Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
La metáfora de la botella medio llena o medio vacía remite a una actitud vital más profunda que lleva, bien a disfrutar aquello que se tiene, o a lamentarse por lo que se ha perdido. Y esto último es lo que conocemos como patrones negativos de pensamiento.
Sumario
1. Preámbulo
2. Desfile de personajes
3. Unas pocas consideraciones
1. Preámbulo
A nuestra ventana se van a ir asomando personas de edades muy variadas, con distintas formas de enfocar el uso del tiempo libre, con dispares aficiones, fortalezas, con distintas creencias, con diferentes maneras de entender la vida.
Diferentes personas pero con un denominador común en su patrón de pensamiento: "antes del confinamiento podía hacer... podía ir a... podía... podía... pero ahora no puedo hacer nada; antes tenía..., pero ahora ya no tengo... no tengo nada."
Bueno, siempre nos podemos encontrar a alguien que no se ajuste al patrón común. Menos mal. Ya lo advertía Grahan Bell: "Nunca andes por el camino trazado, pues él te conduce únicamente hacia donde los otros fueron."
Aclaración: La mayor parte de los nombres de personas que aparecerán han sido inventados. Y también algún que otro detalle, que no cambia el sentido del relato, ha sido modificado a conciencia, a fin de preservar la confidencialidad. Así, mejor.
2. Desfile de personajes
1. Juan (82años)
"Antes, podía ir a dar una vuelta por el parque; ahí donde me ves, y a pesar de mis años, no fallaba ni un solo día, aunque fuera con paraguas.
Ahora, el confinamiento me lo ha robado. Ya no tengo parque. Ya no tengo nada, si no es un triste paraguas."
Juan antes tenía un parque. Pero, qué pena, ahora ya no tiene nada.
2. Olga (28años)
"Antes solía quedar a menudo con mi amiga Marta. Nos sentábamos en una terraza, y podíamos pasar horas compartiendo quién sabe las confidencias. ¡Claro que ella sigue siendo mi mejor amiga!, pero este dichoso estado de alerta nos ha robado lo mejor que teníamos. Seré una anticuada, pero la tecnología digital de la videollamada de ninguna manera puede suplir ni uno solo de nuestros encuentros. Antes, con ella a mi lado, me consideraba una persona afortunada; ¡lo tenía todo! Ahora, aunque nuestra amistad se mantenga en la distancia, es otra cosa. Mientras dure esta situación, no, no me considero afortunada. Qué quieres que te diga."
Autor: Quino Villa
Página 1/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
3. Emilia (54 años)
"Antes tenía ganas de que llegara el fin de semana para descansar. Ahora, ni estoy cansada ni tengo fines de semana. Y encima, no tengo ni trabajo, pues me he ido al paro de cabeza. Como quien dice, ahora no tengo nada."
Emilia antes trabajaba, y el fin de semana descansaba. Ahora no tiene nada.
4. Marcos (25 años)
"Antes, sobre todo los días de partido, quedábamos toda la basca en el mismo bar. Si quieres que te diga la verdad, estaba esperando ese momento durante toda la jornada, incluso desde el día de antes. Cañas, risas, las lógicas discusiones entre colegas... ¡Vamos, quien diga que hay algo comparado a eso, miente! ¡Qué ratos! ¡Eso sí que era disfrutar! Ahora ya no hay partidos, ni colegas, ni cañas... Ahora me he quedado hecho polvo. Ahora ya no tengo nada."
Marcos antes tenía colegas con los que compartir y disfrutar partidos de fútbol, risas, cañas... Ahora ya no tiene nada.
5. Jaime (14 años)
"Antes me pegaba buenos ratos de la tarde en el skatepark perfeccionando mis piruetas. Todos los que allí nos juntamos, saben que soy el mejor, no por casualidad, que me lo sudo bien sudado. Los dos últimos días conseguí planchar el front side shove it, y una vez hasta conseguí bordar el kickflip. ¿Y ahora, qué? No tengo ni skatepark, ni tabla.
No, tampoco tengo tabla porque ayer por la mañana no me pude resistir e intenté hacer un front side shove it por el pasillo de casa, con tan mala suerte que en aquel mismo instante apareció mi padre por la puerta, que llegaba de comprar. E hizo magia: me quedé sin tabla "para siempre". Ah, y me gané un buen hostión, que sólo de pensarlo aún me duele."
