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3º B Cuentos de Juanillo
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Created on July 27, 2018
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Transcript
Por alumnos y alumnas de 3º B2018
Mundos subterráneos
Julieta
Esmeralda
Gaspar
Lucía
Manuel
Juan Cruz
Delfina
Micaela
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Flor
Chiara
Pilar
Pedro
Miranda
Bruno
Santiago
Lucca
Agustina
Ignacio
Kiara
Catalina
Camilo
Clara
Un mundo lleno de magia Había una vez un nene llamado Juanillo que vivía con su mamá. Un día la mamá le dijo que vaya a buscar billetes a la ciudad. Pero saben qué pasó, vio a un carnicero y el carnicero le dio unas habichuelas mágicas. Pero el nene no sabía que eran mágicas. Entonces Juanillo dijo gracias y se fue. Cuando estaba por llegar a su casa, un águila se las sacó y se cayeron al piso. Entonces empezó a temblar el piso rompiéndose todo. Debajo, apareció un mundo subterráneo. Ese mundo era de naturaleza, había gusanos envés de trenes, había mariquitas envés de autos, había monos trepando de lianas, había árboles para que los chicos trepen ,los flamencos hacían yoga en lugar de los humanos, las víboras eran los transportes en lugar de subtes ,había mosquitos envés de helicópteros, había moscas envés de aviones , había pájaros envés de bicicletas ,había un caracol envés de sillas de ruedas, una abeja como celular y una libélula como una avionetas. Entonces buscó a su mama para mostrarle este mundo maravilloso y como les encanto tanto se quedaron a vivir en ese mundo subterráneo. Agustina Franco
Las aventuras de Juanillo. CAPÍTULO 1 Había una vez un nene llamado Juanillo. La mamá le pidió a su hijo que busque carne. Llegó a la carnicería y el señor le dijo que no había más carne, entonces le dio diez semillas; y la mamá se enojó y tuvo que comer fideos CAPÍTULO 2 La mamà se enojó y tiró las semillas, y creció una planta con muchas raíces. Juanillo vio la planta y un hueco en la tierra. Entró al hueco y encontró un mundo subterráneo. CAPÍTULO 3 Como era un mundo de gusano, se asustó y quiso irse pero no pudo porque las raíces iban hacia abajo. Para salir necesitaba una llave. Corrió y corrió hasta que la encontró. Eran ya la 1.30 horas de la madrugada y se fue. Ignacio
Las aventuras de Juanillo. Había una vez un nene llamado Juanillo. La mamá le dijo que vendiera la vaca que tenían, porque eran super pobres. Juanillo no tuvo otra oportunidad que vender la vaca, pero un carnicero del pueblo que quería la vaca, le quiso dar habichuelas porque no tenía cinco monedas de oro. Juanillo, aceptó y fue corriendo a mostrarle a su mamá. La mamá le dijo por qué compraste esta porquería; y a la noche sin hacer ruido Juanillo plantó las habichuelas subterráneas Al siguiente día, la planta se transformó en hojas con botones de oro. Pero las raíces habían formados un mundo subterráneo. Adentro, vivía un topo. Juanillo entró y se hicieron amigo. Mientras jugaban, escucharon ruidos y era un ogro gigante con mal aliento. Entonces quisieron matarlo y encontraron una espada legendaria de diamante. Con esa espada fueron y lo mataron. Y así fue como Juanillo y su mamá fueron ricos por siempre. Lucca Crisci.
