COMPARACIÓN DE PERSONAJES
Cápsula de aprendizajes Lenguaje y Comunicación PROFE LIZZ
Objetivo de la cápsula
Comparar personajes que están presentes en la misma historia.
PRINCIPALES
PERSONAJES
Son los que más aparecen en la historia y realizan las acciones importantes
Secundarios
Lorem ipsum dolor sit
Participan en momentos importantes, pero aparecen menos en el texto.
Antagonista
Protagonista
Tabla
EL ASNO Y EL BUEY EL CUENTO DE LOS BUENOS Y LOS MALOS CONSEJOS
Puedes escribir un subtítulo aquí
En una humilde granja propiedad de un labrador, que vivía con su mujer y sus hijos, compartían establo un asno y un buey. El labrador utilizaba el asno para montar en él cuando iba al pueblo más cercano, mientras que al buey le tocaba trabajar de sol a sol. Cada noche, mientras el buey caía rendido por el duro esfuerzo, el asno se mostraba tan feliz como ocioso, lleno de energía y de buen humor. Una noche, el buey le dijo al asno: ¬–Me sorprende lo injusta que es la vida. Fíjate en ti. El amo te cuida, te da la mejor avena para comer y el agua más pura para beber. Tu único trabajo consiste en llevarlo al pueblo, y no es ni mucho menos un trabajo diario, sino de vez en cuando. Te miro con envidia por lo mucho que descansas y por lo poco que trabajas. En cambio, yo… –el buey sacudió la cabeza tristemente– soy el más desgraciado de los animales. Me atan al arado, me hacen labrar la tierra, tengo que llevar las cargas más pesadas y así cada día, sin faltar ninguno, y después, cuando llega la noche, me dan un puñado de habas secas y a duras penas me permiten descansar unas horas. El asno no miró precisamente con ojos de lástima al buey. Al contrario, se echó a reír. –Con razón los de tu especie tienen fama de bobos –dijo–, ya que en efecto dan la vida por nada, en beneficio del amo, sin sacar el menor provecho de sus facultades. –¿Qué facultades? –quiso saber el buey sorprendido.
Mañana, cuando te amarren al arado, da unas buenas cornadas a derecha e izquierda sin parar de mugir con furia. No contento con eso, después échate al suelo, y ya no te muevas de allí pase lo que pase. Ya verás cómo se asustan y no te hacen trabajar. El buey se quedó meditabundo durante un buen rato hasta que lo venció el sueño. Pero al alba, cuando lo fueron a buscar como cada mañana para empezar su dura jornada laboral, decidió poner en práctica el consejo de su compañero el asno. En el instante en que estaban a punto de colgarle los arreos para labrar se movió con furia, mugió como un loco y sacudió la cabeza de modo algo peligroso, ya que sus cuernos amenazaban con herir a los campesinos si se acercaban demasiado. El campesino, al ver que era imposible obligar al buey a cumplir con sus obligaciones, ordenó: –Dejen al buey, porque seguro que está enfermo, y vayan a buscar al asno para que haga su trabajo. Qué desagradable sorpresa debió de tener el asno cuando los hijos del campesino lo sacaron al campo, le colocaron las bridas y, con un chasquido de látigo para que se pusiera en marcha, lo obligaron a trabajar todo el día. No contentos con eso, al atardecer también lo ataron a la carreta y le hicieron transportar un sinfín de productos de un lado a otro. Y todo eso con una generosa ración de golpes de látigo cada vez que se paraba o que mostraba signos de debilidad. Al llegar la noche, el asno no podía tenerse en pie.
En el establo se encontró al buey echado felizmente en la paja, sonriendo y descansando, bien comido y bien bebido. –Gracias, amigo –le dijo el buey con sinceridad–. Das los mejores consejos del mundo. El asno no le respondió. Sabía que la culpa de todo era suya. Fue la peor noche de su vida, tuvo pesadillas, y al día siguiente, desgraciadamente, todo se repitió punto por punto: el buey se negó a trabajar, y él tuvo que hacerlo en su lugar. Agotado, molido, medio muerto, sabiendo que no resistiría muchos días más porque no tenía la fortaleza del buey, tuvo la idea más luminosa de su vida. Al cabo de poco tiempo de entrar en el establo se dirigió al buey y le dijo: –Vengo a despedirme de ti. –¿Por qué? ¿Acaso te marchas? –le preguntó el buey. –No –dijo el asno–, pero le he oído decir al amo que, como ya no le eres útil, te matará y por lo menos tendrá tu carne para comer. El buey se quedó horrorizado y al día siguiente por la mañana, antes de que despuntara el día, ya estaba en la puerta del establo esperando al labrador y a sus hijos para demostrarles que se encontraba bien y dispuesto a trabajar. El asno, al ver con qué felicidad el buey tiraba del arado, comprendió que es mejor tener la boca cerrada y no parecer más listo de la cuenta. J. SIERRA I FABRA
Responde en tu cuaderno
1. ¿ De qué se trata la historia ? 2- ¿ Qué solución encuentra el labrador cuando ve que el buey no puede trabajar? 3. ¿ Qué te parece la actitud del asno en la historia? ¿ Por qué? 4. ¿ Qué consejo hay en la historia que nos sirve para la vida? 5. cambia el título de la historia. 6. ¿ Cuál fue tu parte favorita de la historia? 7. Si tu fueras un personaje de la historia, ¿ Cuál serías y por qué?
BURRO
BUEY
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descripción
Comparación
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VERDADERO
VERDADERO
FALSO
FALSO
Las características físicas son aquellas que corresponden a la personalidad de los personajes.
VERDADERO
FALSO
FALSO
VERDADERO
FALSO
FALSO
Recuerda que las características físicas son aquellas que forman parte de la apariencia de los personajes, como altura, tamaño, color o formar. Por ejemplo en la historia que leímos el buey era muy grande, tenía pelaje de color cáfe y muchas más.
Los personajes principales podían ser protagonistas y antagonistas.
FALSO
VERDADERO
VERDADERO
FALSO
VERDADERO
VERDADERO
Los protagonistas son los personajes principales buenos y los antagonistas personajes principales malos, pueden existir ambos en una historia o solo uno.
En la historia que leímos el buey nunca trabaja y tenía una buena vida.
VERDADERO
FALSO
VERDADERO
FALSO
FALSO
FALSO
En la historia el buey trabajaba todo el día sin parar, ya que el labrador lo hacía realizar todos los trabajos forzados.
Al final de la historia el labrador se da cuenta que ninguno de sus animales debe trabajar tanto.
VERDADERO
FALSO
VERDADERO
FALSO
FALSO
FALSO
Al final de la historia el burro se da cuenta que no debe hablar más de la cuenta.
en esta clase aprendimos a comparar personajes después de describirlos.
FALSO
FALSO
VERDADERO
VERDADERO
VERDADERO
VERDADERO
Primero utilizamos una tabla para describir y luego una para comparar.
complementa
- Realiza las páginas, 50,51,52 y 53.- Realiza la tabla de descripción y de comparación con la caperucita y el lobo.
¡Gracias!
comparación de personajes
Profelizz
Created on April 2, 2020
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COMPARACIÓN DE PERSONAJES
Cápsula de aprendizajes Lenguaje y Comunicación PROFE LIZZ
Objetivo de la cápsula
Comparar personajes que están presentes en la misma historia.
PRINCIPALES
PERSONAJES
Son los que más aparecen en la historia y realizan las acciones importantes
Secundarios
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Participan en momentos importantes, pero aparecen menos en el texto.
Antagonista
Protagonista
Tabla
EL ASNO Y EL BUEY EL CUENTO DE LOS BUENOS Y LOS MALOS CONSEJOS
Puedes escribir un subtítulo aquí
En una humilde granja propiedad de un labrador, que vivía con su mujer y sus hijos, compartían establo un asno y un buey. El labrador utilizaba el asno para montar en él cuando iba al pueblo más cercano, mientras que al buey le tocaba trabajar de sol a sol. Cada noche, mientras el buey caía rendido por el duro esfuerzo, el asno se mostraba tan feliz como ocioso, lleno de energía y de buen humor. Una noche, el buey le dijo al asno: ¬–Me sorprende lo injusta que es la vida. Fíjate en ti. El amo te cuida, te da la mejor avena para comer y el agua más pura para beber. Tu único trabajo consiste en llevarlo al pueblo, y no es ni mucho menos un trabajo diario, sino de vez en cuando. Te miro con envidia por lo mucho que descansas y por lo poco que trabajas. En cambio, yo… –el buey sacudió la cabeza tristemente– soy el más desgraciado de los animales. Me atan al arado, me hacen labrar la tierra, tengo que llevar las cargas más pesadas y así cada día, sin faltar ninguno, y después, cuando llega la noche, me dan un puñado de habas secas y a duras penas me permiten descansar unas horas. El asno no miró precisamente con ojos de lástima al buey. Al contrario, se echó a reír. –Con razón los de tu especie tienen fama de bobos –dijo–, ya que en efecto dan la vida por nada, en beneficio del amo, sin sacar el menor provecho de sus facultades. –¿Qué facultades? –quiso saber el buey sorprendido.
Mañana, cuando te amarren al arado, da unas buenas cornadas a derecha e izquierda sin parar de mugir con furia. No contento con eso, después échate al suelo, y ya no te muevas de allí pase lo que pase. Ya verás cómo se asustan y no te hacen trabajar. El buey se quedó meditabundo durante un buen rato hasta que lo venció el sueño. Pero al alba, cuando lo fueron a buscar como cada mañana para empezar su dura jornada laboral, decidió poner en práctica el consejo de su compañero el asno. En el instante en que estaban a punto de colgarle los arreos para labrar se movió con furia, mugió como un loco y sacudió la cabeza de modo algo peligroso, ya que sus cuernos amenazaban con herir a los campesinos si se acercaban demasiado. El campesino, al ver que era imposible obligar al buey a cumplir con sus obligaciones, ordenó: –Dejen al buey, porque seguro que está enfermo, y vayan a buscar al asno para que haga su trabajo. Qué desagradable sorpresa debió de tener el asno cuando los hijos del campesino lo sacaron al campo, le colocaron las bridas y, con un chasquido de látigo para que se pusiera en marcha, lo obligaron a trabajar todo el día. No contentos con eso, al atardecer también lo ataron a la carreta y le hicieron transportar un sinfín de productos de un lado a otro. Y todo eso con una generosa ración de golpes de látigo cada vez que se paraba o que mostraba signos de debilidad. Al llegar la noche, el asno no podía tenerse en pie.
En el establo se encontró al buey echado felizmente en la paja, sonriendo y descansando, bien comido y bien bebido. –Gracias, amigo –le dijo el buey con sinceridad–. Das los mejores consejos del mundo. El asno no le respondió. Sabía que la culpa de todo era suya. Fue la peor noche de su vida, tuvo pesadillas, y al día siguiente, desgraciadamente, todo se repitió punto por punto: el buey se negó a trabajar, y él tuvo que hacerlo en su lugar. Agotado, molido, medio muerto, sabiendo que no resistiría muchos días más porque no tenía la fortaleza del buey, tuvo la idea más luminosa de su vida. Al cabo de poco tiempo de entrar en el establo se dirigió al buey y le dijo: –Vengo a despedirme de ti. –¿Por qué? ¿Acaso te marchas? –le preguntó el buey. –No –dijo el asno–, pero le he oído decir al amo que, como ya no le eres útil, te matará y por lo menos tendrá tu carne para comer. El buey se quedó horrorizado y al día siguiente por la mañana, antes de que despuntara el día, ya estaba en la puerta del establo esperando al labrador y a sus hijos para demostrarles que se encontraba bien y dispuesto a trabajar. El asno, al ver con qué felicidad el buey tiraba del arado, comprendió que es mejor tener la boca cerrada y no parecer más listo de la cuenta. J. SIERRA I FABRA
Responde en tu cuaderno
1. ¿ De qué se trata la historia ? 2- ¿ Qué solución encuentra el labrador cuando ve que el buey no puede trabajar? 3. ¿ Qué te parece la actitud del asno en la historia? ¿ Por qué? 4. ¿ Qué consejo hay en la historia que nos sirve para la vida? 5. cambia el título de la historia. 6. ¿ Cuál fue tu parte favorita de la historia? 7. Si tu fueras un personaje de la historia, ¿ Cuál serías y por qué?
BURRO
BUEY
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Las características físicas son aquellas que corresponden a la personalidad de los personajes.
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Recuerda que las características físicas son aquellas que forman parte de la apariencia de los personajes, como altura, tamaño, color o formar. Por ejemplo en la historia que leímos el buey era muy grande, tenía pelaje de color cáfe y muchas más.
Los personajes principales podían ser protagonistas y antagonistas.
FALSO
VERDADERO
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Los protagonistas son los personajes principales buenos y los antagonistas personajes principales malos, pueden existir ambos en una historia o solo uno.
En la historia que leímos el buey nunca trabaja y tenía una buena vida.
VERDADERO
FALSO
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En la historia el buey trabajaba todo el día sin parar, ya que el labrador lo hacía realizar todos los trabajos forzados.
Al final de la historia el labrador se da cuenta que ninguno de sus animales debe trabajar tanto.
VERDADERO
FALSO
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Al final de la historia el burro se da cuenta que no debe hablar más de la cuenta.
en esta clase aprendimos a comparar personajes después de describirlos.
FALSO
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VERDADERO
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Primero utilizamos una tabla para describir y luego una para comparar.
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- Realiza las páginas, 50,51,52 y 53.- Realiza la tabla de descripción y de comparación con la caperucita y el lobo.
¡Gracias!