Jaime antes tenía un skatepark donde ir a hacer piruetas. Ahora, por no tener, no tiene ni tabla. Bueno, se ha quedado con un mal sabor de boca, y de moflete, de la última vez que la tuvo.
6. Mía (6 años)
"Antes, cada vez que salíamos al recreo, le contaba tonterías a mi amiga Charlotte. Ahora mamá nos conecta alguna vez por vídeo llamada, pero ya no se me ocurren tonterías. Será que me estoy haciendo mayor."
A Mía antes se le ocurrían tonterías; ahora no. Aún teniendo seis preciosos años, ¿acaso le estará entrando ya la cordura?
Autor: Quino Villa
Página 2/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
7. Magda (33 años)
"Antes, los sábados tarde me gustaba salir de compras con mi chico. Ahora, los centros comerciales están cerrados, como yo me hallo encerrada en mi casa, como mi chico, en la suya. El mundo se ha vuelto del revés. Bueno, pensándolo bien, tampoco hay sábados. Ni tardes. Ni mañanas. Ahora no hay nada de nada."
Antes, cuando había centros comerciales, a Magda le gustaba salir de compras con su chico una tarde a la semana. Ahora no hay nada de nada.
8. Jacinto (67 años)
"Antes iba todos los días a la piscina. No fallaba ni uno solo. Ahora ya no, ya no tengo piscina. ¡Qué asco de vida!"
Jacinto antes iba regularmente a la piscina. Ahora no, ahora ya no tiene piscina.
9. Sergio (16 años)
"Antes tenía un padre y una madre que estaban por mí. Ahora no veo más que a dos viejos cascarrabias que viven en la misma casa que yo; ni siquiera recuerdo sus nombres. Se puede decir que tengo poco menos que nada."
Sergio antes tenía la seguridad de poder contar con sus padres en cualquier momento. Ahora, nada... ahora no sabe qué es eso de sentirse seguro junto a ellos.
10. Paz (39 años)
"Antes, durante los ratos de cole, tenía tiempo para mí. Ahora, es una auténtica locura. No consigo sacar tiempo para nada. Como se alargue esto mucho, me va a dar algo. Mi hija Bruna, de cuatro años, que me oyó, le preguntó a Abril, de siete: "¿Qué le va a dar a mamá, una locura?" Y ésta le contestó: "Igual una onomatopeya." "¡¿Síii?!" Y Abril asintió, sin añadir nada más."
Paz antes tenía tiempo libre para ella. Ahora, todo eso se acabó. Y si es que no se ha acabado, irá de mal en peor, seguro, que Bruna y Abril algo están barruntando.
11. Pedro (43 años)
"Antes, a dos por tres me escapaba a la montaña. Muchas tardes, según cuando acababa mi jornada laboral, me perdía por cualquier camino en compañía de mi mountain bike. Ahora tengo la oportunidad de soñar con ello. Claro que estoy confinado. Físicamente. Y lo asumo con responsabilidad. Pero mi imaginación nunca ha estado confinada, ni nunca lo estará."
Autor: Quino Villa
Página 3/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
12. Malena (29 años)
"Me encantan los musicales. Durante los últimos años, no me he perdido ni un estreno. Solía comprar la localidad con bastante antelación. Habitualmente elegía zona estratégica de platea, y en alguna ocasión hasta me di el gusto de adquirirla en palco."
"Ahora que la cultura está atravesando por uno de sus momento más bajos, ahora que los teatros están cerrados... ahora, cada día, cada tarde, desde mi localidad fija de palco puedo presenciar aplausos -todo un espectáculo-, conciertos, y hasta musicales de varios vecinos de mi calle que salen también a sus balcones, con sus instrumentos musicales y sus propuestas escénicas."
"He perdido cosas por un tiempo, pero he ganado otras que ni sospechaba que tenía a mano. Y creo que la relación con mis vecinos, tanto con los de mi bloque como con los del otro lado, de enfrente, va a ser diferente a partir de ahora: mucho más rica."
3. Unas Pocas Consideraciones
Una forma de debilitar los pensamientos negativos consiste en generar pensamientos alternativos positivos. Otra forma similar: antes de que los negativos lleguen, generar los positivos. Es lo que han hecho los dos últimos personajes, Pedro y Malena.
La metáfora de la botella medio llena o medio vacía remite a una actitud vital más profunda que lleva, bien a disfrutar aquello que se tiene a mano, o bien a lamentarse por lo que se ha perdido o por lo que aún no ha llegado.