Un mundo de oro. Había una vez un niño llamado Juanillo que vivía en una casa en el bosque . Una vez, Juanillo se encontró con un carnicero y el carnicero le dio habichuelas y Juanillo las plantó. Pero por accidente, no se dio cuenta que las habichuelas habían formado un mundo subterráneo, entonces se cayó por el pozo y se encontró con ese mundo subterráneo de billetes y monedas. El mundo era de casas de billetes , autos de oro y personas de joyas. Todo muy raro. Juanillo se encontró con un chico igual a él , pero de joyas. Entonces el niño se asustó. Pero el chico igual a él le dijo que ese mundo era igual a el suyo, solo que de dinero Entonces Juanillo entendió que ese mundo era el mismo que el suyo pero de dinero. Fin Santiago
Juanillo y las habichuelas Juanillo era un niño pobre y un día la mamá lo mandó a la ciudad a conseguir plata vendiendo a una vaca que ellos tenían. En lugar de conseguir dinero, trajo unas semillas de habichuelas y consiguió y se fue a la casa. Pero en el camino, las habichuelas se cayeron pero Juanillo no se dio cuenta y siguió de largo. A la mañana siguiente, las habichuelas se habían roto y comenzaron a crecer para abajo. Entonces apareció un mundo nuevo; y en ese mundo nuevo vivían las habichuelas. Por eso cuando una habichuela se rompía, abría un mundo nuevo de habichuelas mágicas y de muchos colores diferentes. Todo era distinto en ese mundo, había zapatos y los cordones de los zapatos eran de gato. Y en ese mundo se festejaban los días en que la gente hacía crecer una planta de habichuelas y se festejaban esos días porque las habichuelas se sentían especiales para la gente. Pero un día, Juanillo se cayó porque había un pozo que las habichuelas habían abierto. Entonces Juanillo se cayó al mundo de las habichuelas y las habichuelas decían ¡noooo! un humano se cayó en nuestro mundo .y las habichuelas decían que había que llevarlo a su mundo, pero era tarde y el agujero se había cerrado porque un ogro lo había cerrado.
Entonces dijeron las habichuelas que había que cuidarlo por ahora . Pero la Madre estaba loca y se preguntaba a dónde está mi hijo mi hijo, mi hijo dónde está mi hijo? Al día siguiente, Juanillo despertó porque del golpe que se había dado cuando se cayó se desmayó. Entonces vio a un millón de habichuelas con vida, eso es raro!!!!!!! Cuando se despertó Juanillo dijo: ¿dónde estoy? y las habichuelas le contestaron que estaba en un mundo de habichuelas mágicas. Juanillo se preguntó ¿ cómo salgo? Las habichuelas le dijeron que tenía que pasar al ogro malvado llamado Hércules y Juanillo dijo pues lo voy a matar si hace falta. Y al otro día, fue a la guarida de Hércules y luchó con una espada que las habichuelas habían hecho y luchó y ganó, porque como las habichuelas habían hecho la espada y eran mágicas, las habichuelas le dieron un toque de magia, por eso gan. Pero no solo ganó con magia, también ganó por valor y valentía. Y entonces Juanillo se pudo ir a su casa a dormir con su mama. KIARA GRECO
Cuento de otro mundo. Había una vez un muchacho llamado Juanillo. Era un chico curioso y travieso. Tenía una mamá y una vaca. Un día la mamá le dijo que vendiera la vaca por cien pesos. Salió con la vaca y cuando estaba paseando y un carnicero que pasaba le pidió la vaca. Como no tenía plata, le ofreció habichuelas. Juanillo dijo que sí y se las llevó. Cuando iba para su casa se le cayeron en un hueco de la tierra, justo en ese momento se largó un diluvio tremendo. Juanillo se cayó en el pozo y vio un río de petróleo. El niño, agarró petróleo y lo puso en un frasco con una etiqueta que decía: “cambié la vaca por petróleo, seremos ricos”. La mamá, al saber la historia, quedó sorprendida. Pedro
El mundo subterráneo Había una vez un chico llamado Juanillo, él era pobre. Apenas lo único que tenía de valioso era una vaca. Un día la mamá se dio cuenta de que había un concurso. El que sembraba la planta mejor plantada iba a tener cien pesos. Así que la mamá le dijo a Juanillo que vendieran la vaca por seis semillas. Así que Juanillo caminó y caminó hasta que vio un carnicero. Juanillo le dijo: Hola señor ¿le gustaría comprar una vaca? El carnicero le respondió: Mmm... veamos. Lindas orejas, lindas patas y función de leche funcionable. Ok, ¿cuánto cuesta? Le dijo juanillo: Seis semillas. Le respondió el carnicero: Toma. ¡Espera! sólo tardará un día en crecer las raíces. Juanillo dijo: Gracias. Cuando llegó a la casa su mamá lo miró muy entusiasmada. Pero apenas llegó, la mamá le dijo: ¿Me ayudas? Él le respondió: Si, mami. Todo estaba bien hasta que la mamá dijo: Bueno, voy a cocinar pan en el fuego. Juanillo respondió: ¡sí! Gracias mami. La mamá le dijo: Tú te lo mereces. Justo cuando la mamá de Juanillo se fue a la cabaña a traer los panes, el suelo se empezó a mover hasta que se formó un hoyo de inmensas raíces. Por desgracia Juanillo se cayó cuando se formó el gran hoyo. Por suerte Juanillo se sujetó de las inmensas raíces hasta que sus manos se cansaron y se cayó. Él pensó que era su final pero cayó encima de un charco de chocolate derretido Él se preguntó: ¿Dónde estoy? Y un osito gominola respondió: En el mundo de los dulces. Cuando Juanillo vio tantas cosas que él no había probado (recordemos que era pobre) se puso a comer y a comer. En un momento Juanillo dijo: ¿Que estoy haciendo?, tengo regresar con mamá. Él se dio cuenta de que el cartel de bienvenida del mundo de los dulces era tan grande que funcionó para saltar arriba del pozo. Justo en el momento que a la mamá le tocaba mostrar su planta en el concurso, empezó a crecer un árbol de dulces del pozo. Por ese árbol de dulces la mamá gano la competencia, consiguió un trabajo mientras Juanillo fue a la escuela. Pero cada vez que Juanillo vuelve a su casa se mete al mundo adentro del hoyo. ☺☺☺☺fin☺☺☺☺ Catalina
El mundo de dulces Había una vez un chico llamado Juanillo. Tenía 8 años y vivía en Formosa. Un día, este niño fue a la carnicería y le dieron semillas para que se las diera a su mamá. Mientras estaba caminando se le cayeron. Las semillas empezaron a crecer para abajo, el tembló y encontró un mundo de caramelo. Juanillo estaba jugando y vio un agujero en el piso y se metió para averiguar qué había allí. Al entrar vio que era un mundo de caramelos; comió muchos dulces y quedó muy gordito. Mientras comía un caramelo encontró a un animal, topito pero de dulces. Se hicieron amigos y fueron a pasear por ese rico mundo. Finalmente Juanillo, como se tenía que ir se sacó una foto con el topo de recuerdo. Pero siempre pasaba a visitar a su amigo Camilo
Juanillo y las dos puertas. Había una vez un nene llamado Juanillo que le gustaban las aventuras. Vivía con su mamá y eran muy pobres. Un día, Juanillo fue a vender una vaca que tenían para poder comer. De repente, apareció un carnicero, y a cambio de la vaca le ofreció un para de habichuelas mágicas. El niño plantó las habichuelas y al siguiente día, a la madrugada empezó a temblar el suelo. Juanillo fue a ver qué había pasado y encontró que las habichuelas habían crecido hasta el cielo, pero habían dejado un pozo pequeño. Pero cuando el nene las tocó, el pozo se volvió más grande. El nene entró y había seis caminos. El primero le gustó más porque era un camino dinámico. Como era aventurero, recorrió ese camino y en el medio se encontró con unos trolls que invadían el camino. El nene intentó pasar una y otra vez y no lo lograba. Los trolls le dijeron:-¿que tratas de hacer? Y nada respondió Juanillo, y como los trolls eran muy dormilones no se dieron cuenta que Juanillo estaba siguiendo el recorrido. Él se encontró con dos puertas y una era la que le llevaba al final de todo. Él escogió la puerta número dos. El escogió la incorrecta y se cayó otra vez a un pozo lleno de manos que hablaban. Las manos le dieron dos opciones: una era que lo llevaran hacia arriba y otra hacia abajo. El dijo abajo y abajo le esperaba una agradable sorpresa. La sorpresa era que ahí también había una puerta que llevaba al final de todo. Él la descubrió y también descubrió muchas joyas y diamantes. Se fue contento y orgulloso por el mismo y se fue corriendo para su casa; le contó toda la aventura a la mamá y pudieron comer bien y comer bien FIN Clara
