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Índice
Si quieres saber de Raúl
Obra
Su vida
Poemas ineditos y más
La soledad
El erotismo
En la voz de Jaime Jaramillo
Carta a Raúl
Recital
Gracias
Galeria
Musicalización
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Si quieres saber del Raúl que habita estas prisiones...
Fue uno de los poetas más originales de Colombia. Su personalidad es una de las novedades más valiosas de nuestro tiempo en la poesía colombiana moderna.
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Su vida...
Eligiendo el camino...
31 agosto de 1945
La poesía
Los años 70's
Inició la carrera poética, publicando su primer libro a la edad de 35 años bajo el título “Poemas” y asi continuó hasta alrededor de 1993
Se dedicó al montaje de obras teatrales, algunas propias y otras de escritores costeños o clásicos.
En Bogotá empieza a estudiar derecho en la Universidad Externado.
Sin embargo...
Nació en Cartagena, creció en Cereté.
Obras >
1997
Muere en Cartagena
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Su obra: Luz y sombra
Su poesía es tremendamente autobiográfica: su infancia, su madre, su abuela, sus amistades, su sexualidad, sus sabanas cordobesas, el río Sinú, todo ello está en sus poemas, además de dar gran relevancia al erotismo y revelar en estos la soledad del poeta.
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La soledad en Gómez Jattin
Todo hombre en el transcurso de su vida se verá apegado a la soledad como una necesidad, lo cual para Raúl Gómez Jattin es algo primordial en la creación de la personalidad. La soledad del hombre, del poeta, de la vida se asume como refugio y como angustia, como reclusión y libertad.
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El erotismo en Gómez Jattin
A través de sus poemas Gómez Jattin deriva un ethos animal que explora la idea del cuerpo,para llevarlo a los límites del mismo. Así pues, el poeta hace uso de elementos que inscribe desde el proceso sensorial y que sugieren que la obra tambien es una búsqueda de lucidez abismal, reflexión sobre la dispersión de sí mismo.
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Recitando a Gómez Jattin
Diversas voces que celebran la gran obra del poeta
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Los poetas, amor mío
Retrato
Si quieres saber del Raúl
que habita estas prisiones
lee estos duros versos
nacidos de la desolación
Poemas amargos
Poemas simples y soñados
crecidos como crece la hierba
entre el pavimento de las calles
Los poetas, amor mío, son
Unos hombres horribles, unos
Monstruos de soledad, evítalos
Siempre, comenzando por mí.
Los poetas, amor mío, son
para leerlos. Mas no hagas caso
A lo que hagan en sus vidas.
Sin querer ofender
Necesidad inexorable
Por qué va a entristecerte el no ser poeta Terrible sufrimiento el serlo
Sagrado —es verdad—
pero terrible
Tú eres un hombre bello
como no he conocido
porque vives lo bello
No te amedrante el no tener
una belleza más
entre las que posees
Ser poeta es más que un destino literario
Tú lo sabes
Entonces por qué —me pregunto—
esas flores de papel descolorido y sin gracia
a la salida de tu barrio de ensueño
Álvaro Yo también tengo un río de enfermedad y muerte en mi geografía y en mi soledad Álvaro Mutis
¿No es verdad que es necesario debocar esas aguas
podridas para que se oréen la vida y la poesía?
¿Que es necesario verle los ojos a la muerte
para aprender a morir a solas?
Estás enraízado en mis sentimientos de siempre
que te hubiera querido aun sin admirarte
que te hubiera regalado un poco de mi intimidad
si te hubiera visto algún día por la calle
Tú que vives en el “pozo cegado” de exilio sabes
que un hombre no entrega su amistad sino
por una necesidad inexorable Aquí va entera
para que la guardes como un pañuelo
que acaba de consolar unas lágrimas
Abuela Oriental
Un probable Constantino Cavafis a los 19
A esa abuela ensoñada
venida de Constantinopla
A esa mujer malvada
que me esquilmaba el pan
A ese monstruo mitológico
con un vientre crecido
como una calabaza gigante
Yo la odié en niñez
Y sin embargo vuelve
en esta noche aciaga
con algo de hermosura
Por algo se dice
que con el tiempo uno perdona casi todo
Vuelve con sus cicatrices en el alma
de fugada de un harén
con sus “mierda” en árabe y en español
Con su soledad en esos dos idiomas
Y ese vago destello en su espalda
de alta espiga de Siria.
Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas
El amor entre hombres
Fumar marihuana
Y escribir poemas
Mañana se levantará pasado el mediodía
Tendrá rotos los labios
Rojos los ojos
Y otro papel enemigo
Le dolerán los labios
Y le arderán los ojos como colillas encendidas
Y ese poema tampoco expresará su llanto.