Javi sufrió hace poco un accidente de tráfico que podría haberle costado la vida. Hoy es el primer día que sale a pasear con la ayuda de dos muletas, ya que lleva una pierna escayolada.
Se encuentra con dos conocidos quienes, tras las preguntas de rigor, se quedan extrañados del carácter jubiloso de su contertuliano, y se lo hacen saber. A lo que Javi contesta:
"Tras mi segundo nacimiento, estoy dando gracias a la vida. Ahora valoro muchas pequeñas cosas que antes del accidente me habían pasado inadvertidas." Javi debía estar hablando bien en serio.
Pude presenciar esa escena en una calle de mi ciudad, unos días antes del confinamiento, mientras estaba haciendo cola ante un cajero bancario.
Y en verdad que la gratitud hacia todas las cosas buenas que nos suceden a lo largo del día, promueve que nos sintamos satisfechos, satisfechas. Como dice la actriz Oprah Gail Winfrey: "Si eres agradecido con lo que tienes, generarás más. En cambio, si te concentras en lo que no, jamás tendrás lo suficiente."
Autor: Quino Villa
Página 4/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
Hay una estrategia que puede ayudarnos a valorar más y mejor lo que tenemos, y a relativizar lo que añoramos; y es el cambio de perspectiva.
Se conoce como técnica de auto-distanciamiento. Se debe a los psicólogos norteamericanos Ethan Kross y Özlem Ayduk. Y consiste en contemplarnos a nosotros mismos, desde lejos, como testigos oculares.
Vayamos con alguna de las personas aparecidas en el relato. Por ejemplo, con la primera de ellas, con Juan, de 88 años. Supongamos que yo soy Juan. Pues me miro a mí mismo desde la distancia, y me digo; perdón, voy a cambiar a la segunda persona del singular, que tendrá más fuerza la voz:
"¿Pero tú estás oyendo, Juan, qué tontería más grande acabas de soltar?; ¿cómo que no tienes parque? Y ya, por echarla larga, ¡que no tienes nada! ¡No me hagas reír, hombre!... Te propongo un desafío: ¿por qué no me recuerdas los momentos más felices de tu vida... ¿Está ya? Estupendo. ¿Que no sabes a dónde te quiero llevar? Muy fácil: ¡qué casualidad que ninguno de ellos esté vinculado a un parque!... ¿No te resulta sospechosa esa forma tan tonta que tienes de quejarte? ... "
Si quieres, puedes seguir tú, bien con éste o con cualquier otro de los personajes que han ido desfilando ante nuestra mirada.
Aunque suene extraño, en diversas culturas, y en concreto en la nuestra, existe miedo a ser feliz. Según el psicólogo Mohsen Joshanloo existen cuatro posibles supuestos explicativos de por qué evitar ser felices:
1.Porque el sentirme feliz ahora me lleva a sospechar que aumentarán las posibilidades de que todo vaya a peor luego.2.Sencillamente porque sentirme feliz resulta inmoral. ¡Como suena! Y eso no es lo correcto en un valle de lágrimas como el nuestro.
3.Porque así me voy a distanciar más de los demás; ellos van a sospechar de mí, y voy a acabar siendo centro de atención.
4.Y porque, en definitiva, ese sentimiento no me va a beneficiar.
Parece que ese tipo de pensamiento se va imponiendo en el niño desde las primeras etapas del desarrollo, coartando, pues, su tendencia natural a estar alegre.
En las personas adultas, una puntuación alta en esos supuestos correlaciona positivamente con la presencia de síntomas depresivos.
Deberías analizar, primero, si existe en ti algún miedo solapado a ser feliz, y en caso afirmativo qué supuestos de los anteriores pesa más.
Pues no es lo mismo disfrutar lo bueno que tienes a mano, que concentrarte en los posibles peligros y amenazas, tratando de evitar lo peor que podría llegar a ocurrir. Ya sabes, algo que va más allá de ver la botella medio llena o medio vacía.
Autor: Quino Villa
Página 5/5
30 de abril de 2020
19.Justo ahora no tengo nada
Quino Villa
Created on May 7, 2020
Sobre patrones negativos de pensamiento.