Juanillo, una aventura Había una vez, un chico que se llamaba Juanillo. Vivían en una casita en el pueblo y la mamá, un día le dijo a Juanillo que vaya a vender la vaca . Entonces el niño, se fue y se encontró con un carnicero en el camino, y el carnicero le dijo si le daba la vaca por una habichuelas mágicas que él tenía. Juanillo le dijo sí te la doy, y el carnicero le explicó que cuando las plantó a las semillas iba a pasar algo extraño. Juanillo se sorprendió y corrió porque se estaba haciendo tarde, mejor me tengo que ir dijo. Al llegar a su casa, plantó las habichuelas mágicas y se quedó mirando a ver qué pasaba. Pero se cansó y dijo:- mejor voy a dormir. Cuando se hizo de día, fue a ver la planta las semillas. Habían crecido pero para abajo. El niño bajó y vio que había un mundo de chocolates y fantasía. Todo era distinto y maravilloso. Desde ese día, todas las tardes jugaba en ese mundo de fantasía y comía muuuuchos chocolates. Florencia Lutz
JUANILLO Y LOS RIESGOS Había una vez un niño llamado Juanillo que vivía con su madre. Eran muy pobres. Un día la madre le pidió que cambie una vaca por cinco monedas de oro. Juanillo fue por un camino de barro encontró a un carnicero. Juanillo le dijo si quería una vaca y el carnicero le dijo que no! Por favor soy muy pobre… le dijo el niño. Bueno con una condición, le respondió el carnicero, te doy habichuelas. Entonces la canjeó. La mamá estaba furiosa. A Juanillo se le cayeron de bolsillo las habichuelas, él no se dio cuenta. A la madrugada hubo un temblor, Juanillo se subió a una rama y se fue a un mundo subterráneo. Al llegar un topo le dijo, cuando entras nunca sales. El topo se fue, era un mundo de topos, él quería salir, pero una vez que entras nunca salen ya que es un laberinto, y cada vez se arman más. Era muy fácil salir hay trampas, etc. Juanillo corrió muchos riesgos, pero lo logró, la mamá estaba feliz porque consiguió dinero. FIN Chiara
La casa estaba levantada por grandes raíces y vio como un túnel de raíces. Entonces se metió en ese túnel y salió en otro mundo. Habían gusanos de subtes y trenes de autos; toda clase de bichos, las veredas de hojas, la gente eran topos y todo animal vivía en madrigueras .La comida era frutas o verduras y en el techo habían cristales que parecían estrellas, pero todos al anochecer se escondían porque salía el gran gusano que todos le tenían miedo pero Juanillo no sabía que existía. Pero cuando vio el gusano, le dijo:-¿ por qué no huyes de mí? y Juanillo contestó:- porque tendrán miedo. El gusano le dijo:- me ven grande. Entonces Juanillo decidió ayudarlo, y le puso una peluca y cuando lo vieron, todos quisieron ser amigo del gusano y de Juanillo. El gusano, agradeció a Juanillo por ayudarlo y le dio un tesoro. Cuando salió del túnel, su madre lo abrazó y con la plata vivieron una casa encantadora y felices. Delfina Persiano FIN
Había una vez un niño llamado Juanillo, era muy pobre y vivía con su madre. Un día, la mamá le dijo a Juanillo que vaya a vender la gallina y Juanillo fue. En el camino se encontró al carnicero , le dio unas semillas y le dijo que le de la gallina. Cuando salió, pasó un conejo y se le cayeron las semillas y el conejo las atrapó. Al llegar a su casa, la madre le preguntó por qué no trajo nada, y Juanillo le explicó que cuando estaba yendo al mercado, vio al carnicero y le ofreció unas bellas habichuelas y ya que le dolían las piernas y el mercado estaba tan lejos, él aceptó el trato; pero cuando volvía de regreso, pasó un conejo muy rápido y se me cayeron. El conejo las atrapó y así llegué aquí. La madre dijo enojada y triste :-ve a tu cuarto jovencito. Afuera estaba el conejo que se le habían caído en tierra las habichuelas. A la mañana la casa estaba en el aire, entonces Juanillo se comió un pan, pero se sentía raro.
