DINÁMICAS DE GRUPO
Necesitamos un ovillo de lana y que todo el grupo de niños y niñas se siente en círculo. El facilitador empieza, toma el ovillo, dice su nombre en alto y una característica suya que le defina, por ejemplo:
Mi nombre es Pablo y me gusta mucho dibujar.
A continuación, coge una punta del hilo y le pasa el ovillo a un niño de manera aleatoria para que este haga lo mismo y así sucesivamente. Al finalizar todas las presentaciones, se habrá formado una telaraña entre todos los niños que representa la unión entre ellos.
Dibuja a tu compañero
Otro juego para trabajar la empatía en niños es el siguiente: consiste en que cada niño escriba su nombre en un papel. Posteriormente, el facilitador recoge todos los papeles y asigna al azar un nombre a cada niño. Este tendrá que dibujar al compañero que le haya tocado y hacer una pequeña descripción de su carácter al lado. Después, se entregará cada dibujo al niño correspondiente.
El juego de los zapatos
Este es otro sencillo juego para ejercitar la capacidad de ponernos en el lugar de los demás. Consiste en sentar a todos los niños en corro y hacer que se pongan los zapatos del que tengan a su derecha. De este modo, simbolizamos la expresión de "ponerse en los zapatos del otro". Acto seguido, cada niño tendrá que responder a unas preguntas que hará el facilitador, pero con la condición de responder según lo que diría el niño de su derecha (es decir, el compañero que le ha prestado los zapatos). Por ejemplo: si el facilitador pregunta a un niño cuál es su color favorito, este tendrá que responder según lo que cree que diría su compañero.
La caja de los sentimientos
Esta dinámica no es exactamente un juego. Consiste en dejar una caja con tarjetas al lado para que los niños escriban los malestares que hayan sentido a lo largo del día. Al finalizar la jornada, cada niño leerá un papel aleatorio y propondrá una solución o un comentario agradable para aliviar el problema de la otra persona.
Estas actividades combinan el juego con el aprendizaje emocional. Debemos recordar que el juego es el elemento vehicular con el que los más pequeños aprenden e integran los valores que, más adelante, les servirán en su vida madura para ser mejores personas y fomentar mejores relaciones interpersonales.
Blog
¿Qué es la empatía para narse. Más adelante, los pequeños empiezan a entender que las demás personas también sienten emociones, incluso tienen una vida y la viven con la misma intensidad que ellos. Entre los 10 y los 12 años, los niños ya son capaces de hacer el ejercicio de ponerse en el lugar del otro y comprender más fácilmente sus sentimientos.
Para que el desarrollo de la empatía se dé correctamente, hay que ayudar al niño o niña a crecer con estos valores e ideas. Proporcionarle herramientas para trabajar la empatía es un paso fundamental en el crecimiento del niño dentro de su entorno.
DINAMICAS DE GRUPO
begorubiogilabert
Created on April 19, 2019
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DINÁMICAS DE GRUPO
Necesitamos un ovillo de lana y que todo el grupo de niños y niñas se siente en círculo. El facilitador empieza, toma el ovillo, dice su nombre en alto y una característica suya que le defina, por ejemplo: Mi nombre es Pablo y me gusta mucho dibujar. A continuación, coge una punta del hilo y le pasa el ovillo a un niño de manera aleatoria para que este haga lo mismo y así sucesivamente. Al finalizar todas las presentaciones, se habrá formado una telaraña entre todos los niños que representa la unión entre ellos.
Dibuja a tu compañero Otro juego para trabajar la empatía en niños es el siguiente: consiste en que cada niño escriba su nombre en un papel. Posteriormente, el facilitador recoge todos los papeles y asigna al azar un nombre a cada niño. Este tendrá que dibujar al compañero que le haya tocado y hacer una pequeña descripción de su carácter al lado. Después, se entregará cada dibujo al niño correspondiente.
El juego de los zapatos Este es otro sencillo juego para ejercitar la capacidad de ponernos en el lugar de los demás. Consiste en sentar a todos los niños en corro y hacer que se pongan los zapatos del que tengan a su derecha. De este modo, simbolizamos la expresión de "ponerse en los zapatos del otro". Acto seguido, cada niño tendrá que responder a unas preguntas que hará el facilitador, pero con la condición de responder según lo que diría el niño de su derecha (es decir, el compañero que le ha prestado los zapatos). Por ejemplo: si el facilitador pregunta a un niño cuál es su color favorito, este tendrá que responder según lo que cree que diría su compañero.
La caja de los sentimientos Esta dinámica no es exactamente un juego. Consiste en dejar una caja con tarjetas al lado para que los niños escriban los malestares que hayan sentido a lo largo del día. Al finalizar la jornada, cada niño leerá un papel aleatorio y propondrá una solución o un comentario agradable para aliviar el problema de la otra persona. Estas actividades combinan el juego con el aprendizaje emocional. Debemos recordar que el juego es el elemento vehicular con el que los más pequeños aprenden e integran los valores que, más adelante, les servirán en su vida madura para ser mejores personas y fomentar mejores relaciones interpersonales.
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¿Qué es la empatía para narse. Más adelante, los pequeños empiezan a entender que las demás personas también sienten emociones, incluso tienen una vida y la viven con la misma intensidad que ellos. Entre los 10 y los 12 años, los niños ya son capaces de hacer el ejercicio de ponerse en el lugar del otro y comprender más fácilmente sus sentimientos. Para que el desarrollo de la empatía se dé correctamente, hay que ayudar al niño o niña a crecer con estos valores e ideas. Proporcionarle herramientas para trabajar la empatía es un paso fundamental en el crecimiento del niño dentro de su entorno.