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Advent Calendar
View
Tree of Wishes
View
Witchcraft vertical Infographic
View
Halloween Horizontal Infographic
View
Halloween Infographic
View
Halloween List 3D
View
Magic and Sorcery List
Explore all templates
Transcript
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
La metáfora de la botella medio llena o medio vacía remite a una actitud vital más profunda que lleva, bien a disfrutar aquello que se tiene, o a lamentarse por lo que se ha perdido. Y esto último es lo que conocemos como patrones negativos de pensamiento.
Sumario
1. Preámbulo 2. Desfile de personajes 3. Unas pocas consideraciones
1. Preámbulo
A nuestra ventana se van a ir asomando personas de edades muy variadas, con distintas formas de enfocar el uso del tiempo libre, con dispares aficiones, fortalezas, con distintas creencias, con diferentes maneras de entender la vida.
Diferentes personas pero con un denominador común en su patrón de pensamiento: "antes del confinamiento podía hacer... podía ir a... podía... podía... pero ahora no puedo hacer nada; antes tenía..., pero ahora ya no tengo... no tengo nada."
Bueno, siempre nos podemos encontrar a alguien que no se ajuste al patrón común. Menos mal. Ya lo advertía Grahan Bell: "Nunca andes por el camino trazado, pues él te conduce únicamente hacia donde los otros fueron."
Aclaración: La mayor parte de los nombres de personas que aparecerán han sido inventados. Y también algún que otro detalle, que no cambia el sentido del relato, ha sido modificado a conciencia, a fin de preservar la confidencialidad. Así, mejor.
2. Desfile de personajes
1. Juan (82años)
"Antes, podía ir a dar una vuelta por el parque; ahí donde me ves, y a pesar de mis años, no fallaba ni un solo día, aunque fuera con paraguas. Ahora, el confinamiento me lo ha robado. Ya no tengo parque. Ya no tengo nada, si no es un triste paraguas."
Juan antes tenía un parque. Pero, qué pena, ahora ya no tiene nada.
2. Olga (28años)
"Antes solía quedar a menudo con mi amiga Marta. Nos sentábamos en una terraza, y podíamos pasar horas compartiendo quién sabe las confidencias. ¡Claro que ella sigue siendo mi mejor amiga!, pero este dichoso estado de alerta nos ha robado lo mejor que teníamos. Seré una anticuada, pero la tecnología digital de la videollamada de ninguna manera puede suplir ni uno solo de nuestros encuentros. Antes, con ella a mi lado, me consideraba una persona afortunada; ¡lo tenía todo! Ahora, aunque nuestra amistad se mantenga en la distancia, es otra cosa. Mientras dure esta situación, no, no me considero afortunada. Qué quieres que te diga."
Autor: Quino Villa
Página 1/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
3. Emilia (54 años)
"Antes tenía ganas de que llegara el fin de semana para descansar. Ahora, ni estoy cansada ni tengo fines de semana. Y encima, no tengo ni trabajo, pues me he ido al paro de cabeza. Como quien dice, ahora no tengo nada."
Emilia antes trabajaba, y el fin de semana descansaba. Ahora no tiene nada.
4. Marcos (25 años)
"Antes, sobre todo los días de partido, quedábamos toda la basca en el mismo bar. Si quieres que te diga la verdad, estaba esperando ese momento durante toda la jornada, incluso desde el día de antes. Cañas, risas, las lógicas discusiones entre colegas... ¡Vamos, quien diga que hay algo comparado a eso, miente! ¡Qué ratos! ¡Eso sí que era disfrutar! Ahora ya no hay partidos, ni colegas, ni cañas... Ahora me he quedado hecho polvo. Ahora ya no tengo nada."
Marcos antes tenía colegas con los que compartir y disfrutar partidos de fútbol, risas, cañas... Ahora ya no tiene nada.
5. Jaime (14 años)
"Antes me pegaba buenos ratos de la tarde en el skatepark perfeccionando mis piruetas. Todos los que allí nos juntamos, saben que soy el mejor, no por casualidad, que me lo sudo bien sudado. Los dos últimos días conseguí planchar el front side shove it, y una vez hasta conseguí bordar el kickflip. ¿Y ahora, qué? No tengo ni skatepark, ni tabla.
No, tampoco tengo tabla porque ayer por la mañana no me pude resistir e intenté hacer un front side shove it por el pasillo de casa, con tan mala suerte que en aquel mismo instante apareció mi padre por la puerta, que llegaba de comprar. E hizo magia: me quedé sin tabla "para siempre". Ah, y me gané un buen hostión, que sólo de pensarlo aún me duele."
