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Eufemismos, Disfemismos y Neologismos

Geraldine Parra

Created on October 13, 2020

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Transcript

El

Eufemismo

Español

“la esencia de la metáfora es entender y experimentar un tipo de cosa en términos de otra”

(Lakoff y Johnson, 2001: 40)

Los eufemismos podrían ser considerados como metáforas, o al menos como un caso especial de metáfora.

Proveniente de un vocablo del latín, el término eufemismo hace referencia a una manifestación decorosa, cuya expresión más directa y franca sería muy dura o sonaría mal. Se refiere a un concepto que sirve para reemplazar a otro más ofensivo, vulgar o hasta tabú; se considera que el utilizado es el adecuado por ser políticamente correcto. Esto significa que la utilización de un eufemismo impide chocar con el interlocutor al decirle algo que, de otra forma, podría ser intolerable para él.

El objetivo del eufemismo es dar a entender una realidad pero maquillando los aspectos más conflictivos de la misma.

La política y la prensa son los ámbitos donde los eufemismos son más habituales. De este modo se puede, por ejemplo, ocultar una decisión que sería poco popular y presentar sus propuestas como algo más tolerable por la sociedad. Por ejemplo: “Para garantizar el crecimiento es necesario realizar un ajuste impositivo” es un eufemismo que puede decirse en lugar de “Vamos a aumentar los impuestos ante la crisis”.

Otro ejemplo de eufemismos en la política aparece en las relaciones internacionales, cuando existen conflictos bélicos (guerra). La frase “daños colaterales” enmascara las muertes de inocentes que se producen por una guerra. La sociedad es más tolerante ante la idea de que un bombardeo causó “importantes daños colaterales” en lugar de escuchar que dicho ataque “generó la muerte de 200 civiles”. “Operación” en lugar de “invasión” es otro eufemismo en el entorno bélico.

Los eufemismos también son habituales en el lenguaje cotidiano. Con frecuencia se utiliza la noción de “adulto mayor” en lugar de “anciano” o “viejo”. Mientras que “viejo” es ofensivo, la idea de “adulto mayor” sugiere una edad avanzada de manera más sutil que “anciano”.

Utilizar eufemismos puede ayudarnos considerablemente a relacionarnos con el mundo, pero abusar de su uso en nuestro discurso puede llevarnos a mantener comunicaciones poco directas y afectar la precisión de los mensajes. Por tanto, es importante saber cuándo es mejor ser políticamente correctos y cuando evitar los eufemismos para ser más naturales y directos, con todas las consecuencias que esto implica.

En un artículo del Diario El País titulado: “No digan recortes, llámenlo amor” (5 de marzo de 2012), Amanda Mars, la autora, escribe: “Circunloquios, perífrasis, rodeos, ambigüedades, tecnicismos ininteligibles, anglicismos innecesarios… Es viejo como el poder o la seducción. El uso persuasivo del lenguaje forma parte del discurso público desde que éste existe y se mueve en esa delicada frontera entre el maquillaje y la máscara. Pero el uso de los eufemismos se intensifica en tiempos de crisis, esas épocas de malas noticias y su abuso puede rayar en lo cómico o lo grotesco” (Mars, 2005).

Antón Costas, catedrático de Economía y Políticas Públicas de la Universidad de Barcelona, considera que los eufemismos tienen la función, “que no virtud, de anestesiar”, y que a partir de ahí “se puede abusar de ellos de forma cínica, grosera e incluso perversa”. Sin embargo, el lenguaje eufemístico “debe tener cuidado porque esas palabras pueden adormecer un tiempo, pero cuando el enfermo se despierte y vea lo que ha pasado puede dar un manotazo”, añade.