Cuento De Juanillo Mundo Subterráneo Había una vez un niño llamado Juanillo y su madre le dijo un día que vaya con el carnicero. El carnicero le dio unas semillas. Juanillo le agradeció al carnicero y dijo que las iba a guardar. Entonces el niño iba a su casa pero no se dio cuenta que las semillas se le cayeron. Y pasaron días desde que se le cayeron las semillas al niño. Pero un día Juanillo iba caminando y se encontró con unas raíces que lo agarraban de las piernas y que lo llevaron a un mundo de libros y era en un mundo subterráneo. Juanillo se sorprendió y un libro lo saludó. El niño se asustó más que alguien mirando una película de súper terror. Bueno, entonces el libro le dijo a Juanillo que había un libro muy peligroso. Juanillo le preguntó cuál era, y el libro le dijo que era el libro de Matemática. El libro le dijo al niño que si ese libro lo atrapaba tenía que hacer Matemática por toda tu vida; y el libro se presentó y dijo yo me llamo Lengua. Se conocieron y se hicieron amigos. Pero un día el libro de Matemática llegó, Juanillo estaba sudando y el libro de Matemática lo vio al niño y lo empezó a perseguir y corrieron un montón, no se imaginan cuantas veces dieron el mismo recorrido. Pero de casualidad, llegó la policía libro y arrestaron a el libro de Matemática y después el libro de Lengua llevó a Juanillo a su casa y su mamá le dijo que nunca más desaparezca así, y vivieron felices para siempre. ☺ FIN☺ Esmeralda
Juanillo en un mundo subterráneo Había una vez un chico llamado Juanillo. Su mamá era muy buena, limpiaba muy bien. Un día, no tenían más plata. La mamá le dijo a Juanillo:- ve a vender a la vaca. En el medio del camino se encontró a un carnicero. Hola dijo Juanillo, hola chico, dijo el carnicero:-¿querés unas habichuelas por esa vaca? Bueno aceptó Juanillo. Volvió a su casa y allí le dijo a su mamá:- conseguí muchas habichuelas, dijo Juanillo ¡Juanillo eso no sirve para nada! dijo la mamá y tiró las habichuelas. Mandó a Juanillo a la cama sin cenar. A la mañana siguiente, Juanillo se despertó ¡había un temblor! miró por la ventana y vio que las raíces rompieron el piso. Juanillo se cayó al subterráneo y vio 100000 topos. Los empezó a aplastar. Los topos atacaron a Juanillo, Juanillo vio una piedra que decía”te da poder” y el niño comió la piedra. Explotó a todos los topos y murieron. El niño, reconstruyó el mundo y se hizo millonario y famoso. Mucho tiempo después, volvieron los topos. Les dijeron:- Juanillo te perdonamos. Gracias dijo Juanillo. A la noche invitó a los topos a su casa. Mientras dormía la mamá los topos y Juanillo se fueron de la casa e iniciaron una aventura. Un topito era travieso, uno pegaba uno era bueno y muchos mas amigos. FIN Gaspar Díaz Cabrera.