Jaime antes tenía un skatepark donde ir a hacer piruetas. Ahora, por no tener, no tiene ni tabla. Bueno, se ha quedado con un mal sabor de boca, y de moflete, de la última vez que la tuvo.
6. Mía (6 años)
"Antes, cada vez que salíamos al recreo, le contaba tonterías a mi amiga Charlotte. Ahora mamá nos conecta alguna vez por vídeo llamada, pero ya no se me ocurren tonterías. Será que me estoy haciendo mayor."
A Mía antes se le ocurrían tonterías; ahora no. Aún teniendo seis preciosos años, ¿acaso le estará entrando ya la cordura?
Autor: Quino Villa
Página 2/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
7. Magda (33 años)
"Antes, los sábados tarde me gustaba salir de compras con mi chico. Ahora, los centros comerciales están cerrados, como yo me hallo encerrada en mi casa, como mi chico, en la suya. El mundo se ha vuelto del revés. Bueno, pensándolo bien, tampoco hay sábados. Ni tardes. Ni mañanas. Ahora no hay nada de nada."
Antes, cuando había centros comerciales, a Magda le gustaba salir de compras con su chico una tarde a la semana. Ahora no hay nada de nada.
8. Jacinto (67 años)
"Antes iba todos los días a la piscina. No fallaba ni uno solo. Ahora ya no, ya no tengo piscina. ¡Qué asco de vida!"
Jacinto antes iba regularmente a la piscina. Ahora no, ahora ya no tiene piscina.
9. Sergio (16 años)
"Antes tenía un padre y una madre que estaban por mí. Ahora no veo más que a dos viejos cascarrabias que viven en la misma casa que yo; ni siquiera recuerdo sus nombres. Se puede decir que tengo poco menos que nada."
Sergio antes tenía la seguridad de poder contar con sus padres en cualquier momento. Ahora, nada... ahora no sabe qué es eso de sentirse seguro junto a ellos.
10. Paz (39 años)
"Antes, durante los ratos de cole, tenía tiempo para mí. Ahora, es una auténtica locura. No consigo sacar tiempo para nada. Como se alargue esto mucho, me va a dar algo. Mi hija Bruna, de cuatro años, que me oyó, le preguntó a Abril, de siete: "¿Qué le va a dar a mamá, una locura?" Y ésta le contestó: "Igual una onomatopeya." "¡¿Síii?!" Y Abril asintió, sin añadir nada más."
Paz antes tenía tiempo libre para ella. Ahora, todo eso se acabó. Y si es que no se ha acabado, irá de mal en peor, seguro, que Bruna y Abril algo están barruntando.
11. Pedro (43 años)
"Antes, a dos por tres me escapaba a la montaña. Muchas tardes, según cuando acababa mi jornada laboral, me perdía por cualquier camino en compañía de mi mountain bike. Ahora tengo la oportunidad de soñar con ello. Claro que estoy confinado. Físicamente. Y lo asumo con responsabilidad. Pero mi imaginación nunca ha estado confinada, ni nunca lo estará."
Autor: Quino Villa
Página 3/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
12. Malena (29 años)
"Me encantan los musicales. Durante los últimos años, no me he perdido ni un estreno. Solía comprar la localidad con bastante antelación. Habitualmente elegía zona estratégica de platea, y en alguna ocasión hasta me di el gusto de adquirirla en palco."
"Ahora que la cultura está atravesando por uno de sus momento más bajos, ahora que los teatros están cerrados... ahora, cada día, cada tarde, desde mi localidad fija de palco puedo presenciar aplausos -todo un espectáculo-, conciertos, y hasta musicales de varios vecinos de mi calle que salen también a sus balcones, con sus instrumentos musicales y sus propuestas escénicas."
"He perdido cosas por un tiempo, pero he ganado otras que ni sospechaba que tenía a mano. Y creo que la relación con mis vecinos, tanto con los de mi bloque como con los del otro lado, de enfrente, va a ser diferente a partir de ahora: mucho más rica."
3. Unas Pocas Consideraciones
Una forma de debilitar los pensamientos negativos consiste en generar pensamientos alternativos positivos. Otra forma similar: antes de que los negativos lleguen, generar los positivos. Es lo que han hecho los dos últimos personajes, Pedro y Malena.
