Memoriasde Franklin D. Roosevelt
9 de abril de 1933
Como dije antes, no es un buen momento para él estadounidense medio, puede que solo lleve un mes en él cargo, pero necesito brindarle a toda esta gente una ayuda.
La gente se muere de hambre en las calles, un tercio de la población esta desempleada, todo a causa de nuestras vanas políticas económicas que han hecho que esta burbuja de ilusiones nos estalle en la cara.
Corren tiempos difíciles para Estados Unidos.
Soy Franklin Delano Roosevelt, actual presidente de Estados Unidos. Desde pequeño siempre quise hacer grandes cosas, y no hay una mejor forma de dejarlo inmortalizado que de mi puño y letra en forma de este pequeño diario. No se cuantas paginas sere capaz de escribir antes de tener que sacrificar estos pequeños momentos de autodescubrimiento personal.
Muchas personas se creen que no se lo que se siente porque nací en él lecho de una familia acomodada en Hyde Park, sin embargo, no tengo mas deseo que él de solucionar la situación del estadounidense medio, no quiero tener que ver a más padres desesperados por darle de comer a sus hijos.
Desde aquel atentado en mi discurso de investidura no puedo quitármelo de la cabeza, tengo que ayudarles a volver a vivir ilusionados.
Tengo que irme, él deber me llama, no se cuando podre volver a escribir.
8 de diciembre de 1941
He estado evitando todo este tiempo él entrar en la guerra, he dejado que se mataran entre ellos todo este tiempo sin intervenir, por nuestro pueblo, por Estados Unidos
No puedo creer que haya vuelto a refugiarme en ti, querido diario. Llevaba 8 años sin escribir ni una sola página, supongo que cuando más afligido me siento, más necesito plasmar mis pensamientos e inseguridades en él papel. Conseguimos esquivar la bala de la Gran Depresión gracias al New Deal, ya lo pasamos suficientemente mal en aquel momento... Sin embargo, esto es demasiado, no puedo permitir que los japoneses ataquen a nuestros compatriotas, a nuestra Pearl Harbor, y salirse de rositas.
pero es hora de defendernos y contraatacar, no podemos dejar que se salgan con la suya, lo que ellos nos hagan, nosotros se lo devolveremos multiplicado por 1000.
Habrá muchas víctimas, muchas familias deshechas... Pero como presidente, yo solo hago lo que tengo que hacer. Soy consciente de que no me encuentro con una salud de hierro por así decirlo, pero soy el presidente de los Estados Unidos de América y él deber me llama.
Diario de Roosevelt
Ismael Plaza Fuentes
Created on April 11, 2019
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Animated Chalkboard Presentation
View
Genial Storytale Presentation
View
Blackboard Presentation
View
Psychedelic Presentation
View
Chalkboard Presentation
View
Witchcraft Presentation
View
Sketchbook Presentation
Explore all templates
Transcript
Memoriasde Franklin D. Roosevelt
9 de abril de 1933
Como dije antes, no es un buen momento para él estadounidense medio, puede que solo lleve un mes en él cargo, pero necesito brindarle a toda esta gente una ayuda. La gente se muere de hambre en las calles, un tercio de la población esta desempleada, todo a causa de nuestras vanas políticas económicas que han hecho que esta burbuja de ilusiones nos estalle en la cara.
Corren tiempos difíciles para Estados Unidos. Soy Franklin Delano Roosevelt, actual presidente de Estados Unidos. Desde pequeño siempre quise hacer grandes cosas, y no hay una mejor forma de dejarlo inmortalizado que de mi puño y letra en forma de este pequeño diario. No se cuantas paginas sere capaz de escribir antes de tener que sacrificar estos pequeños momentos de autodescubrimiento personal.
Muchas personas se creen que no se lo que se siente porque nací en él lecho de una familia acomodada en Hyde Park, sin embargo, no tengo mas deseo que él de solucionar la situación del estadounidense medio, no quiero tener que ver a más padres desesperados por darle de comer a sus hijos.
Desde aquel atentado en mi discurso de investidura no puedo quitármelo de la cabeza, tengo que ayudarles a volver a vivir ilusionados. Tengo que irme, él deber me llama, no se cuando podre volver a escribir.
8 de diciembre de 1941
He estado evitando todo este tiempo él entrar en la guerra, he dejado que se mataran entre ellos todo este tiempo sin intervenir, por nuestro pueblo, por Estados Unidos
No puedo creer que haya vuelto a refugiarme en ti, querido diario. Llevaba 8 años sin escribir ni una sola página, supongo que cuando más afligido me siento, más necesito plasmar mis pensamientos e inseguridades en él papel. Conseguimos esquivar la bala de la Gran Depresión gracias al New Deal, ya lo pasamos suficientemente mal en aquel momento... Sin embargo, esto es demasiado, no puedo permitir que los japoneses ataquen a nuestros compatriotas, a nuestra Pearl Harbor, y salirse de rositas.
pero es hora de defendernos y contraatacar, no podemos dejar que se salgan con la suya, lo que ellos nos hagan, nosotros se lo devolveremos multiplicado por 1000. Habrá muchas víctimas, muchas familias deshechas... Pero como presidente, yo solo hago lo que tengo que hacer. Soy consciente de que no me encuentro con una salud de hierro por así decirlo, pero soy el presidente de los Estados Unidos de América y él deber me llama.