El cuento del dinero Juanillo que tenía habichuelas mágicas compradas por el carnicero. Un día las plantó y curiosamente crecieron para abajo tanto tanto, que parecía como un tobogán y terminando en un tremendo pozo. Juanillo puso una escalera por debajo de la planta. Para su sorpresa, allí encontró otro árbol. Caminó despacito alrededor del árbol, lo tocó, lo acarició, se trepó, se acostó y se cayó en una rama. De tanto andar, se quedó dormido.. De pronto, siente una música, abre los ojos, el árbol sopla, y Juanillo se da cuenta que el árbol está bailando. Las hojas se transformaron en dinero, además tenían ojos, piernas, y gafas. Juanillo pensó que bueno seria hacer felices a los chicos de Misiones. Con este dinero podemos comprarles útiles y cosas para jugar. Se subió a un tren y viajó hasta Misiones. Allí se encontró con los chicos que estudiaban felices con su nuevo regalo. ¡ Fin!
El mundo subterráneo Había una vez un niño llamado Juanillo qué hacía artesanía con ramas y un día la mamá le dijo que vaya a vender la vaca y Juanillo dijo:- no hay mejor vaca que ella. La mamá no lo aceptó y en el camino se encontró con un carnicero y Juanillo dijo:- te la cambio por cinco monedas de oro. El carnicero dijo:- ¡¡no,no y no!! te la cambio por cinco frijoles mágicos. Cuando la mamá vio lo que su hijo hizo, se enojó y las tiró al pasto. Pasaron los días y crecieron cinco flores pero las raíces explotaron y se hizo un hoyo. Juanillo sin mirar se cayó en el hoyo y llegó en un mundo de fantasía. Allí estaba todo lo que había soñado pero, había un problema; él quería volver a su casa e imagino una escalera gigante y pudo escalar y volver a su casa. Julieta
Un mundo blanco y negro. Había una vez un nene llamado Juanillo que vivía con su mamá. Un día su mamá le dijo que vaya a buscar plata. En el camino se encontró con un señor que le ofreció unas habichuelas. Juanillo llegó a su casa y la mamá se enojó tanto que tiró por la ventana las habichuelas. En la noche la tierra se empezó a romper y a levantarse cada vez más hasta que la tierra llegó a la ventana del cuarto de la mamá de Juanillo. A la mañana la mamá noto que Juanillo no estaba. Juanillo había entrado a un mundo que estaba debajo de la tierra. El mundo era todo blanco y negro. Lo mas loco que vio, fue que habían elefantes con manchas como las de la vaca y también habían conejos con rallas como las de las cebras. El sol era blanco, porque si era negro no podía dar luz. Todo el mundo estaba muy triste pero Juanillo no. La mamá estaba muy preocupada salió buscarlo pero no podía encontrarlo ya que estaba oculto. La mamá estaba caminando y de repente se cayó al pozo, ¿y saben a quién encontró? Estaba Juanillo con los conejos. Al verla a la mamá, se puso feliz. Y siempre que podían visitaban a los conejos Fin Lucía
Juanillo y el mundo de animales Una vez, Juanillo, un niño muy bueno,estaba llevando una vaca lechera y se encontró con un carnicero. El carnicero le dijo que si quería cambiar la vaca por unas semillas que parecían mágicas. Él tomó las semillas y las llevó a su casa y se fue a dormir. El viento las arrojó a la tierra y por la lluvia empezó a crecer. Entonces Juanillo se despertó y encontró un agujero en el pasto. Él vio raíces y el fue por las raíces del agujero. Al llegar, se encontró con un mundo de a-ni-ma-les. Lo peor era que hablaban. Entonces Juanillo quería saber todo. Cómo se llamaban, cómo llegó ahí, pero todos se asustaron al ver al niño. Al final, ellos se hicieron amigos pero el dios subterráneo, que no era nada bueno, dijo que tenía que irse. Pero ellos se visitaban cuándo el dios no estaba. Manuel Gimenez Luzuriaga
