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RENACIMIENTO

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Created on January 27, 2021

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Transcript

RENACIMIENTO

Italia, Venecia, España, Portugal, Francia y el Manierismo

Autora: Denise Reynaud 2021

  • REFERENCIAS:
  • https://mymodernmet.com/es/que-es-manierismo/
  • https://www.frquesada.com/el-renacimiento-fue-espanol/
  • https://mihistoriauniversal.com/edad-moderna/renacimiento-italiano

Descripción

El Renacimiento no fue un movimiento homogéneo, ni unitario, desde el punto de vista cronológico o geográfico. De hecho, surgió de manera desordenada en Europa y se transmitió luego a las recientes colonias europeas en América. Por otro lado, los cambios políticos y sociales que trajo esta época fueron de importancia en todo Occidente: el fin del pensamiento religioso medieval y del sistema feudal aristocrático, el surgimiento de las culturas burguesas y el inicio, algo después, del capitalismo. Muchos de los grandes artistas y pensadores occidentales a los que rendimos culto hoy en día formaron en su momento parte del Renacimiento, y algunas de sus obras constituyen hoy en día íconos de la cultura moderna Occidental. De alguna forma, el mundo que hoy conocemos comenzó a construirse con el Renacimiento.

El Renacimiento fue un amplio e importante movimiento cultural producido en Europa en los siglos XV y XVII. Sirvió de transición entre el Medioevo y la Edad Moderna, trayendo consigo una profunda renovación del pensamiento, las artes y las ciencias. More Content by Concepto El Renacimiento se caracterizó por el retorno a las raíces grecolatinas clásicas de Occidente, lo cual significó una revalorización de sus mitos, sus discursos y su filosofía, luego de siglos de pensamiento dogmático religioso. Su nombre le fue otorgado en el siglo XIX, por el historiador francés Jules Michelet (1798-1874) en 1855, rescatando el término que usó por primera vez el escritor y arquitecto italiano Giorgio Vasari (1511-1574).

Características

El “retorno a la Antigüedad”, o sea, la recuperación de la tradición filosófica, artística y política de la Grecia y la Roma clásicas, que durante siglos el cristianismo había tenido por pagana. El rechazo al dogmatismo cristiano y el inicio de una nueva relación con la naturaleza, mediada por la ciencia. Esto a la larga condujo al nacimiento del humanismo, que reemplazó a la fe por la razón como valor supremo, y en lugar de Dios puso al ser humano como centro del universo. Las artes fueron patrocinadas por las altas clases sociales (ya no sólo por la Iglesia) a través del mecenazgo. Esto financió una importante cantidad de artistas de la época, y les permitió incursionar en obras de arte de temática no religiosa o no cristiana. Se promovieron y realizaron nuevos descubrimientos científicos, nuevos proyectos de medición y nuevas deducciones, entre las que destaca la sustitución del modelo geocéntrico del universo (aristotélico) por el heliocéntrico (copernicano).

CONTEXTO HISTÓRICO

El Renacimiento tuvo lugar al término de la Edad Media, a partir del siglo XV. Sin embargo, numerosos historiadores fechan sus antecedentes tempranos en los siglos XIII o XIV. Su punto de partida fue una época marcada por el debilitamiento del poder eclesiástico, a causa de la Reforma protestante y de la caída del Sacro Imperio Romano Germánico. Además, se desarrolló una pronunciada crisis económica que acusaba el fin del modo de producción feudal, lo cual trajo consigo un decaimiento en las artes y las ciencias. En medio de la decadencia medieval, muchos centros de poder europeos buscaron refugio en un nuevo modelo de Estado, comandado por un autoritarismo monárquico, así como las artes buscaron refugio en la antigüedad clásica. Además, en el siglo XVI, además tuvieron lugar los grandes descubrimientos geográficos europeos, a manos de Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes y Vasco da Gama. Así se abrieron nuevos mercados y nuevas rutas comerciales, otorgándole cada vez más poder a una nueva clase social en ascenso: la burguesía, encargados de tender las bases del capitalismo venidero. El Renacimiento comenzó en Italia, específicamente en las ciudades-república de Florencia y Venecia, pero también en ciudades monárquicas como Milán y Nápoles, y en Roma, sometida al dominio papal.