Que te vas a acordar Isabel
Haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la
tierra
y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo
y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores
del escenario
Isabel ojos de pavo real
Ahora que tienes cinco hijos con el alcalde
y te paseas por el pueblo con un chofer endomingado
ahora que usas anteojos
cuando nos vemos me tiras un “qué hay de tu vida”
frío en impersonal Como si yo tuviera eso
Como si yo todavía usara eso
Que te vas a acordar Isabel
de la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio
de las muñecas de trapo que eran nuestros hijos
de la baranda donde llegaban los barcos de La
Habana cargados de…
Cuando tenías los ojos dorados
como pluma de pavo real
y las faldas manchadas de mango
Qué va
tú no te acuerdas
En cambio yo no lo notaste hoy
no te han contado
Sigo tirándole piedrecillas al cielo
Buscando un lugar donde posar sin mucha fatiga
el pie
El Dios que adora
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio Porque amo a quien ama
Porque sé cultivar naranjos y vegetales
aún en la canícula Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio. Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie
que me lava el alma Porque nací en mayo
Porque mi madre me abandonó cuando
precisamente
más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad Porque sobre todo
respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja
cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte.
Son un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos Porque soy solo
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad
.
Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres
El infierno son los otros
El infierno son los otros
cuando saben que viviste entre ellos
a pesar de que no tenías su entraña
y tu tiempo era trascendente y bello
se preguntan qué llevabas en tu pecho
tan callado tan serio tan verdadero
cuando parecías no existir para la vida
esos libros los perturban los asedian
¿por qué los nombras tan oscuros
por qué no figuran como héroes?
cuando saben que viviste entre ellos
tal vez se preguntan: ¿por qué no lo matamos
cuando aún no era conocido por qué?
tal vez digan: ¿qué hace tu miseria
tu tristeza como símbolo de un pueblo?
nunca es tarde para hablar de ellos
para recordarles que tu no eras el tonto
para revivir algo que el arte siempre
le ha tenido a la bruta vida: odio
Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres
Si los colores del río no figuran en los designios del Dios de las aguas
Si no remiendas con tus manos de astromelias las comisuras de mi alma
Si mis amigos no son una legión de ángeles clandestinos Qué será de mí.
Siento escalofríos de tí
Por no poder hablarte
le hablaba de ti al mar
Y el mar me respondía
el eco de tu nombre
Tu nombre que era el nombre
que mi dolor tenía
Siento escalofríos de ti
hermana muerte
de verme en esta sala
mirando un cuadro de David
y súbitamente entrar en la vejez
sin ningún diente
y todas las arrugas
y los vientos negros
esparciendo mis cabellos
Yo te conozco hermana
sé que eres una nube
de ojos yertos
que busca otra de luz
hasta convertirse en una
Te conozco y sin embargo
encontrarte en la sala del David
frente a frente
fue un gran susto
hermana mía
Siento que la muerte me ama y me busca para llevarme a su inframundo
Siento que tiende trampas a mi alrededor
y me llama luctuoso a festejar mi entierro
La muerte intenta enloquecerme de terror
trastoca los caminos de mi sueño
y me dicta implacable estos versos
Pero la muerte no sabe que el poema
es un escudo —una espada— una armadura
en la guerra de los días
y que en cada verso me entrego a la vida
y ésta se me devuelve multiplicada
“No morirás” musitan los brujos negros
“Rodarás por las aceras mendigarás para comer”
Se ve tendido en una acera
Cubierto de moscas la cabeza sucia de fango
mastica unas raíces amargas
“Dios” suplica “¿Dime qué he hecho?”
Espera una respuesta
Mas parece que Dios está ocupado
“Dios” insiste “Te habla el artista desdichado”
“¿Qué he hecho para merecer este castigo?”
Silencio
Lola Jattin
Más allá de la noche que titila en la infancia
Más allá incluso de mi primer recuerdo
Está Lola - mi madre - frente a un escaparate
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo
Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte
y está enamorada de Joaquín Pablo - mi viejo -
No sabe que en su vientre me oculto para cuando necesite
su fuerte vida la fuerza de la mía
Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara
de su dolor inmenso como una puñalada
está Lola - la muerta - aún vibrante y viva
sentada en un balcón mirando los luceros
cuando la brisa de la ciénaga le desarregla
y el pelo y ella se lo vuelve a peinar
con algo de pereza y placer concertados
Más allá de este instante que pasó y que no vuelve
estoy oculto yo en el fluir de un tiempo
que me lleva muy lejos y que ahora presiento
Más allá de este verso que me mata en secreto
está la vejez - la muerte - el tiempo incansable
cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío
sean sólo un recuerdo solo: este verso
He recorrido hospitales mitigando la locura
Una locura que durante muchos años
ayudó a mi imaginación en mi poesía
pero que después se volvió amenazante
y puso en peligro mi vida
Ahora —sin ella— escribo estos versos
y no sé si he ganado o he perdido
No sé si tú —lector— notarás este cambio
y lamentarás que mi verso
se haya vuelto reposado y tranquilo
Ojalá que natura de mí se haya apiadado
y no eches de menos el fervor de otros días
Ellos y mi ser anónimo
Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos
Y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa
Cuando pasa todos son todos
Nadie soy yo Nadie soy yo
Por qué querrá esa gente mi persona
Si Raúl no es nadie pienso yo
Si es mi vida una reunión de ellos
que pasan por su centro y se llevan mi dolor
Será porque los amo
Porque está repartido en ellos mi corazón
Así vive en ellos Raúl Gómez
Llorando riendo y en veces sonriendo
Siendo ellos y siendo a veces también yo blanco papel
A que gentes de otros ámbitos conocieran sus noches estrelladas
de espermas de fandangos cuando la Candelaria
y esa alma gentil y bondadosa de ustedes mis amigos
que saben con una botella de ron blanco
entre pecho y espalda
prometer este cielo y el otro Los amo más en el exilio
Los recuerdo con un sollozo a punto de estallar
en mi loca garganta He aquí la prueba
El leopardo
El leopardo
Como fuerza de monte
en un rincón oscuro
la infancia nos acecha.