En el estudio evolutivo de los sinónimos, los eufemismos son fundamentales, por ejemplo, en el campo de la medicina: Los términos escatológicos, malsonantes, molestos, de enfermedades vergonzantes y socialmente excluyentes dan lugar a eufemismos, términos políticamente correctos, que como tales, son efímeros. Los verdaderos eufemismos persiguen una complicidad con el enfermo. Que no le moleste el duro lenguaje de la enfermedad, decirle lo que le gusta oír, aunque se pierda precisión en la comunicación. Veamos algunos ejemplos: Viejo, anciano, mayor, sexagenario, jubilado, de la tercera edad, incluso se oye “ciudadanos seis punto cero; Cáncer, proceso maligno, neoplasia, neo; Tisis, tuberculosis, TB; Enfermedades del pecado, venéreas, ETS, ITS; Drogadictos, drogodependientes, ADPVP.

Ejemplos de eufemismos

Reducción de personal (despido) Edad dorada o tercera edad (vejez) Pasar a mejor vida (morir) Persona de color (negro) Persona con capacidades diferentes (discapacitado) Establecimiento penitenciario (cárcel) Conflicto armado (guerra) Ebrio (borracho) Demente (loco) Dormir el sueño eterno (morir) Pasar al toilette (ir al baño) Tener la regla (menstruar)

Los eufemismos son utilizados en el lenguaje de la guerra de manera intencional, para conseguir que los mecanismos de desconexión moral se activen (Bandura, 1996), y de esta manera no poder censurar moralmente las agresiones. aquí van algunos ejemplos: 1) CONFLICTO de Oriente Medio/VIOLENCIA en Oriente Medio: Se llama conflicto cuando hay una disputa entre ambas partes con cierta igualdad entre ellas. Cuando hay desproporción se llama VIOLENCIA (ver bibliografía de bullying), en este caso hay que definir los roles: los agresores (ganan siempre), victimas (siempre pierden), ausentes (los que miramos). Esta definición de roles no conviene al agresor. 2) COMBATES en Oriente Medio/GENOCIDIO en Oriente Medio Combates lleva implícito la lucha entre dos fuerzas similares. El titulo debería ser GENOCICIO en Oriente Medio, pero entonces hay un culpable y moralmente reaccionaríamos (las cifras hablan por sí sola).

3) SOLDADOS SECUESTRADOS/ PRISIONEROS DE GUERRA Son PRISIONEROS DE GUERRA, perfectamente definidos en la III Convención de Ginebra, y los tres prisioneros fueron arrestados en terreno palestino y libanés. 4)Hay múltiples ejemplos en la prensa colombiana, desde el atrevimiento de llamar migrantes internos a los desplazados por la violencia, inseguridad alimentaria al hambre y sectores vulnerables a comunidades en la pobreza hasta el caso de los Grupos Armados Organizados en los que amanecieron convertidas hace poco en bandas criminales o ‘bacrim’

El

Disfemismo

Las palabras soeces, provocadoras, humillantes y malsonantes que se emplean para definir personas o situaciones se conocen como disfemismos. Este recurso del lenguaje no consiste simplemente en usar palabras vulgares, sino en utilizarlas con una clara intención sarcástica y transgresora. Como en otras muchas situaciones en la comunicación humana, es el contexto lo que determina que una palabra tenga o no una connotación peyorativa.

Un disfemismo es una palabra o expresión deliberadamente despectiva o insultante que se emplea en lugar de otra más neutral. Puede usarse humorísticamente. El disfemismo es lo contrario del eufemismo. Ejemplos: Comida basura, chatarra: la comida rápida. Está sembrando yuca, o criando malvas: está enterrado o muerto. Matasanos: médico. En inglés snail mail (correo caracol): correo ordinario, servicio postal

Neologismos

"Todas las palabras fueron alguna vez un neologismo".

Jorge Luis Borges

Neologismos

Los neologismos son ciertos usos, expresiones y palabras que no existían tradicionalmente en una lengua, pero que son incorporados a ella debido a su necesidad de adaptarse a la realidad de sus hablantes. Es decir, son aquellas palabras y giros nuevos que los hablantes incorporan a un idioma, a medida que surgen nuevas cosas que nombrar y nuevas formas de hacerlo. Son lo exactamente opuesto a los arcaísmos.

Neologismos

  • Pueden tener muy distintos orígenes. Pero sea cual sea el procedimiento y la lógica que los trae a la existencia dentro de un idioma, siempre se consideran intentos del idioma por adaptarse a una realidad específica.
  • La aparición de neologismos es un proceso común y ordinario en todos los idiomas, obligados como están a adaptarse y actualizarse, o morir. Sin embargo, una palabra puede considerarse un neologismo durante un tiempo determinado, ya que una vez que ha sido normalizado como parte del idioma, sencillamente deja de ser una novedad.

¿Cómo se forman los neologismos?

Neologismos

Como sabemos, la realidad es algo cambiante, a medida que surgen nuevas invenciones científico-tecnológicas, nuevas formas de pensar o nuevas necesidades afectivas que expresar, y todo ello requiere de un correlato en el idioma, o sea, de un modo de decirse. Por ende, la necesidad de crear palabras es constante e inevitable. Los mecanismos usuales de creación de neologismos no son muy distintos de los que se han empleado tradicionalmente en la historia de los idiomas, como son:

Formas de crear neologismos

Siglas y acrónimos.

Sumando iniciales y primeras letras de una oración, se puede obtener nuevas palabras. Es el caso, por ejemplo, de “láser”, que proviene del acrónimo en inglés de Light Amplification by Simulated Emition of Radiation (Amplificación de la Luz por Emisión Simulada de Radiación).

Métodos de derivación

La adición de sufijos y prefijos es una práctica tradicional a la hora de crear palabras. De hecho, muchas de las que hoy en día empleamos tuvieron alguna vez dicho origen. En ese sentido, continuamos creando nuevos términos, como “impresora” (derivación de imprimir + el sufijo “ora”, que otorga características) o “computadora” (derivación de computar + el sufijo “ora”).

Composición

Juntando dos o más palabras en una sola, se puede también “componer” literalmente un nuevo término. Este fue alguna vez el caso del término “Hispanoamérica” (composición de América Hispana), y lo es hoy el de “cortafuegos” (composición de cortar y fuego) en su significado digital (de Internet).

Préstamos del extranjero

A menudo el idioma no tiene otra alternativa, frente a una realidad nueva, que acudir a otra lengua para crear un término nuevo, ya sea porque en esa otra lengua ya existe, o porque ésta lo tuvo primero. Es lo que ha ocurrido con términos como “craquear” (anglicismo, del verbo to crack: romper o abrir a la fuerza) o “hackear” (anglicismo, del verbo to hack: secuestrar o colarse en un sitio).

Onomatopeyas

A partir del intento de reproducir con palabras un sonido, podemos también obtener nuevos términos que incorporar mediante el uso a nuestro diccionario formal. Es lo que ocurrió con el verbo “chirriar” alguna vez, aunque ya lo tengamos por una palabra cualquiera del español, o con el nombre “pingpong”.

Ejemplos

Blogs. Término empleado en internet para designar a los diarios o bitácoras en línea. Es a su vez un anglicismo (de log, “bitácora”). Googlear. Verbo surgido a partir de la invención de la plataforma de búsquedas en Internet Google.

Smartphone. Un neologismo y anglicismo de uso común para “teléfono inteligente”, o sea, teléfono computarizado. Hipster. Nombre de una subcultura popular asociada a la moda y a la música independiente (indie). Fake news. Frase acuñada en inglés para referirse a los bulos y las noticias engañosas, se emplea también en español con más frecuencia que “bulo” o “noticia falsa”.

Ejemplos

Ejemplos

Selfie. Nombre que recibe en la cultura contemporánea la (auto) fotografía personal tomada con la cámara frontal de un Smartphone. Tuit. Modo en que se llama a cada publicación de la red social Twitter, una de las más empleadas del mundo. Vapear. O sea, fumar un cigarrillo electrónico, proviene del término en inglés “vaping”.