Etapas

  • El Quattrocento o Renacimiento temprano. Conocido también como “Primer Renacimiento” o “Bajo Renacimiento”, duró el siglo XV casi entero y supuso la desaparición de la oscuridad medieval a manos de la luz renacentista. En este período la ciudad de Florencia ocupó el lugar central en la vanguardia artística, mientras que el resto de Europa continuó cultivando el arte gótico medieval.
  • El Cinquecento o Renacimiento pleno. Conocido también como Alto Renacimiento, fue el período propiamente clasicista del arte renacentista, en el cual surgieron sus grandes artistas: Leonardo, Miguel Ángel, Rafael, y se dio el apogeo de la pintura y escultura del momento.
  • El manierismo o bajo Renacimiento. Fue una reacción anticlásica gestada en el seno del arte renacentista hacia mediados y finales del siglo XVI, caracterizada por la exageración de los gestos típicos del clasicismo, prefiguración de los excesos que luego fueron propios del Barroco. Se le considera un estilo extravagante, imitativo y decadente.
  • El Seicento o barroco italiano. Cuyas obras buscaron activamente el exceso, la confusión, el contraste, la mezcla de materiales pictóricos o plásticos, a través de lo cual se esperaba contrarrestar los influjos iconoclastas de la Reforma protestante y de la Revolución científica. Predominaron las obras devocionales y los artistas polifacéticos.
  • Los principales artistas del renacimiento fueron Michelangelo Buonarroti (1475-1564), Sandro Botticelli (1445-1510), Rafael Sanzio (1483-1520), Leonardo da Vinci (1452-1519), y Doménikos Theotokópoulos “El Greco” (1541-1614).

Renacimiento italiano se inició en los siglos XV y XVI, se produjo en Italia un formidable movimiento artístico y de grandes logros que supero al de otros países, tiene un significado explícito, que representa el renovado interés del período en la cultura de la antigüedad clásica, luego de lo que allí mismo se etiquetó como la «edad oscura». Motivos del renacimiento italiano: Por las estrechas relaciones de Italia con las culturas antiguas, ya que en su suelo se desarrollo la cultura romana y parte de la cultura griega. Por la ayuda que brindaron a los artistas acaudalados señores italianos. Por el hallazgo de algunas obras célebres de la Antigüedad, tales como el Laoconte y el Apolo de Belvedere, notables esculturas de estilo clásico, que despertaron el entusiasmo de los artistas del Renacimiento. Los Mecenas Se ha dado el nombre de Mecenas a todos los señores que favorecieron el desarrollo del arte en varios países de Europa, imitando así al generoso Mecenas, amigo del Emperador Augusto, que en la Antigüedad ayudo a los escritores y poetas de su generación. Los principales Mecenas del Las Escuelas En la pintura y la escultura del Renacimiento italiano, se pueden distinguir cuatro escuelas: La Escuela Florentina, cuyo jefe era Miguel Angel, y cuya característica era la grandiosidad en la concepción y en la ejecución de las obras. La Escuela Romana, cuyo jefe era Rafael Sanzio, y cuya característica era una técnica muy depurada en el dibujo y en el modelado. La Escuela Lombarda, encabezada por Leonardo Da Vinci, que se distinguió por la belleza del colorido. La Escuela Veneciana, cuyos jefes mas notables fueron Pablo Veronés, Ticiano y el Tintoretto. Su característica era una gran serenidad y quietud en todos los personajes y escenas.

