ESTRATEGIAS PARA UNA COMUNICACIÓN EFICAZ
Hacer preguntas adecuadas, que no resulten molestas al interlocutor y que le interesen, por ejemplo: “Hola, Laura, ¿cómo te encuentras hoy?”.
Utilizar la información que nos ofrecen los demás, sea verbal o no verbal: por ejemplo, Nieves ve a Laura con gesto doloroso y tocándose la pierna, y le pregunta: “Veo que te tocas la pierna, ¿te duele?”.
Escucha activa y reformulación: La escucha activa consiste en escuchar atentamente a nuestro interlocutor, con un lenguaje corporal adecuado. Suele ayudar a mantener una escucha activa el preguntarnos “¿Qué trata de transmitirme?” “¿Cómo se siente?”. La reformulación consiste en resumir con nuestras palabras el contenido del mensaje de nuestro interlocutor y después pedirle que nos confirme si lo hemos captado bien. Por ejemplo, Laura le dice a Nieves: “Nunca salgo al mercadillo”. Nieves puede contestarle: “¿Quieres decir que te apetecería ir algún día? Mañana hay mercadillo, ¿te apunto a la salida y das una vuelta por los puestos?”.
Mostrarse de acuerdo en lo posible, no discutir ni llevar la contraria: la mayoría de las cuestiones pueden verse desde diferentes puntos de vista, y es mejor aceptar el derecho del otro a ver las cosas como las ve. Es un error tomarse los intercambios de opiniones como una batalla en la que se pierde o se gana, pensando que el otro está totalmente equivocado y uno tiene toda la razón. Se trata de mostrar respeto y comprensión, e intercambiar opiniones diferentes sin discutir ni enfadarnos. Por ejemplo: “Tu opinión me parece interesante en tales aspectos; voy a decirte cómo yo lo veo, a ver qué te parece”.
Tener en cuenta factores que facilitan la comunicación, como los siguientes:
- Ser buenos oyentes, animando al otro a que hable de sí mismo.
- Interesarnos por él y hablarle de lo que le interesa.
- Hacer que se sienta importante, y hacerlo sinceramente.
- Hablar siempre con respeto y con una actitud positiva hacia nosotros mismos y hacia los demás.
- Destacar los puntos en los que estamos de acuerdo.
- Tratar de ver las cosas desde su punto de vista, además de verlas desde el nuestro.
- Cuidar el lenguaje no verbal, sintonizando con el lenguaje no verbal del otro, manteniendo un contacto visual adecuado, etc.
- Usar frases que indiquen deseos y preferencias (y no exigencias), por ejemplo: “me gustaría que…”.
- Pedir opinión al otro.
- Procurar que nuestra conversación sea clara y ordenada.
DS02_CONT_R11_00_ESTRATEGIAS_COMUNICACION
Soraya Nava Seneque
Created on August 20, 2020
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ESTRATEGIAS PARA UNA COMUNICACIÓN EFICAZ
Hacer preguntas adecuadas, que no resulten molestas al interlocutor y que le interesen, por ejemplo: “Hola, Laura, ¿cómo te encuentras hoy?”.
Utilizar la información que nos ofrecen los demás, sea verbal o no verbal: por ejemplo, Nieves ve a Laura con gesto doloroso y tocándose la pierna, y le pregunta: “Veo que te tocas la pierna, ¿te duele?”.
Escucha activa y reformulación: La escucha activa consiste en escuchar atentamente a nuestro interlocutor, con un lenguaje corporal adecuado. Suele ayudar a mantener una escucha activa el preguntarnos “¿Qué trata de transmitirme?” “¿Cómo se siente?”. La reformulación consiste en resumir con nuestras palabras el contenido del mensaje de nuestro interlocutor y después pedirle que nos confirme si lo hemos captado bien. Por ejemplo, Laura le dice a Nieves: “Nunca salgo al mercadillo”. Nieves puede contestarle: “¿Quieres decir que te apetecería ir algún día? Mañana hay mercadillo, ¿te apunto a la salida y das una vuelta por los puestos?”.
Mostrarse de acuerdo en lo posible, no discutir ni llevar la contraria: la mayoría de las cuestiones pueden verse desde diferentes puntos de vista, y es mejor aceptar el derecho del otro a ver las cosas como las ve. Es un error tomarse los intercambios de opiniones como una batalla en la que se pierde o se gana, pensando que el otro está totalmente equivocado y uno tiene toda la razón. Se trata de mostrar respeto y comprensión, e intercambiar opiniones diferentes sin discutir ni enfadarnos. Por ejemplo: “Tu opinión me parece interesante en tales aspectos; voy a decirte cómo yo lo veo, a ver qué te parece”.
Tener en cuenta factores que facilitan la comunicación, como los siguientes: