Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

capitulo 2

sthefanyma98

Created on November 19, 2019

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Urban Illustrated Presentation

3D Corporate Reporting

Discover Your AI Assistant

Vision Board

SWOT Challenge: Classify Key Factors

Explainer Video: Keys to Effective Communication

Explainer Video: AI for Companies

Transcript

Usme, la estrategia de las Farc

Julián Gallo Cubillos, hoy senador por el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), y más conocido por el nombre que adoptó en sus años de guerrillero: Carlos Antonio Lozada, llegó a ser el jefe del bloque urbano Antonio Nariño, que operó en Bogotá desde principios de la década del ochenta. Lozada ingresó a la organización guerrillera en 1978, cuando tenía 17 años, y tres años después, en 1981, el Secretariado le dio la orden de desplazarse del Cauca hacia la capital del país con el fin de organizar una red urbana.“El objetivo del trabajo urbano, dentro del plan estratégico de las Farc, era crear las condiciones para que, en medio de una insurrección popular, si se llegaba a dar esa condición, existieran estructuras político-militares aquí al interior de la ciudad que pudieran entrar a jugar un papel en esa insurrección. Eso ligado a una ofensiva de guerra de guerrillas sobre todas las áreas circundantes a la capital”, recuerda Lozada, sentado en su estrecha oficina en el Congreso de Colombia.

“El Frente Antonio Nariño llegó a ser un frente relativamente importante. La verdad es un misterio cuántos hombres tenían”, comentó Eduardo Pizarro, experto en conflicto armado. Al preguntarle a Lozada por el número de milicianos que hacían parte del grupo urbano, el exjefe del Bloque Antonio Nariño contestó que no quería dar datos precisos porque está compareciendo ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). “Sí, sí, qué importancia tiene si éramos 200, 80 o 50… pues de pronto yo sé que sí tiene importancia histórica, sí, claro, pero, no, no…”, dijo Lozada, molesto, frente a la pregunta del equipo de periodistas.

El trabajo político del Bloque Antonio Nariño se desplegó principalmente en tres localidades con problemáticas sociales y humanitarias: Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme. En esos territorios los milicianos empezaron a realizar un trabajo ideológico para adherir simpatizantes a su causa revolucionaria. Estas estrategias se retratan en la VIII Conferencia Nacional de las Farc, en la cual se estipuló que debían ganar la conciencia y el corazón de la población.

El trabajo político del Bloque Antonio Nariño se desplegó en tres localidades con problemáticas sociales y humanitarias: Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme.

En esos territorios los milicianos empezaron a realizar un trabajo ideológico para adherir simpatizantes a su causa revolucionaria.

Estas estrategias se habian planteado en la VIII Conferencia Nacional de las Farc, en la cual se estipuló que debían ganar la conciencia y el corazón de la población.

“En nuestro trabajo de organización, de agitación y propaganda política y militar, es muy importante que la población entienda por qué desarrollamos cada una de nuestras actividades. Tanto en el trabajo abierto como en el conspirativo, las masas deben entender como propia nuestra lucha; que las Farc somos parte del pueblo en armas”,

se lee en el documento de la Conferencia.

Al respecto, exmilitantes de las FARC, habitantes de Usme, y cuyos nombres prefirieron dejar en reserva, evocan cómo en los años noventa, paralelo a un trabajo articulado con la Unión Patriótica, se desarrollaban en los territorios del sur de Bogotá movilizaciones sociales. “Desde ahí gestábamos las movilizaciones alrededor de las problemáticas que tenían las localidades en temas de servicios públicos, seguridad y transporte”, cuenta uno de ellos.

Habitantes de la localidad recuerdan la presencia de la guerrilla, en particular en las veredas altas, en el camino que de Usme conduce hacia San Juan de Sumapaz.“Me acuerdo de una vez que era presidente de la junta de acción comunal de aquí y nos hicieron ir a todos los presidentes de la localidad XIX, XX y la V por allá a una parte del Sumapaz y allá nos dieron unas cátedras de las ideologías de ellos. A veces el que no asistiera allá era declarado objetivo militar. Como estábamos bajo las órdenes de ellos.”, afirma Dagoberto Bohórquez, habitante de la vereda La Unión, Usme. Así mismo, la comunidad relata cómo en aquellos años de los noventa, hombres que decían ser miembros de las Farc pedían ayuda a la población. “Vinieron y me pidieron que les colaborara con papas. Entonces, llegaron y se llevaron como 20 bultos en un carro. Ah, eso sí, a todos los cosecheros aquí le quitaron papa. Esa fue mi vacuna… pero ya ni más. A mí no me volvieron a pedir nada”, relata un poblador de la misma vereda. La prensa de la época registra también secuestros por sujetos que aseguraban ser miembros de esta guerrilla. Por su parte, Lozada asegura que en muchas ocasiones estas acciones se gestaban por parte no de las Farc sino de delincuencia común.“Si extorsionaban a la población de Usme o secuestraban a gente de ingresos medios pues simplemente se iban a ganar el rechazo. Yo creo que ni extorsionaban ni secuestraban en Usme. Me parece irracional, política y militarmente extorsionar a personas de estratos bajos que iban a ser sus bases de apoyo social”, señala Eduardo Pizarro, experto del conflicto.

Delitos atribuibles a las FARC-EP ocurridos en Usme

Procesos por HOMICIDIO

04

(Art. 103 C.P.)

Procesos por SECUESTRO SIMPLE

01

(Art. 168 C.P.)©

02

Procesos por SECUESTRO EXTORSIVO

(Art. 169 C.P.)

Fuente: Fiscalía General de la Nación

Las Farc, tras el ataque a Casa Verde, “toman la decisión de acercar la guerra a las ciudades mediante guerrillas que operaban cerca de las principales ciudades: Cali, Bogotá, Medellín; y toman la decisión de crear núcleos de guerrilla urbana, que va a ser el Frente Antonio Nariño que va a ser dirigido por Carlos Antonio Lozada, el actual senador del Partido Farc”, puntualiza Pizarro. Al respecto Carlos Lozada confirma que “hasta ese momento, existían las estructuras urbanas, pero no habían realizado operativos en las ciudades. Con el ataque a Casa Verde, las estructuras comienzan a hacer, efectivamente, las primeras acciones.” Por su parte, la Fiscalía General de la Nación registra 7 procesos por delitos de secuestro, secuestro extorsivo y homicidio, perpetrados por las Farc en la localidad de Usme entre 1991 y el 2003. La institución aclara que los datos fueron tomados de las bases de datos SIJUF y SPOA, sistemas en los que no se hace obligatorio diligenciar la localidad en la que ocurren los hechos, razón por la cual pueden presentarse importantes problemas de subregistro.