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CUENTO "MANUELA, LA NIÑA HECHA DE LUNARES"

templeyduende

Created on November 8, 2020

ADAPTACIÓN DEL CUENTO "La Cenicienta" sobre aspectos del Flamenco. Se han incorporado imágenes y vídeos subido en la Red. Material para Infantil y Primaria. María Jesús Bonilla Guerrero.

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Transcript

16 NOV DÍA INTERNACIONAL DEL FLAMENCO

"MANUELA, LA NIÑA HECHA DE LUNARES"

ADAPTACIÓN María Jesús Bonilla Guerrero

una joven que vivía en una gran casa con su madrastra y sus hermanastras. La joven se llamaba Manuela. Manuela se pasaba todo el día suspirando por los rincones, soñaba y soñaba con ser bailaora, suspiraba por y para el flamenco, con el compás, con bailar por alegrías, por soleares o por tarantas. “_¡Qué me gustaría bailar en los escenarios!_ decía_. ¡Qué sueño sería bailar con una bata de cola blanca y unos zapatos rojos con lunares blancos!” Le gustaba todo lo que tenía que ver con lunares, abanicos y volantes. ¡Pero Manuela soportaba una gran tristeza!

Su madrastra, que no trataba bien a Manuela, no quería que bailara y sólo sus hijas asistían a clases de flamenco pero tenían poco arte, no tenían buenas cualidades para el baile, no se enteraban de las coreografías y siempre se caían al hacer algún giro o cuando realizaban “pataítas” por bulerías, liaban los brazos y no hacían ni un braceo elegante ni coordinado. ¡Parecían patos mareados!

Un día, por la mañana, llegó una de las hermanas diciendo que la profe de flamenco les había dicho que había unas audiciones para entrar a bailar como profesional en el “Ballet Andaluz”. Manuela no se lo podía creer, quería presentarse a las pruebas, pero su madrastra inmediatamente le dijo que dejara de soñar, que ella no podía bailar, que nunca había tomado clases y que sería una de sus hijas la elegida para formar parte de tan prestigiosa compañía de flamenco. ¡Manuela pasó unos días muy triste! Tenía un sentido del ritmo innato, era todo un espectáculo verla zapatear, mover los brazos a compás o realizar vueltas sin perder el equilibrio.

El día de la audición , sus hermanastras y su madrastra se despidieron de ella y la dejaron en casa sin pensar en ningún momento en su sufrimiento. La joven se echó a llorar desconsolada pero de repente, algo ocurrió. Se escucharon unas palmas a compás de tangos. ¡Era ÉL! ¡El Duende Flamenco! Se llamaba tirititrán. “_¡Hola Manuela no llores, soy el Duente Tirititrán, el Duende Flamenco!_Le dijo_ “Te ayudaré para que asistas a la prueba y puedas cumplir tu sueño.” Y por arte de magia convirtió su vestido en un bonito traje de faralaes, un pañuelo roto en un precioso mantoncillo y por último le regaló unos preciosos tacones rojos con lunares blancos. Manuela no podía creerlo era una auténtica bailaora, los pies se iban solos, los brazos, las manos y el cuerpo cobraron vida a compás.

Cuando empezó la prueba destacó entre todas las demás. ¡Qué maravilla, era la mejor! Sus hermanastras se quedaban atrás y no seguían los pasos. Todos se quedaron con la boca abierta viendo a aquella joven bailar por soleá. Manuela de pronto recordó las palabras del Duende Tirititrán. “_Cuando den las doce de las mañana toda tu vestimenta flamenca desaparecerá y volverás a ser Manuela, la niña a la que no dejan bailar_.” Vio el reloj y como las agujas se unían a las 12 del mediodía, salió corriendo del escenario dejando atrás uno de sus zapatos de tacón rojo. Uno de los miembros del jurado salió tras ella. Querían comunicarle que era la elegida pero sólo encontró su zapato.

A la mañana siguiente, con el zapatito de tacón, fueron a cada una de las casas de todas las bailaoras. ¡Querían encontrar a aquella joven misteriosa! Cansados de buscar y sin resultados, llegaron a casa de Manuela. Las hermanastras hicieron todo lo posible para que el zapatito les quedara bien pero era imposible, no les cabía, así que una de ellas enfadada lo rompió. “_¡Oh que desilusión!_ comentaron los jueces_ ¡No la encontraremos nunca!” Pero de repente Manuela, que estaba allí, sacó el otro zapato. ¡Todos se quedaron boquiabiertos! En el momento que calzó el zapato y se puso a bailar todos se quedaron ensimismados de nuevo.

A partir de entonces Manuela cumplió su sueño. Se convirtió en bailaora profesional de flamenco y forma parte de las mujeres que hicieron historia en la evolución y desarrollo de nuestro arte más universal. El arte de nuestra tierra, de Andalucía: EL FLAMENCO. ¡Y con arte y compás todos vamos a bailar!FIN

Y COLORÍN COLORADO...