Juanillo en un mundo subterráneo. Juanillo era un niño muy bueno. Un día le vendieron unas semillas y Juanillo se las dio a la mamá para que las sembrar. Pasó una semana y solamente habían crecido raíces. El niño iba todos los días a ver si crecían. Una mañana, Juanillo hizo un pozo en donde estaban las semillas y entró. Al entrar, vio un mundo de ropa, era hermoso ese lugar y de color rosa. Como a Juanillo no le gustaba el rosa, trató de salir pero no pudo y se vistió con la ropa que allí había. Igual que una guardiana, pudo salir, se lo contó a su mamá y se fue a su cama a descansar de todo lo que había vivido ese día. Micaela Bonfiglio Abalos
Aventuras de Juanillo.. Juanillo era un niño vivía con la mamá y eran muy pobres ,y Juanillo se imaginaba todo porque no jugaba con los autos de juguete. Entonces le dijo la mamá que venda la vaca por cinco monedas de oro . Entonces el niño fue a vender la vaca. Como estaba cansado y vio un árbol y hacía mucho sol, se quedó dormido. En eso pasó un carnicero y lo despertó. Y le dijo: - te doy cinco habichuelas por la vaca y Juanillo le contestó que sí. Entonces cuando llegó a la casa la mamá y lo vio sin la vaca, la mamá pensó que lo habían robado y Juanillo le dijo: Mira intercambié la vaca por cinco habichuelas. Y la mamá las tiró por la ventana. Al día siguiente las habichuelas eran mágicas e hizo crecer una planta enorme. Era un infierno en donde vivía el ogro carnicero. Y cuentan las leyenda que el papá de Juanillo era el rey debajo del mundo real; y un ogro vivía en el mundo subterráneo, al igual que el rey. Fin Bruno Heredia
JUANILLO Y EL MUNDO DE COLORES Había unas vez un nene llamado Juanillo. Un día imaginando ser un rey se encontró con un señor. El señor le dio un HABICHUELAS pero eran MÁGICAS. Juanillo las probó y las plantó. Fue muy raro porque envés de que la planta gigante fuera para arriba, fue para abajo y se hizo un agujero alrededor de la planta gigante; alrededor de las raíces de la planta. El niño, sin pensarlo dos veces se tiró en ese agujero traspasando todo ese túnel, había un mundo extraño, mágico, hermoso, extraordinario y raro; no era común. Ese mundo era sobre colores, todo era de colores: el pasto era de color azul , el sol rosa , las nubes verdes; todo era hermoso. Juanillo, muy emocionado, empezó a extrañar y empezó a pensar cómo volver a su casa y se le ocurrió subir a una escalera. De la escalera, al árbol, del arbola a una nube, de la nube a otra nube y otra nube y otra y otra hasta llegar a una montaña y tirarse al túnel. Así llegó a su casa en mundo real y pudo contarles a sus amigos lo lindo y maravilloso que era ese mundo mágico ☺FIN☺ Pilar Custodio
El mundo subterráneo. Había una vez un niño llamado Juanillo que era muy bajo, no quería ayudar a su mamá a limpiar la casa. Juanillo, siempre se quedaba sentado bajo un árbol y hacía poemas para su madre para que después, al atardecer las leyera. El niño y su madre, vivían en un campo y eran pobres. Tenían una vaca que les daba la leche para tomar. Un día, la madre de Juanillo le pidió al niño que venda la vaca por monedas de oro y Juanillo fue a vender la vaca. Después de caminar tanto, se cansó y se sentó bajo un árbol. Entonces, apenas se sentó se cayó en un pozo que llegaba hasta un túnel subterráneo. Juanillo siguió el túnel y encontró un mundo de habichuelas y de oro. Pero las habichuelas, estaban secas y llenas de tierra por las cuales nadie las valoraba. Así es que decidió desenterrarlas y llevarlas en su carreta hasta su casa. Al salir encontró el oro en ese mundo y no necesitó vender a la vaca. Justo cuando salía apareció el dueño del mundo de las habichuelas. Era un gigante que se llamaba Ricardo. Ambos se cayeron bien, así es que el niño le preguntó si se podía llevar oro y un par de habichuelas. Ricardo le dijo que sí. Entonces Juanillo al terminar de llenar la carreta, Ricardo lo teletransportó a su casa. Su madre se alegró al ver las habichuelas y el oro. Fin