OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD
LOREM IPSUM DOLOR SIT AMET
OBJETIVIDAD
La palabra objetividad se deriva de “objeto”, es decir, de aquello que se estudia, de la cosa o problema sobre la cual deseamos saber algo. Objetividad significa, por lo tanto, que se intenta obtener un conocimiento que concuerde con la realidad del objeto, que lo describa o explique tal cual es y no como nosotros desearíamos que fuese. Ser objetivo entonces, es tratar de encontrar la realidad del objeto o fenómeno estudiado, elaborando proposiciones que reflejen sus cualidades. Para que un conocimiento sea objetivo es preciso que pueda ser verificado por otros y que cada una de las afirmaciones que hagamos sean comprobadas y demostradas en la realidad, sin dar por aceptado nada que no pueda sufrir este proceso de verificación.
SUBJETIVIDAD
Lo contrario es la subjetividad, las ideas que nacen del prejuicio, de la costumbre o la tradición, las meras opiniones o impresiones del sujeto. Un conocimiento es subjetivo entonces, cuando surge de preconceptos y opiniones de la persona .
Si una persona sostiene “hoy hace más calor de ayer” y otra lo niega, no podemos decir, en principio, que ninguna de las dos afirmaciones sea falsa o verdadera. Probablemente ambas tengan razón en cuanto a que sienten más o menos calor que el día anterior, pero eso no significa que en realidad, objetivamente, la temperatura haya aumentado o decrecido. Se trata de afirmaciones no científicas, no verificables, y que por eso deben considerarse como subjetivas. Decir en cambio, “ahora la temperatura es de 24ºC” es una afirmación de carácter científico, que puede ser verificada, y que –en caso de que esto ocurra- podemos considerar como objetiva.
Ahora bien, en todas nuestras apreciaciones va a existir siempre una carga de subjetividad, de prejuicios, de intereses, de los que participamos muchas veces sin saberlo. Este problema se agudiza en el caso de las Ciencias Sociales, cuando nos referimos a los temas que más directamente nos conciernen, como los de la sociedad, la economía o la política, en todos los cuales puede decirse que estamos involucrados de algún modo, ya que somos a la vez los investigadores y los objetos investigados.
OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD
anaensino19
Created on April 7, 2020
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OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD
LOREM IPSUM DOLOR SIT AMET
OBJETIVIDAD
La palabra objetividad se deriva de “objeto”, es decir, de aquello que se estudia, de la cosa o problema sobre la cual deseamos saber algo. Objetividad significa, por lo tanto, que se intenta obtener un conocimiento que concuerde con la realidad del objeto, que lo describa o explique tal cual es y no como nosotros desearíamos que fuese. Ser objetivo entonces, es tratar de encontrar la realidad del objeto o fenómeno estudiado, elaborando proposiciones que reflejen sus cualidades. Para que un conocimiento sea objetivo es preciso que pueda ser verificado por otros y que cada una de las afirmaciones que hagamos sean comprobadas y demostradas en la realidad, sin dar por aceptado nada que no pueda sufrir este proceso de verificación.
SUBJETIVIDAD
Lo contrario es la subjetividad, las ideas que nacen del prejuicio, de la costumbre o la tradición, las meras opiniones o impresiones del sujeto. Un conocimiento es subjetivo entonces, cuando surge de preconceptos y opiniones de la persona .
Si una persona sostiene “hoy hace más calor de ayer” y otra lo niega, no podemos decir, en principio, que ninguna de las dos afirmaciones sea falsa o verdadera. Probablemente ambas tengan razón en cuanto a que sienten más o menos calor que el día anterior, pero eso no significa que en realidad, objetivamente, la temperatura haya aumentado o decrecido. Se trata de afirmaciones no científicas, no verificables, y que por eso deben considerarse como subjetivas. Decir en cambio, “ahora la temperatura es de 24ºC” es una afirmación de carácter científico, que puede ser verificada, y que –en caso de que esto ocurra- podemos considerar como objetiva.
Ahora bien, en todas nuestras apreciaciones va a existir siempre una carga de subjetividad, de prejuicios, de intereses, de los que participamos muchas veces sin saberlo. Este problema se agudiza en el caso de las Ciencias Sociales, cuando nos referimos a los temas que más directamente nos conciernen, como los de la sociedad, la economía o la política, en todos los cuales puede decirse que estamos involucrados de algún modo, ya que somos a la vez los investigadores y los objetos investigados.