La metáfora de la botella medio llena o medio vacía remite a una actitud vital más profunda que lleva, bien a disfrutar aquello que se tiene a mano, o bien a lamentarse por lo que se ha perdido o por lo que aún no ha llegado.
Javi sufrió hace poco un accidente de tráfico que podría haberle costado la vida. Hoy es el primer día que sale a pasear con la ayuda de dos muletas, ya que lleva una pierna escayolada. Se encuentra con dos conocidos quienes, tras las preguntas de rigor, se quedan extrañados del carácter jubiloso de su contertuliano, y se lo hacen saber. A lo que Javi contesta:
"Tras mi segundo nacimiento, estoy dando gracias a la vida. Ahora valoro muchas pequeñas cosas que antes del accidente me habían pasado inadvertidas." Javi debía estar hablando bien en serio.
Pude presenciar esa escena en una calle de mi ciudad, unos días antes del confinamiento, mientras estaba haciendo cola ante un cajero bancario.
Y en verdad que la gratitud hacia todas las cosas buenas que nos suceden a lo largo del día, promueve que nos sintamos satisfechos, satisfechas. Como dice la actriz Oprah Gail Winfrey: "Si eres agradecido con lo que tienes, generarás más. En cambio, si te concentras en lo que no, jamás tendrás lo suficiente."
Autor: Quino Villa
Página 4/5
30 de abril de 2020
Serie Un Nuevo Aliento Infografía nº 19
Justo Ahora No Tengo Nada
Sobre patrones negativos de pensamiento
Hay una estrategia que puede ayudarnos a valorar más y mejor lo que tenemos, y a relativizar lo que añoramos; y es el cambio de perspectiva.
Se conoce como técnica de auto-distanciamiento. Se debe a los psicólogos norteamericanos Ethan Kross y Özlem Ayduk. Y consiste en contemplarnos a nosotros mismos, desde lejos, como testigos oculares.
Vayamos con alguna de las personas aparecidas en el relato. Por ejemplo, con la primera de ellas, con Juan, de 88 años. Supongamos que yo soy Juan. Pues me miro a mí mismo desde la distancia, y me digo; perdón, voy a cambiar a la segunda persona del singular, que tendrá más fuerza la voz:
"¿Pero tú estás oyendo, Juan, qué tontería más grande acabas de soltar?; ¿cómo que no tienes parque? Y ya, por echarla larga, ¡que no tienes nada! ¡No me hagas reír, hombre!... Te propongo un desafío: ¿por qué no me recuerdas los momentos más felices de tu vida... ¿Está ya? Estupendo. ¿Que no sabes a dónde te quiero llevar? Muy fácil: ¡qué casualidad que ninguno de ellos esté vinculado a un parque!... ¿No te resulta sospechosa esa forma tan tonta que tienes de quejarte? ... "
Si quieres, puedes seguir tú, bien con éste o con cualquier otro de los personajes que han ido desfilando ante nuestra mirada.
Aunque suene extraño, en diversas culturas, y en concreto en la nuestra, existe miedo a ser feliz. Según el psicólogo Mohsen Joshanloo existen cuatro posibles supuestos explicativos de por qué evitar ser felices:
1.Porque el sentirme feliz ahora me lleva a sospechar que aumentarán las posibilidades de que todo vaya a peor luego.2.Sencillamente porque sentirme feliz resulta inmoral. ¡Como suena! Y eso no es lo correcto en un valle de lágrimas como el nuestro. 3.Porque así me voy a distanciar más de los demás; ellos van a sospechar de mí, y voy a acabar siendo centro de atención. 4.Y porque, en definitiva, ese sentimiento no me va a beneficiar.
Parece que ese tipo de pensamiento se va imponiendo en el niño desde las primeras etapas del desarrollo, coartando, pues, su tendencia natural a estar alegre. En las personas adultas, una puntuación alta en esos supuestos correlaciona positivamente con la presencia de síntomas depresivos.
Deberías analizar, primero, si existe en ti algún miedo solapado a ser feliz, y en caso afirmativo qué supuestos de los anteriores pesa más.
Pues no es lo mismo disfrutar lo bueno que tienes a mano, que concentrarte en los posibles peligros y amenazas, tratando de evitar lo peor que podría llegar a ocurrir. Ya sabes, algo que va más allá de ver la botella medio llena o medio vacía.
Autor: Quino Villa
Página 5/5
30 de abril de 2020