Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

JUANADEAMERICAPOEMAS

notimerica

Created on July 9, 2018

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Project Roadmap Timeline

Step-by-Step Timeline: How to Develop an Idea

Artificial Intelligence History Timeline

Museum Escape Room

Momentum: Onboarding Presentation

Urban Illustrated Presentation

3D Corporate Reporting

Transcript

Juana de América

Sus 10 poemas más cautivadores

¿Sueño?

Rebelde

Fusión

Lo que soy para tí

La hora

Enredadera

Millonarios

Regreso

Luna fría

Supremo triunfo

Rebelde

Caronte: yo seré un escándalo en tu barca Mientras las otras sombras recen, giman o lloren, Y bajo sus miradas de siniestro patriarca Las tímidas y tristes, en bajo acento, oren, Yo iré como una alondra cantando por el río Y llevaré a tu barca mi perfume salvaje E irradiaré en las ondas del arroyo sombrío Como una azul linterna que alumbrara en el viaje.

Por más que tu no quieras, por más guiños siniestros Que me hagan tus dos ojos, en el terror maestros, Caronte, yo en tu barca seré como un escándalo. Y extenuada de sombra, de valor y de frío, Cuando quieras dejarme a la orilla del río, Me bajarán tus brazos cual conquista de vándalo.

Inicio

¿Sueño?

¡Beso que ha mordido mi carne y mi boca con su mordedura que hasta el alma toca! ¡Beso que me sorbe lentamente vida como una incurable y ardorosa herida! ¡Fuego que me quema sin mostrar la llama y que a todas horas por más fuego clama! ¿Fue una boca bruja o un labio hechizado el que con su beso mi alma ha llagado? ¿Fue un sueño o vigilia que hasta mí llegó el que entre sus labios mi alma estrujó? calzaré sandalias de bronce e iré adonde esté el mago que cura me dé. ¡Secadme esta llaga, vendadme esta herida que por ella en fuga se me va la vida!

Inicio

Lo que soy para tí

Cierva, Que come en tus manos la olorosa hierba. Can Que sigue tus pasos doquiera que van. Estrella Para ti doblada de sol y centella. Fuente Que a tus pies ondula como una serpiente. Flor Que para ti solo da mieles y olor. Todo eso yo soy para ti. Mi alma en todas sus formas te di. Cierva y can, astro y flor, Agua viva que glisa a tus pies, Mi alma es Para ti, Amor.

Inicio

Fusión

Amor secreto, gracia esclarecida, calor de luna en la apretada sombra; dulce se hace el labio que te nombra y albea de nuevo la agrisada vida. Nos torna a dar la rosa ya vencida ternura y mimo –vegetal paloma– y anda en cielo y en mar, vuelo y aroma, la cifra de la senda ya elegida. Se ata en la sangre indestructible lazo apretado en el sueño y el abrazo, por tibio pulso y realizada suerte. En sólo un cauce dos ardientes ríos. En campo ya de los luceros fríos, un solo ritmo y una sola muerte.

Inicio

Enredadera

Seré benéfica y mínima como la flor de la salvia si tú me dejas seguirte y estar contigo en tu casa. Cuando tú quieras silencio seré silencio yo misma. Haré más lentos mis pulsos, haré callada la risa, ¡y he de ser como una sombra que a tu costado se ovilla! Cuando vuelvas de la calle hastiado, amargo, sediento, como agua clara del río será para ti mi cuerpo. Y almohada de trébol nuevo, mi brazo para tu nuca, sobre tus sienes ardientes, frescas, mis manos desnudas. Deja que sea a tu lado como una sombra ligera, una sombra que tuviese fragancia de madreselva. ¡Sueño ceñirme a tu vida igual que una enredadera!

Inicio

La hora

Tómame ahora que aún es temprano y que llevo dalias nuevas en la mano. Tómame ahora que aún es sombría esta taciturna cabellera mía. Ahora que tengo la carne olorosa y los ojos limpios y la piel de rosa. Ahora que calza mi planta ligera la sandalia viva de la primavera. Ahora que en mis labios repica la risa como una campana sacudida aprisa. Después..., ¡ah, yo sé que ya nada de eso más tarde tendré! Que entonces inútil será tu deseo, como ofrenda puesta sobre un mausoleo. ¡Tómame ahora que aún es temprano y que tengo rica de nardos la mano! Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca y se vuelva mustia la corola fresca. Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves que la enredadera crecerá ciprés?

Inicio

Millonarios

Tómame de la mano. Vámonos a la lluvia Descalzos y ligeros de ropa, sin paraguas, Con el cabello al viento y el cuerpo a la caricia Oblicua, refrescante y menuda, del agua. ¡Que rían los vecinos! Puesto que somos jóvenes Y los dos nos amamos y nos gusta la lluvia, Vamos a ser felices con el gozo sencillo De un casal de gorriones que en la vía se arrulla. Más allá están los campos y el camino de acacias Y la quinta suntuosa de aquel pobre señor Millonario y obeso, que con todos sus oros No podría comprarnos ni un gramo del tesoro Inefable y supremo que nos ha dado Dios: Ser flexibles, ser jóvenes, estar llenos de amor. Para formar la venda de su boca, rasgad!

Inicio

Regreso

He de tener mis sauces, mis mastines Mis rosas y jacintos como antes. Han de volver mis duendes caminantes Y mi marina flota de delfines. Retornarán los claros serafines, Mis circos con enanos y elefantes, Mis mañanas de abril, alucinantes En mi caballo de alisadas crines. He de beber la vida hasta en la piedra Y hasta el menguado zumo de la hiedra Y en sal de la lágrima furtiva, Porque regreso de la muerte y tengo El terror del vacío de que vengo Y la embriaguez hambrienta de estar viva.

Inicio

Supremo triunfo

Estoy ahora impregnada toda yo de dulzura. Desde que me besaste, toda yo soy amor. Y en la vida y la muerte, en lecho y sepultura, ya no seré otra cosa que amor, amor, amor.... En la carne y el alma, en la sombra y los huesos, ya no tendré más nunca otro olor y sabor, que el sabor y el perfume que he absorbido a tus besos; me has dado una fragancia, tersa y viva, de flor. Hasta el último átomo de mi piel es aroma, ¡oh mortal podredumbre, te he vencido talvez! Eres mi hermano , ¡Oh lirio! Eres mi hermana ¡oh poma! Desde que él me besara, rosa mi cuerpo es.

Inicio

Luna fría

¡Oh la luna, la luna que cantan los poetas! ¡Oh la luna brillante de tristeza tremenda! ¡La luna que no sabe ni del frescor del agua ni del viento que tacta, como un fauno, las selvas! ¡La luna que no tiene ni un árbol, ni una brizna, ni una mujer y un hombre que se quieran en ella, ni un puñado de polvo que dance en remolinos, ni un río que haga ruido saltando entre sus piedras! Parece tan hermosa, tan nueva, tan luciente, y no es más que una pobre vieja desposeída, frente a frente a la tierra millonaria de dones una muerta consciente frente a frente a una viva. ¡Piedad para la luna! ¡Piedad para la luna! No beséis vuestras novias, ¡oh novios!, ante ella. ¡Dios sabe de qué envidias y angustias está llena la luz que nos envían la luna y las estrellas.

Inicio