Así el leopardo—Martha Cristina Isabel—
El leopardo se asoma por tus ojos
ha saltado derrumbando años
y sobre mi niñez—de bruces—me he derribado
Sueños de un día trepando los peldaños de la eternidad:
Tú venías por el sol y yo era de barro triste
Tú tenías noticias del universo y yo era ignaro
Los años—Martha—con su carga de piedras afiladas
nos ha separado
Hoy te digo que creo en el pasado
como punto de llegada.
Memoria
Conjuro
Más allá de la muerte y sus desolaciones
que perviven intactas como la vida misma
hay un sol habitado de palomas y árboles
que guarda tu futuro en mitad de mi infancia
Joaquín Pablo, mi viejo niño, y amable
la edad nos confundió y nos separó dolidos
en mañanas de Mayo esperando la lluvia
y en las horas del brillo y las escaramuzas
de los gallos de riña entre los matorrales.
Hay un silencio grave parecido al olvido
que me nubla mis ojos y quiebra mi garganta
en tus voces que guardo como una tibio sábana
para el frío de los años y la soledad cansada.
Eras el último hombre honrado que sobrevivía alegre
Eras aquel sentido sembrador de amorosas pasiones
en mitad de la vida se me escapó tu cuerpo
como un frutal cargado soleado y cuidadoso
que me heredó sus mangos en lo más débil del alma.
Los habitantes de mi aldea
dicen que soy un hombre
despreciable y peligroso
Y no andan muy equivocados
Despreciable y Peligroso
Eso ha hecho de mí la poesía y el amor
Señores habitantes
Tranquilos
que sólo a mí
suelo hacer daño
Ombligo de luna
Casi obsceno
Si quisieras oír lo que me digo en la almohada
el rubor de tu rostro sería la recompensa
Son palabras tan íntimas como mi propia carne
que padece el dolor de tu implacable recuerdo
Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo:
Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja
Y en tu sexo el milagro de una mano que baja
en el momento más inesperado y como por azar
lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado
No soy malvado trato de enamorarte
intento ser sincero con lo enfermo que estoy
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar,
pero siempre muere en él.
«Dibujo tu perfil del faro a las murallas.
Luz de alucinaciones son tus ojos de hierro.
El mar salta en las piedras y mi alma se equivoca.
El sol se hunde en el agua y el agua es puro fuego.
Eres casi de sueño. Eres casi de piedra en el vaivén del tiempo.
Arquetipo amoroso firme en la turbia edad
esa manera tuya de calmarme las lágrimas.
De desbocar tu cuerpo contra el mío enloquecido
como un potro en una llanura incendiada.
De verter tus palabras en mi entendimiento
cual veneno que cura la ausencia.
De recordar cosas usadas y olvidadas
con un vuelo que ilumina y asombra.
Es tarde amor. El mar trae tormenta.
Hay una luna pálida que recuerda tu ombligo
y unas nubes livianas y pesadas como tus manos
beben sedientas. Así, cuando yo sobre tu boca muero».
