poderosa.
Octava etapa
-Coronación de Napoleón
Coronación de Napoleón
Al principio, Jacques-Louis David destacó por realizar una pintura que se caracterizaba por la exaltación y la épica de la práctica revolucionaria en la Francia de los últimos años del antiguo régimen. Cuando la cabeza de Robespierre cae bajo la guillotina, J. L. David es encarcelado, permaneciendo en prisión durante varios meses. Con la llegada de Napoleón Bonaparte al poder, el pintor recuperó en buena parte su posición social y artística y su taller se hace famoso en toda Europa. Fue éste el momento, en que el emperador le encargó a David La Coronación. Un cuadro de colosales proporciones en el que aparecen más de cien figuras con un despliegue de distinción, suntuosidad y detallismo. El lienzo, representa la capacidad y el poderío del nuevo monarca, que ya no es descendiente de nobles o reyes, Napoleón es el monarca ilustrado. El cuadro es tan gigantesco que más tarde el mismo Bonaparte diría de la obra: Esto no es pintura: ¡se puede pasear por este cuadro!. Lo que se le ocurre a Jacques-Louis David es la monumental idea de insertar a Napoleón Bonaparte en un sistema de símbolos visuales muy minucioso, utilizando objetos como el laurel y otros elementos de reminiscencia clásica que buscan referenciar un pasado esplendoroso para equipararlo al nuevo gobierno. El artista mantiene la configuración de una jerarquía social, al tiempo que sugiere que los plebeyos también pueden aspirar a ocupar el vértice de la pirámide.
La estrategia es que al mismo tiempo, el pintor deja claro qué clase de plebeyos podrían acceder a esta efímera posibilidad: una clase de plebeyos súbditos, sujetos a la autoridad y que acaten la jerarquía y el orden; una maniobra que más tarde Foucault analizó como uno de los mejores sistemas de control del Estado Moderno. El lienzo, nos muestra una promesa de libertad e igualdad de oportunidades dentro de una sociedad ordenada, jerárquica y disciplinada, que se refleja en el tramposo texto de su épica y monumentalidad. Resultaba contradictorio que el mismo pintor que exaltaba con su obra las consignas de la Revolución se pusiera al servicio de un nuevo monarca. Jacques-Louis David sustituye el entusiasmo y la energía del cambio social por un ritual formalista y el peso de una autoridad, que para algunos, estaba empezando a resultar opresiva. A menudo se le reprochó a David el hecho de que tomara partido por Napoleón con el mismo ahínco que había mostrado por la Revolución, glorificando al tirano que plagó Europa de guerras, aunque no fue ni mucho menos el único pintor que lo hizo. Con esta obra J. L. David nos daba una idea de cómo es que, al final, la historia la cuentan los vencedores.
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