Renacimiento italiano

La pintura del Renacimiento español se lleva a cabo normalmente al óleo. Realiza interiores perfectamente sujetos a las reglas de la perspectiva, sin agolpamiento de los personajes. Las figuras son todas del mismo tamaño y anatómicamente correctas. Los colores y los sombreados se administran en gamas tonales, según las enseñanzas italianas. Para acentuar el estilo italiano es frecuente además añadir elementos directamente copiados de allí, como son los adornos a candelieri (cenefas de vegetales y cupiditos que rodean los marcos), o ruinas romanas en los paisajes, incluso en escenas de la vida de Cristo. El inicio del Renacimiento en España se liga íntimamente al devenir histórico-político de la monarquía de los Reyes Católicos. Sus figuras son las primeras en salir de los planteamientos medievales que fijaban un esquema feudal de monarca débil sobre nobleza poderosa y levantisca. Los Reyes Católicos aúnan las fuerzas del incipiente estado y se alían con las principales familias de la nobleza para mantener su poder. Una de estas familias, los Mendoza, utiliza el nuevo estilo como distinción de su clan y, por extensión, de la protección de la monarquía. Poco a poco, la estética novedosa se introduce en el resto de la corte y el clero, mezclándose con estilos puramente ibéricos, como el arte nazarí del agónico reino de Granada, el gótico exaltado y personal de la reina castellana, y las tendencias flamencas en la pintura oficial de la corte y la Iglesia. Por la pervivencia hasta muy entrado el siglo XVI del Gótico isabelino o Flamígero y la tradición mudéjar, se frena la introducción y total aceptación de los sistemas renacentistas, de manera que el arte del Quattrocento triunfa en España cuando en Italia toca a su fin. La asimilación de elementos dio lugar a una personal interpretación del Renacimiento ortodoxo, que se dio en llamar Plateresco. Asimismo, se importan artistas secundarios de Italia, se envían aprendices a los talleres italianos, se traen diseños, plantas arquitectónicas, libros y grabados, cuadros, etc., de los cuales se copian personajes, temas y composición.

Renacimiento español

A finales del siglo XV, la invasión francesa de Italia y la proximidad de la vibrante corte de Borgoña (con sus conexiones flamencas) pusieron en contacto a los franceses con los productos, las pinturas y el espíritu creativo del Renacimiento norteño e italiano, y la inicial los cambios artísticos en Francia fueron a menudo realizados por artistas italianos y flamencos, como Jean Clouet y su hijo François Clouet y los italianos Rosso Fiorentino, Francesco Primaticcio y Niccolò dell’Abbate de la (llamada) primera Escuela de Fontainebleau (desde 1531 ) En 1516, Francisco I de Francia invitó a Leonardo da Vinci al Château d’Amboise y le proporcionó el Château du Clos Lucé, entonces llamado Château de Cloux, como un lugar para quedarse y trabajar. Leonardo, un famoso pintor e inventor, llegó con tres de sus pinturas, a saber, la Mona Lisa, Santa Ana y San Juan Bautista, hoy propiedad del Museo del Louvre de París. El arte de la época de Francisco I a Enrique IV se inspira a menudo en los últimos desarrollos pictóricos y escultóricos italianos comúnmente conocidos como Manierismo (asociado con Miguel Ángel y Parmigianino, entre otros), caracterizado por figuras alargadas y elegantes y una dependencia de lo visual retórica, incluido el uso elaborado de la alegoría y la mitología. Hay una serie de artistas franceses de talento increíble en este período, incluyendo el pintor Jean Fouquet de Tours (que logró retratos increíblemente realistas y notables manuscritos iluminados) y los escultores Jean Goujon y Germain Pilon.