Veneno de serpiente de cascabel
Te contestaron tus vecinos
Y mi padre está sonando sus chancletas en el baño
Es imposible evitar que te manden otra vez a la guerra
Porque si mañana te espanto padre de todas maneras
hará prenderte por José Manuel el indio Así que
prepárate a jugarle sucio a tu contendor
Pues le robé al indio un veneno de serpiente cascabel
para untarlo en las espuelas de carey
En medio del tumulto y la música de acordeones
me haré el pendejo ante los jueces que siempre
me han creído niño inocente y te untaré
el maranguango letal Es infalible como el mismo diablo Voy a apostar toda mi alcancía a nuestra victoria
Con lo ganado construiré un disfraz de carnaval
Y lo adornaré con tus mejores plumas
Veneno de serpiente de cascabel
Gallo de ónix y oros y marfiles rutilantes
quédate en tu ramaje con tus putas mujeres
Hazte el perdido El Robado Hazte el loco
Anoche le oí a mi padre llegó tu hora
Mañana afílame la tijera para motilar
al talisayo Me ofrecieron una pelea para él
en Valledupar Levántate temprano
y atrápalo a la hora del alimento Dijo mi padre
Talisayo campeón en tres encuentros difíciles
He rogado y llorado que te dejen para siempre
como padre gallo Pero a mi viejo ya le dieron
el dinero y me compró un juego de dominó para engañarme
Pero ya estás cantándole a la oscuridad
para que se vaya
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Gómez Jattin en la voz de Jaime Jaramillo Escobar
A una amiga de infancia
Vienes en el viento Rosa alba de mi niñez
Desde muy lejos
dla Liguria a Cereté
Confundida con la rosa
de los vientos
Ayer no más
soñaba contigo
y hoy te apareces
tan real
como las mariposas en el patio
Rosalba
tan presente
que dan miedo su blancura
la fortaleza de su risa
la nostalgia de su acento
su lucidez
Dan miedo y dan placer
Anoche
cuando soñaba contigo
pensaba
que tienes un gran poder sobre mí
El que se tiene sobre aquellas personas
a quienes se ama
Tú me quisiste cuando niño
y eso quiere decir para siempre
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Poemas Inéditos
Raíl Gómez Jattin Entrevistas, evocaciones y poemas inéditos.
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Oh Dios
En las clinicas mentales
Dios
tú que no existes eres afortunado de no tener que cuidar todo el género humano En cambio yo muero cada día con el dolor del loco que destruyen los otros con el mendigo muero con el enamorado triste sufro con la mujer confinada en un bar musical lloro y vuelvo a estar sólo a comer el agrio pan del exilio entre tanta gente que a veces
amo.
En las clínicas mentales lo peor son las monjas mas violentas que agujas hipodérmicas que la fiebre y la locura La monja es una energúmena quieta. En las clínicas mentales cuando lloro
la monja casi ríe. Podría decir que la monja
no es mala ni es buena simplemente odia todo lo que se mueve todo lo que vive todo lo que palpita todo lo que no sea
su Dios muerto.
Tras la voz de Raúl Jattin
En sus propias palabras...
Eres territorio libre de poema
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Querido Raúl: He estado recomendando mucho tu poesía: a todo aquel que está enfermo le receto dos poemas tuyos y al que se acusa de algún pecado le mando a leer tres veces el poema de la burrita. A los viajeros les recomiendo llevar tus poemas en el bolsillo y a los que llegan les presento tus poemas como la única cosa vital, grande, oxigenada, robusta, libre, natural y bella que tenemos aquí: lo único con fuerza joven, originalidad, audacia, libertad y novedad que se encuentra hoy en el bazar de la poesía colombiana; lo único que se desborda, que brama, que tiene impulso y pasión, el único vendaval que nos refresca, primitivo, animal y selvático como un desodorante de TV, lo único apasionado y amoroso, lo único! lo demás está reglamentado por la Academia pero tú eres territorio libre del poema.
Jaime Jaramillo Escobar
Pero tú eres el viento, eres un potrillo, eres el río que arrasa, no limitas con nada, no tienes cuñados en el cielo, no tienes participación en la bolsa de valores, eres un bruto, eres Atila, eres el mismísimo Adán, Dios en persona completamente loco deshojando los bosques y tirando las hojas al aire, eres el ciclón, la barriga pelada, el escándalo furioso, todo lo que yo no soy ni hay aquí poeta que lo sea, eres el fauno, el unicornio, el centauro, el volcán, eres el putas! Las polvorientas calles de Cereté te ven y no te creen, porque nos ha dado por pensar que los poetas tienen que vivir en Bogotá, muerto de frío a las puertas de la Academia mendigando un gerundio y poniendo mucho cuidado para que no los vaya a picar el qué galicado. (...) Pero tú ya hiciste la revolución, pusiste el mundo patas arriba, aunque no se den cuenta los que viven boca abajo, Estallaste, y aunque el eco de ese estallido se demore en llegar a la Tierra, te amo como a fuerza primigenia que crea y modela. (...) No cabrías en mi pequeño cuarto, no cabrías en esta ciudad, tú eres el padre de la selva. Mándame todos los poemas que tengas, quiero ahogarme en ellos. La poesía colombiana te estaba necesitando porque nosotros caímos en la trampa. Tú eres el único que queda libre. No te dejes coger. No te dejes cazar. Si te cogen mátalos. Mátalos.
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La música de la poesía
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Galeria
En la hamaca de Bibiana Vélez Covo.
Raúl Gómez Jattin pasenado por la calle de la Mantilla en Cartagena.
Dibujo de su amiga Bibiana Vélez Covo, que ilustró la contraportada de Hijos del tiempo.
Galeria
En el baluarte de Santo Domingo, Cartagena.
Con el narrador Milcíades Arévalo, Bogotá,1986.
Raúl Gómez Jattin ilustración.
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« Ser poeta es más que un destino literario » - Raúl Gómez Jattin
Gracias
Raúl Gómez Jattin - Literatura Colombiana 2020-2
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Created on February 2, 2021
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Índice
Si quieres saber de Raúl
Obra
Su vida
Poemas ineditos y más
La soledad
El erotismo
En la voz de Jaime Jaramillo
Carta a Raúl
Recital
Gracias
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Si quieres saber del Raúl que habita estas prisiones...
Fue uno de los poetas más originales de Colombia. Su personalidad es una de las novedades más valiosas de nuestro tiempo en la poesía colombiana moderna.
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Su vida...
Eligiendo el camino...
31 agosto de 1945
La poesía
Los años 70's
Inició la carrera poética, publicando su primer libro a la edad de 35 años bajo el título “Poemas” y asi continuó hasta alrededor de 1993
Se dedicó al montaje de obras teatrales, algunas propias y otras de escritores costeños o clásicos.
En Bogotá empieza a estudiar derecho en la Universidad Externado. Sin embargo...
Nació en Cartagena, creció en Cereté.
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1997
Muere en Cartagena
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Su obra: Luz y sombra
Su poesía es tremendamente autobiográfica: su infancia, su madre, su abuela, sus amistades, su sexualidad, sus sabanas cordobesas, el río Sinú, todo ello está en sus poemas, además de dar gran relevancia al erotismo y revelar en estos la soledad del poeta.
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La soledad en Gómez Jattin
Todo hombre en el transcurso de su vida se verá apegado a la soledad como una necesidad, lo cual para Raúl Gómez Jattin es algo primordial en la creación de la personalidad. La soledad del hombre, del poeta, de la vida se asume como refugio y como angustia, como reclusión y libertad.
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El erotismo en Gómez Jattin
A través de sus poemas Gómez Jattin deriva un ethos animal que explora la idea del cuerpo,para llevarlo a los límites del mismo. Así pues, el poeta hace uso de elementos que inscribe desde el proceso sensorial y que sugieren que la obra tambien es una búsqueda de lucidez abismal, reflexión sobre la dispersión de sí mismo.
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Recitando a Gómez Jattin
Diversas voces que celebran la gran obra del poeta
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Los poetas, amor mío
Retrato
Si quieres saber del Raúl que habita estas prisiones lee estos duros versos nacidos de la desolación Poemas amargos Poemas simples y soñados crecidos como crece la hierba entre el pavimento de las calles
Los poetas, amor mío, son Unos hombres horribles, unos Monstruos de soledad, evítalos Siempre, comenzando por mí. Los poetas, amor mío, son para leerlos. Mas no hagas caso A lo que hagan en sus vidas.
Sin querer ofender
Necesidad inexorable
Por qué va a entristecerte el no ser poeta Terrible sufrimiento el serlo Sagrado —es verdad— pero terrible Tú eres un hombre bello como no he conocido porque vives lo bello No te amedrante el no tener una belleza más entre las que posees Ser poeta es más que un destino literario Tú lo sabes Entonces por qué —me pregunto— esas flores de papel descolorido y sin gracia a la salida de tu barrio de ensueño
Álvaro Yo también tengo un río de enfermedad y muerte en mi geografía y en mi soledad Álvaro Mutis ¿No es verdad que es necesario debocar esas aguas podridas para que se oréen la vida y la poesía? ¿Que es necesario verle los ojos a la muerte para aprender a morir a solas? Estás enraízado en mis sentimientos de siempre que te hubiera querido aun sin admirarte que te hubiera regalado un poco de mi intimidad si te hubiera visto algún día por la calle Tú que vives en el “pozo cegado” de exilio sabes que un hombre no entrega su amistad sino por una necesidad inexorable Aquí va entera para que la guardes como un pañuelo que acaba de consolar unas lágrimas
Abuela Oriental
Un probable Constantino Cavafis a los 19
A esa abuela ensoñada venida de Constantinopla A esa mujer malvada que me esquilmaba el pan A ese monstruo mitológico con un vientre crecido como una calabaza gigante Yo la odié en niñez Y sin embargo vuelve en esta noche aciaga con algo de hermosura Por algo se dice que con el tiempo uno perdona casi todo Vuelve con sus cicatrices en el alma de fugada de un harén con sus “mierda” en árabe y en español Con su soledad en esos dos idiomas Y ese vago destello en su espalda de alta espiga de Siria.
Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas El amor entre hombres Fumar marihuana Y escribir poemas Mañana se levantará pasado el mediodía Tendrá rotos los labios Rojos los ojos Y otro papel enemigo Le dolerán los labios Y le arderán los ojos como colillas encendidas Y ese poema tampoco expresará su llanto.
Que te vas a acordar Isabel
Haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la tierra y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores del escenario Isabel ojos de pavo real Ahora que tienes cinco hijos con el alcalde y te paseas por el pueblo con un chofer endomingado ahora que usas anteojos cuando nos vemos me tiras un “qué hay de tu vida” frío en impersonal Como si yo tuviera eso Como si yo todavía usara eso
Que te vas a acordar Isabel de la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio de las muñecas de trapo que eran nuestros hijos de la baranda donde llegaban los barcos de La Habana cargados de… Cuando tenías los ojos dorados como pluma de pavo real y las faldas manchadas de mango Qué va tú no te acuerdas En cambio yo no lo notaste hoy no te han contado Sigo tirándole piedrecillas al cielo Buscando un lugar donde posar sin mucha fatiga el pie
El Dios que adora
Porque a la riqueza miro de perfil mas no con odio Porque amo a quien ama Porque sé cultivar naranjos y vegetales aún en la canícula Porque tengo un compadre a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio. Porque no soy bueno de una manera conocida Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie que me lava el alma Porque nací en mayo Porque mi madre me abandonó cuando precisamente más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo voy al hospital de caridad Porque sobre todo respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja cada día un pan amargo y solitario y disputado como estos versos míos que le robo a la muerte.
Son un dios en mi pueblo y mi valle No porque me adoren Sino porque yo lo hago Porque me inclino ante quien me regala unas granadillas o una sonrisa de su heredad O porque voy donde sus habitantes recios a mendigar una moneda o una camisa y me la dan Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán y lo nombro en mis versos Porque soy solo Porque dormí siete meses en una mecedora y cinco en las aceras de una ciudad .
Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres
El infierno son los otros
El infierno son los otros cuando saben que viviste entre ellos a pesar de que no tenías su entraña y tu tiempo era trascendente y bello se preguntan qué llevabas en tu pecho tan callado tan serio tan verdadero cuando parecías no existir para la vida esos libros los perturban los asedian ¿por qué los nombras tan oscuros por qué no figuran como héroes? cuando saben que viviste entre ellos tal vez se preguntan: ¿por qué no lo matamos cuando aún no era conocido por qué? tal vez digan: ¿qué hace tu miseria tu tristeza como símbolo de un pueblo? nunca es tarde para hablar de ellos para recordarles que tu no eras el tonto para revivir algo que el arte siempre le ha tenido a la bruta vida: odio
Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres Si los colores del río no figuran en los designios del Dios de las aguas Si no remiendas con tus manos de astromelias las comisuras de mi alma Si mis amigos no son una legión de ángeles clandestinos Qué será de mí.
Siento escalofríos de tí
Por no poder hablarte le hablaba de ti al mar Y el mar me respondía el eco de tu nombre Tu nombre que era el nombre que mi dolor tenía
Siento escalofríos de ti hermana muerte de verme en esta sala mirando un cuadro de David y súbitamente entrar en la vejez sin ningún diente y todas las arrugas y los vientos negros esparciendo mis cabellos Yo te conozco hermana sé que eres una nube de ojos yertos que busca otra de luz hasta convertirse en una Te conozco y sin embargo encontrarte en la sala del David frente a frente fue un gran susto hermana mía
Siento que la muerte me ama y me busca para llevarme a su inframundo Siento que tiende trampas a mi alrededor y me llama luctuoso a festejar mi entierro La muerte intenta enloquecerme de terror trastoca los caminos de mi sueño y me dicta implacable estos versos Pero la muerte no sabe que el poema es un escudo —una espada— una armadura en la guerra de los días y que en cada verso me entrego a la vida y ésta se me devuelve multiplicada
“No morirás” musitan los brujos negros “Rodarás por las aceras mendigarás para comer” Se ve tendido en una acera Cubierto de moscas la cabeza sucia de fango mastica unas raíces amargas “Dios” suplica “¿Dime qué he hecho?” Espera una respuesta Mas parece que Dios está ocupado “Dios” insiste “Te habla el artista desdichado” “¿Qué he hecho para merecer este castigo?” Silencio
Lola Jattin
Más allá de la noche que titila en la infancia Más allá incluso de mi primer recuerdo Está Lola - mi madre - frente a un escaparate empolvándose el rostro y arreglándose el pelo Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte y está enamorada de Joaquín Pablo - mi viejo - No sabe que en su vientre me oculto para cuando necesite su fuerte vida la fuerza de la mía Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara de su dolor inmenso como una puñalada está Lola - la muerta - aún vibrante y viva sentada en un balcón mirando los luceros cuando la brisa de la ciénaga le desarregla y el pelo y ella se lo vuelve a peinar con algo de pereza y placer concertados Más allá de este instante que pasó y que no vuelve estoy oculto yo en el fluir de un tiempo que me lleva muy lejos y que ahora presiento Más allá de este verso que me mata en secreto está la vejez - la muerte - el tiempo incansable cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío sean sólo un recuerdo solo: este verso
He recorrido hospitales mitigando la locura Una locura que durante muchos años ayudó a mi imaginación en mi poesía pero que después se volvió amenazante y puso en peligro mi vida Ahora —sin ella— escribo estos versos y no sé si he ganado o he perdido No sé si tú —lector— notarás este cambio y lamentarás que mi verso se haya vuelto reposado y tranquilo Ojalá que natura de mí se haya apiadado y no eches de menos el fervor de otros días
Ellos y mi ser anónimo
Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos Y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa Cuando pasa todos son todos Nadie soy yo Nadie soy yo Por qué querrá esa gente mi persona Si Raúl no es nadie pienso yo Si es mi vida una reunión de ellos que pasan por su centro y se llevan mi dolor Será porque los amo Porque está repartido en ellos mi corazón Así vive en ellos Raúl Gómez Llorando riendo y en veces sonriendo Siendo ellos y siendo a veces también yo blanco papel A que gentes de otros ámbitos conocieran sus noches estrelladas de espermas de fandangos cuando la Candelaria y esa alma gentil y bondadosa de ustedes mis amigos que saben con una botella de ron blanco entre pecho y espalda prometer este cielo y el otro Los amo más en el exilio Los recuerdo con un sollozo a punto de estallar en mi loca garganta He aquí la prueba
El leopardo
El leopardo Como fuerza de monte en un rincón oscuro la infancia nos acecha. Así el leopardo—Martha Cristina Isabel— El leopardo se asoma por tus ojos ha saltado derrumbando años y sobre mi niñez—de bruces—me he derribado Sueños de un día trepando los peldaños de la eternidad: Tú venías por el sol y yo era de barro triste Tú tenías noticias del universo y yo era ignaro Los años—Martha—con su carga de piedras afiladas nos ha separado Hoy te digo que creo en el pasado como punto de llegada.
Memoria
Conjuro
Más allá de la muerte y sus desolaciones que perviven intactas como la vida misma hay un sol habitado de palomas y árboles que guarda tu futuro en mitad de mi infancia Joaquín Pablo, mi viejo niño, y amable la edad nos confundió y nos separó dolidos en mañanas de Mayo esperando la lluvia y en las horas del brillo y las escaramuzas de los gallos de riña entre los matorrales. Hay un silencio grave parecido al olvido que me nubla mis ojos y quiebra mi garganta en tus voces que guardo como una tibio sábana para el frío de los años y la soledad cansada. Eras el último hombre honrado que sobrevivía alegre Eras aquel sentido sembrador de amorosas pasiones en mitad de la vida se me escapó tu cuerpo como un frutal cargado soleado y cuidadoso que me heredó sus mangos en lo más débil del alma.
Los habitantes de mi aldea dicen que soy un hombre despreciable y peligroso Y no andan muy equivocados Despreciable y Peligroso Eso ha hecho de mí la poesía y el amor Señores habitantes Tranquilos que sólo a mí suelo hacer daño
Ombligo de luna
Casi obsceno
Si quisieras oír lo que me digo en la almohada el rubor de tu rostro sería la recompensa Son palabras tan íntimas como mi propia carne que padece el dolor de tu implacable recuerdo Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo: Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja Y en tu sexo el milagro de una mano que baja en el momento más inesperado y como por azar lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado No soy malvado trato de enamorarte intento ser sincero con lo enfermo que estoy y entrar en el maleficio de tu cuerpo como un río que teme al mar, pero siempre muere en él.
«Dibujo tu perfil del faro a las murallas. Luz de alucinaciones son tus ojos de hierro. El mar salta en las piedras y mi alma se equivoca. El sol se hunde en el agua y el agua es puro fuego. Eres casi de sueño. Eres casi de piedra en el vaivén del tiempo. Arquetipo amoroso firme en la turbia edad esa manera tuya de calmarme las lágrimas. De desbocar tu cuerpo contra el mío enloquecido como un potro en una llanura incendiada. De verter tus palabras en mi entendimiento cual veneno que cura la ausencia. De recordar cosas usadas y olvidadas con un vuelo que ilumina y asombra. Es tarde amor. El mar trae tormenta. Hay una luna pálida que recuerda tu ombligo y unas nubes livianas y pesadas como tus manos beben sedientas. Así, cuando yo sobre tu boca muero».
Veneno de serpiente de cascabel
Te contestaron tus vecinos Y mi padre está sonando sus chancletas en el baño Es imposible evitar que te manden otra vez a la guerra Porque si mañana te espanto padre de todas maneras hará prenderte por José Manuel el indio Así que prepárate a jugarle sucio a tu contendor Pues le robé al indio un veneno de serpiente cascabel para untarlo en las espuelas de carey En medio del tumulto y la música de acordeones me haré el pendejo ante los jueces que siempre me han creído niño inocente y te untaré el maranguango letal Es infalible como el mismo diablo Voy a apostar toda mi alcancía a nuestra victoria Con lo ganado construiré un disfraz de carnaval Y lo adornaré con tus mejores plumas
Veneno de serpiente de cascabel Gallo de ónix y oros y marfiles rutilantes quédate en tu ramaje con tus putas mujeres Hazte el perdido El Robado Hazte el loco Anoche le oí a mi padre llegó tu hora Mañana afílame la tijera para motilar al talisayo Me ofrecieron una pelea para él en Valledupar Levántate temprano y atrápalo a la hora del alimento Dijo mi padre Talisayo campeón en tres encuentros difíciles He rogado y llorado que te dejen para siempre como padre gallo Pero a mi viejo ya le dieron el dinero y me compró un juego de dominó para engañarme Pero ya estás cantándole a la oscuridad para que se vaya
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Gómez Jattin en la voz de Jaime Jaramillo Escobar
A una amiga de infancia
Vienes en el viento Rosa alba de mi niñez Desde muy lejos dla Liguria a Cereté Confundida con la rosa de los vientos Ayer no más soñaba contigo y hoy te apareces tan real como las mariposas en el patio Rosalba tan presente que dan miedo su blancura la fortaleza de su risa la nostalgia de su acento su lucidez Dan miedo y dan placer Anoche cuando soñaba contigo pensaba que tienes un gran poder sobre mí El que se tiene sobre aquellas personas a quienes se ama Tú me quisiste cuando niño y eso quiere decir para siempre
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Poemas Inéditos
Raíl Gómez Jattin Entrevistas, evocaciones y poemas inéditos.
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Oh Dios
En las clinicas mentales
Dios tú que no existes eres afortunado de no tener que cuidar todo el género humano En cambio yo muero cada día con el dolor del loco que destruyen los otros con el mendigo muero con el enamorado triste sufro con la mujer confinada en un bar musical lloro y vuelvo a estar sólo a comer el agrio pan del exilio entre tanta gente que a veces amo.
En las clínicas mentales lo peor son las monjas mas violentas que agujas hipodérmicas que la fiebre y la locura La monja es una energúmena quieta. En las clínicas mentales cuando lloro la monja casi ríe. Podría decir que la monja no es mala ni es buena simplemente odia todo lo que se mueve todo lo que vive todo lo que palpita todo lo que no sea su Dios muerto.
Tras la voz de Raúl Jattin
En sus propias palabras...
Eres territorio libre de poema
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Querido Raúl: He estado recomendando mucho tu poesía: a todo aquel que está enfermo le receto dos poemas tuyos y al que se acusa de algún pecado le mando a leer tres veces el poema de la burrita. A los viajeros les recomiendo llevar tus poemas en el bolsillo y a los que llegan les presento tus poemas como la única cosa vital, grande, oxigenada, robusta, libre, natural y bella que tenemos aquí: lo único con fuerza joven, originalidad, audacia, libertad y novedad que se encuentra hoy en el bazar de la poesía colombiana; lo único que se desborda, que brama, que tiene impulso y pasión, el único vendaval que nos refresca, primitivo, animal y selvático como un desodorante de TV, lo único apasionado y amoroso, lo único! lo demás está reglamentado por la Academia pero tú eres territorio libre del poema.
Jaime Jaramillo Escobar
Pero tú eres el viento, eres un potrillo, eres el río que arrasa, no limitas con nada, no tienes cuñados en el cielo, no tienes participación en la bolsa de valores, eres un bruto, eres Atila, eres el mismísimo Adán, Dios en persona completamente loco deshojando los bosques y tirando las hojas al aire, eres el ciclón, la barriga pelada, el escándalo furioso, todo lo que yo no soy ni hay aquí poeta que lo sea, eres el fauno, el unicornio, el centauro, el volcán, eres el putas! Las polvorientas calles de Cereté te ven y no te creen, porque nos ha dado por pensar que los poetas tienen que vivir en Bogotá, muerto de frío a las puertas de la Academia mendigando un gerundio y poniendo mucho cuidado para que no los vaya a picar el qué galicado. (...) Pero tú ya hiciste la revolución, pusiste el mundo patas arriba, aunque no se den cuenta los que viven boca abajo, Estallaste, y aunque el eco de ese estallido se demore en llegar a la Tierra, te amo como a fuerza primigenia que crea y modela. (...) No cabrías en mi pequeño cuarto, no cabrías en esta ciudad, tú eres el padre de la selva. Mándame todos los poemas que tengas, quiero ahogarme en ellos. La poesía colombiana te estaba necesitando porque nosotros caímos en la trampa. Tú eres el único que queda libre. No te dejes coger. No te dejes cazar. Si te cogen mátalos. Mátalos.
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La música de la poesía
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Galeria
En la hamaca de Bibiana Vélez Covo.
Raúl Gómez Jattin pasenado por la calle de la Mantilla en Cartagena.
Dibujo de su amiga Bibiana Vélez Covo, que ilustró la contraportada de Hijos del tiempo.
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En el baluarte de Santo Domingo, Cartagena.
Con el narrador Milcíades Arévalo, Bogotá,1986.
Raúl Gómez Jattin ilustración.
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« Ser poeta es más que un destino literario » - Raúl Gómez Jattin
Gracias