Comienzos del Movimiento Obrero
Con la formación en España de los dos primeros grupos de la Primera Internacional en 1869, uno en Madrid y otro en Barcelona, comienza una nueva etapa en la historia del movimiento obrero en España
Se fundó en 1840 el primer sindicato de la historia de España, la Asociación de Tejedores de Barcelona.
Congreso Obrero de Barcelona de 1868 tras La Gloriosa
Catolicismo Social
Socialismo Marxista
Anarquismo
En el territorio español históricamente el anarquismo ganó un gran respaldo e influencia. Ya desde la época de la Primera República (1873-1874) las organizaciones influidas por el anarquismo eran las más potentes del país. Esta influencia se repetiría entre 1918 y 1919, cuando una organización sindicalista fundamentada en principios anarquistas, la Confederación Nacional del Trabajo, logró despuntar y agrupar a cientos de miles de trabajadores. Durante la Segunda República y la guerra civil de 1936 el anarquismo vivió sus años más importantes, destacando su participación en la llamada Revolución Social Española de 1936, que tuvo lugar después del golpe de estado del ejército español. Esta revolución social ha sido uno de los pocos episodios históricos en la que las ideas anarquistas de organización social se han llevado a la práctica a gran escala en el mundo.
El socialismo marxista en España no tuvo tanta repercusión como la pudo tener el anarquismo, ya que en la 1ª internacional, las ideologías se inclinaron mucho más hacia Bakunin que hacia Karl Marx. Sin embargo, el marxismo-leninismo siempre ha estado presente en España en gran medida impulsado por Engels, quien vino a España y participó en la difusión de la 1ª inernacional.
Rerum novarum es la primera encíclica social de la Iglesia católica. Fue promulgada por el papa Leon XIIIFue una carta abierta dirigida a todos los obispos y catedráticos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras. En ella, el papa dejaba patente su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos», pero también se reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada.
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Comienzos del Movimiento Obrero
Con la formación en España de los dos primeros grupos de la Primera Internacional en 1869, uno en Madrid y otro en Barcelona, comienza una nueva etapa en la historia del movimiento obrero en España
Se fundó en 1840 el primer sindicato de la historia de España, la Asociación de Tejedores de Barcelona.
Congreso Obrero de Barcelona de 1868 tras La Gloriosa
Catolicismo Social
Socialismo Marxista
Anarquismo
En el territorio español históricamente el anarquismo ganó un gran respaldo e influencia. Ya desde la época de la Primera República (1873-1874) las organizaciones influidas por el anarquismo eran las más potentes del país. Esta influencia se repetiría entre 1918 y 1919, cuando una organización sindicalista fundamentada en principios anarquistas, la Confederación Nacional del Trabajo, logró despuntar y agrupar a cientos de miles de trabajadores. Durante la Segunda República y la guerra civil de 1936 el anarquismo vivió sus años más importantes, destacando su participación en la llamada Revolución Social Española de 1936, que tuvo lugar después del golpe de estado del ejército español. Esta revolución social ha sido uno de los pocos episodios históricos en la que las ideas anarquistas de organización social se han llevado a la práctica a gran escala en el mundo.
El socialismo marxista en España no tuvo tanta repercusión como la pudo tener el anarquismo, ya que en la 1ª internacional, las ideologías se inclinaron mucho más hacia Bakunin que hacia Karl Marx. Sin embargo, el marxismo-leninismo siempre ha estado presente en España en gran medida impulsado por Engels, quien vino a España y participó en la difusión de la 1ª inernacional.
Rerum novarum es la primera encíclica social de la Iglesia católica. Fue promulgada por el papa Leon XIIIFue una carta abierta dirigida a todos los obispos y catedráticos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras. En ella, el papa dejaba patente su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos», pero también se reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada.