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Quienes fueron los topos del franquismo

iriamarino

Created on January 9, 2020

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Transcript

¿Quiénes fueron "los topos" topos del franquismo? Las historias reales detrás de 'La trinchera'

La película recupera la figura de los republicanos que se ocultaron durante tres décadas en todo tipo de zulos para escapar de la represión.

¿Quiénes fueron "los topos" topos del franquismo? Las historias reales detrás de 'La trinchera'

Saturnino de Lucas, natural de San Martín y Mudrián, un pequeño pueblo segoviano, fue un “muerto vivo” durante treinta y cuatro años. Su hábitat era una buhardilla raquítica de la casa de sus padres, un zulo minúsculo —tenía 63 centímetros en su parte más alta, dos metros de ancho y cuatro de largo—, impracticable incluso para cualquier bicho. El Cojo, como así se le conocía, tenía el cargo de alcalde y era el delegado del Frente Popular en la zona antes de que estallara la guerra. A los pocos días de la sublevación militar, los falangistas le pusieron precio a su cabeza: 60.000 pesetas. Fue el cura del pueblo el que le salvó de ser fusilado, dándole primero cobijo en un arcón de la iglesia. En ese momento, el 24 de julio de 1936, a Saturnino no le quedaba ningún familiar, ningún amigo que se atreviera a defenderlo. Los tentáculos de la represión en la retaguardia habían llegado hasta todos los que tenían ideales republicanos —si es que no estaban ya en una fosa común, en una cuneta—. A la 1:25 de la mañana, El Cojo se encerró, se transformó en un fantasma; y no dejaría de serlo hasta tres décadas más tarde, en una mañana de abril de 1970, poco después de que el régimen franquista aprobase el último decreto de amnistía. “Para nada he salido, nunca; ni me he puesto de pie, ni he andado una sola vez durante todo este tiempo, nada, ni un paso, ni ponerme de pie, nada, nada. Y eso ha sido terrible. Se ha notado mucho este trauma, que me ha cogido los riñones, el hígado, el corazón. El no tener contacto con el exterior ha sido fatal. El corazón me ha quedado muy débil, muy débil”, relató Saturnino. Lo asombroso es cómo logró sobrevivir en un espacio tan mínimo, con el cuerpo atrofiado, en unas condiciones peor que pésimas. Tenía un termómetro, que en verano llegaba hasta los 65 grados y en invierno a -20º o más, una máquina de escribir y periódicos para matar el tiempo. La comida se la pasaban por un pequeño hueco, su único contacto con el exterior. ”La fuerza humana es increíble; nadie está seguro de ello hasta que no lo siente. Nadie sabe de lo que somos capaces los humanos, nadie lo sabe”.

dar cobijo = hébérguer

Saturnino de Lucas fue un topo, una de las muchas personas que ya en la misma Guerra Civil se vieron obligadas a esconderse en los sitios más inhumanos, para huir de la maquinaria represiva de los vencedores. Se trataba fundamentalmente de hombres de todos lugares, significados políticamente o que estaban durante la contienda en la zona errónea, condenados a vivir como cadáveres en vida. Estas historias de los resucitados vuelven a estar de actualidad gracias a una película fascinante, La trinchera infinita, que cuenta precisamente la odisea de un topo que se oculta durante tres décadas en un agujero en su propia casa por miedo a las represalias, a que le conduzcan al paredón. Se cuenta una historia plagada de pánico, angustia, terror a ser descubierto, resistencia utópica. No es ficción, le pasó a muchos hombres, y no hace tanto.Como por ejemplo a Jesús Montero, secretario político del comité provincial del Partido Comunista de A Coruña, que permaneció unos veinte años emparedado en el mueble de la cocina de una antigua novia suya, a un par de kilómetros donde Franco iba a veranear con su familia —una zona, evidentemente, muy vigilada por la Guardia Civil—. Sería rescatado en 1960 por unos miembros clandestinos de su formación y conducido a un hotel en Praga para recuperarse, pero antes se registró una situación absurda, que refleja el estado de presión al que estaban sometidas estas personas: una vez intentó abandonar su refugio, salió al exterior, dio unos cuantos pasos y, presa del miedo, volvió a esconderse. En fin, una cascada de historias rocambolescas, de gente que sobrevivió en un desván, en una pocilga o en un maizal, como Eulogio de Vega, alcalde socialista de Rueda (Valladolid). En la lista hay muchos más casos: Protasio Montalvo, de Cercedilla, fue uno de los últimos topos en salir a la luz; lo hizo en 1977, con Franco ya enterrado en el Valle de los Caídos de donde lo han exhumado en 2019. Otro relato digno es el de Manuel Cortés, también alcalde socialista de Mijas en 1936. El 15 de junio de 1977, día en el que se celebraron las primeras elecciones tras la dictadura, acudió al colegio electoral situado, curiosamente, en la calle del Generalísimo Franco. El resultado fue satisfactorio, pues el PSOE recuperó la primacía en el pueblo, pero a Cortés había una cosa que le incomodaba: “Estos zapatos me están matando”, dijo. Había pasado treinta años de su vida en zapatillas de andar por casa, escondido.

dar cobijo = hébérguer; paredón = poteau d'exécution; emparedar= emmurer, emprisoner; zapatillas = chaussons

Actividades

Vocabulario

1. Relaciona las siguientes palabras con la imagen correspondiente:

2. Encuentra en el texto los sinónimos de las siguientes palabras:

arcón

zulo

3. ¿Cómo son en español estas palabras?

cuneta

  1. Enano: .....................................................
  2. Explotar: ................................................
  3. Ir: ..............................................................
  4. Conseguir: .............................................
  5. Escapar: .................................................

bicho

buhardilla

a. s'enfermer: ................................................. b. oser faire qch: ........................................... c angoisse: ........................................................ d. un trou: ......................................................... e. se cacher: ...................................................... f. fuir: ..................................................................

Comprensión escrita

4. Di si es verdadero o falso:

  1. Saturnino tuvo que esconderse porque antes de la Guerra Civil era político
  2. Saturnino sobrevivió gracias a su familia
  3. Saturnino pasó muchos años escondido pero no estaba solo.
  4. Había gente que no trabajaba en la política pero también tuvo que esconderse.

Actividades online

La trinchera infinita

Escoge la forma correcta del pasado:

Manuel Cortés Quero, el ’topo-alcalde’ que vivió treinta años en la oscuridad

Viernes, 28 de marzo de 1969. El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, (realizar) ........................ su rueda de prensa semanal para comunicar los acuerdos del Consejo de Ministros. Aquel día, en vísperas de cumplirse treinta años del fin de la Guerra Civil, .(anunciar).................... la amnistía para todos los delitos anteriores al 1 de abril de 1939. No (ser) ....................... un acto de magnanimidad de Franco, más bien la explotación política y mediática de la obligatoria prescripción de los delitos a los treinta años. El régimen no (adelantar) ........................ el perdón a los vencidos ni un solo día. Pero para Manuel Cortés Quero, último alcalde republicano de la ciudad malagueña de Mijas, la amnistía (ser) ....................... la más anhelada de las noticias. Escondido en su propia casa, en una habitación interior, con la única compañía de la radio y la lectura, (ver) ....................... el final a tres décadas de vida oculta, rutinaria y, especialmente, en los primeros años, llena de miedo y angustia. Manuel (conseguir) ....................... regresar a Mijas a mediados de abril de 1939, tras la derrota republicana. (Pensar) ....................... entregarse a las autoridades, pero su mujer, consciente de la represión indiscriminada de aquellos días, le (convencer) ....................... de ocultarse. Los dos primeros años los (pasar) ....................... escondido en un agujero de la casa de su padre adoptivo –(salir) ....................... por las noches para estirar las piernas. Después su mujer (alquilar) ....................... una casa y (poder) ....................... construir un pequeño habitáculo donde ocultarse cuando (ser) ....................... necesario. Diez años más tarde, (comprar) ....................... una casa en la misma calle. Manuel (trasladarse) ....................... de madrugada, disfrazado de anciana. Allí (vivir) ....................... los últimos 18 años de su encierro. Liando esparto para ayudar a la economía familiar y escuchando la radio. Cuando (llegar) ....................... la noche, (poder) ....................... hacer vida familiar con su mujer y su hija. Pero siempre en la clandestinidad. No (poder) ....................... asistir a la boda de su hija y (automedicarse) ....................... las enfermedades que (padecer) ....................... –el mismo (arrancarse) ....................... la mayoría de los dientes.

Tras escuchar por radio la noticia de la amnistía, Manuel Cortés, prudente, disciplinado en las medidas de seguridad que le habíannpermitido pasar desapercibido durante tantos años, (esperar) ........................ que la noticia se publicase en el BOE (1 de abril) y trascurriesen una decena de días para enviar a su mujer, Juliana, a entrevistarse con el entonces alcalde de Mijas, Miguel González Bernal, para legalizar su situación. El alcalde acompañó a Cortés, a su mujer y a su yerno –soporte económico de la familia durante los últimos años- a la comandancia de la Guardia Civil de Málaga, donde le (comunicar) ........................ que (estar) ........................ libre sin cargos y le (expedir) ........................ un nuevo DNI. A los pocos días, las noticias de la reaparición del alcalde de Mijas (animar) ........................ a otro topo, Pedro Nolasco Perdomo Pérez, un lanzaroteño, militante comunista, que (estar) ........................ escondido desde 1936 en las casas de sus tres hermanas en la isla de Gran Canaria, a regularizar su situación.

En Mijas, una localidad que entonces no llegaba a nueve mil habitantes, fue recibido con cariño por una multitud de vecinos. En los días siguientes, medios de comunicación nacionales y extranjeros (acudir) ....................... a entrevistarlo, pero Cortés, pudoroso a la exhibición pública, (decidir) ....................... no dar entrevistas. Entre las excepciones, su largo relato a los jóvenes periodistas Jesús Torbado y Manuel Leguineche que (recoger) ....................... los testimonios desgarradores de los republicanos que se enterraron en vida para evitar la represión franquista. Con casi una veintena de testimonios de aquellos escondidos, publicaron en 1977 el libro Los topos , que (dar) ....................... nombre a la opción que (tomar) ....................... un pequeño grupo de personas –se desconoce cuantos murieron en sus escondites- cuando los sublevados (conquistar) ....................... sus pueblos y no (poder) ....................... pasarse a la zona republicana o huir al extranjero.