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Civilizaciones mesoamericanas

carlosmanuelrodriguezo98

Created on November 5, 2020

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Las civilizaciones de Mesoamerica

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¿Cuál civilización veremos hoy?

Teotihuacana

Olmeca

Maya

Mexica

Tolteca

Olmeca

La cultura olmeca (también llamada simplemente los olmecas) fue una cultura precolombina que habitó en Mesoamérica desde el Período Formativo (alrededor de 2000 años antes de Cristo) hasta el Período Clásico (400 años antes de Cristo). Se estima que fue la “madre” de todas las demás culturas mesoamericanas.

Es probable que la economía de los olmecas haya sido principalmente agrícola, pero con un margen importante para el comercio con los pueblos vecinos, a través de vastas y elaboradas redes de intercambio. De ese modo su cultura se adoptó y distribuyó por el continente, al ser valorada por otras culturas. El hule, abundante en la región, posiblemente haya servido como un bien de intercambio.

Todo apunta a que la cultura olmeca era profundamente religiosa. Era teocrática, politeísta, con deidades fundamentalmente agrícolas, que representaban a los astros, los volcanes y otros aspectos del cosmos. Tenían animales sagrados, como el jaguar, al que rindieron culto abundantemente. También adoraban sapos, caimanes y toda una vasta mitología de seres con cabeza de uno y cuerpo de otro.

No se sabe mucho respecto al modo de organizarse de los olmecas, pero a juzgar por la complejidad de sus representaciones, es probable que tuvieran una sociedad compleja, con diversos estamentos, en que los guerreros y soldados tenían un rol destacado.

Mayas

Si bien la base del sustento maya era agrícola, el comercio jugó un rol fundamental en su civilización, y en su contacto con los demás pueblos alrededor. Las ciudades más grandes e importantes controlaban el acceso a recursos clave, como las minas de obsidiana, las fuentes de sal, e incluso el tráfico de esclavos en la región mesoamericana.

Se conoce como la cultura maya o civilización maya al conjunto de los pueblos precolombinos que gobernaron Mesoamérica durante 18 siglos, desde la Época Preclásica (2000 a.C. – 250 d. C.) del continente, hasta la Época Posclásica (900-1527 d. C.), cuando se produjo la Conquista de América

La religión de los mayas compartió rasgos con mucho del resto de Mesoamérica. Creían en un plano espiritual habitado por deidades poderosas. Sus dioses debían ser aplacados mediante prácticas rituales, sacrificios humanos y ofrendas ceremoniales.

La sociedad maya se dividía, en sus inicios, entre una élite dominante y una masa de plebeyos. Este orden se sostenía mediante la fuerza militar y la tradición religiosa. Pero el crecimiento sostenido de los estados mayas propició la aparición de clases económicas y políticas más complejas. Por eso, posteriormente se distinguió entre sacerdotes de bajo rango, soldados, artesanos, funcionarios, campesinado y la servidumbre, o los esclavos capturados de otras culturas vecinas.

Teotihuacana

Los teotihuacanos cultivaron una religión politeísta y compleja. Posee muchos puntos de contacto con las de otras culturas mesoamericanas, tanto previas como posteriores, seguramente a través de dinámicas de herencia y de contagio cultural. El culto a la serpiente emplumada, Quetzalcóatl, por ejemplo, es frecuente en las ruinas de otras culturas de la región. En Teotihuacán, Quetzalcóatl es venerado en un impresionante templo, además de estar presente en forma de estatuillas y murales. Otros dioses importantes de su panteón fueron Tlaloc, dios de la siembra; Huehuetéotl, dios del fuego; Tezcatlipoca, dios del cielo y la tierra. También poseían un conjunto de animales míticos o sagrados: el búho, el puma, el águila y la serpiente.

Se habla de cultura teotihuacana o de cultura de Teotihuacán, para referirse a los desconocidos pobladores originarios de la ciudad antigua de Teotihuacán, una de las mayores ciudades de la Mesoamérica prehispánica. Esta ciudad fue fundada en algún momento alrededor del 1.000 a. C.

La economía teotihuacana, como la de muchas otras culturas mesoamericanas, se sustentaba en tres ejes: Agricultura. Se cultivaba especialmente maíz, frijoles, pimientos y cereales, todo mediante técnicas de regadío y dispuestos en terrazas. Comercio. Era facilitado por las enormes dimensiones de la ciudad y su importante influencia en la región. Guerras. Se sabe de las gestas épicas de conquista teotihuacana de las ciudades mayas de Tikal, Copán y Quiriguá, durante el apogeo de Teotihuacán entre los siglos II y IV.

Toltecas

La economía tolteca se basó en la agricultura, a través de amplios cultivos abastecidos por un complejo sistema de canales de riego. Cultivaban algodón, maguey, maíz, chile y frijol. También formaron parte de su desarrollo económico la artesanía y el trabajo de piedras preciosas. Se caracterizaron por ser grandes comerciantes, pudiendo abastecerse de otras materias primas que conseguían a través de la guerra con los pueblos cercanos. La subsistencia en base a la agricultura era un problema recurrente en la árida región tolteca, donde a pesar de que el riego se practicaba siempre que era posible, el continuo crecimiento de la población resultaba una gran preocupación. Durante las épocas de sequía, no bastaba solo con el comercio de los pueblos vecinos para abastecer a todos los toltecas. Por eso, las leyendas sugieren que la hambruna provocada por la disminución de las precipitaciones condujo a una guerra civil y, en última instancia, al abandono de la ciudad de Tula.

La cultura tolteca es una de las tantas civilizaciones precolombinas de Mesoamérica, que habitó la zona del actual México y su desarrollo abarcó parte de los períodos clásico y postclásico mesoamericano, es decir, entre los años 800 d.C. y 1200 d.C.

La religión que practicaban los toltecas fue politeísta. Sin embargo, adoraban a dos dioses en particular: Quetzalcóatl y Tezcatlipoca. Tenían diferentes centros ceremoniales (donde practicaban los rituales) y uno de los más importantes fue “El Palacio Quemado”. Varias pirámides servían de templos para los diversos dioses pero, como consecuencia de los saqueos, se dificulta conocer la historia de cada estructura. Solo se puede identificar que los templos fueron construidos con una orientación intencionada, con una dirección específica de este a oeste, acompañando el movimiento del sol y de la luna.

Mexicas

Los belicosos aztecas, también llamados mexicas o tenochcas, llegaron al valle de México a principios del siglo XII de la era cristiana, procedentes de Chicomoztoc ("siete cuevas"), en la región de Aztlán ("lugar de garzas"), situada en algún punto desconocido del noroeste de México. Otros pueblos de lengua náhuatl, como los chichimecas, acolhuas, tepanecas, culhuas, toltecas y pipiles, habían llegado anteriormente a la región mesoamericana desde la llamada América árida (sudoeste de los Estados Unidos y noroeste de México). Las siete tribus aztecas, guiadas por varios sacerdotes y caudillos según los designios del dios Huitzilopochtli, se asentaron sucesivamente en el lago Pátzcuaro y en Coatepec antes de llegar al valle.

La base de la sociedad mexica era la familia, de carácter patriarcal y generalmente monogámica, aunque se permitía la poligamia. El grupo familiar podía reducirse a la pareja de cónyuges y la progenie, o constituir formas de familia extensa constituidas por los padres y las familias de los hijos. Un grupo de varias familias componía el calpulli, unidad social compleja que se encargaba de funciones muy diversas, como la organización del trabajo agrícola, la recaudación de impuestos, el culto religioso, la educación y el reclutamiento de guerreros. Un consejo formado por los cabezas de familia elegía al jefe del calpulli, que debía pertenecer a un linaje determinado. Cada familia perteneciente a un calpulli recibía en usufructo una parte de las tierras comunales, la cual volvía al calpulli si dejaba de cultivarse. Los calpulli podían ser grandes o pequeños y su estructura variaba mucho según la extensión y disposición de sus tierras. A veces, varios calpulli se hallaban unidos en barrios y, en las ciudades, solían estar especializados en alguna actividad artesanal o profesional.

Gran parte de la vida y la cultura mexica se hallaba determinada por las creencias religiosas. Una poderosa casta sacerdotal se encargaba de organizar las ceremonias rituales, a las que asistía toda la población, de dirigir los centros de educación de la nobleza y de realizar predicciones sobre los diversos aspectos de la sociedad y la política del imperio.