Renacimiento frances

Renacimiento portugues

El Renacimiento coincidió con el nacimiento del imperio Portugués, fundamentado en los viajes de exploración y en la optimización de las técnicas de navegación. El siglo 15 vio el inicio de la pintura portuguesa. En 1428, Jan van Eyck llegó a Portugal cuando se celebraba el matrimonio del rey Juan I con la hija de Isabel de Felipe el Bueno, duque de Borgoña. Es el comienzo de una larga y estrecha relación con Flandes, lo que influyó en la pintura portuguesa. Desde el flamenco, los artistas portugueses no sólo adquirieron los conocimientos de la técnica y la composición, sino también las tradiciones de la pintura que fueron creciendo en importancia: la pintura religiosa y el retrato. Estas dos tendencias son evidentes en la obra maestra como los grupos de la Adoración de San Vicente de Nuno Gonçalves. Jan Fue nombrado pintor de corte de D. Afonso V en 1450. Una escuela de la pintura llamada la Escuela del Norte se estableció en torno a la arquitectura manuelina en el siglo 16. Un pintor de este estilo, que empleaba un detallado naturalismo en los paisajes, fue Vasco Fernandes, también conocido como Grão Vasco. Por la misma época hubo otro grupo conocido como la Escuela de Lisboa, que produjo varios pintores de primera calidad, entre ellos Jorge Afonso, Cristovão de Figueiredo, Garcio y Gregorio Lopes Fernandes, uno de los más conocidos artistas de finales de siglo 16. Uno de los pintores más aclamados en la historia portuguesa es Amadeo de Souza Cardoso (1887-1918), algunas de cuyas obras pueden verse en la ciudad norteña de Amarante.

Renacimiento veneciano

En lo que respecta al arte, Venecia presentaba entonces una imagen que tenía más que ver con las delicadezas del último gótico y el lujo del arte bizantino que con el gran desarrollo humanístico del Renacimiento florentino. Desde los edificios más representativos de la ciudad, como el Palacio Ducal o la Basílica de San Marcos hasta las líneas elegantes de la escultura o la pintura de los talleres de los Vivarini o Jacopo Bellini, Venecia parecía lejos aún de las formulaciones del nuevo lenguaje quattrocentista. Sin embargo, este retraso ideológico era el resultado de un ambiente más opulento, de una situación económica privilegiada, derivada de los contactos con Oriente, y de una mentalidad más empírica que la de la intelectualidad toscana. De esta manera, la pintura veneciana se va a fraguar desde unos postulados muy diferentes y determinados, configurándose como un modelo exclusivo. Venecia no contó con un desarrollo teórico comparable al neoplatonismo y al humanismo florentinos, pero el poder económico de la ciudad ducal no puso reparos a la contratación de artistas de otras ciudades italianas, quienes comenzaron a difundir tímidamente las innovaciones del Renacimiento. La presencia de las formas desnudas en medio de la naturaleza vuelve a insistir en la relación armónica del universo. La sensual figura femenina se muestra relajada, dormida en un sueño idílico de naturaleza virgen. El paisaje repite las mismas formas suaves y modeladas de la Venus, armonizando Belleza y Naturaleza como partes de una misma realidad perfecta. La sensualidad del color y la suavidad de la luz vuelven a ser los responsables de esta profunda meditación de Giorgione, que interpreta el clasicismo como sólo podía haber hecho un maestro veneciano.

Manierismo

La imitación de las obras de Leonardo, Rafael y Miguel Ángel hace que se produzcan imágenes artificiosas. En cierto sentido, la propia grandeza de esas obras maestras cerraba las vías a la creatividad artística, y a las jóvenes generaciones no les quedaba sino la imitación. Es un arte propio de la época de crisis, tanto económica como espiritual en el medio de la Reforma protestante; los diversos problemas se ven simbolizados en el Saco de Roma en 1527. Los comitentes no son burgueses, sino los aristócratas, mecenas que deseaban complicadas alegorías cuyo sentido no siempre es claro. Resultaba un estilo inadecuado para el tema religioso, por lo que en la Contrarreforma se optó por otras formas más apropiadas. No se intenta representar la realidad de manera naturalista, sino que se hace extraña, un poco deformada, como un capricho. Los cuadros ya no transmiten el sereno orden y equilibrio del Alto Renacimiento sino que se inclinan por representaciones anticlásicas, intrincadas y complicadas en cuanto a su sentido. Los modelos adoptan posturas complicadas. Se las representa de manera desproporcionada, elásticas, alargadas. La perspectiva es infinita. El manierismo resulta refinado y de difícil interpretación, debido tanto a su sofisticación intelectual como a las cualidades artificiales de la representación. La luz no es natural sino fría y coloreada de manera antinatural, lo mismo que los colores: son extraños, fríos, artificiales, violentamente enfrentados entre sí, en vez de apoyarse en gamas.